Comunicado de la Junta de Educación por la situación en Diamante

Ante la situación generada por el desprendimiento de una barranca en la ciudad de Diamante, hecho que afecta a varias familias cercanas y especialmente a los miembros de la Comunidad educativa y el Centro San Roque, desde la Junta Arquidiocesana de Educación Católica se comunicaron con las autoridades de la escuela expresándoles la solidaridad y poniéndose a disposición en nombre del Arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari.

Asimismo desde la Junta han pedido a todas las instituciones educativas de la Arquidiócesis incluir en el inicio de cada jornada durante una semana, una oración muy especialmente por esta intención y estar atentos a las necesidades de ayuda que pudiera demandar la comunidad.

Catequesis del Papa | 10-10-18

A continuación compartimos el texto de la Catequesis del Papa. Allí, realizó una fuerte defensa del derecho a la vida de todas las personas.

La catequesis de hoy está dedicada a la Quinta Palabra: “No matarás”. El quinto mandamiento: “No matarás”. Estamos ya en la segunda parte del Decálogo, la que concierne a las relaciones con los demás; y este mandamiento, con su formulación concisa y categórica, se yergue como una muralla defensiva del valor básico en las relaciones humanas, Y ¿cuál es el valor básico en las relaciones humanas?: El valor de la vida. Por eso, no matarás.

Se podría decir que todo el mal del mundo se resume aquí: en el desprecio por la vida. La vida es agredida por las guerras, por las organizaciones que explotan al hombre, -leemos en los periódicos o vemos en los telediarios tantas cosas- por especulaciones sobre la creación y la cultura del descarte, y por todos los sistemas que someten la existencia humana a cálculos de oportunidad, mientras que un escandaloso número de personas vive en un estado indigno del ser humano. Esto es despreciar la vida, es decir, de alguna manera, matar.

Un enfoque contradictorio permite también la supresión de la vida humana en el seno materno en nombre de la salvaguardia de otros derechos. Pero, ¿cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su inicio?

Yo os pregunto: ¿Es justo “deshacerse” de una vida humana para resolver un problema? ¿Es justo alquilar a un sicario para resolver un problema? No se puede, no es justo “deshacerse” de un ser humano, aunque sea pequeño para resolver un problema. Es como alquilar un sicario para resolver un problema.

¿De dónde viene todo esto? La violencia y el rechazo de la vida ¿de dónde nacen, en fondo? Del miedo. Acoger al otro, en efecto, es un desafío al individualismo. Pensemos, por ejemplo, en cuando se descubre que una vida naciente es portadora de discapacidad, incluso grave. Los padres, en estos casos dramáticos, necesitan cercanía real, solidaridad verdadera, para enfrentar la realidad y superar los temores comprensibles.

En cambio, a menudo reciben consejos apresurados para interrumpir el embarazo, o sea es una forma de hablar: “interrumpir el embarazo” significa “deshacerse de uno”, directamente.

Un niño enfermo es como todos los necesitados de la tierra, como un anciano que necesita ayuda, como tantos pobres que luchan por salir adelante: aquel, aquella que se presenta como un problema, es en realidad un don de Dios que puede sacarme del egocentrismo y hacerme crecer en el amor.

La vida vulnerable nos muestra el camino de salida, el camino para salvarnos de una existencia replegada sobre sí misma y descubrir la alegría del amor. Y aquí quiero detenerme para dar las gracias, dar las gracias a tantos voluntarios, dar las gracias al fuerte voluntariado italiano que es el más fuerte que yo haya conocido. Gracias.

¿Y qué lleva al hombre a rechazar la vida? Son los ídolos de este mundo: el dinero –mejor deshacerse de éste porque costará- el poder, el éxito. Son parámetros equivocados para evaluar la vida. ¿Cuál es la única medida auténtica de la vida? ¡Es el amor, el amor con el que Dios ama! El amor con que Dios ama la vida: esta es la medida. El amor con que Dios ama cada vida humana.

De hecho, ¿cuál es el significado positivo de la Palabra «No matarás»? Que Dios es «un amante de la vida», como acabamos de escuchar de la lectura de la Biblia.

El secreto de la vida nos es revelado por cómo la trató el Hijo de Dios, que se hizo hombre, hasta el punto de asumir, en la cruz, el rechazo, la debilidad, la pobreza y el dolor (cf. Jn 13, 1). En cada niño enfermo, en cada anciano débil, en cada migrante desesperado, en cada vida frágil y amenazada, Cristo nos está buscando (cf. Mt 25, 34-46), está buscando nuestro corazón para revelarnos el gozo del amor.

Vale la pena acoger cada vida porque cada hombre vale la sangre de Cristo mismo (cf. 1 Ped. 1: 18-19). ¡No se puede despreciar lo que Dios ha amado tanto!

Debemos decir a los hombres y a las mujeres del mundo: ¡No despreciéis la vida! La vida de los demás, pero también la vuestra, porque el mandamiento también es válido para ella: «No matarás». Hay que decir a tantos jóvenes: ¡No despreciéis vuestra existencia! ¡Deja de rechazar la obra de Dios! ¡Tú eres una obra de Dios! ¡No te subestimes, no te desprecies con las dependencias que te arruinarán y te llevarán a la muerte!

Que nadie mida la vida según los engaños de este mundo, sino que cada uno se acepte a sí mismo y los demás en nombre del Padre que nos ha creado. Él es «un amante de la vida”. Es hermoso esto, “Dios es amante de la vida” y tanto nos quiere a todos que mandó a su Hijo por nosotros. «Porque tanto amó Dios al mundo -dice el Evangelio- que dio a su Hijo único, para que quien crea en él no perezca sino que tenga vida eterna» (Jn 3, 16).

Elementos para la prevención del Abuso Sexual Infantil

Un conversatorio sobre Elementos para la prevención del Abuso Sexual Infantil  tendrá lugar el próximo 22 de octubre. Será en el Aula Magna de la UCA Paraná (Buenos Aires 239) de 18:00 a 21:00.

En la ocasión, estarán presentes en calidad de panelistas el Dr. Leandro Dato (Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual de la Provincia de Entre Ríos); la Lic. en Trabajo Social, Marisa Paira (Presidente Consejo Provincial del Niño el Adolescente y la Familia de la Provincia de Entre Ríos); el Dr. Maximiliano F. Benítez (Defensor General del Ministerio Público de la Defensa de la Provincia de Entre Ríos) y la Dra. María Inés Franck (Coordinadora de la Comisión para la Protección de los Menores de la Arquidiócesis de Paraná).

posgrado_parana@uca.edu.ar

www.uca.edu.ar/parana

Patronal en Oro Verde

La parroquia de Oro Verde “Jesucristo, maestro y Señor de la humanidad y Nuestra Señora de Pompeya” comenzará este miércoles su novena, que concluirá el viernes 12 de Octubre con la fiesta litúrgica y el domingo 14 con la Peña Patronal del asado y la empanada.

Durante los días de la novena hay celebraciones religiosas con misas, rosarios, procesiones, confesiones y adoración al Santísimo Sacramento, con diferentes temáticas e intenciones cada día.

Todo culminará con la fiesta en honor a la Virgen con el feriado a nivel local, cuando se realicen variadas acciones religiosas y recreativas para celebrar.

 

Viernes 12: «Alégrense y Regocíjense»

19:00. Procesión y Misa

Luego, compartir fraterno a la canasta.

 

Domingo 14:

10:30. Misa (Única en el día)

12:00. Festejos Patronales: peña del asado y la empana en el predio de la Caja de Jubilaciones (al lado de la casa parroquial). Música en vivo, juego para niños, paseo de comidas, artesanos y más. Además la actuación de “Sentimiento Cuartetero”.   No se suspende por lluvias. Se trata de la primera edición de esta convocatoria criolla abierta a toda la localidad de Oro Verde y alrededores.

Entrada libre y gratuita, se recomienda traer sillones y mesitas.

 

Escuchar nota a P. Hernán Arismendi

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Encuentro de la Comisión Episcopal de Comunicación con el Titular del Sistema Federal de Medios

Este lunes 8 de octubre Monseñor Gabriel Barba, Obispo de Gregorio de Laferrere y Presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación fue recibido por el Ingeniero Hernán Lombardi, Titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos de la República Argentina.

El Obispo estuvo acompañado por el Pbro. Martín Bernal, Secretario Ejecutivo de la Comisión, y el Pbro. Máximo Jurcinovic, responsable de la Oficina de Comunicación de la Conferencia Episcopal Argentina.

Días pasados el Obispo recibió a los delegados Sindicales de SIPREBA, uno de los Gremios involucrados en el conflicto de la Agencia TELAM. En el encuentro se expresó la dificultad del conflicto que continua en la agencia y que afecta a los trabajadores.

La Comisión Episcopal asumió el compromiso de llevar esta inquietud a las autoridades y facilitar el diálogo entre las partes. El Obispo destacó la gentileza del Ingeniero Lombardi en recibirlo prontamente y agradeció el cordial encuentro.

El Secretario expresó al Obispo y a los sacerdotes que se busca el diálogo entre las partes y caminos para solucionar el conflicto en el que se encuentran los trabajadores.

 

FUENTE: Oficina de Prensa – Conferencia Episcopal Argentina

Mons. García: Hay que superar la «falta de sintonía» entre Iglesia y jóvenes

El obispo de San Justo, monseñor Eduardo Horacio García, en ocasión de su participación en la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, se pronunció sobre el capítulo V de la primera parte del documento preparatorio.

 

Con el título “El deseo de una Iglesia auténtica”, el prelado recordó que el documento preparatorio advierte que «un número considerable de jóvenes que proviene de áreas muy muy secularizadas ni piden nada a la iglesia porque no la consideran un interlocutor válido para su existencia», y afirmó que “esto no es simplemente un dato de la realidad sino una fragilidad en nuestra misión». Por otro lado, citó la exhortación Evangelii Gaudium, que nos desafía a «ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores».

 

El obispo destacó la opción preferencial por los pobres y los jóvenes que proponen las Conferencias Episcopales Latinoamericanas desde Medellín hasta Aparecida. En ese sentido, y citando el documento de Medellín, sostuvo: «La Iglesia ve en los jóvenes la permanente renovación de la vida humana… la Iglesia se reconoce a sí misma en la juventud, la cual es símbolo de la misma Iglesia llamada a una renovación permanente en la fe para la renovación de toda la humanidad».

 

“No podemos pasar por alto que muchos jóvenes experimentan la Iglesia fuera del contexto histórico y contraria a las posibilidades de una autónoma y libre organización de la propia vida y de la sociedad. Su estructura, organización, modos de proceder, lenguaje, razonamientos empleados, rutinas celebrativas fuera de la vida, devociones que perpetúan en ciertos casos una especie de mentalidad anacrónica, mágica y mercantilista, les resultan incomprensibles y terminan siendo una dificultad a la hora de la evangelizar”, consideró.

 

Monseñor García afirmó que “para superar la presente ‘situación de falta de sintonía’ entre la Iglesia y los jóvenes, no basta con crear estrategias pastorales, sino que es necesario tomar la juventud como un ‘lugar teológico’. La juventud no es un área pastoral más sino una etapa de la vida inevitable e imprescindible por la que todos pasamos, ese espacio desde el que Dios se manifiesta de un modo original y desde donde podemos realizar nuestra reflexión y repensar creativamente nuestra praxis eclesial”.

 

Al respecto, explicó que “tomar la juventud como ‘lugar teológico’ implica recuperar la experiencia original cristiana enraizándola en los dinamismos antropológicos propios de la juventud con una hermenéutica orientada a repensar la expresión de la doctrina y la teología de modo que la «Buena Noticia» sea significativa y significante”.

 

“La fe cristiana se expresa siempre en las culturas humanas; y en la juvenil, el trabajo pastoral necesita orientarse no tanto por el contenido y objeto de la propuesta cristiana, de la cual nadie duda, cuanto por la condición existencial de los destinatarios de modo de poder superar las rupturas entre expresiones de fe heredadas y la cultura que emerge”, enfatizó.

 

Finalmente, advirtió que la ‘Encarnación’ pone de manifiesto que “para conocer a Dios no hay que huir de lo humano” y que “la revelación no trata de introducir algo externo al hombre, sino ayudarlo a «dar a luz» su intimidad más radical habitada por Dios”. Por eso, “es necesario promover una pastoral que ayude a comprender las preguntas vitales y a lanzarlas más allá de respuestas estereotipadas”, consideró. La propuesta cristiana, añadió, “la deben experimentar los jóvenes como un desafío a dar respuesta a esa provocadora apuesta de Dios, ‘cada uno con su vida a cuestas’ desde una experiencia de fe personalizada, personalizante y encarnada”.

 

Finalmente, sostuvo que “asumir la juventud como ‘lugar teológico’ nos obliga a tener en cuenta los signos, modos y procesos comunicativos con los que la conciencia juvenil comprende la propia existencia dentro de la comunidad humana”.

 

“La fuerza de lo afectivo, lo vincular, la identificación, lo veraz, propios de esta etapa, nos exige que la norma, la prescripción y el mero cumplimiento creadores de una pertenencia eclesial pasiva o de corte meramente ritualista den paso al ‘kerigma y a la pasión por el Reino’ como ámbitos desde los cuales se dé la identidad, la pertenencia y el protagonismo que los anime a vivir con audacia profética el compromiso social cotidiano”, destacó.

 

“Jesucristo es una ‘novedad cargada de vida y sentido’. Asumir la juventud como ‘lugar teológico’ nos llevará a pensar no sólo lo que queremos decirles y cómo decirlo, sino a dejar que sus modos de vivir y comunicarse nos lleven a una ‘conversión pastoral profunda’ que se anime a transformar drásticamente formas ya caducadas y envejecidas. Una opción por los jóvenes es un llamado a encarnar o fundir –sin confundir– esta ‘nueva y presente carne humana’ con la vida y salvación ofrecidas gratuitamente por Dios en Jesús”, finalizó.

 

FUENTE: AICA

Asamblea de Acción Católica en San Juan: misa de envío

La Acción Católica Arquidiocesana se prepara para participar este fin de semana de la 29º Asambleas Federales, en esta ocasión en San Juan. Por ello nuestro arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari, presidirá este jueves 11 de octubre la misa de envío a partir de las 20.00 en la sede de Acción Católica (Buenos Aires 377).

 

Cada tres años (en algunas ocasiones excepcionales fueron cuatro) la Acción Católica del país se reúne en una diócesis, para celebrar juntos la fe, dar testimonio de la vocación y manifestar el compromiso misionero que nace desde nuestro propio carisma. Participan de ella delegaciones de las 930 comunidades donde Acción Católica está presente en la Argentina.

 

Durante tres días todos los miembros de la Institución a lo largo y ancho de la patria se unen para rezar juntos, celebrar la Eucaristía, dar gracias por los dones recibidos y “pedir que Jesús anime nuestros pasos misioneros en las distintas realidades donde los laicos vivimos nuestra vida”.

 

Desde 1931, ininterrumpidamente, la Acción Católica Argentina, ha venido celebrando esta instancia institucional en las distintas formas que ha previsto el Estatuto a lo largo de los años. Primeramente para las Asociaciones, luego para sus Ramas y en la actualidad para expresión orgánica de la Acción Católica “una”. En ella se renuevan las autoridades de la conducción nacional que han de animar la vida institucional en el período que comienza por  tres años.

 

Fiesta Patronal Nuestra Señora de Pompeya

 

Este sábado 13 de octubre la parroquia Nuestra Señora de Pompeya celebra su Fiesta Patronal. A las 19.00 será la procesión y luego a las 19.30, misa.

Al día siguiente, domingo 14, se invita al almuerzo patronal a partir de las 12.00.

Durante la novena, que se desarrolla bajo el lema “Con María, a Jesús pedimos el Espíritu”, a las 18.30 hay Adoración y Rosario y a las 19.00, misa.

 

Homilía en la Fiesta Patronal Arquidiocesana

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

FIESTA PATRONAL DE LA ARQUIDIÓCESIS DE PARANÁ.

7 DE OCTUBRE DE 2018

 

Queridos Hermanos:

            El papa Francisco, en su Exhortación Evangelii gaudium, señala fundamentalmente dos aspectos de la Virgen: acompaña a sus hijos en el caminar como pueblo y  comparte su historia,  formando parte de su identidad.

Estas dos dimensiones las vemos claramente reflejada en nuestra querida Madre, bajo esta advocación de Nuestra Señora del Rosario.

Desde el comienzo de su historia, el primer grupo de pobladores se nuclea en torno de una humilde capilla dedicada a esta advocación y ubicada en un lugar llamado «Baxada del Paraná», a orillas del río. En 1730 se crea allí una parroquia. El amor a la Virgen es el lazo de unidad y factor de progreso.

Por eso con gratitud y justicia la reconocemos como fundadora y Patrona de nuestra ciudad.

No podemos olvidar la importancia de Su presencia en nuestra historia. Ella fue el elemento aglutinante y de poderosa presencia, que con su fina maternidad cobijó a sus hijos en su crecimiento. Junto a Ella nació Paraná; por eso nació cristiana,  hija de Dios.  Es el alma viviente de nuestro pueblo.  De los brotes de su estirpe surgieron hombres y mujeres  de vigor audaz y de temple heroico quienes dijeron Sí a Dios  y con Él a las exigencias de los hombres y del tiempo; santidad oculta, silenciosa que fue entretejiendo nuestra historia.( Consagración)

Y si  recordamos la  historia más cercana, cómo olvidar que ante su venerada imagen rezó un santo, el querido San Pablo II, el 9 de abril de 1987 , el cual nos animaba a comprometernos en una nueva evangelización, tarea que con esfuerzo estamos intentando realizar con la implementación de las Conclusiones del III Sínodo Arquidiocesano, con el deseo que nuestras Parroquias tengan un renovado impulso misionero, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida  al servicio de una Vida plena para todos.

Por eso, en esta tarde, nos reúnen sentimientos de gratitud, de devoción filial y de amor inmenso  a Nuestra Madre, la Santísima Virgen del Rosario.

Hoy queremos darles gracias, en primer lugar a Dios, fuente de toda bendición y a  María, por su protección maternal a lo largo de nuestra historia, a la vez que le pedimos por todas nuestras necesidades materiales y espirituales de nuestro pueblo.

A lo largo de todo el año, nuestra pastoral ha estado marcada por dos temas, que nos han hecho vivir en sintonía con  las preocupaciones del Santo Padre Francisco. VOCACIÓN y SANTIDAD.

La figura de nuestra Madre nos ilumina. En dónde está  su grandeza?. Jesús nos lo dice: “¿Quién es mi madre y mis hermanos? … pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre (cf. Mt.12, 48-50).

Gabriel le dijo a María: “Has hallado gracias delante de Dios, Él te eligió desde toda la eternidad para ser madre de Su Hijo”. No estaba en los planes de ella, pero no dudó: “que se haga en mí, según tu palabra, soy la servidora del Señor”.

María aceptó, con humildad y confianza, el plan de Dios, el Señor hizo maravillas y nosotros la proclamamos “Bienaventurada”, “Bendita”.

Hermanos, el Señor tiene para cada uno de nosotros un plan. A todos, sin excluir a nadie, Dios lo llamó  a la vida (vocación), le dio este don magnífico  para cumplir una misión determinada para la gloria de Dios, para la redención en Jesucristo y para la construcción de este mundo.

Qué nadie crea que su vida no vale, que no tiene sentido,  que no puede aportar nada. La vida del niño por nacer, la vida de los ancianitos, de los enfermos, de los excluidos por la sociedad, de todos, sin excepción de nadie, es un don de Dios y está llamado a cumplir una misión, todas necesarias.

Hay que pedirle a la virgen que nos ayude como ella, a decirle siempre “si” a Dios, a sus planes, no a los nuestros, tantas veces marcados por el egoísmo,  la pereza y la indiferencia.  Tenemos que sentirnos llamados,  y como María, cada día decirle “Fiat”e involucrarnos en la evangelización y en la construcción de la sociedad

Pero este llamado de Dios  supone un compromiso que tiene que dirigir toda la vida cristiana: « Ésta es la voluntad de Dios: vuestra santificación » (1 Ts 4,3). Es un compromiso que no afecta sólo a algunos cristianos: « Todos los cristianos, de cualquier clase o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección del amor »16]. ( Novo Millenio Ineunte”)

En la presentación de las Conclusiones del Sínodo decíamos que queremos, con la gracia de Dios, ser una Iglesia santa, y esto es más que nunca una urgencia pastoral, como nos acaba de recordar Francisco

Poner la programación pastoral bajo el signo de la santidad es una opción llena de consecuencias. Significa expresar la convicción de que el Bautismo es una verdadera entrada en la santidad de Dios, por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu. Por eso sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. Querer ser santo es recorrer  el camino del Sermón de la Montaña: « Sed perfectos como es perfecto mi Padre celestial » (Mt 5,48).

Francisco, en su Exhortación Apostólica “Gaudete et Exsultate” nos decía que su objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad procurando encarnarlo en el contexto actual con sus riesgos, desafíos y oportunidades.

Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada para pocos…” No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. ¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales ( G.E. n.14).

“En la Iglesia, santa y compuesta de pecadores, encontrarás todo lo que necesitas para crecer hacia la santidad. El Señor la ha llenado de dones con la Palabra, los sacramentos, los santuarios, la vida de las comunidades, el testimonio de sus santos…(Is 61,10)” (G.E, n.16)

Nuestro querido Papa Emérito, Benedicto, nos decía: “la santidad no consiste en no equivocarse o no pecar nunca. La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disponibilidad para volver a comenzar”.

La santidad no es una obra del hombre, no podemos con nuestra fuerza…Tenemos que alejarnos de la tentación del pelagianismo. Nada podemos sin la gracia de Dios, por eso el Señor ha elegido a algunos hombres, sacados entre los hombres y puesto al servicio de ellos, para ser  instrumentos de la Palabra, de la gracia y de la caridad. Somos los sacerdotes, que sin mérito de nuestra parte, hemos sido elegidos para hacer presente en el tiempo y espacio la misión de Jesús.

Por eso, mis hermanos, les pido que recen por nosotros, para que seamos santos, como nos quiere Él, que nos eligió, y recen por el aumento de las vocaciones sacerdotales y consagradas. Pidamos con confianza y sin cansarnos por María: para que el Señor envíe servidores para tu pueblo.

Una vez más se impone “contemplar a María“ porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos.

Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…». (E.G. n.176)

Para entrar en esta corriente de santidad personal y comunitaria y en este momento difícil de la Iglesia, como nos lo ha pedido el Papa, los invito  a todos a que no abandonemos o retomemos el rezo del santo Rosario, para que, en la Escuela de María, aprendamos a ser discípulos-misioneros de Jesús.

No hay santidad sin oración

¡El Rosario es una escuela de oración! ¡El Rosario es una escuela de fe!

Por medio del Rosario  queremos descubrir a nuestra generación — perpleja y destrozada — por un mundo contradictorio, que hay un oasis siempre a mano  para restaurar el alma  y retomar el camino de las

Cumbres.  Este oasis es la oración. —Queremos aprender a orar y enseñar a orar.  Será nuestro mejor aporte a la salvación del mundo y a la solución de tantos problemas que afectan a la Iglesia y a nuestra sociedad.

Madre querida: cuida a tus hijos, te pedimos hoy especialmente por los que más sufren como consecuencia de las dificultades del momento. Te pedimos que defiendas toda vida y la educación de nuestros niños y jóvenes.

Despierta en Nuestra Iglesia un deseo de renovación, misión y santidad que nos permita restaurar todo en Cristo para gloria de Dios y el bien de cada uno de nuestros hermanos

Que así sea

 

+ Juan Alberto Puiggari

Arzobispo de Paraná

 

 

 

 

 

 

 

Caminando con María

Este sábado 6 a partir de las 21.30 desde diferentes puntos de la ciudad se invita a la propuesta “Caminando con María”.

A partir de ese horario se saldrá simultáneamente desde las parroquias San Miguel, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de la Piedad, Sagrado corazón, Don Bosco hacia la Plaza 1 de mayo,  que será el punto de encuentro de la Vigilia a Nuestra Madre. Habrá Adoración, Bandas y Servicio de Cantina.