Ordenaciones en la Arquidiócesis

El sábado 29 de junio tendrán lugar dos ordenaciones diaconales y también una presbiteral en la  arquidiócesis. La ceremonia tendrá lugar en la Catedral Metropolitana a partir de las 10.00, bajo el lema “Hagan lo mismo que yo hice con ustedes”.

Los seminaristas Sebastián Córdoba y Cristian Scarpone, recibirán su ordenación Diaconal y el diácono Matías Jacob, recibirá la ordenación Presbiteral.

Al día siguiente, el 30 de junio, a las 10.00 en la Parroquia Santa Rafaela (Mario Monti 970),  será la primera misa de Jacob, luego se compartirá un almuerzo a la canasta.

HOMILIA DEL TEDEUM DEL 25 DE MAYO DE 2019

Compartimos la Homilía pronunciada por Mons. Juan Alberto Puiggari el 25 de mayo en la parroquia Santa Rosa de Lima de la ciudad de Villaguay, en ocasión del Tedeum con motivo de los 209 años de la Revolución de mayo.

HOMILIA DEL TEDEUM DEL 25 DE MAYO DE 2019
Parroquia “Santa Rosa de Lima”
Villaguay, Entre Ríos
Queridos hermanos:

Nos hemos reunido en esta Parroquia histórica de Santa Rosa, en el corazón de nuestra Provincia, para dar gracias a Dios y alabarlo por los dones recibidos y vividos en estos 209 años de vida como pueblo libre, que nació en el Cabildo de Buenos Aires con el grito de los patriotas de mayo.

Nos reunimos como hijos de Dios: Él nos hermana y nos pide con su amor de Padre que trabajemos por la gran familia de los argentinos.

Al poco tiempo de nuestra independencia, comenzó la historia de este pueblo que hoy nos recibe. El 20 de noviembre de 1823, el por entonces Gobernador Lucio Norberto Mansilla, autorizó a adquirir una cuadra de terreno para edificar allí una capilla, la casa del cura y el cementerio.

En 1833, el caudillo Crispín Velásquez decidió adoptar a Santa Rosa de Lima como Santa Patrona, y en torno de su pequeña Capilla comenzó la historia de esta hoy pujante ciudad. Una vez más en nuestra historia, la fe en Dios, en la Virgen y en los Santos, estuvo en el origen de nuestros pueblos.

Queremos dar gracias a Dios por tantos dones recibidos a lo largo de su historia, pero también pedirle por todas las necesidades de nuestro pueblo argentino. Sabemos que son muchas, pero al estar acá, en el corazón de la Provincia, que es llamada “la ciudad del encuentro”, quiero pedirle al Señor que nos conceda lo que más estemos necesitando y que, seguramente, es el principio de muchas soluciones a nuestros problemas crónicos. Nos lo pedía, hace pocos días, el Papa Francisco: trabajar para lograr el encuentro de y entre todos.

Hoy se habla demasiado de grieta; los argentinos nos acostumbramos a este lenguaje y tal vez saquemos réditos mezquinos de esta situación.

Lamentablemente la grieta no se ciñe al ámbito político o social, sino que fractura las amistades más entrañables, las relaciones con los vecinos, las mismas familias y los vínculos más queridos.

Es el momento de derribar muros y crear puentes. Buscar soluciones a los conflictos pensando siempre en el bien común, apostando a la vida, a toda vida, al diálogo, al respeto, a la dignidad y a la libertad de toda persona.

Para lograr esto, nos pide el Papa Francisco que «le entreguemos (a nuestra Patria) lo mejor de nosotros mismos, para mejorar, crecer, madurar…” Por lo cual es necesario rescatar lo positivo de cada uno, con actitud de respeto y humildad. Necesitamos magnanimidad para buscar el bien común.

En el Evangelio que acabamos de escuchar el Señor nos advierte sobre el peligro de construir nuestra existencia sin Dios. Como dice Benedicto XVI, “…a menudo el hombre (…) prefiere las arenas de las ideologías, del poder, del éxito…”, y no la roca de Cristo, que es la Palabra eterna y definitiva que no hace temer ningún tipo de adversidad.

En este día de la Patria quiero recordar las declaraciones del Episcopado Argentino en la reunión Plenaria de marzo de este año:

“Como parte de este pueblo que quiere ser protagonista de un nuevo tiempo, los obispos argentinos compartimos con ustedes algunas reflexiones en este año electoral.

‘Votar es hacer y construir nuestra propia historia argentina y provincial. Es poner el hombro para que, como pueblo, no se nos considere solamente en las urnas, sino el gran protagonista y actor en la reconstrucción de la Patria.’ (Monseñor Enrique Angelelli, obispo mártir de La Rioja, 25 de febrero de 1973).

La nobleza de la vocación política pide a los dirigentes la responsabilidad de colaborar para que el pueblo, que es soberano, sea artesano de su historia. Necesitamos políticos que nos ayuden a mirar más allá de la coyuntura y que nos propongan caminos auténticos de amistad social.

En una realidad que nos golpea y nos duele por su pobreza creciente, no queremos perder la esperanza de salir adelante, asumiendo el desafío de pasar de la cultura de la voracidad y el descarte, a la cultura del cuidado de toda vida y de nuestra Casa común, de la fraternidad y de la hospitalidad.

Como obispos presentes a lo largo y ancho de nuestro país, escuchamos el dramático pedido de trabajo. Junto a la educación, constituyen los ejes más importantes de la cuestión social. Estamos convencidos de que debe superarse para siempre la lógica de la dádiva, de la especulación financiera, y del enriquecimiento a costa de los otros.

Pedimos a los candidatos que presenten propuestas concretas a los ciudadanos en sus plataformas electorales; y a la vez, que las campañas sean austeras, con gastos transparentes.

… que Jesucristo, Señor de la historia, nos ayude a construir entre todos un país más justo y solidario, sin excluidos, donde nos descubramos verdaderamente hermanos, donde volvamos a creer que es posible una Argentina grande”.

Y que la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, custodie nuestra esperanza.”

Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra
Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria; hoy alzamos nuestros ojos y nuestros brazos hacia ti… Madre de la Esperanza, de los pobres y de los peregrinos, escúchanos…

Hoy te pedimos por Argentina, por nuestro pueblo. Ilumina nuestra patria con el sol de justicia, con la luz de un nuevo mañana, que es la luz de Jesús. Enciende el fuego nuevo del amor entre hermanos.

Unidos estamos bajo los colores celeste y blanco de nuestra bandera y de tu manto, para contarte que: hoy falta el pan material en muchas, muchas casas, pero también falta el pan de la verdad y la justicia en muchas mentes. Falta el pan del amor entre hermanos y falta el pan de Jesús en los corazones.

Te pedimos Madre, que extingas el odio, que ahogues las ambiciones desmedidas, que arranques el ansia febril de solamente los bienes materiales y derrama sobre nuestro suelo, la semilla de la humildad, de la comprensión. Ahoga la mala hierba de la soberbia; que ningún Caín pueda plantar su tienda sobre nuestro suelo, pero tampoco que ningún Abel inocente bañe con su sangre nuestras calles.

Haz Madre que comprendamos que somos hermanos, nacidos bajo un mismo cielo, y bajo una misma bandera. Que sufrimos todos juntos las mismas penas y las mismas alegrías. Ilumina nuestra esperanza, alivia nuestra pobreza material y espiritual y que tomados de tu mano digamos más fuerte que nunca: ¡ARGENTINA! ¡CANTA Y CAMINA!

Virgencita de Luján, madrecita azul y blanca, devuélvenos la Argentina. Danos Dios y danos Patria.

XI Peregrinación hacia la basílica Santuario Nuestra Señora del Carmen de Nogoyá

Del 13 al 16 de julio se realizará una nueva edición de la  Peregrinación hacia la basílica Santuario Nuestra Señora del Carmen de Nogoyá. El lema será “Madre del Carmen, danos un corazón discípulo y misionero”. Se trata de la décima primera edición y en esta ocasión la intención será “para que la celebración del próximo mes misionero extraordinario de octubre 2019 nos ayude a renovar la vida misionera de nuestra Iglesia arquidiocesana”.

La salida está prevista para el sábado 13 a las 7:30 desde la Ermita de Nuestra Señora del Rosario de Paraná (Ruta 12 km 436) y la llegada el lunes 15 a las 18:30 parando por la noche en Crespo y Hernández.

Las inscripciones están abiertas hasta el 16 de junio y los interesados deben contactarse al 03435 15618638 (Denise) ó 0341 156 957877 (Francisco); correo: peregrinacionparananogoya@yahoo.com Facebook: Peregrinación Paraná Nogoyá

Jornada de Capacitación de la Comisión Arquidiocesana para la Protección de Menores

La Comisión Arquidiocesana para la Protección de Menores informó que el viernes 7 de junio realizará una nueva jornada de capacitación sobre “Elementos para detectar abuso sexual infantil. Herramientas para generar ambientes seguros”.

La actividad comenzará a las 18:00 y tendrá lugar en el Salón Auditorio de la UCA (Buenos Aires 249). Se entregarán certificados de asistencia y la participación es de carácter libre y gratuito. La inscripción es on line.

 

Contacto:

info@comisiondeprevencion.com.ar

www.comisiondeprevencion.com.ar

Catequesis del Papa – 22/05/19

El Papa Francisco finalizó el miércoles 22, en la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro, sus catequesis sobre el Padre Nuestro. Allí recordó que el Espíritu Santo es el protagonista de toda oración cristiana y que nunca se puede rezar sin su fuerza. Compartimos a continuación el texto completo.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy terminamos el ciclo de catequesis sobre el «Padre Nuestro». Podemos decir que la oración cristiana nace de la audacia de llamar a Dios con el nombre de «Padre». Esta es la raíz de la oración cristiana: llamar “Padre” a Dios. ¡Hace falta valor!

No se trata tanto de una fórmula, como de una intimidad filial en la que somos introducidos por gracia: Jesús es el revelador del Padre y nos da familiaridad con Él. «No nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico). Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. «(Catecismo de la Iglesia Católica, 2766). Jesús mismo usó diferentes expresiones para rezar al Padre. Si leemos con atención los Evangelios descubrimos que estas expresiones de oración que emergen en los labios de Jesús recuerdan el texto del «Padre Nuestro».

Por ejemplo, en la noche de Getsemaní, Jesús reza así: «¡Abba, Padre! Todo es posible para ti: ¡aparta de mí esta copa! pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú «(Mc 14:36). Ya hemos recordado este texto del Evangelio de Marcos. ¿Cómo podemos dejar de reconocer en esta oración, por muy breve que sea, un rastro del «Padre Nuestro»? En medio de las tinieblas, Jesús invoca a Dios con el nombre de «Abbá», con confianza filial y, aunque sienta temor y angustia, pide que se cumpla su voluntad.

En otros pasajes del Evangelio, Jesús insiste con sus discípulos para que cultiven un espíritu de oración. La oración debe ser insistente, y sobre todo, debe recordar a los hermanos, especialmente cuando vivimos relaciones difíciles con ellos. Jesús dice: «Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tienes algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras ofensas» (Mc 11, 25). ¿Cómo podemos dejar de reconocer la similitud con el «Padre Nuestro» en estas expresiones? Y los ejemplos podrían ser numerosos, también para nosotros.

En los escritos de San Pablo no encontramos el texto del «Padre Nuestro», pero su presencia emerge en esa estupenda síntesis donde la invocación del cristiano se condensa en una sola palabra: «Abbà» (véase Rom 8:15; Gal 4, 6). En el Evangelio de Lucas, Jesús satisface plenamente la petición de los discípulos que, al verlo a menudo aislarse y sumergirse en la oración, un día deciden preguntarle: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan (el  Bautista) a sus discípulos» ( 11.1). Y entonces el Maestro les enseñó la oración al Padre.

Considerando el Nuevo Testamento en conjunto, resalta claramente que el primer protagonista de toda oración cristiana es el Espíritu Santo. No lo olvidemos: el protagonista de toda oración cristiana es el Espíritu Santo. Nosotros no podríamos rezar nunca sin la fuerza del Espíritu Santo. Es él quien reza en nosotros y nos mueve a rezar bien.

Podemos pedir al Espíritu Santo que nos enseñe a rezar, porque Él es el protagonista, el que hace la verdadera oración en nosotros. Él sopla en el corazón de cada uno de nosotros que somos discípulos de Jesús. El Espíritu nos hace capaces de orar como hijos de Dios, como realmente somos por el Bautismo. El Espíritu nos hace rezar en el «surco» que Jesús excavó para nosotros. Este es el misterio de la oración cristiana: la gracia nos atrae a ese diálogo de amor de la Santísima Trinidad.

Jesús rezaba así. A veces usaba expresiones que ciertamente están muy lejos del texto del «Padre Nuestro». Pensad en las palabras iniciales del Salmo 22, que Jesús pronuncia en la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27:46). ¿Puede el Padre celestial abandonar a su Hijo? No, desde luego. Y sin embargo, el amor por nosotros, los pecadores, llevó a Jesús a este punto: al punto de experimentar el abandono de Dios, su lejanía, porque había tomado sobre sí todos nuestros pecados. Pero incluso en el grito de angustia, permanece el » Dios mío, Dios mío». En ese «mío» está el núcleo de la relación con el Padre, está el núcleo de la fe y de la oración.

Por eso, a partir de este núcleo, un cristiano puede rezar en cualquier situación. Puede asumir todas las oraciones de la Biblia, especialmente de los Salmos; pero puede rezar también con tantas expresiones que en milenios de historia han brotado del corazón de los hombres. Y nunca dejemos de hablar al Padre de nuestros hermanos y hermanas en la humanidad, para que ninguno de ellos, especialmente los pobres, permanezca sin un consuelo y una porción de amor.

Al final de esta catequesis, podemos repetir esa oración de Jesús: «Te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a   pequeños» (Lc 10:21 ). Para rezar tenemos que hacernos pequeños, para que el Espíritu Santo venga a nosotros y sea Él quien nos guíe en la oración.

Peregrinación de los Trabajadores

El domingo 4 de Junio se realizará la 34° Peregrinación de los Trabajadores al Santuario de Schoenstatt de la ciudad de Paraná bajo el lema «Madre del Pan, Bendice nuestro Pueblo con Salud y Trabajo”.

La peregrinación partirá a las 14:00 desde la Catedral de Paraná. El recorrido prevé algunas paradas antes de llegar al Santuario. Luego de la llegada de los peregrinos  al Santuario de La Loma, se celebrará la Santa Misa a las 17:00

Misa por las maestras jardineras

Con motivo de conmemorarse el Día de los Jardines de Infantes y el Día de la Maestra Jardinera el próximo martes 28 a las 19:00 se realizará una misa en la Parroquia Santo Domingo Savio.

Invita la Junta Arquidiocesana de Educación y quien lo desee puede colaborar en la ofrenda con leche larga vida para Cáritas Parroquial.

 

Monseñor Puiggari presidirá el Te Deum en Villaguay

Monseñor Juan Alberto Puiggari presidirá el sábado 25 el Te Deum que tendrá lugar con motivo de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo. La celebración será a partir de las 10:30 en la Parroquia Santa Rosa de Lima en Villaguay.

 

Sobre el Te Deum

El “Te Deum” (“A Ti, Oh Dios“) es un himno cristiano -muy antiguo- de alabanza y acción de gracias a Dios, atribuido a San Ambrosio y a San Agustín. Se trata de un cántico muy venerable, reservado a lo largo de la historia para agradecimientos especiales. Muchos compositores le han puesto música.

En nuestro país, desde el primer gobierno patrio, se celebra el Te Deum todos los 25 de mayo, agradeciendo a Dios por el surgimiento del Estado Argentino que proclamaría su independencia formal en el año 1816.

Charla sobre la Educación Sexual

El jueves 23 a las 20:30 se realizará una charla sobre Educación Sexual ante el desafío de la Ideología de Género, a cargo del Pbro. Leandro Bonnín.

La actividad tendrá lugar en la sede de Acción Católica, Buenos Aires 377 y es  convocada por el Grupo Buen Pastor.

Campamento de adolescentes de la IAM

El pasado fin de semana del 18 y 19 de mayo, tuvo lugar el Tercer Campamento de adolescentes de la Infancia y Adolescencia Misionera de la Arquidiócesis de Paraná. Entre juegos, dinámicas, formación y animación alrededor de 60 chicos compartieron testimonios, lágrimas y muchas risas. Se desarrollaron diversas actividades, entre ellas un fogón, adoración y misa de clausura. A la noche la llovizna fue constante y durante la mañana el frío casi no cesó, sin embargo fue increíble notar cómo el espíritu misionero y el gran amor a Jesús hicieron de este campamento un acontecimiento hermoso.

Desde el desde el Secretariado de la Arquidiócesis de Paraná agradecieron especialmente a la Capilla Nuestra Señora del Rosario (El Espinillo) por haber podido realizar allí la actividad. Fueron dos jornadas donde este grupo de chicos entre 12 y 16 años vivió un clima de compañerismo, respeto y alegría.