En la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad se realizará en la tarde de este jueves 13 la santa misa en honor a San Antonio. La celebración será a las 19:00 y luego tendrá lugar la bendición y distribución de los panes de San Antonio
Taller de Biblia
Este sábado 15 se hará un Taller de Biblia en la Parroquia Santa Lucía, a cargo del licenciado Pbro. Carlos Cepeda. La actividad comenzará a las 10:00 y se extenderá hasta las 17:00 con la Santa Misa.
Los temas que se abordarán serán:
Lectio divina.
Narrativa e Intertextualidad (como leer la Palabra y orar con ella).
Quienes estén interesados en participar, deberán llevar Biblia, algo para anotar, equipo de mate y almuerzo a la canasta. Se solicita una colaboración de $50 (cincuenta pesos).
Inscripción: Secretaría Parroquial – teléfono 0343 4351510.
Misa Universitaria
Organizada por la Pastoral Universitaria de Paraná este jueves 13 a las 20:30 se realizará la Misa Universitaria. Luego de la misa se compartirá un momento de oración.
En este tiempo de exámenes, se invita a llevar los apuntes para bendecir.
Será en la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad (Italia 370).
Catequesis del Papa
Francisco comenzó una nueva serie de catequesis basada en el libro de los Hechos de los Apóstoles. A continuación, compartimos el texto completo.
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Comenzamos un itinerario catequético que seguirá el «viaje”: el viaje del Evangelio narrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, porque este libro nos muestra ciertamente el viaje del Evangelio, como el Evangelio ha ido más allá, y más allá, y más allá. Todo comienza a partir de la resurrección de Cristo. Efectivamente, no es un evento entre otros, sino la fuente de una nueva vida. Los discípulos lo saben y, obedientes al mandato de Jesús, permanecen unidos, concordes y perseverantes en la oración. Se reúnen en torno a María, la Madre, y se preparan para recibir la potencia de Dios no de manera pasiva, sino consolidando la comunión entre ellos.
Esa primera comunidad estaba formada por 120 hermanos y hermanas, más o menos: un número que lleva dentro de sí el 12, emblemático para Israel, porque representa a las doce tribus, y emblemático para la Iglesia, a causa de los doce apóstoles elegidos por Jesús. Pero ahora, después de los dolorosos eventos de la Pasión, los apóstoles del Señor, ya no son doce, sino once. Uno de ellos, Judas, ya no está allí: se había quitado la vida aplastado por el remordimiento.
Ya había comenzado antes a separarse de la comunión con el Señor y con los demás, a hacer las cosas solo, a aislarse, a aferrarse al dinero hasta el punto de instrumentalizar a los pobres, a perder de vista el horizonte de la gratuidad y de la entrega hasta permitir que el virus del orgullo infectase su mente y su corazón, transformándolo de «amigo» (Mt 26.50) en enemigo y en «guía de los que arrestaron a Jesús» (Hechos 1:17). Judas había recibido la gran gracia de formar parte del grupo de amigos íntimos de Jesús y de participar en su propio ministerio, pero en un momento dado pretendió «salvarse» la vida con el resultado de perderla (ver Lc 9:24). Dejó de pertenecer a Jesús con su corazón y se colocó fuera de la comunión con Él y con los suyos. Dejó de ser discípulo y se puso por encima del Maestro. Lo vendió y con el «precio del crimen» compró un terreno que no produjo frutos sino que se impregnó con su sangre (ver Hechos 1: 18-19).
Si Judas prefirió la muerte a la vida (ver Dt 30:19; Sir 15.17) y siguió el ejemplo de los impíos cuyo camino es como la oscuridad y se arruina (vea Pr 4.19; Sal 1, 6), los once eligieron, en cambio, elegir la vida y la bendición, hacerse responsables de que fluyese en la historia, de generación en generación, del pueblo de Israel a la Iglesia.
El evangelista Lucas nos muestra que ante el abandono de uno de los doce, que ha creado una herida en el cuerpo de la comunidad, es necesario que su puesto pase a otro. ¿Y quién podría asumirlo? Pedro indica el requisito: el nuevo miembro debe haber sido un discípulo de Jesús desde el principio, es decir, desde el bautismo en el Jordán hasta el final, o sea, hasta la ascensión al Cielo (ver Hechos 1: 21-22). El grupo de los doce necesita ser reconstituido. En este momento se inaugura la praxis del discernimiento comunitario, que consiste en ver la realidad con los ojos de Dios, en la perspectiva de la unidad y la comunión.
Hay dos candidatos: José Barsabás y Matías. Entonces, toda la comunidad reza de la siguiente manera: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido para ocupar el puesto… del que Judas desertó» (Hechos 1: 24-25). Y, a través de las suertes, el Señor indica a Matías que se une con los once. Así se reconstituye el cuerpo de los doce, signo de la comunión y la comunión supera las divisiones, el aislamiento, la mentalidad que absolutiza el espacio privado, un signo de que la comunión es el primer testimonio que ofrecen los Apóstoles. Jesús lo había dicho: «Por esto todos los hombres sabrán que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros» (Jn 13, 35).
Los doce manifiestan el estilo del Señor en los Hechos de los Apóstoles. Son los testigos acreditados de la obra de salvación de Cristo y no manifiestan su presunta perfección al mundo, pero a través de la gracia de la unidad, hacen que surja un Otro que ahora vive de una manera nueva entre su pueblo. ¿Y quién es este? Es el Señor Jesús. Los apóstoles eligen vivir bajo el señorío del Resucitado en la unidad entre los hermanos, que se convierte en la única atmósfera posible del auténtico don de sí mismo.
También nosotros debemos redescubrir la belleza de dar testimonio del Resucitado, saliendo de actitudes autorreferenciales, renunciar a retener los dones de Dios y sin ceder a la mediocridad. La reunificación del Colegio apostólico muestra cómo en el ADN de la comunidad cristiana hay unidad y libertad de uno mismo, que nos permite no tener miedo de la diversidad, no apegarnos a cosas y dones y convertirnos en “martyres”, es decir, testigos luminosos del Dios vivo y operativos en la historia”.
Celebración del Cuerpo y Sangre de Cristo
El sábado 22 de junio a partir de las 16:00 se realizará la Celebración de Corpus Christi -Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo-.
Como cada año estamos invitados a celebrar la Presencia resucitada del Señor. Este año peregrinaremos juntos por las calles de nuestra Ciudad hacia la parroquia Sagrado Corazón de Jesús. Por pedido de nuestro arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari, será la única Misa en la tarde de ese día, en la ciudad de Paraná.
Conferencia “El Catecismo de la Iglesia Católica”
El Cardenal Estanislao Esteban Karlic ofrecerá una conferencia sobre “El Catecismo de la Iglesia Católica”.
La disertación abordará cuestiones vinculadas al contenido del Catecismo, su origen y su sentido en la historia de la Iglesia hoy. La actividad tendrá lugar el viernes 14 de junio a partir de las 17:00 en el Aula Magna del Seminario Arquidiocesano (Don Bosco 2553).
Educación Católica sobre gender: distinguir entre ideología y estudios
“Varón y mujer los creó”, para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, es el título del documento de la Congregación para la Educación Católica, publicado este lunes, 10 de junio.
“La Congregación para la Educación Católica, dentro de sus competencias, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada”, este es el objetivo del Documento presentado por este Dicasterio Vaticano sobre la cuestión del gender en la educación.
Una antropología contraria a la fe y a la justa razón
El Documento firmado por el Cardenal Giuseppe Versaldi, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y el Arzobispo Vincenzo Zani, Secretario del mismo Dicasterio busca afrontar “una verdadera y propia emergencia educativa, en particular por lo que concierne a los temas de afectividad y sexualidad”. En muchos casos, evidencia el Documento, han sido estructurados y propuestos caminos educativos que «transmiten una concepción de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropología contraria a la fe y a la justa razón». La desorientación antropológica, que caracteriza ampliamente el clima cultural de nuestro tiempo – precisa el Documento – ha ciertamente contribuido a desestructurar la familia, con la tendencia a cancelar las diferencias entre el hombre y la mujer, consideradas como simples efectos de un condicionamiento histórico-cultural.
Una sociedad sin diferencias de sexo
En este contexto, citando Amoris Laetitia se evidencia que, la misión educativa enfrenta el desafío que «surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta – ideología – presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo”».
Una positiva y prudente educación sexual
Ante esta situación, la Congregación para la Educación Católica señala que, es evidente que la cuestión no puede ser aislada del horizonte más amplio de la educación al amor, la cual tiene que ofrecer, como lo señaló el Concilio Vaticano II, «una positiva y prudente educación sexual» dentro del derecho inalienable de todos de recibir «una educación, que responda al propio fin, al propio carácter; al diferente sexo, y que sea conforme a la cultura y a las tradiciones patrias, y, al mismo tiempo, esté abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos a fin de fomentar en la tierra la verdadera unidad y la paz. En este sentido, la Congregación para la Educación Católica ha ofrecido ulteriores profundizaciones en el documento: Orientaciones educativas sobre el amor humano. Pautas de educación sexual.
La sexualidad un elemento básico de la personalidad
Por ello, el Documento recuerda que, la visión antropológica cristiana ve en la sexualidad un elemento básico de la personalidad, un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los demás, de sentir, de expresar y de vivir el amor humano. Por eso, es parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo. «Verdaderamente, en el sexo radican las notas características que constituyen a las personas como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad». En el proceso de crecimiento «esta diversidad – se lee en el Documento – aneja a la complementariedad de los dos sexos, responde cumplidamente al diseño de Dios en la vocación enderezada a cada uno». «La educación afectivo-sexual considera la totalidad de la persona y exige, por tanto, la integración de los elementos biológicos, psico-afectivos, sociales y espirituales».
Metodología en tres actitudes: escuchar, razonar y proponer
La Congregación para la Educación Católica, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada. “De esta manera – se precisa en el Documento – se quiere promover una metodología articulada en las tres actitudes de escuchar, razonar y proponer, que favorezcan el encuentro con las necesidades de las personas y las comunidades. De hecho, escuchar las necesidades del otro, así como la comprensión de las diferentes condiciones lleva a compartir elementos racionales y a prepararse para una educación cristiana arraigada en la fe que «todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre».
Distinguir entre “ideología” y “estudios”
Al emprender el camino del diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, la Congregación para la Educación Católica señala que es necesario tener presente la diferencia entre la ideología del gender y las diferentes investigaciones sobre el gender llevadas a cabo por las ciencias humanas. Mientras que la ideología pretende, como señala Papa Francisco, «responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles» pero busca «imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños» y, por lo tanto, excluye el encuentro, no faltan las investigaciones sobre el gender que buscan de profundizar adecuadamente el modo en el cual se vive en diferentes culturas la diferencia sexual entre hombre y mujer. Es en relación con estas investigaciones que es posible abrirse a escuchar, razonar y proponer.
Un texto para quienes se preocupan de la educación
Finalmente, la Congregación para la Educación Católica encomienda este texto a quienes se preocupan de corazón por la educación, en particular a las comunidades educativas de las escuelas católicas y a cuantos, animados por la visión cristiana de la vida, trabajan en otras escuelas, a los padres, alumnos, directivos y personal, así como a los Obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, movimientos eclesiales, asociaciones de fieles y otras organizaciones del sector.
(FUENTE: VATICAN NEWS)
Encuentro de Oración y Diálogo para la Protección de los menores
Tal como se viene desarrollando en los distintos decanatos de la Arquidiócesis, este sábado 15 se realizará un Encuentro de Oración y Diálogo para la Protección de los menores.
Será en la Parroquia Santa Teresita a partir de las 10:00 y se invita especialmente a todas las parroquias del decanato Dos.
La actividad está organizada por la Comisión Arquidiocesana para la Protección de los Menores y está previsto que se realice en todos los decanatos.
A principio del mes de junio, tuvo lugar un encuentro en la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y allí los integrantes de la Comisión Arquidiocesana explicaron la normativa arquidiocesana para el trato con menores, así como el Protocolo de actuación ante denuncias o sospechas de abuso. Además, se realizaron trabajos por grupos, en los cuales se dialogó con apertura y sinceridad sobre estas situaciones.
Aniversario de la Arquidiócesis – 3° Parte
Artículo de la Prof. Celia Godoy, Responsable del Archivo Arquidiocesano
Aniversario de la Arquidiócesis
Se cumplen en estos días, 160 años como Diócesis de Paraná. Para valorar cómo fue este camino, es necesario conocer nuestra historia. Desde las primeras comunidades estables a la vera del rio, de aborígenes y españoles que vivieron en esta rica tierra, han pasado algunos siglos. Compartimos la tercera entrega de este material.
“Y comenzamos nuestra nueva vida como Diócesis con su primer Obispo Mons. Luis Gabriel Segura y Cubas, a quien no le fueron fáciles las cosas. Tomó posesión el 3 de junio a las 12 horas del día, en medio de la alegría de los fieles. El día 5 nombró a Fray Mamerto Esquiú, Secretario de Cámara y Gobierno y de inmediato participó a los gobernadores de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe que había asumido el cargo.
En septiembre de ese año se introdujeron Reformas a la Constitución Nacional y el 21 de octubre fue jurada por Buenos Aires. Esta Constitución determinaba que el gobernador pertenecía a la religión Católica, juraría por los Santos Evangelios, podía ejercer el derecho de patronato Provincial. En otro orden de cosas, declaraba Capital de la Provincia a Concepción del Uruguay y era nombrado Gobernador Justo José de Urquiza.
No conservó el Obispo el mismo elenco en su curia. En octubre de 1860 renunció su secretario Fray Mamerto Esquiú y el 11 nombró en su lugar al Pbro. Miguel Araoz, como promotor de Fiscal de Audiencia al Padre Claudio Seguí y como Promotor Fiscal a José María Velazco. Seguí renuncio y Velazco fue designado Secretario y Cura de la Catedral. El Padre Baltazar Olaechea que había sido nombrado Vicario General, renunció y nombró entonces a Miguel Vidal.
Como vemos no fueron años fáciles, con tanto movimiento de sacerdotes en los cargos claves para acompañar a nuestro nuevo Obispo. Después de organizar los cuadros de sus colaboradores, emprendió una larga visita pastoral por su extensa diócesis.
Comenzó el 28 de octubre por la Catedral y el 3 de noviembre por los curatos de la provincia, hasta concluir la gira en marzo del año siguiente. En el intervalo de estas fechas lo encontramos en Coronda administrando confirmaciones.
Se interesó por la fundación de un seminario para formar nuevos operarios para la viña del señor, pero no pudo concretarse. No obstante creó el 7 de junio de 1861 una cátedra de Teología moral en la casa rectoral. A ella asistían los jóvenes que deseaban llegar al sacerdocio y los presbíteros que se designarían, dirigidos por el Canónigo José María Velasco.
De junio a septiembre de 1861 estuvo en Corrientes, en Santa Lucia, Mburucuyá, San Luis del Palmar, San Cosme. El 7 de agosto se quedó en Itatí unos días y en septiembre estaba de vuelta en Corrientes.
Como decíamos al principio, el seminario fue una de sus grandes preocupaciones, mientras visitaba Corrientes le encomendó al Canónigo José María Velazco la búsqueda de un terreno para su edificación, hizo planes sobre el inmueble que había pertenecido a los jesuitas y mercedarios de Santa Fe junto a la plaza y tenía hasta designada las personas para dictar las cátedras. Pero las dificultades políticas de esos años y la prematura desaparición de Mons. Luis impidieron su concreción.
Lo desveló también la provisión de parroquias, para lo que intentó librarse de la injerencia civil. Le decía en una carta a Urquiza, “estoy dispuesto a complacer a V.E. en todas sus indicaciones, pero le ruego, invocando para ello la amistad, que me deje siempre salvar los principios de mi conciencia. “
Ausente Urquiza y gobernando la provincia el Gral. Urdinarrain, surgió una desavenencia porque informó de un cambio en la parroquia de La Paz, sin presentación del sustituto, dice un escrito del Pbro. Cayetano Bruno, que provocó disgusto a tal punto que Mons. Segura ya pensase en volver aunque sea temporariamente a Catamarca. Quería viajar para ver a su familia, pero carecía de lo indispensable para pagar los gastos.
El 13 de abril de 1862 le escribe a Urquiza, diciéndole que la causa de su demora era de carácter financiero. ”A pesar de la aflicción y el demasiado conflicto que me causa tan notable demora, no puedo remediarlo, porque faltando el gobierno nacional y siendo este a quien corresponde pasarme los socorros necesarios para mi subsistencia, no puedo contar con ningún recurso ni para mi marcha ni para mi permanencia… para remediar este mal estoy practicando todas las diligencias a fin de ponerme en marcha cuanto antes y a este objeto me dirijo con esta fecha al General Mitre, rogándole me proporcione los recursos necesarios para la marcha.”
Debió de conseguirlos, ya que en septiembre de ese año, paraba en Rosario y el 8 de octubre ya en Paraná, asumía nuevamente el gobierno de la diócesis. Por lo demás, aparte de visitar algunas de las principales y más cercanas parroquias, no alcanzó a realizar casi nada recordable, ya que su mandato coincidió con la crisis política que alcanzaría su máxima expresión en la derrota de la Confederación en Pavón y la violenta reunificación nacional.
Con fecha 13 de octubre de 1862 falleció, a las seis de la mañana. Fue repentino, a los 59 años, su corazón no aguantó. Seguramente las desazones de la agotadora gira debieron de abatir su frágil salud. Fue sepultado en la Catedral vieja, que fue demolida al construirse la nueva.
Luego de su fallecimiento, vacante la sede, correspondía al Cabildo Eclesiástico elegir un vicario Capitular que se hiciera cargo del Gobierno de la Diócesis. Había en ese momento solo tres canónigos y cada uno quería imponer su candidato, después de varias elecciones, aparecieron dos votos a favor del Deán de la Catedral, don Miguel Vidal.
Era Presidente de la República el Gral. Bartolomé Mitre, que cuando se enteró de la elección, en la que no había tomado parte dicto una resolución que expresaba que era una contravención a lo dispuesto por las leyes.
No obstante y no teniendo ninguna objeción sobre el nombrado lo confirmó en el cargo e informo por circular a todos los Cabildos recordando estas disposiciones. El Vicario Capitular en sede Vacante, adopto diversas medidas para la buena marcha de la diócesis. Una de esas fue recomendar a los párrocos la instrucción moral y religiosa de los feligreses. Recomendaba también la plática breve y sencilla a los fieles en a misa mayor de los domingos y días festivos y la explicación de la doctrina cristiana a los niños.
“A causa de la guerra con el Paraguay se dificultaban las relaciones con Corrientes, por lo que faculto a los curas de esa provincia por tiempo determinado para otorgar dispensas con la obligación de dar cuenta oportunamente.
Había en ese momento 38 curatos y 7 vice curatos en esta Diócesis con 250.000 habitantes aproximadamente. En Santa Fe cinco reducciones de indios atendidas por los padres Franciscanos de San Lorenzo. Pero a pesar de todo esto había poco clero por lo que Vidal se veía obligado a “encomendar a sacerdotes extranjeros, que no siempre tenían las condiciones prescriptas por el derecho” decía en un extenso informe que envía al Ministro Costa.
En 1864 se instalaron en Paraná las Hermanas del Huerto. Otro tema de la época de Mons. Vidal, fue el de los cementerios que eran exclusivamente parroquiales y que a partir de 1860 el Gobierno comienza a tener injerencia. Un decreto de ese año había puesto la administración del cementerio de Concepción del Uruguay bajo la responsabilidad de la policía que recaudaría los derechos de sepultura, sin perjuicio de lo que correspondiera a los párrocos. Otro decreto de 1862 hacia extensiva esta disposición a todos los cementerios de la Provincia.
Al Gobierno Nacional le preocupaba entonces que en las ciudades donde no hubiera cementerio de protestante, estos quedaran insepultos. Por esto el Ministro de Justicia, Culto e I. Pública se dirigió a Vidal en febrero de 1863 para incitarlo a adoptar un medio, en la parte que le correspondía, a fin de impedir lo que se temía.
Mons. Vidal, una vez conocido el pensamiento del Gobernador de Santa Fe al respecto, se dirigió al Gral. Urquiza para darle a conocer las notas cambiadas y pedirle comunicara su opinión para proceder, de acuerdo con las medidas que se estimaran más convenientes. Lo mismo hizo con el Gobierno de Corrientes.
Conocidas las respuestas de los tres gobiernos, las elevo al ministerio, haciendo notar que el proceder que en ellas se indicaba dejaba conciliadas las exigencias de las leyes civiles y canónicas sobre la materia.
Sin esperar más, el Ministro de Gobierno de Entre Ríos, Manuel Leiva, dispuso mediante circular dirigida a los Jefes Políticos el 16 de marzo “que se construyera a la parte de afuera de los cementerios católicos un pequeño cercado con puerta separada, donde sean sepultados los cadáveres de los individuos de creencias diferentes de la católica”
El 9 de junio de 1864 el Gobernador de la Provincia envía una carta al Vicario Capitular de la Diócesis Pbro. Dr. Miguel Vidal, participándole que por el Artículo 2do de la Ley del 18 de abril de 1864, se dispone que mientras no estén establecidas las municipalidades queda a cargo del Poder Ejecutivo la administración y gobierno de los Cementerios de la Provincia. Por esta carta le pide que informe a los Párrocos de los Departamentos que deben entregar a los Jefes Políticos la administración de los mismos.
En agosto de ese año, el Vicario Capitular comunico la novedad a los párrocos y dispuso hicieran entrega formal de la necrópolis a su cargo. Con estas disposiciones, los cementerios dejaron de estar bajo administración parroquial y más tarde o más temprano, los fueron entregando a la autoridad civil.
Otro tema que le cupo a Mons. Vidal, fue su reclamo al Gobierno por la ley de Presupuesto, para la construcción de un Seminario y pago del Rector, profesores y becas. Mons. Vidal encomendó a Juan José Álvarez esta misión.
No tuvo éxito esta misión, Mitre pensaba fusionar el Seminario de Buenos Aires y el proyectado del Litoral, se limitó a firmar un decreto por el cual pagaba los gastos de veinticinco jóvenes pobres que cursaran en ese seminario. Diez correspondían a la Diócesis de Paraná, Vidal asigno tres a Santa Fe, otros a Corrientes y cuatro a Entre Ríos.
Diversa y fecunda fue la acción de su gobierno, viendo desfallecer sus fuerzas el 21 de julio de 1865 nombro al canónigo José María Velazco para que desempeñara el gobierno de la Diócesis. Ese mismo día a las seis de la tarde falleció. Ya había sido presentado y confirmado como Obispo Mons. José María Gelabert y Crespo .Comienza entonces otra parte de la historia de nuestra Diócesis de Paraná con este segundo Obispo, que va a tener muchos años al frente de la iglesia paranaense.
Lo va suceder Mons. de La Lastra y Gordillo, después Mons. Bazán y Bustos, Mons. Julián Martínez y en 1934 será elevada a Arquidiócesis.
Documentación Histórica de la Diócesis.
Legajo de Sacerdotes
Biografías del Padre Ezcurra
Juan L. Segura. Historia Eclesiástica de Entre Ríos
Mons. Juan José Álvarez. Memoria histórica sobre el origen que tuvo la Diócesis de Paraná. Paraná 1889
Proyectan en Paraná la película sobre el Padre Pío
Presentada por el Festival Internacional de Cine Católico, se proyectará en Paraná la película “El misterio del Padre Pío”.
Desde este jueves 6 de junio, el film se exhibirá en el Cine Círculo Obrero de Paraná sito en calle Andrés Pazos 339. La función comenzará a las 20:00.
La película documental “El Misterio del Padre Pío” fue rodada durante varias semanas en San Giovanni Rotondo (Italia), donde se encuentra el convento en el que vivió este religioso capuchino.
El director del documental, José María Zavala es un gran conocedor de San Pío de Pietrelcina.









