Pre Jornada de Ministros extraordinarios de la Comunión

La Delegación Episcopal para la Liturgia realizará este sábado 30 la pre-jornada para los nuevos candidatos a ministros extraordinarios de la Comunión.

 

La actividad será en el Seminario Arquidiocesano de Paraná desde las 08:30 hasta las 17:00. Según se informó desde la Delegación, se compartirá un almuerzo a la canasta y los candidatos deben llevar Biblia y anotador.

 

Asimismo el sábado 15 de septiembre tendrá lugar la Jornada Anual de Renovación.

Catequesis del Papa

A continuación compartimos las palabras de Francisco en la Audiencia General de este miércoles 27. Allí, habló sobre los mandamientos.

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Sigamos hablando de los mandamientos que, como dijimos, más que mandamientos son las palabras de Dios a su pueblo para que camine bien: palabras amorosas de un Padre.

Las diez Palabras empiezan así: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre” (Ex 20: 2). Este comienzo sonaría extraño con las leyes verdaderas y propias que siguen. Pero no es así.

¿Por qué esta proclamación que Dios hace de sí mismo y de la liberación? Porque se llega al Monte Sinaí después de atravesar el Mar Rojo: el Dios de Israel primero salva, luego pide confianza. [1] Es decir: el Decálogo comienza con la generosidad de Dios. Dios no pide nunca sin haber dado antes. Nunca. Primero salva, después da, luego pide. Así es nuestro Padre, Dios bueno.

Y entendemos la importancia de la primera declaración: «Yo soy el Señor tu Dios». Hay un posesivo, hay una relación, una pertenencia mutua. Dios no es un extraño: es tu Dios. [2] Esto ilumina todo el Decálogo y también revela el secreto de la acción cristiana, porque es la misma actitud de Jesús que dice: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros» (Jn 15, 9). Cristo es el amado del Padre y nos ama con ese amor. Él no comienza desde sí mismo, sino desde el Padre. A menudo nuestras obras fracasan porque partimos de nosotros mismos y no de la gratitud. Y quién empieza por sí mismo: ¿Dónde llega? ¡Llega a sí mismo! Es incapaz de hacer camino, vuelve a sí mismo. Es precisamente esa actitud egoísta que la gente bromeando dice: “Esa persona es yo, mí, me, conmigo”. Sale de sí mismo y vuelve a sí mismo.

La vida cristiana es, ante todo, la respuesta agradecida a un Padre generoso. Los cristianos que solo siguen «deberes» denotan que no tienen una experiencia personal de ese Dios que es «nuestro».  Yo debo hacer esto, eso y lo otro… Solamente deberes. ¡Pero te falta algo! ¿Cuál es el fundamento de este deber? El fundamento de este deber es el amor de Dios Padre, que primero da y luego manda. Anteponer la ley a la relación no ayuda al camino de la fe. ¿Cómo puede un joven desear ser cristiano, si partimos de obligaciones, compromisos, coherencias y no de la liberación? ¡Pero ser cristiano es un camino de liberación! Los mandamientos te liberan de tu egoísmo y te liberan porque el amor de Dios te lleva hacia delante. La formación cristiana no se basa en la fuerza de voluntad, sino en la aceptación de la salvación, en dejarse amar: primero el Mar Rojo, luego el Monte Sinaí. Primero la salvación: Dios salva a su pueblo en el Mar Rojo, después en el Sinaí le dice lo que tiene que hacer. Pero ese pueblo sabe que hace esas cosas porque ha sido salvado por un Padre que lo ama.

La gratitud es un rasgo característico del corazón visitado por el Espíritu Santo; para obedecer a Dios, primero debemos recordar sus beneficios. San Basilio dice: «Quien no deja que esos beneficios caigan en el olvido, está orientado hacia la buena virtud y hacia toda obra de la justicia» (Reglas breves, 56). ¿A dónde nos lleva todo esto? A ejercitar la memoria: [3] ¡Cuántas cosas bellas ha hecho Dios por cada uno de nosotros! ¡Qué generoso es nuestro Padre Celestial! Ahora me gustaría proponeros un pequeño ejercicio: que cada uno, en silencio, responda para sí. ¿Cuántas cosas hermosas ha hecho Dios por mí? Esta es la pregunta. En silencio cada uno de nosotros responda. ¿Cuántas cosas hermosas ha hecho Dios por mí? Y esta es la liberación de Dios. Dios hace tantas cosas bellas y nos libera.

Y sin embargo, alguno puede sentir que aún no ha tenido una verdadera experiencia de la liberación de Dios. Puede suceder. Podría ser que uno mire en su interno y encuentre solo sentido del deber, una espiritualidad de siervos y no de hijos. ¿Qué hacer en este caso? Lo que hizo el pueblo elegido. Dice el libro del Éxodo: «Los israelitas, gimiendo bajo la servidumbre, clamaron, y su clamor que brotaba del fondo de su esclavitud, subió a Dios. Oyó Dios sus gemidos y acordóse Dios de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob… Y miró Dios a los hijos de Israel y conoció»(Ex 2,23-25). Dios piensa en mí.

La acción liberadora de Dios al comienzo del Decálogo – es decir, de los Mandamientos- es la respuesta a este lamento. No nos salvamos solos, pero de nosotros puede salir un grito de ayuda: “Señor, sálvame, Señor enséñame el camino, Señor, acaríciame, Señor, dame un poco de alegría”. Esto es un grito que pide ayuda. Esto depende de nosotros: pedir que nos liberen del egoísmo, del pecado, de las cadenas de la esclavitud. Este grito es importante, es oración, es conciencia de lo que todavía está oprimido y no liberado en nosotros. Hay tantas cosas que no han sido liberadas en nuestra alma, “Sálvame, ayúdame, libérame”. Esta es una hermosa oración al Señor. Dios espera ese grito porque puede y quiere romper nuestras cadenas; Dios no nos ha llamado a la vida para estar oprimido, sino para ser libres y vivir con gratitud, obedeciendo con alegría a Aquel que nos ha dado tanto, infinitamente más de lo que nosotros podremos darle. Es hermoso esto ¡Que Dios sea siempre bendito por todo lo que ha hecho, lo que hace y lo que hará en nosotros!”

Jornada Nacional de Oración por la Vida

Bajo el lema «María aurora del nuevo mundo. Madre de los vivientes, a ti confiamos la causa de la vida», el 8 de julio, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) invita a rezar por la Vida en todas sus formas en especial por los niños por nacer y sus madres. Ese día, en la víspera de la fecha patria, el presidente de la CEA, monseñor Oscar Vicente Ojea, presidirá en Luján, la Misa por la Vida, en presencia de la Madre y Patrona de la Argentina.

 

En unidad con el Episcopado, en la Arquidiócesis se propone que cada comunidad en la celebración de la mañana de ese domingo presida la Eucaristía pidiendo por la Vida. De esta manera todas las comunidades de la arquidiócesis nos uniremos a la intención nacional.

 

La CEA invitó a participar a unirse a esta celebración para “pedir al Señor, por intercesión de Nuestra Virgen de Luján, la gracia de servir y cuidar de toda vida, en especial la del niño y niña por nacer, porque #ValeTodaVida”.

29 de Junio: Día del Papa

Este viernes 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, se celebra el Día del Papa.

 

En esta Jornada del Papa estamos invitados, de manera especial, a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro, el Papa, a orar por él y a contribuir con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad.

 

El Romano Pontífice, como Sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad así de los obispos como de la multitud de los fieles. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Es el Vicario de Cristo.

 

En nuestra arquidiócesis la misa de Acción de Gracias será a las 19.30 presidida por el Vicario General, Mons. Eduardo Tanger. Se invita a que cada comunidad pueda congregarse para agradecer por el ministerio petrino.

Ejercicios Espirituales

Del 17 al 20 de agosto se realizarán los Ejercicios Espirituales en la Casa Padre Lamy de Oro Verde.

La propuesta se realiza bajo el lema “Que no sea  sordo a su llamado” y estará a cargo de los padres Germán Brusa y Ariel Follonier.

Informes e inscripciones: informes.eignacianos@gmail.com o vía whatsapp +5493435007912

Jornada Paulina

El Instituto Pablo de Tarso invita a las actividades por la Fiesta Patronal en honor a San Pablo.  A las 9.00 comenzará con una Jornada de Estudio y Reflexión a la luz de la Primera carta a los Tesalonicenses. Luego a las 10.00, habrá actividades alusivas con los estudiantes. En tanto a las 12.00 Monseñor Puiggari presidirá la Misa. Luego a las 12.00 se compartirá un almuerzo comunitario.

Nuevas Capacitaciones de Ambientes Seguros

La Comisión Arquidiocesana para la Protección de los Menores anunció nuevas fechas para las capacitaciones en torno a Prevención del Abuso Sexual Infantil.

Sábado 30 de Junio: Parroquia San José Obrero.

Sábado 4 de Agosto: Movimiento Focolares.

Sábado 11 de Agosto: Dirigentes Movimiento Scout.

www.comisiondeprevencion.com.ar

Patronal Sagrado Corazón

La Parroquia Sagrado Corazón de Jesús se encuentra en preparación para su Patronal. El jueves 21 comenzó la Novena que se extiende hasta el viernes 29. Durante todos estos días a las 18.30 se rezará el Rosario y se atenderán confesiones y a las 19.00, se rezará la misa.

El sábado 30, Día de la Fiesta Patronal, a las 15.30 se realizará  la misa y luego la procesión por las calles del barrio.

Catequesis del Papa – 20/06/18

Compartimos el texto completo de la Catequesis de este miércoles 20. Francisco habló sobre los Mandamientos como palabras que liberan de la esclavitud.

 

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

 

 

Esta audiencia se desarrolla en dos sitios: nosotros, aquí, en la Plaza y en el Aula Pablo VI donde hay más de 200 enfermos que ven la audiencia gracias a una pantalla gigante. Todos juntos formamos una comunidad. Saludamos con un aplauso a los que están en el Aula.

 

El miércoles pasado comenzamos un nuevo ciclo de catequesis, sobre los mandamientos. Vimos que el Señor Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle cumplimiento. Pero tendremos que entender mejor esta perspectiva.

 

En la Biblia, los mandamientos no viven por sí mismos, sino que son parte de un nexo, una relación. El Señor Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle cumplimiento. Y existe esa relación, de la Alianza [1] entre Dios y su pueblo. Al comienzo del capítulo 20 del libro de Éxodo leemos – y esto es importante-: «Dios pronunció todas estas palabras» (v. 1).

 

Parece una apertura como cualquier otra, pero nada en la Biblia es trivial. El texto no dice «Dios pronunció estos mandamientos», sino «estas palabras». La tradición judía siempre llamará al Decálogo «las Diez Palabras». Y el término «decálogo» significa precisamente esto [2]. Y, sin embargo, están en forma de leyes, son mandamientos objetivamente. ¿Por qué, entonces, el Autor sagrado usa, precisamente aquí, el término «diez palabras?” ¿Por qué? ¿Y no dice «diez mandamientos»?

 

¿Cuál es la diferencia entre un mandato y una palabra? El mandato es una comunicación que no requiere diálogo. La palabra, en cambio, es el medio esencial de la relación como diálogo. Dios Padre crea por medio de su palabra, y su Hijo es la Palabra hecha carne. El amor se alimenta de palabras, al igual que la educación o la colaboración. Dos personas que no se aman no logran comunicar. Cuando alguien habla a nuestro corazón, nuestra soledad termina. Recibe una palabra, hay comunicación y los mandamientos son palabra de Dios: Dios se comunica en estas diez Palabras y espera nuestra respuesta

 

Una cosa es recibir una orden, otra percibir que alguien intenta hablar con nosotros. Un diálogo es mucho más que la comunicación de una verdad.  Yo puedo deciros: “Hoy es el último día de la primavera, cálida primavera, pero hoy es el último día”. Es una verdad, no un diálogo. Pero si os digo: “¿Qué pensáis de esta primavera?, abro un diálogo. Los mandamientos son un diálogo. La comunicación se realiza por el gusto de hablar y por el bien concreto que se comunica entre los que se aman por medio de las palabras. Es un bien que no consiste en cosas, sino en las personas mismas que mutuamente se dan en el diálogo «(ibíd., N. Evangelii gaudium, 142).

 

 

Pero esta diferencia no es algo artificial. Observemos lo que pasó al principio. El Tentador, el diablo, quiere engañar al hombre y a la mujer sobre esta cuestión: quiere convencerlos de que Dios les ha prohibido comer los frutos del árbol del bien y del mal para mantenerlos sometidos. El desafío es efectivamente éste: La primera regla que Dios da al hombre, ¿es la imposición de un déspota que prohíbe y obliga?, o ¿la atención de un papá  que cuida de sus pequeños y los protege de la autodestrucción? ¿Es una palabra o es un mandato? La más trágica, entre las diversas mentiras que la serpiente le dice a Eva, es la sugerencia de una deidad envidiosa– “Pero, no, Dios tiene envidia de vosotros”- , de una deidad posesiva. “Dios no quiere que tengáis libertad”. Los hechos muestran dramáticamente que la serpiente mintió, dio a entender que una palabra de amor fuese un mandato. (Véase Génesis 2: 16-17; 3.4-5).

 

El hombre se enfrenta a esta encrucijada: ¿Dios me impone cosas o me cuida? ¿Sus mandamientos son solo una ley o contienen una palabra para cuidarme? ¿Dios es patrón o padre? Dios es Padre: No lo olvidéis nunca. Incluso en las situaciones más difíciles, pensad que tenemos un Padre que nos quiere a todos. ¿Somos súbditos s o hijos? Este combate, tanto dentro como fuera de nosotros, se presenta continuamente: Tenemos que elegir mil veces entre una mentalidad de esclavos y una mentalidad de hijos. El mandamiento es del patrón, la palabra es del Padre,

El Espíritu Santo es un Espíritu de hijos, es el Espíritu de Jesús Un espíritu de esclavos no puede por menos que aceptar la Ley de forma opresiva, y puede producir dos resultados opuestos: O una vida de deberes y obligaciones, o una reacción violenta de rechazo Todo el cristianismo es el pasaje de la letra de la Ley al Espíritu que da vida (véase 2 Cor 3: 5-17). Jesús es la Palabra del Padre, no es la condena del Padre. Jesús vino a salvar, con su Palabra, no a condenarnos.

 

Se ve cuando un hombre o una mujer han vivido este pasaje o no. La gente se da cuenta de si un cristiano razona como un hijo o como un esclavo. Y nosotros mismos recordamos si nuestros educadores nos cuidaron como padres y madres, o si solo nos impusieron reglas. Los mandamientos son el camino hacia la libertad, porque son la palabra del Padre que nos hace libres en este camino.

 

El mundo no necesita legalismo, sino cuidados. Necesita cristianos con corazón de hijos. [3]Necesita cristianos con el corazón de hijos: no lo olvidéis.

“Monseñor Angelelli era profeta de la Comunión”

Así lo definió en Radio Corazón Monseñor Marcelo Colombo, Obispo designado en Mendoza y pastor en La Rioja. Además confirmó que la beatificación será en La Rioja con fecha a determinar.

 

El papa Francisco autorizó la publicación del decreto que reconoce el martirio en odio de la fe padecido por monseñor Enrique Angelelli, los padres Carlos Murias y Gabriel Longueville, y el laico Wenceslao Pedernera.

 

En Radio Corazón, Monseñor Colombo explicó que Angelelli fue “un Obispo argentino, asesinado en 1976. Había sido sacerdote en Roma, Obispo auxiliar en Córdoba y desde mi 1968 asumió el obispado de La Rioja. Fue una figura muy querida por el clero por su natural capacidad de diálogo y búsqueda al bien común. También un hombre de pensamiento abierto para comprender situaciones difíciles. Como obispo de La Rioja intentó, con muchos frutos, dar un cambio a la iglesia, proponiendo las directrices del Concilio Vaticano II. Trabajó mucho por la vida de la gente y para que los más pobres no queden en la esclavitud”.

 

Respecto a la muerte de Angelelli, Monseñor Colombo contó que “el 24 de marzo del 1976 comenzó la dictadura y el 4 de agosto fue asesinado. En 1975 el país había comenzado a ser asolado por bandas paramilitares y autoritarismo. Esto significó un espiral de violencia sobre la iglesia riojana”.

 

“El 25 de julio acribillaron al laico delante de su familia y el 4 de agosto fue este accidente disfrazado para generar el vuelco del vehículo. Fue todo clarificado y se entendió que fue por la misma dictadura. Se decretó la muerte provocada de Angelelli, se dispuso que había un plan determinado que había habido actores induciendo este delito”, explicó.

 

La figura del obispo riojano “era clave en el trabajo serio del pueblo. Se tiñó de crítica religiosa lo que en realidad era una crítica social. Los trabajadores de la minería, los rurales no tenían ningún tipo de asidero legal para sustentarse dignamente, muchas empleadas domésticas eran prácticamente esclavas. Era una provincia signada por la pobreza que Angelelli, con su buena voluntad, como pastor, quiso modificar”.

 

Finalmente aseguró que hoy Angelelli fue un “profeta de la comunión. Creía en el poder que tiene el amor de Dios que se expresa en la comunión con los hermanos. Estaba en contra de toda forma de aislamiento y de exponerse por encima de los demás. Ese mensaje, esa invitación a repecharlas juntos es para nosotros un mandato. Una sociedad que se salva a pedazos, es una sociedad que se suicida”.