Junto al Papa Francisco, un minuto por la paz

Al cumplirse el cuarto aniversario del histórico encuentro entre el Papa Francisco y los presidentes de Israel y Palestina, organizaciones nacionales e internacionales invitan a dedicar Un Minuto por la Paz en todo el mundo, el próximo viernes 8 a las 13.00.

 

UN MINUTO POR LA PAZ es una propuesta simple, masiva, testimonial para ofrecer la oración y asumirnos como promotores de paz, en un nuevo aniversario del histórico encuentro entre el Papa y los presidentes de Israel Peres y de Palestina Abu Mazen, el 8 de junio de 2014, en el Vaticano, donde rezaron para invocar el don de la Paz y derribar los muros de la enemistad.

 

La Comisión Nacional de Justicia y Paz, la Acción Católica Argentina, junto al Departamento de Laicos (DEPLAI), a la Com. Episcopal de Ecumenismo, relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones (CEERJIR) entre otras asociaciones nacionales e internacionales, en comunión con la Conferencia Episcopal Argentina, promueven nuevamente UN MINUTO POR LA PAZ el viernes  8 a las 13.00.

 

La intención es que ese día, a las 13, cada persona detenga sus actividades cotidianas, y dedique un minuto a reflexionar, a rezar y a comprometerse por la paz en todo el mundo, cada uno según su propia tradición. En el lugar donde esté, solo o acompañado, en la calle o en el templo, en su casa, en familia, en la escuela, en el trabajo, en la fábrica, en el campo, en el barrio, en la universidad.

 

Con Un Minuto por la Paz se busca ofrecer a todos esta oportunidad, este gesto, para animar la oración permanente y el compromiso con la Paz, que como un trabajo artesanal, requiere pasión, paciencia, experiencia, tenacidad, para sembrarla con acciones cotidianas, actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de diálogo, de misericordia.

 

El Papa Francisco insiste en  que “Nuestra tarea es orar unos por otros pidiendo a Dios el don de la paz, encontrarnos, dialogar,  y promover la armonía con un espíritu de cooperación y amistad“

 

La convocatoria es impulsada a nivel internacional también por el Foro Internacional de la Acción Católica (FIAC), la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católica (UMOFC)

 

En la Argentina

 

En nuestro país, en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, rezaran juntos UN MINUTO POR LA PAZ y a continuación de 13.00 a 15.00 se realizará un Foro x la Paz junto a representantes de las organizaciones que participaron del Poliedro x la Paz, distinción nacional que comenzó a llevarse a cabo en 2017 y que se repetirá cada dos años.

Colecta Anual de Cáritas

Una nueva edición de la Colecta Anual de Cáritas tendrá lugar el fin de semana del 9 y 10 de junio bajo el lema “La solidaridad empieza por dar”.

El lema invita al compromiso expresado en la acción solidaria concreta y está inspirado «en las palabras del Papa Francisco en su Mensaje de convocatoria a la Primera Jornada Mundial de los pobres, encabezado por la cita de San Juan: “Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras” (1 Jn 3,18)”, tal como explicó Mons. Carlos Tissera, Presidente de Cáritas.

La Colecta es una oportunidad no sólo para compartir los bienes, sino también la esperanza de construir un futuro inclusivo para todos, comenzando por las acciones y el compromiso de cada uno de nosotros con el presente.El dinero recaudado en la Colecta ayudará a sostener, durante todo el año, proyectos e iniciativas de promoción humana, acompañar micro-emprendimientos productivos y de autoconsumo, acompañar el abordaje pastoral y comunitario de las adicciones, brindar capacitación laboral, formación en ciudadanía, talleres de alfabetización, becas escolares y universitarias y apoyo escolar en más de 3.500 Cáritas parroquiales. Además permitirá trabajar en la prevención y atención de emergencias climáticas y con personas en situación de calle, entre otras iniciativas de asistencia, de acuerdo a la realidad de cada lugar.

 

Se puede colaborar con la Colecta en todos los templos del país, en las sedes que Cáritas tiene en las distintas provincias y desde cualquier lugar a través del teléfono 0810-222-74827 o desde nuestro sitio www.caritas.org.ar

Convocatoria “Salvemos las 2 Vidas”

El domingo 10 de junio a partir de las 15.00 en la Plaza de la Locomotora, en la Costanera paranaense se invita a una convocatoria en adhesión a la propuesta de “Salvemos las dos Vidas”.

Esta actividad está organizada por diferentes ONG ProVida en el marco de las distintas acciones que se vienen realizando en todo el país en favor de la vida.

Capacitación sobre Ambientes Seguros

Organizada por la Junta Arquidiocesana de Educación Católica, el Instituto Superior de Formación Docente “Fons Vitae” y la Comisión Arquidiocesana Protección de los Menores, se realizará una capacitación para docentes y directivos de escuelas sobre “Elementos para detectar abuso sexual infantil y herramientas para generar ambientes más seguros. Aspectos psicológicos y jurídicos”.

Este encuentro tendrá lugar en el Instituto San Francisco de Nogoyá el lunes 11 de junio de 18.00 a 20.00 y se entregarán certificados de asistencia.

“No permanecer caído”: Historias que cambian la vida

Este miércoles 30 se presentó en Paraná la conferencia “No permanecer caído”, que trata sobre la historia de los Espartanos el equipo de rugby de la Unidad N 48 de la provincia de Buenos Aires. Esta charla estuvo a cargo del autor del libro y un ex interno: Federico Gallardo y Ezequiel Baraja.

Por la mañana la actividad se centró en un encuentro en el auditorio de la UCA con los Sextos Años de distintas instituciones educativas y por la tarde en el Hall del Arzobispado para el público en general.

Asimismo, los disertantes también compartieron un momento con los integrantes de Hogares de Cristo que funciona en la capilla de Nuestra Señora de Lourdes.

 

También, en la tarde del miércoles, compartieron un tiempo con los integrantes de Hogares de Cristo que funciona en la capilla de Nuestra Señora de Lourdes.

Catequesis del Papa -30/05

 

A continuación compartimos el texto completo de la Audiencia General de este miércoles 30 de mayo. Francisco recordó los compromisos de quienes reciben el sacramento de la Confirmación.

 

“Queridos hermanos y hermanas:

 

Continuando con el tema de la Confirmación o Cresimación, hoy deseo resaltar la “íntima relación de este sacramento con toda la iniciación cristiana» (Sacrosanctum Concilium, 71).

 

Antes de recibir la unción espiritual que confirma y fortalece la gracia del bautismo, los que van a ser confirmados están llamados a renovar las promesas hechas un día por sus padres y padrinos. Ahora son ellos mismos los que profesan la fe de la Iglesia, dispuestos a responder «creo» a las preguntas del obispo. Dispuestos, en particular, a creer «en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que hoy os será comunicado de un modo singular por el sacramento de la Confirmación, como fue dado a los Apóstoles el día de Pentecostés» (Rito de Confirmación, No. 26).

 

Ya que la venida del Espíritu Santo requiere corazones reunidos en oración (Hechos 1:14), después de la oración silenciosa de la comunidad, el obispo, con las manos extendidas sobre los que se van a confirmar, suplica a Dios que infunda en ellos su santo Espíritu Paráclito. Uno sólo es el Espíritu, (cf. 1 Cor 12,4) pero viniendo a nosotros trae consigo riqueza de dones: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y santo temor de Dios (cf. Rito de la confirmación, 28-29).

 

Hemos escuchado el pasaje de la Biblia con estos dones que trae el Espíritu Santo. Según el profeta Isaías (11: 2), estas son las siete virtudes del Espíritu derramadas sobre el Mesías para el cumplimiento de su misión. También San Pablo describe el abundante fruto del Espíritu que es «amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí» (Gal 5, 22).

 

El único Espíritu distribuye los múltiples dones que enriquecen a la única Iglesia: él es el Autor de la diversidad, pero al mismo tiempo el Creador de la unidad. Así, el Espíritu da todas estas riquezas que son diversas, pero del mismo modo aporta la armonía, es decir la unidad de todas estas riquezas espirituales que tenemos nosotros, los cristianos.

 

Por tradición atestiguada por los Apóstoles, el Espíritu que completa la gracia del bautismo se comunica a través de la imposición de las manos (cf. Hechos 8.15 a 17; 19.5 a 6; Heb 6,2). A este gesto bíblico, para reflejar mejor la efusión del Espíritu que impregna a los que la reciben, muy pronto, para mejor significar el don del Espíritu Santo, se añadió a la imposición de las manos una unción con óleo perfumado (crisma)[1]], mantenida en uso hasta hoy, tanto en Oriente como en Occidente. (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1289).

 

 

El óleo –el crisma- es una sustancia terapéutica y cosmética que, al penetrar en los tejidos del cuerpo cura las heridas y perfuma los miembros; por estas cualidades fue asumido por el simbolismo bíblico y litúrgico para expresar la acción del Espíritu Santo que consagra e impregna al bautizado, embelleciéndolo con carismas.

 

El sacramento es conferido mediante la unción con el crisma en la frente, efectuada por el obispo con la imposición de la mano y con estas palabras: «Recibe por esta señal el Don del Espíritu Santo»[2].El Espíritu Santo es el don invisible otorgado y el crisma es su sello visible.

 

Al recibir en la frente la señal de la cruz con el óleo perfumado, el confirmado recibe así una huella espiritual indeleble, el «carácter» que lo configura más perfectamente a Cristo y le da la gracia para difundir entre los hombres el «buen olor» (ver 2 Cor 2:15).

 

Escuchemos nuevamente la invitación de San Ambrosio al recién confirmado. Dice así: «Recuerda que has recibido el sello espiritual […] y guarda lo que has recibido. Dios Padre te ha marcado, Cristo el Señor te ha confirmado y ha puesto en tu corazón como prenda al Espíritu «(De mysteriis 7,42: CSEL 73,106; cf. CIC, 1303). El Espíritu es un don inmerecido, que hay que recibir con gratitud, dejando espacio a su creatividad inagotable. Es un don para conservar con cuidado, para secundar con docilidad, dejándose moldear, como la cera, por su ardiente caridad, ‘para reflejar a Jesucristo en el mundo de hoy’ (ibid.Gaudete et Exsultate, 23).”

Secretariado Nacional Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana

La XVI Asamblea Nacional de Secretariados Diocesanos del Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana eligió a la arquidiócesis de Paraná como sede del Secretariado Nacional para periodo 2018-2019.

Por esto, mediante decreto Monseñor Juan Alberto Puiggari- de acuerdo a los estatutos, el obispo de la nueva sede cumple funciones de director general-, designó a los presbíteros Eduardo Jacob y Sergio Hayy como directores nacionales. En tanto designó a los integrantes del secretariado nacional a Hernán Barón, Cecilia Tizzoni, Nicolás Senger,  Greta López Müller, Leonel Benavidez, Virginia Scoreanzi, María Squilachi Hernán Maidana.

En tanto, mediante decreto también designó  para el secretariado Arquidiocesano de Jornadas de Vida Cristiana a Fabiola Viviana Dias  como presidente y Marta Rudel como vicepresidente.  Y confirmó al Pbro. Sergio Hayy como Director Diocesano.

“Con Vos Renovamos la Historia”

 

Convocados para renovar la historia, jóvenes de Argentina fueron protagonistas del II Encuentro Nacional de Juventud durante los días 25, 26 y 27 de mayo en la ciudad de Rosario.

 

En el mensaje final dado a conocer al término del Encuentro se expresó: “En estos días hemos compartido la diversidad y riqueza que tiene nuestro país, nos hemos visto cuestionados por la realidad en la que vivimos e interpelados por nuestra historia. También redescubrimos las raíces que con gran anhelo jóvenes soñadores hicieron crecer, dando pasos certeros en un camino de fe que hoy seguimos callejeando.

 

Las necesidades de nuestra sociedad, a las que no podemos ser ajenos, nos demandan un verdadero compromiso para su transformación. Esto no es posible si lo intentamos solos, requiere de todos y cada uno; necesitamos del impulso, de la creatividad, la sinceridad y la sensibilidad que nos son propias. Y así, con la certeza de que Jesús será el guionista en esta aventura, sigamos haciendo camino, escribiendo nuestro presente sin pretender borrar el pasado, sabiendo que aún nos queda mucho por contar.

 

Queremos ser jóvenes que hagan pogo de la esperanza. Que fieles a nuestras convicciones y siendo protagonistas de la iglesia misionera, construyamos una sociedad que no le dé la espalda a la pobreza, ni a la exclusión, sino que procure el bien común, amando en la diversidad y empatizando con los más vulnerables.

 

Nos sostiene la fe en un Dios cercano, amigo, que está entre nosotros, en las sonrisas, las miradas, los abrazos, en los gestos concretos con los demás. Creemos en un Dios que “no es cuadrado”, que incluye, que no sabe de diferencias y que sobretodo escucha a los que no tienen voz. Este Dios es compañero, nos conduce respetando nuestra libertad, nos perdona, nos sostiene, nos cuida. Este Dios de corazón enorme, es ternura, paciencia, esperanza y consuelo. ES AMOR.

 

Cada una de nuestras vidas es un sueño de Dios que reclama su realización y depende de nosotros concretarlo. Como jóvenes sabemos que la vida sin Jesús es superflua. Por eso, es preciso aprender a ver como Él nos ve. Sólo en la medida que podamos descubrir nuestra propia historia como una historia de salvación, vamos a encontrar el verdadero sentido.

 

Tenemos la convicción de que la vida es un regalo invaluable. Cualquiera sea su condición, toda vida es amada por Dios. Como jóvenes queremos ser artesanos de una patria que promueva la dignidad humana. Por eso, queremos crecer en sensibilidad, para que cada herida de nuestra sociedad pueda ser transformada al amor. Salir de la burbuja para meternos de lleno en la realidad del otro. Embarrarnos con y para el otro, porque es caminando juntos que se transforma la historia.

 

Queremos ser una Iglesia que se arriesgue; sin miedo a equivocarse. Una Iglesia que se la juegue, que pueda ser testimonio de un amor sin límites. Queremos construir una Iglesia que sea para todos, que sea casa que recibe y que también salga al encuentro, especialmente en situaciones de dolor. Queremos una Iglesia transparente, que no tenga miedo de mostrarse frágil y que esté en permanente conversión. Soñamos una comunidad de comunidades, donde personas de distintas generaciones, carismas, culturas, contextos puedan tejer redes; y hacer de la diversidad potencia.

 

Las palabras no son ingenuas. Escuchar expresiones como “la juventud está perdida”  puede llevarnos a pensar que no tenemos valor, que no servimos para nada. ¿Pero es realmente así? No podemos permitirnos enterrar nuestros talentos; regalos de Dios y tesoros que el mundo se está perdiendo de conocer. Animémonos a desplegarlos. Sigamos soñando. Pero no nos cortemos solos, hagámoslo juntos.

 

Hoy queremos hacer memoria agradecida de los jóvenes que nos precedieron, demostrando que la civilización del amor no es una utopía, sino una realidad que se concreta cuando dos o más deciden apostar al amor. Ahora es nuestro tiempo, tiempo de transpirar sueños, transformar realidades, testimoniar apasionadamente que Dios está vivo, que en Él se renuevan todas las cosas.

 

Con María, nuestra Madre, animémonos a decir Sí a la voluntad del Padre para hacer presente a Jesús en medio de la realidad que nos rodea; que al igual que ella actuemos con valentía frente al llamado de Dios, confiados en el auxilio del Espíritu Santo, para poder gritar juntos como pueblo: “Con Vos Renovamos la Historia”.

Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo

El próximo sábado 2 de junio a las 16.00, la Iglesia en Paraná celebrará la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre del Señor. La celebración tendrá lugar en la Iglesia Catedral y será la única celebración de Misa en horario vespertino en la ciudad.

Además desde las 15:00, Radio Corazón realizará una transmisión especial en la que se compartirán todas las instancias sobre la llegada de las delegaciones, acercando todo lo acontecido a quienes no pueden participar por distintos motivos.

 

Sobre la Festividad

La fiesta, extendida en 1269 por el Papa Urbano IV a toda la Iglesia latina, por una parte constituyó una respuesta de fe y de culto a doctrinas acerca del misterio de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, por otra parte fue la culminación de un movimiento de devoción hacia el Sacramento del altar.

Durante siglos, la celebración del Corpus Christi fue el principal punto de confluencia de la piedad popular a la Eucaristía. En los siglos XVI-XVII, la fe, reavivada por la necesidad de responder a las negaciones del movimiento protestante, y la cultura – arte, literatura, folclore – han contribuido a dar vida a muchas y significativas expresiones de la piedad popular para con el misterio de la Eucaristía.

 

Ordenaciones Sacerdotales y Diaconal

El sábado 9 de junio habrá ordenaciones en el Arquidiócesis en una ceremonia que tendrá lugar en Catedral a partir de las 10.00.

Recibirán la ordenación Presbiteral los diáconos Leonel Augusto Fabricio Leguizamón, Pablo Daniel Ortiz y Ricardo Gabriel Vera. En tanto el acólito Emanuel Del Castillo recibirá la ordenación diaconal.

Luego de la misa se compartirá un almuerzo a la canasta.

La misa de acción de gracias de Leguizamón será en la Parroquia Santa Lucía el domingo 10 a las 19.00 y en la Parroquia Inmaculada Concepción de María de Villaguay el sábado 16 a las 19.00. En tanto la misa de acción de gracias de Ortiz será en la Parroquia Santa Rafaela María el domingo 10 a las 10.00 y en la Parroquia de Santa Elena el sábado 16 a las 18.00. Por su parte, Vera hará lo propio el sábado 9 a las 19.00 en San José Obrero y el sábado 16 a las 20.00 en La Paz.