La Iglesia: por la Verdad, la Justicia y la Prevención

 La Iglesia: por la Verdad, la Justicia y la Prevención

Ante el próximo inicio del proceso judicial que evaluará las acciones llevadas a cabo por un sacerdote, en momentos en los cuales se desempeñaba en el ámbito de esta Arquidiócesis de Paraná, deseamos dar a conocer nuestra posición al respecto.

El abuso sexual es un hecho aberrante que genera nuestro absoluto y total repudio. En tal sentido, rechazamos de manera terminante este delito cometido contra menores, el cual debe ser juzgado tanto por la justicia estatal como por la justicia canónica, en la búsqueda del completo conocimiento de la verdad y la aplicación de justicia.

Lamentamos profundamente el dolor y el sufrimiento padecido por las víctimas, sus familiares y allegados, quienes deben saber que siempre estamos dispuestos a acompañarlos solidariamente y brindarles nuestra contención pastoral, consuelo y oración en el proceso de la sanación de sus heridas.

Durante todo este tiempo, transitamos un camino que se inició con la sorpresa, el desconcierto y el dolor, al tomar conocimiento de la situación planteada. No estábamos preparados. No supimos cómo abordar el problema y actuar de una manera completa, o lo que hicimos resultó insuficiente. Por esto, pedimos perdón, por no saber cómo.

Se inició luego un largo proceso de reflexión, de entendimiento, de aceptación interior, de conocimiento y de acción. Hubo una evolución trascendente en nuestra forma de pensar y de actuar desde aquel entonces.

A partir de esa transformación, generamos lineamientos internos y ámbitos para tratar estos temas, para prevenir la ocurrencia de situaciones similares y para proteger y acompañar a quienes resultaron afectados.

Hoy contamos con directivas precisas de actuación que educan y guían sobre el correcto proceder en cualquier momento. También se establecieron mecanismos de escucha activa, de promoción de ambientes seguros y de divulgación de carácter formativo.

Siempre colaboramos con la justicia. Aportamos toda la información que conocíamos -se nos solicitara o no-, y concurrimos cada vez que se nos convocó.

También se aplicaron todas las iniciativas previstas en la justicia canónica, estableciéndose distintas instancias, que aún no concluyeron.

En sucesos posteriores ejercimos una rápida acción de control y apartamiento de funciones de las personas involucradas; incluso, se efectuó la inmediata denuncia ante la justicia estatal.

Más allá del resultado final que tenga este proceso, somos conscientes de las derivaciones del mismo y sus efectos en las víctimas, sus familias y la comunidad. También lo necesaria y reparadora que resulta la expresión cabal de la verdad y la justicia.

Aun así, las heridas necesitan de la fe, la misericordia y el perdón, que brindan contención y un camino de verdadera sanación para todos los que nos sentimos conmovidos por este hecho que nos duele, que ha provocado tanto daño, pero que no debe opacar la labor espiritual y social de tantos sacerdotes que trabajan silenciosamente al servicio de la Iglesia y la comunidad.

 

Paraná, 12 de abril de 2018

Arzobispado de Paraná

 

Más información

Catequesis del Papa

Publicamos el texto completo de la Catequesis del Papa sobre el Bautismo como fundamento de la vida cristiana.

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Los cincuenta días del tiempo litúrgico pascual son propicios para reflexionar sobre la vida cristiana que, por su naturaleza, es la vida que proviene de Cristo mismo. De hecho, somos cristianos en la medida en que permitimos que Jesucristo viva en nosotros. Entonces, ¿desde dónde podemos comenzar a reavivar esta conciencia si no desde el principio, desde el Sacramento que ha encendido la vida cristiana en nosotros? .Este es el Bautismo. La Pascua de Cristo, con su carga de novedad, nos alcanza a través del Bautismo para transformarnos a su imagen: los bautizados son de Jesucristo, Él es el Señor de su existencia. El bautismo es el «fundamento de toda la vida cristiana» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1213). Es el primero de los sacramentos, ya que es la puerta que permite a Cristo el Señor  tomar morada en nuestra persona y a nosotros sumergirnos en su Misterio.

El verbo griego «bautizar» significa «sumergir» (véase CIC, 1214). El baño con agua es un ritual común a varias creencias para expresar la transición de una condición a otra, un signo de purificación para un nuevo comienzo. Pero para nosotros, los cristianos, no debe pasar por alto que si es el cuerpo el que se sumerge en el agua, es el alma la que se sumerge en Cristo para recibir el perdón del pecado y resplandecer con la luz divina (cf. Tertuliano, Sobre la resurrección de los muertos, VIII, 3: CCL 2, 931, PL 2, 806). En virtud del Espíritu Santo, el bautismo nos sumerge en la muerte y resurrección del Señor, ahogando en la pila bautismal al hombre viejo, dominado por el pecado que separa de Dios y dando vida  al hombre nuevo, recreado en Jesús. En él, todos los hijos de Adán son llamados a una nueva vida. El Bautismo es, pues, un renacimiento. Estoy seguro, segurísimo de que todos nosotros recordamos la fecha de nuestro nacimiento: seguro. Pero yo me pregunto, con algo de duda, y os pregunto a vosotros: ¿Cada uno de nosotros recuerda la fecha de su bautismo? Algunos dicen que sí –está bien-. Pero es un sí algo débil porque quizás muchos no la recuerdan. Pero si celebramos el día en que nacimos ¿por qué no celebrar, o por lo menos recordar, el día del renacimiento? Yo os pongo unos deberes para casa. Los que no se acuerden de la fecha del bautismo, que pregunten a su madre, a los tíos, a los sobrinos, que pregunten: “¿Tú sabes cuál es la fecha de mi bautismo?”. Y no la olvidéis nunca. Y ese día dad gracias al Señor porque es precisamente el día en que Jesús entró en mí, en que el Espíritu Santo entró en mí. ¿Habéis entendido bien los deberes? Todos tenemos que saber la fecha de nuestro bautismo. Es otro cumpleaños: el cumpleaños del renacimiento. No os olvidéis de hacerlo, por favor.

Recordemos las últimas palabras del Señor Resucitado a los Apóstoles; son un mandato preciso: «Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19). A través del lavacro bautismal, el  que cree en Cristo se sumerge en la misma vida de la Trinidad.

De hecho, no es un agua cualquiera la del Bautismo, sino el  agua sobre la que se invoca el Espíritu que «da vida» (Credo). Pensamos en lo que Jesús dijo a Nicodemo, para explicarle el nacimiento en la vida divina: «El que no nazca de agua y de espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu es espíritu «(Jn 3: 5-6). Por lo tanto, el bautismo también se llama «regeneración»: creemos que Dios nos ha salvado «según su misericordia, por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu.» (Tito 3: 5).

El bautismo es, por lo tanto, un signo eficaz de renacimiento, para caminar en una nueva vida. San Pablo lo recuerda a los cristianos de Roma: «¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva»(Rom 6: 3-4).

Al sumergirnos en Cristo, el Bautismo también nos hace miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia, y partícipes de su misión en el mundo (Cfr. CCC 1213). Nosotros, los bautizados, no estamos aislados: somos miembros del Cuerpo de Cristo.  La vitalidad que fluye de la fuente bautismal se ilustra con estas palabras de Jesús: «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto” (Jn 15, 5). Una misma vida, la del Espíritu Santo, fluye de Cristo a los bautizados, uniéndolos en un solo Cuerpo (cf. 1 Cor 12:13), con el crisma de la santa unción y alimentado en  la mesa eucarística.

El bautismo permite a Cristo vivir en nosotros y a nosotros vivir unidos a él, para colaborar en la Iglesia, cada uno según su condición, en la transformación del mundo. Recibido solo una vez, el lavacro bautismal ilumina toda nuestra vida, guiando nuestros pasos hacia la Jerusalén del Cielo. Hay un antes y un después del bautismo. El Sacramento supone un camino de fe, que llamamos catecumenado, evidente cuando es un adulto quien pide el bautismo. Pero incluso los niños, desde la antigüedad, son bautizados en la fe de sus padres (véase Rito del Bautismo de los Niños, Introducción, 2).  Y sobre esto quisiera deciros algo. Algunos piensan: pero ¿por qué bautizar a un niño que no entiende? Esperemos a que crezca, a que entienda y sea él mismo el que pida el bautismo. Pero esto significa no tener confianza en el Espíritu Santo, porque cuando bautizamos a un niño, en ese niño entra el Espíritu Santo y el Espíritu Santo hace que crezcan en ese niño, desde pequeño, virtudes cristianas que florecerán después. Siempre hay que dar a todos esta oportunidad, a todos los niños, la de tener dentro al Espíritu Santo que los guíe durante la vida. ¡No os olvidéis de bautizar a los niños! Nadie merece el Bautismo, que es siempre un don gratuito para todos, adultos y recién nacidos. Pero como sucede con una semilla llena de vida, este regalo arraiga y da fruto en una tierra alimentada por la fe. Las promesas bautismales que renovamos cada año en la Vigilia Pascual deben ser reavivadas todos los días para que el Bautismo «cristifique»: no hay que tener miedo de esta palabra: el bautismo nos “cristifica”, quien ha recibido el bautismo y es “cristificado” se asemeja a Cristo, se transforma en Cristo y se hace de verdad otro Cristo.”

 Exhortación del Papa sobre la santidad en el mundo de hoy

“Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual” es la tercera exhortación apostólica del Papa Francisco –después de Evangelii Gaudium y de Amoris Laetitia– y de su Pontificado, que acaba de cumplir cinco años.

Francisco explica que el nuevo documento no es “un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación”.

“Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió ‘para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor’”, expresa el Santo Padre.

La Exhortación se divide en 5 capítulos: El llamado a la santidad; Dos sutiles enemigos de la santidad; A la luz del maestro; Algunas notas de la santidad en el mundo actual; Combate, vigilancia y discernimiento, todos ellos repartidos en 177 puntos.

Exhortación

Resumen

Posibles Preguntas

Festivida

En el marco de las conmemoraciones del Día del Niño por Nacer, la Red de Familias Entrerrianas, organiza la segunda edición del festival solidario y de concientización Festivida.

La actividad será el domingo 15 en la Plaza de las Colectividades de Paraná.

Los artistas invitados y las actividades planificadas comenzarán a desarrollarse a partir de las 17:00.  Se recibirán donaciones para instituciones dedicadas al cuidado de la vida – para beneficiar a Grávida, FundNeo del Hospital San Roque y Paranin-, habrá juegos para niños, servicio de cantina, entre otras actividades.

 

Vida Diocesana

Mediante decreto, Monseñor Juan Alberto Puiggari,  arzobispo de Paraná ha realizado las siguientes designaciones.

Como Vicario Parroquial de la comunidad de San Miguel Arcángel en Brovril al Pbro. Mario Alfredo Camozzi.

Como Vicario Parroquial de la Comunidad Nuestra Señora del Rosario – Catedral al Pbro. Rubén Darío Celestre.

Como Directores Nacionales del Movimiento de Jornada de Vida Cristiana por el trienio 2018 – 2020 a los Pbros. Eduardo Jacob y Sergio Hayy

Como Maestro principal de las celebraciones litúrgicas presididas por el arzobispo y Delegado Episcopal para la Pastoral Vocacional al Pbro. Lionel López.

Como Delegado Episcopal para la Liturgia al Pbro. Jorge Rafael Fontana

Además, aprobó la Constitución de la Comisión Directiva de la Junta de Estudios Históricos de la Iglesia en Entre Ríos » Juan José Antonio Segura» por el trienio 2018 – 2020. La Misma esta constituida por: Presidente: Pbro. Lic. Mario Haller, Vice-presidente: Prof. Ana Bella Pérez Campos, Secretaria: Prof. Carina Giraldi, Vocales: Pbro. Dr. Silvio Fariña, Pbro. Lic. Daniel Silguero, Pbro. Lic. Matías Volpe, Prof. Sara del Rosario Mentasti, Prof. Silvia Cepeda, Prof. Martín Ceparo

 Concierto en la UCA

 

Este viernes 13 a las 20:00 en la Universidad Católica Argentina Sede Paraná, se realizará un Concierto de la Misa criolla, de Ariel Ramírez, interpretada por la Banda Roja y el ensamble Cantus Firmus.

La actividad cultural tendrá lugar en la Capilla de la Universidad.

Segunda Tanda de ejercicios espirituales del Clero

Esta semana se están desarrollando los Ejercicios Espirituales en el Seminario Arquidiocesano. Desde el lunes 9 hasta el viernes 13 alrededor de 30 sacerdotes de nuestra Iglesia particular iniciaron sus ejercicios espirituales. Esta segunda tanda es predicada por el Mons. Marino, Obispo emérito de Mar del Plata.

Fiesta de la Misericordia

El Viernes Santo comenzó la Novena de Jesús Misericordioso que se extiende hasta el sábado 7. En el  Pro-Santuario que lleva su nombre, todos estos días, se celebra la Misa a las 18.00, previa adoración al Santísimo y Coronilla.

Luego de la Novena patronal, el domingo 8 de abril se realizará la Procesión y la Misa solemne.

La procesión partirá desde la sede de la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad a las 15.30 y al llegar al Pro-Santuario se celebrará la Eucaristía.

Esta celebración ofrece indulgencias, que se pueden obtener confesándose antes o después de ese día (no sólo ese día).

Horarios de celebraciones y actividades que presidirá Mons. Juan Alberto Puiggari

28 de marzo: Miércoles Santo: 19.00: Misa Crismal. Catedral

29 de marzo: Jueves Santo: 20.30. Misa de la Cena del Señor. Catedral

30 de marzo. Viernes Santo:

9.30: Cárcel de mujeres

16.30: Celebración de la Pasión del Señor. Catedral

20.30: Marcha Juvenil. Sale de Catedral

 

31 de marzo: Sábado Santo: 21:00 Vigilia Pascual. Catedral

Cena de la Caridad

Como cada año, se renueva la oportunidad de participar de la Cena de la Caridad. El viernes 23, la Parroquia de Nuestra Señora de Luján –Santo Domínguez y 4 de enero-, será sede de este espacio en el que se nos invita a vivir el espíritu de la Cuaresma ofreciendo por quienes más lo necesitan. En la cena se comparte un simbólico plato de arroz, agua y pan.

Inspirado en un fragmento del mensaje del Papa Francisco para esta Cuaresma: “Dios siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo”, la actividad está organizada por Cáritas. El costo de la tarjeta se fijó en $70 (pesos setenta) y se puede adquirir en la secretaria parroquial.

La actividad comenzará a las 21.00 y lo recaudado quedará para cada Cáritas Parroquial.