Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

“Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2)
La vida se hace historia”. Así se titula el mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que este año se celebrará 24 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor.

“En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos”, es una de las primeras expresiones de este Mensaje dedicado al tema de la narración en el que Francisco además sostiene que “creo que para no perdernos necesitamos respirar la verdad de las buenas historias”.
En otro párrafo reflexiona acerca de que “mientras que las historias utilizadas con fines instrumentales y de poder tienen una vida breve, una buena historia es capaz de trascender los límites del espacio y del tiempo”.

Sobre la Jornada Mundial de la Comunicación Social

La Jornada Mundial de la Comunicación Social se celebra en la Iglesia desde 1967 y fue instituida por el Concilio Vaticano II. Se conmemora el domingo anterior a la fiesta de Pentecostés. El Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se publica tradicionalmente con ocasión de la festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas (24 de enero).

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JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

“Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2)
La vida se hace historia”. Así se titula el mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que este año se celebrará 24 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor.

“En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos”, es una de las primeras expresiones de este Mensaje dedicado al tema de la narración en el que Francisco además sostiene que “creo que para no perdernos necesitamos respirar la verdad de las buenas historias”.
En otro párrafo reflexiona acerca de que “mientras que las historias utilizadas con fines instrumentales y de poder tienen una vida breve, una buena historia es capaz de trascender los límites del espacio y del tiempo”.

Sobre la Jornada Mundial de la Comunicación Social

La Jornada Mundial de la Comunicación Social se celebra en la Iglesia desde 1967 y fue instituida por el Concilio Vaticano II. Se conmemora el domingo anterior a la fiesta de Pentecostés. El Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se publica tradicionalmente con ocasión de la festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas (24 de enero).

 

Mensaje completo

 

Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2)
La vida se hace historia

 

Quiero dedicar el Mensaje de este año al tema de la narración, porque creo que para no perdernos necesitamos respirar la verdad de las buenas historias: historias que construyan, no que destruyan; historias que ayuden a reencontrar las raíces y la fuerza para avanzar juntos. En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos. Una narración que sepa mirar al mundo y a los acontecimientos con ternura; que cuente que somos parte de un tejido vivo; que revele el entretejido de los hilos con los que estamos unidos unos con otros.

  1. Tejer historias

El hombre es un ser narrador. Desde la infancia tenemos hambre de historias como tenemos hambre de alimentos. Ya sean en forma de cuentos, de novelas, de películas, de canciones, de noticias…, las historias influyen en nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello. A menudo decidimos lo que está bien o mal hacer basándonos en los personajes y en las historias que hemos asimilado. Los relatos nos enseñan; plasman nuestras convicciones y nuestros comportamientos; nos pueden ayudar a entender y a decir quiénes somos.

El hombre no es solamente el único ser que necesita vestirse para cubrir su vulnerabilidad (cf. Gn 3,21), sino que también es el único ser que necesita “revestirse” de historias para custodiar su propia vida. No tejemos sólo ropas, sino también relatos: de hecho, la capacidad humana de “tejer” implica tanto a los tejidos como a los textos. Las historias de cada época tienen un “telar” común: la estructura prevé “héroes”, también actuales, que para llevar a cabo un sueño se enfrentan a situaciones difíciles, luchan contra el mal empujados por una fuerza que les da valentía, la del amor. Sumergiéndonos en las historias, podemos encontrar motivaciones heroicas para enfrentar los retos de la vida.

El hombre es un ser narrador porque es un ser en realización, que se descubre y se enriquece en las tramas de sus días. Pero, desde el principio, nuestro relato se ve amenazado: en la historia serpentea el mal.

  1. No todas las historias son buenas

«El día en que comáis de él, […] seréis como Dios» (cf. Gn 3,5). La tentación de la serpiente introduce en la trama de la historia un nudo difícil de deshacer. “Si posees, te convertirás, alcanzarás…”, susurra todavía hoy quien se sirve del llamado storytelling con fines instrumentales. Cuántas historias nos narcotizan, convenciéndonos de que necesitamos continuamente tener, poseer, consumir para ser felices. Casi no nos damos cuenta de cómo nos volvemos ávidos de chismes y de habladurías, de cuánta violencia y falsedad consumimos. A menudo, en los telares de la comunicación, en lugar de relatos constructivos, que son un aglutinante de los lazos sociales y del tejido cultural, se fabrican historias destructivas y provocadoras, que desgastan y rompen los hilos frágiles de la convivencia. Recopilando información no contrastada, repitiendo discursos triviales y falsamente persuasivos, hostigando con proclamas de odio, no se teje la historia humana, sino que se despoja al hombre de la dignidad.

Pero mientras que las historias utilizadas con fines instrumentales y de poder tienen una vida breve, una buena historia es capaz de trascender los límites del espacio y del tiempo. A distancia de siglos sigue siendo actual, porque alimenta la vida. En una época en la que la falsificación es cada vez más sofisticada y alcanza niveles exponenciales (el deepfake), necesitamos sabiduría para recibir y crear relatos bellos, verdaderos y buenos. Necesitamos valor para rechazar los que son falsos y malvados. Necesitamos paciencia y discernimiento para redescubrir historias que nos ayuden a no perder el hilo entre las muchas laceraciones de hoy; historias que saquen a la luz la verdad de lo que somos, incluso en la heroicidad ignorada de la vida cotidiana.

  1. La Historiade las historias

La Sagrada Escritura es una Historia de historias. ¡Cuántas vivencias, pueblos, personas nos presenta! Nos muestra desde el principio a un Dios que es creador y narrador al mismo tiempo. En efecto, pronuncia su Palabra y las cosas existen (cf. Gn 1). A través de su narración Dios llama a las cosas a la vida y, como colofón, crea al hombre y a la mujer como sus interlocutores libres, generadores de historia junto a Él. En un salmo, la criatura le dice al Creador: «Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te doy gracias porque son admirables tus obras […], no desconocías mis huesos. Cuando, en lo oculto, me iba formando, y entretejiendo en lo profundo de la tierra» (139,13-15). No nacemos realizados, sino que necesitamos constantemente ser “tejidos” y “bordados”. La vida nos fue dada para invitarnos a seguir tejiendo esa “obra admirable” que somos.

En este sentido, la Biblia es la gran historia de amor entre Dios y la humanidad. En el centro está Jesús: su historia lleva al cumplimiento el amor de Dios por el hombre y, al mismo tiempo, la historia de amor del hombre por Dios. El hombre será llamado así, de generación en generación, a contar y a grabar en su memoria los episodios más significativos de esta Historia de historias, los que puedan comunicar el sentido de lo sucedido.

El título de este Mensaje está tomado del libro del Éxodo, relato bíblico fundamental, en el que Dios interviene en la historia de su pueblo. De hecho, cuando los hijos de Israel estaban esclavizados clamaron a Dios, Él los escuchó y rememoró: «Dios se acordó de su alianza con Abrahán, Isaac y Jacob. Dios se fijó en los hijos de Israel y se les apareció» (Ex 2, 24-25). De la memoria de Dios brota la liberación de la opresión, que tiene lugar a través de signos y prodigios. Es entonces cuando el Señor revela a Moisés el sentido de todos estos signos: «Para que puedas contar [y grabar en la memoria] de tus hijos y nietos […] los signos que realicé en medio de ellos. Así sabréis que yo soy el Señor» (Ex 10,2). La experiencia del Éxodo nos enseña que el conocimiento de Dios se transmite sobre todo contando, de generación en generación, cómo Él sigue haciéndose presente. El Dios de la vida se comunica contando la vida.

El mismo Jesús hablaba de Dios no con discursos abstractos, sino con parábolas, narraciones breves, tomadas de la vida cotidiana. Aquí la vida se hace historia y luego, para el que la escucha, la historia se hace vida: esa narración entra en la vida de quien la escucha y la transforma.

No es casualidad que también los Evangelios sean relatos. Mientras nos informan sobre Jesús, nos “performan[1] a Jesús, nos conforman a Él: el Evangelio pide al lector que participe en la misma fe para compartir la misma vida. El Evangelio de Juan nos dice que el Narrador por excelencia —el Verbo, la Palabra— se hizo narración: «El Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado» (cf. Jn 1,18). He usado el término “contado” porque el original exeghésato puede traducirse sea como “revelado” que como “contado”. Dios se ha entretejido personalmente en nuestra humanidad, dándonos así una nueva forma de tejer nuestras historias.

  1. Una historia que se renueva

La historia de Cristo no es patrimonio del pasado, es nuestra historia, siempre actual. Nos muestra que a Dios le importa tanto el hombre, nuestra carne, nuestra historia, hasta el punto de hacerse hombre, carne e historia. También nos dice que no hay historias humanas insignificantes o pequeñas. Después de que Dios se hizo historia, toda historia humana es, de alguna manera, historia divina. En la historia de cada hombre, el Padre vuelve a ver la historia de su Hijo que bajó a la tierra. Toda historia humana tiene una dignidad que no puede suprimirse. Por lo tanto, la humanidad se merece relatos que estén a su altura, a esa altura vertiginosa y fascinante a la que Jesús la elevó.

Escribía san Pablo: «Sois carta de Cristo […] escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de corazones de carne» (2 Co 3,3). El Espíritu Santo, el amor de Dios, escribe en nosotros. Y, al escribir dentro, graba en nosotros el bien, nos lo recuerda. Re-cordar significa efectivamente llevar al corazón, “escribir” en el corazón. Por obra del Espíritu Santo cada historia, incluso la más olvidada, incluso la que parece estar escrita con los renglones más torcidos, puede volverse inspirada, puede renacer como una obra maestra, convirtiéndose en un apéndice del Evangelio. Como las Confesiones de Agustín. Como El Relato del Peregrino de Ignacio. Como la Historia de un alma de Teresita del Niño Jesús. Como Los Novios, como Los Hermanos Karamazov. Como tantas innumerables historias que han escenificado admirablemente el encuentro entre la libertad de Dios y la del hombre. Cada uno de nosotros conoce diferentes historias que huelen a Evangelio, que han dado testimonio del Amor que transforma la vida. Estas historias requieren que se las comparta, se las cuente y se las haga vivir en todas las épocas, con todos los lenguajes y por todos los medios.

  1. Una historia que nos renueva

En todo gran relato entra en juego el nuestro. Mientras leemos la Escritura, las historias de los santos, y también esos textos que han sabido leer el alma del hombre y sacar a la luz su belleza, el Espíritu Santo es libre de escribir en nuestro corazón, renovando en nosotros la memoria de lo que somos a los ojos de Dios. Cuando rememoramos el amor que nos creó y nos salvó, cuando ponemos amor en nuestras historias diarias, cuando tejemos de misericordia las tramas de nuestros días, entonces pasamos página. Ya no estamos anudados a los recuerdos y a las tristezas, enlazados a una memoria enferma que nos aprisiona el corazón, sino que abriéndonos a los demás, nos abrimos a la visión misma del Narrador. Contarle a Dios nuestra historia nunca es inútil; aunque la crónica de los acontecimientos permanezca inalterada, cambian el sentido y la perspectiva. Contarse al Señor es entrar en su mirada de amor compasivo hacia nosotros y hacia los demás. A Él podemos narrarle las historias que vivimos, llevarle a las personas, confiarle las situaciones. Con Él podemos anudar el tejido de la vida, remendando los rotos y los jirones. ¡Cuánto lo necesitamos todos!

Con la mirada del Narrador —el único que tiene el punto de vista final— nos acercamos luego a los protagonistas, a nuestros hermanos y hermanas, actores a nuestro lado de la historia de hoy. Sí, porque nadie es un extra en el escenario del mundo y la historia de cada uno está abierta a la posibilidad de cambiar. Incluso cuando contamos el mal podemos aprender a dejar espacio a la redención, podemos reconocer en medio del mal el dinamismo del bien y hacerle sitio.

No se trata, pues, de seguir la lógica del storytelling, ni de hacer o hacerse publicidad, sino de rememorar lo que somos a los ojos de Dios, de dar testimonio de lo que el Espíritu escribe en los corazones, de revelar a cada uno que su historia contiene obras maravillosas. Para ello, nos encomendamos a una mujer que tejió la humanidad de Dios en su seno y —dice el Evangelio— entretejió todo lo que le sucedía. La Virgen María lo guardaba todo, meditándolo en su corazón (cf. Lc 2,19). Pidamos ayuda a aquella que supo deshacer los nudos de la vida con la fuerza suave del amor:

Oh María, mujer y madre, tú tejiste en tu seno la Palabra divina, tú narraste con tu vida las obras magníficas de Dios. Escucha nuestras historias, guárdalas en tu corazón y haz tuyas esas historias que nadie quiere escuchar. Enséñanos a reconocer el hilo bueno que guía la historia. Mira el cúmulo de nudos en que se ha enredado nuestra vida, paralizando nuestra memoria. Tus manos delicadas pueden deshacer cualquier nudo. Mujer del Espíritu, madre de la confianza, inspíranos también a nosotros. Ayúdanos a construir historias de paz, historias de futuro. Y muéstranos el camino para recorrerlas juntos.

Roma, junto a San Juan de Letrán, 24 de enero de 2020, fiesta de san Francisco de Sales.

 

Franciscus

[1] Cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 2: «El mensaje cristiano no era sólo “informativo”, sino “performativo”. Eso significa que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida».

 

PAUTAS PARA UN PROTOCOLO PARA LOS CULTOS 

Las iglesias, templos y diferentes lugares de culto no están obligados a cerrar sino que pueden estar abiertos de acuerdo a las siguientes consideraciones:

● Los lugares de culto pueden permanecer abiertos siempre y cuando sea para que los feligreses y miembros puedan concurrir para requerir asistencia espiritual, con acuerdo previo con el ministro de culto, y realizar oraciones individuales, atendiendo a las disposiciones sanitarias vigentes y tomando los recaudos necesarios de distancia e higiene.

● A su vez, los lugares de culto a los que los feligreses y membrecía pueden concurrir son los de cercanía.

● No está permitida la aglomeración de la feligresía y membrecía. Por tal motivo, se mantiene suspendida la celebración de ceremonias, celebraciones, conmemoraciones litúrgicas y actos de culto que impliquen la concurrencia multitudinaria de personas.

● Los protocolos dentro de la jurisdicción nacional deberán ser aprobados por la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación

● Estas medidas son aplicables para todos los cultos (Iglesia Católica Apostólica Romana y entidades religiosas inscriptas en el Registro Nacional de Cultos).

A su vez, se deberán tener en cuenta en todos los casos las siguientes medidas específicas de prevención para lugares de culto:

1. Horario de apertura

a. 09:00 hs. a 16:00 hs.

2. Cantidad de personas permitida

a. El ministro de culto del lugar de culto, un auxiliar de limpieza y un auxiliar a la entrada que limite la cantidad de ingresantes.

b. Un máximo de diez fieles.

3. Controles en los ingresantes

a. Disponer de una puerta para el ingreso y otra puerta diferente para el egreso de las personas en todos los casos que sea posible, de modo de armar un circuito para evitar entrecruzamientos.

b. En la puerta de entrada habrá una persona que controlará el número de ingresantes de acuerdo a la capacidad del espacio, le colocará alcohol en gel a los ingresantes que vaya autorizando.

4. Medidas de higiene recomendadas

a. Se dispondrá de solución de agua con alcohol al 70% y/o alcohol en gel a la entrada y a la salida del templo.

b. Se deberá concurrir con tapaboca y/o barbijo. c. No se permitirá que haya más de una persona por banco.

5. Ubicación permitida según el espacio y circulación de las personas, en los templos, iglesias y lugares de culto

a. Se deberá respetar la distancia mínima de dos metros entre todas las personas.

6. Tipo y forma de limpieza de superficies

a. Cada templo mientras permanezca abierto, contará con al menos una persona que se encargue de la sanitización del lugar. La misma deberá controlar que se respeten las distancias y se higienice el espacio y los objetos (bancos, imágenes, etc.)

b. Una vez cerrado el templo, se procederá a su desinfección con los desinfectantes aconsejados por los especialistas.

7. Elementos de higiene que provisionará cada templo

a. Al ingresar al templo se proveerá a quienes ingresen, de alcohol en gel o alcohol al 70% para desinfectarse las manos.

b. No se pondrá agua bendita en las distintas fuentes que haya en el templo.

c. Se deberá colocar a la entrada y la salida trapos de piso mojados con agua con lavandina, que se renovarán cada hora para desinfectar el calzado de los asistentes. d. Las puertas del templo deberán permanecer abiertas para permitir la ventilación durante las horas de funcionamiento.

8. Implementaran recomendaciones visuales con recomendaciones.

a. El personal del tempo colocará señalizaciones en el suelo y en los bancos para hacer respetar las normas de distanciamiento social.

b. En los templos se cuidará la distancia entre cada banco, incluso se

evaluará la posibilidad de quitar algunos de ellos.

c. En las paredes y las puertas se colocarán recomendaciones de higiene y recordatorios de que no está permitido tocar ni manipular objetos, superficies e imágenes.

9. Elementos de protección personal se exigidos (tapabocas, mascarillas faciales, etc)

a. Solo podrán ingresar y permanecer dentro del templo quienes lleven correctamente colocado el tapaboca.

10. Medias para asegurar el distanciamiento social

a. Las mencionadas en los puntos 3 (controles de ingresantes) y 8 (señalizaciones).

 

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Decreto Municipal sobre habilitaciones de trabajos esenciales en instituciones

A través del Decreto  639 –firmado por el Presidente Municipal de la ciudad de Paraná, CPN Adán Bahl- se dispone de la habilitación en el territorio de la ciudad de Paraná de la realización de trabajos esenciales de limpieza, guardia, mantenimiento y taras administrativas urgentes de documentación y cobro de cuotas en Instituciones educativas privadas y de gestión privada, clubes, asociaciones y fundaciones.

Asimismo en otro de sus artículos la norma indica que los representantes de las instituciones mencionadas en el artículo anterior deberán observar que la actividad se desarrolle de lunes a viernes en los horarios de 9:00 a 17:00.  Los empleadores y autoridades correspondientes deberán observar las disposiciones del Protocolo Sanitario que el Municipio prevé y que forma parte del Decreto, como Anexo I.

En tanto, el decreto expresa que no exime de las prohibiciones establecidas en lo dispuesto por el Decreto 459/2020 PTE en su Artículo 10°, que establece Prohibiciones Generales para el Dictado de clases presenciales en todos los niveles y todas las modalidades, los eventos públicos y privados, sociales, culturales, recreativas, deportivos, religiosos y de cualquier otra índole que implique la concurrencia de personas, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, museos, gimnasios clubes y cualquier espacio público o privado que implique la concurrencia de personas,  actividades turísticas, aperturas de parques, plazas o similares.

VER DECRETO

Fiesta Patronal Santa Rafaela María 

Desde el pasado 9 de mayo la comunidad de la Parroquia Santa Rafaela María está viviendo su novena patronal que se extenderá hasta el próximo 17.

Las misas son a las 19:00 y se transmiten en directo por Facebook. Luego de cada Misa, hay un espacio de Adoración.

La Fiesta Patronal se conmemora el lunes. Ese día a las 17:30 tendrá lugar la misa y antes, a las 16:00 la imagen de la Patrona recorrerá las calles de la comunidad parroquial.

Las redes sociales de esta Parroquia son:

Facebook: Santa Rafaela María Parroquia de Parana

Instagram: rafaelamariaparana

Se desarrolla en Paraná el Plan Nacional de Voluntariado Scout

El Plan Nacional de Voluntariado Scout es un programa de asistencia alimentaria y comunitaria para todo el país propuesta por Scout de Argentina. En la ciudad de Paraná son tres los grupos scout que están llevando adelante el trabajo que se propone en este plan, estos son: Grupo Scout Juan XXIII, Grupo Scout Urquiza y Grupo Scout Juan Pablo II.

El trabajo que concretamente se está llevando adelante es la producción de unas 400/450 viandas los días sábados, para luego distribuirlas en diferentes comunidades que lo necesiten.

Gracias a la ayuda de Scout de Argentina, Municipalidad de Paraná, Parroquias, vecinos y familias de nuestros chicos es que podemos concretar este trabajo y llevarlo adelante, ya que todos ellos nos proveen de alimentos e implementos para la producción.

A nivel nacional son de 90 grupos scout que están trabajando dentro del plan (más de 16 provincias representadas). Se han entregado más de 12 mil viandas en total a nivel nacional.

Patronal Nuestra Señora de Fátima

Este miércoles 13 se celebra la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de Fátima. La celebración eucarística tendrá lugar a partir de las 16:00 y será transmitida en directo por Canal Once.

La Iglesia recuerda cada 13 de mayo un año más de la primera de las apariciones de la Virgen de Fátima a los tres pastorcitos, Lucía, Francisco y Jacinta, ocurridas en Cova da Iria (Portugal) en 1917.

Reunión de la Comisión Ejecutiva con la Jefatura de Gabinete de Ministros

Monseñor Oscar Ojea, Obispo de San Isidro y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Mario Poli, Cardenal Primado, Arzobispo de Buenos Aires y Vicepresidente I y Monseñor Carlos Malfa, Obispo de Chascomús, Secretario General del Episcopado Argentino, se reunieron con el Jefe de Gabinete de Ministros, Lic. Santiago Cafiero, quien los recibió con el Canciller Ing. Felipe sola y el Secretario de culto, Dr. Guillermo Olivieri.

Se dialogó sobre esta nueva etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio y la diferente realidad que afecta a cada lugar del país.

Se ratificó la posibilidad de que los templos estén abiertos para la oración individual, y los sacerdotes puedan recibir, de ser posible de manera previamente acordada, a los fieles que soliciten ayuda y orientación espiritual.

Siempre teniendo en cuenta las disposiciones sanitarias. En cuanto a la celebración con participación de los fieles, cuando llegue el momento adecuado para las mismas, se acordó ir trabajando en la elaboración de los protocolos litúrgicos y sanitarios correspondientes.

 

Acciones de Pastoral Social Paraná

Desde la Delegación Episcopal de la Pastoral Social Paraná, se informaron sobre las acciones y modos de trabajo que están desarrollando en este tiempo.

“Estamos transitando un tiempo de pandemia que nos obligó a estar en casa, privilegiando la salud,  para evitar el contagio del Covid-19. En esta etapa, sólo hemos tenido comunicación a través de la tecnología, con los distintos sectores de la sociedad Civil. Ahora bien, en las dos últimas semanas,  hemos tenido que asistir a los sectores más vulnerables y  lo hemos hecho con la inestimable colaboración de la gente: familias, grupos, Movimientos”, indicó el delegado de Pastoral Social, José María Velázquez.

De esta forma detalló que junto a los Madrugadores del Santuario de La Loma,  grupos de las parroquias y barrios, se pudo proveer con más de 350 paquetes de fideos y otros tantos de leche en polvo a la Familia de Ladrilleros, como así también al merendero de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, que entrega 250 viandas allí y otras en el Barrio San Martín. Toda esta mercadería se recolectó casa por casa, con un apoyo de las redes y se pudo entregar en ambos lados el domingo cerca del mediodía.

Asimismo, se está programando una reunión con exponentes de las distintas actividades de la vida civil, para evaluar este tiempo transcurrido y elevar a las autoridades la solicitud de apertura para los más necesitados de trabajar. Además, se sigue recabando información, sobre todo de las personas que más necesitan: “También hemos apoyado los reclamos hechos a las autoridades, por parte de las instituciones que atienden a Personas con discapacidad. Recordando siempre, que somos un puente para vincularnos entre todos, pedimos a Dios su permanente acompañamiento y bendición”.

 

14 de mayo: Oración por la Humanidad  

 

En comunión con el Papa Francisco, la Conferencia Episcopal Argentina hace suya e invita cordialmente a unirse a Líderes y Comunidades Religiosas presentes en el país, a la

Oración por la Humanidad a realizarse el próximo 14 de mayo.

Dijo el Santo Padre: “He aceptado la propuesta del Alto Comité para la Fraternidad Humana, para que el próximo 14 de mayo, creyentes de todas las religiones se unan espiritualmente en un día de oración, ayuno y obras de caridad para implorar a Dios que ayude a la humanidad a superar la pandemia del coronavirus”.

Señalamos también lo que los miembros del Alto Comité subrayan en su Mensaje: “junto a la afirmación de nuestra creencia en la importancia del papel de la medicina y la investigación científica en el tratamiento de esta pandemia no nos olvidamos de dirigirnos a Dios, el Creador, en esta gran crisis”.

Unidos en esta esperanza los saludamos con renovada fraternidad en “el Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo”.

 

El escrito en el que se comparte la invitación, lleva al firma del Presidente de la CEA, Mons. Oscar Ojea y el Secretario, Carlos Malfa.