Este jueves 27, a las 19:00 en el Pro-Santuario de Jesús Misericordioso se bendecirá el vitral de San Juan Pablo II.
Este vitral ha sido realizado por Fabio Huser de Santa Fe.
El 1 de enero se realizará una nueva edición de la Jornada Mundial de la Paz. Desde la Pastoral Juvenil Arquidiocesana de Paraná invitan a la actividad que tendrá lugar el martes 1 a partir de las 21:00 en el Colegio Don Bosco. Habrá servicio de cantina y bandas invitadas.
“La buena política está al servicio de la paz”, es el título del mensaje del Papa Francisco en esta edición 2019.
El texto completo se puede leer AQUI
Este jueves 27 Monseñor Juan Alberto Puiggari presidirá la misa en la que asumirán las nuevas autoridades de la Comisión de Cáritas Arquidiocesana.
Será a partir de las 20:00 en la sede de Cáritas Paraná, Rosario del Tala 641. Luego se compartirá una cena a la canasta.
Las autoridades que asumen son:
Vicepresidente P. Javier Murador
Directora Patricia María Itatí Romero
Vicedirector Roque Ramón Álvarez
Vocales Dora Marta Ramírez y Miriam Silvina Soledad Heintz.
Compartimos el texto del Papa Francisco en su enseñanza de la catequesis del miércoles 19. En la Audiencia General reflexionó sobre el sentido de la Navidad.
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Dentro de seis días será Navidad. Árboles, decoraciones y luces por todas partes recuerdan que también este año será una fiesta. La máquina publicitaria invita a intercambiar siempre nuevos regalos para sorprenderse. Pero, me pregunto ¿es esta la fiesta que agrada a Dios? ¿Qué Navidad le gustaría, qué regalos y qué sorpresas?
Observemos la primera Navidad de la historia para descubrir los gustos de Dios. Esa primera Navidad de la historia estuvo llena de sorpresas. Comenzamos con María, que era la esposa prometida de José: llega el ángel y cambia su vida. De virgen será madre. Seguimos con José, llamado a ser el padre de un niño sin generarlo.
Un hijo que, -golpe de efecto-, llega en el momento menos indicado, es decir, cuando María y José estaban prometidos y, de acuerdo con la Ley, no podían cohabitar. Ante el escándalo, el sentido común de la época invitaba a José a repudiar a María y salvar así su buena reputación, pero él, si bien tuviera derecho, sorprende: para no hacer daño a María piensa despedirla en secreto, a costa de perder su reputación. Luego, otra sorpresa: Dios en un sueño cambia sus planes y le pide que tome a María con él.
Una vez nacido Jesús, cuando tenía sus proyectos para la familia, otra vez en sueños le dicen que se levante y vaya a Egipto. En resumen, la Navidad trae cambios inesperados de vida. Y si queremos vivir la Navidad, tenemos que abrir el corazón y estar dispuestos a las sorpresas, es decir, a un cambio de vida inesperado.
Pero cuando llega la sorpresa más grande es en Nochebuena: el Altísimo es un niño pequeño. La Palabra divina es un infante, que significa literalmente «incapaz de hablar». Y la palabra divina se volvió incapaz de hablar.
Para recibir al Salvador no están las autoridades de la época, o del lugar, o los embajadores: no, son simples pastores que, sorprendidos por los ángeles mientras trabajaban de noche, acuden sin demora. ¿Quién lo habría esperado? La Navidad es celebrar lo inédito de Dios, o, mejor dicho, es celebrar a un Dios inédito, que cambia nuestra lógica y nuestras expectativas.
Celebrar la Navidad, es, entonces, dar la bienvenida a las sorpresas del Cielo en la tierra. No se puedes vivir «tierra, tierra», cuando el Cielo trae sus noticias al mundo. La Navidad inaugura una nueva era, donde la vida no se planifica, sino que se da; donde ya no se vive para uno mismo, según los propios gustos, sino para Dios y con Dios, porque desde Navidad Dios es el Dios con nosotros, que vive con nosotros, que camina con nosotros. Vivir la Navidad es dejarse sacudir por su sorprendente novedad.
La Navidad de Jesús no ofrece el calor seguro de la chimenea, sino el escalofrío divino que sacude la historia. La Navidad es la revancha de la humildad sobre la arrogancia, de la simplicidad sobre la abundancia, del silencio sobre el alboroto, de la oración sobre «mi tiempo», de Dios sobre mi «yo».
Celebrar la Navidad es hacer como Jesús, venido para nosotros, los necesitados, y bajar hacia aquellos que nos necesitan. Es hacer como María: fiarse, dócil a Dios, incluso sin entender lo que Él hará. Celebrar la Navidad es hacer como José: levantarse para realizar lo que Dios quiere, incluso si no está de acuerdo con nuestros planes.
San José es sorprendente: nunca habla en el Evangelio: no hay una sola palabra de José en el Evangelio; y el Señor le habla en silencio, le habla precisamente en sueños. Navidad es preferir la voz silenciosa de Dios al estruendo del consumismo. Si sabemos estar en silencio frente al Belén, la Navidad será una sorpresa para nosotros, no algo que ya hayamos visto. Estar en silencio ante el Belén: esta es la invitación para Navidad. Tómate algo de tiempo, ponte delante del Belén y permanece en silencio. Y sentirás, verás la sorpresa.
Desgraciadamente, sin embargo, nos podemos equivocar de fiesta, y prefiere las cosas usuales de la tierra a las novedades del Cielo. Si la Navidad es solo una buena fiesta tradicional, donde nosotros y no Él estamos en el centro, será una oportunidad perdida. Por favor, ¡no mundanicemos la Navidad! No dejemos de lado al Festejado, como entonces, cuando «vino entre los suyos, y los suyos no le recibieron» (Jn 1,11).
Desde el primer Evangelio de Adviento, el Señor nos ha puesto en guardia, pidiéndonos que no nos cargásemos con «libertinajes» y «preocupaciones de la vida» (Lc 21,34). Durante estos días se corre, tal vez como nunca durante el año. Pero así se hace lo contrario de lo que Jesús quiere. Culpamos a las muchas cosas que llenan los días, al mundo que va rápido. Y, sin embargo, Jesús no culpó al mundo, nos pidió que no nos dejásemos arrastrar, que velásemos en todo momento rezando (cfr. v. 36).
He aquí, será Navidad si, como José, daremos espacio al silencio; si, como María, diremos «aquí estoy » a Dios; si, como Jesús, estaremos cerca de los que están solos, si, como los pastores, dejaremos nuestros recintos para estar con Jesús. Será Navidad, si encontramos la luz en la pobre gruta de Belén. No será Navidad si buscamos el resplandor del mundo, si nos llenamos de regalos, comidas y cenas, pero no ayudamos al menos a un pobre, que se parece a Dios, porque en Navidad Dios vino pobre.
Queridos hermanos y hermanas, ¡os deseo una Feliz Navidad, una Navidad rica en las sorpresas de Jesús! Pueden parecer sorpresas incómodas, pero son los gustos de Dios. Si los hacemos nuestros, nos daremos a nosotros mismos una sorpresa maravillosa. Cada uno de nosotros tiene escondida en el corazón la capacidad de sorprenderse. Dejémonos sorprender por Jesús en esta Navidad.
La Obra de las Vocaciones Eclesiásticas invita en la Parroquia Santa Lucía a la Noche Heroica de Adoración.
Será el jueves 20 a las 22:00 en el que habrá adoración al Santísimo y culminará con la misa del viernes 21 a las 06:00.
Se pedirá especialmente por la ordenación presbiteral de Emanuel del Castillo y la ordenación diaconal de Matías Jacob. Además por toda la Iglesia Diocesana.
El 22 de diciembre a las 10.00 en Catedral se realizará la misa de ordenación diaconal y presbiteral. Allí serán ordenados el acólito Matías Jacob y el diácono Emanuel del Castillo. Luego se invita a compartir un festejo a la canasta en el gimnasio del Colegio de las Hermanas del Huerto (Calle Urquiza).
La primera misa del Padre Emanuel del Castillo será en la Parroquia Santa Lucía el mismo sábado 22 de diciembre a las 20.00 y el día siguiente, domingo 23, a las 20.00 en la Parroquia Nuestra Señora de La Paz.
Desde la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Paraná difundieron un informe en el que detallan las actividades realizadas en ese año.
En este sentido, el Delegado Pastoral José María Velásquez, detalló cuestiones vinculadas al servicio y atención que se realiza a las personas necesitadas, en las distintas Parroquias de la Arquidiócesis de Paraná, con el aporte de feligreses, vecinos y Cáritas parroquial.
Cristo Peregrino: Comedor parroquial “José Gortaire”, 120 viandas al medio día, lunes, miércoles y viernes
Nuestra Señora de Guadalupe: Se entregan viandas de lunes a viernes a las 17:00. para 195 personas. Merendero para 80 niños los días martes y jueves.
San Miguel Arcángel: Comedor “María Reina”, almuerzo de lunes a viernes para 70 personas.
San Roque: Comedor los días miércoles de 20:00 a 21:30. se entregan más de 80 viandas en Cáritas parroquial. Luego un grupo de voluntarios lleva vianda a las personas en situación de calle. La distribución se hace en plaza de la Terminal de Ómnibus y en plaza Alvear sobre calle Laprida.
Nuestra Señora de Luján – Divino Amor: Se da de comer a 150 personas.
Santo Domingo Savio: No posee comedor. Se asistieron a 69 familias con alimentos, ropa, colchones y elementos de limpieza, cuando las inundaciones pasadas.
Santa Lucía: Asisten a 73 familias con ropa y alimentos. Se asiste con alimentos a la Fundación 1000 días. Se asiste a la Fundación Lázaro con alimentos, 50 kg. de harina y 10 litros de aceite.