Pastoral Familiar: Ciclo de charlas

La Delegación de Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Paraná ofrece un Ciclo de charlas de información, formación y comunión para, con y por la familia.

Se darán, a partir de mayo, los días martes y jueves de 20:00 a 21:00 por la plataforma virtual de la Junta Arquidiocesana de Catequesis – Arquidiócesis de Paraná (jacparana.net.ar). La actividad está destinada a agentes de pastoral familiar, cursillos prematrimoniales, catequesis o feligreses de parroquias, escuelas o movimientos. La inscripción está abierta desde el 13 de abril en: Ciclo de charlas de la Pastoral Familiar – Arquidiócesis de Paraná (google.com)

El calendario previsto para los primeros encuentros  del mes de mayo es el siguiente:

Martes 3: “Familia, hoy, ayer y siempre”, a cargo del P. Miguel López.

Jueves 5: “La importancia de la Planificación Natural de la Familia”, a cargo de la Bioq. Esp. Milagros Piedrabuena y el Tec. Miguel Rigelhaupt.

Martes 10: “Nueva App para tu celular», a cargo de la Arq. Mercedes Piedrabuena y Lic. Pablo Marichal.

Jueves 12: “Acompañando a la familia en los momentos difíciles”, a cargo de la Lic. Balbina Endelman; Prof. César González y Diana de la Rosa.

Martes 17: “Los beneficios del reconocimiento de la fertilidad para la Planificación Familiar Natural”. “El Método Billings”, a cargo de la Prof. Carmen Ederle de Spossito.

Patronal del Pro-Santuario dedicado a Jesús misericordioso

El próximo domingo 24 de abril se celebrará la Fiesta Patronal del Pro-Santuario dedicado a Jesús misericordioso. 

Ese día habrá misa en los siguientes horarios: 8:00, 9:30, 11:00, 16:00 y 19:00.

La Misa de las 11:00 – será presidida por el Arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari- se celebrará para pedir el eterno descanso de todos los difuntos, especialmente de los fallecidos durante la pandemia y últimamente los fallecidos durante el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

Escuela San Juan Diego

Este sábado 23 se realizará la Primera Jornada de la Escuela de Formación Voluntarios “San Juan Diego”. Será de 8:30 a 13:00 en el Colegio Cristo Redentor de Paraná.

Consultas e inscripción:

Any: 343 6101498

Valeria: 3436231941

La Directora de Cáritas Arquidiocesana, Patricia Romero, según publicó el sitio Catolicus, afirmó que esta escuela “… brinda un espacio a los voluntarios de Cáritas y a todas las personas que se sientan llamadas a integrar y sumarse a este servicio de capacitación, no sólo en cuestiones más prácticas sino también en lo específico que es formarnos el corazón con la firme convicción de que el hermano que viene, que nos busca, que necesita ayuda, que necesita algo en especial en algún momento de su vida, es el mismo Jesús que nos viene a buscar. Para esto los voluntarios tienen diferentes espacios, entre los cuales hubo retiros, donde poder mirarse hacia adentro para ver las prácticas que estamos haciendo, encontrarle el sentido del porqué estamos en Cáritas. Fue muy gratificante, porque hay “doñas” que hace 20 años que están en Cáritas y eso era lo que más pedían: volver a la raíz, volver al sentido.

Volver a encontrar el sentido: no era hacer por hacer sino que hay algo superior. Estamos administrando el amor de la Iglesia. En simples actos. Porque era muy frustrante para muchos no tener lo que la gente necesitaba. (Quienes se acercan) están pasando situaciones muy terribles con necesidades en diferentes aspectos: alimentos, problemas de adicciones con algún familiar, falta de trabajo, de vivienda. El acercarse a Cáritas y encontrarse alguien que le prestara la oreja, que lo escuchaba, en eso también nos capacitamos, en como escuchar a las personas sin interrumpir, mirando a los ojos, sin juzgarlo. Con eso poquito que se creía que se hacía, las personas salían felices. Que por ahí era una excusa el venir a buscar algo para poder desahogarse. Si bien hay muchos temas que tratamos, se irán sumando más. Pero siempre apuntando a que se vaya formando el corazón y encontrándonos con Cristo en el hermano, o este hermano es Cristo que nos busca”.

Apostolado Madre Teresa

Desde el Apostolado Madre Teresa invitan a una reunión informativa que tendrá lugar este viernes 22 a las 20:30 en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Paraná.

Asimismo invitan a compartir las tardes de los sábados con los niños y adolescentes de los barrios Humito y San Martín (Volcadero).

El Apostolado, según su presentación en redes, es un grupo de jóvenes que “procuramos se instrumentos de Dios, brindando amor y acompañamiento a los niños y familias de los barrios carenciados”.

Fiesta de San Expedito

Este martes 19 se celebra la Fiesta de San Expedito. En la Capilla San Martín de Porres se realizarán misas a lo largo de todo el día. Habrá una a las 14:30 y otra a las 17:30, esta última con procesión.

Sobre este santo

San Expedito fue militar romano que vivió entre los siglos III y IV. Antes de su conversión fue comandante de la legión romana “Fulminata XII”, la que estaba bajo las órdenes directas del emperador Diocleciano. A San Expedito se le cuenta entre los mártires. Se le considera protector ante las dificultades surgidas en el trabajo, buen intercesor por las familias y diligente abogado cuando se es llevado a juicio. Su rápida y contundente respuesta al demonio le convirtió en modelo e intercesor en los problemas urgentes y ante la procrastinación. También es protector de la juventud, los estudiantes y enfermos.

Según la tradición de la Iglesia, cuando San Expedito ya había tomado la decisión de abrazar el cristianismo, el Maligno se le presentó en forma de cuervo y empezó a gritar: “cras, cras, cras”, onomatopeya que en latín quiere decir: “mañana, mañana, mañana”. Lo que quería Satanás era enfriar el deseo apremiante de Expedito por conocer a Cristo, a sabiendas de que posponer una decisión tan importante, podría acarrear una victoria definitiva del mal.

El santo aplastó al cuervo tentador, gritando: “¡Hodie, hodie, hodie!”, que quiere decir “hoy, hoy, hoy”. “No dejaré nada para mañana, a partir de hoy seré cristiano”, se dijo a sí mismo. De ahí en adelante, Expedito vivió su fe cristiana hasta el último de sus días, cuando le tocó entregar su sangre en el martirio.

Homilía de la Misa Crismal

Catedral “Nuestra Señora del Rosario”

Paraná, 13 de abril de 2022

Queridos hermanos Sacerdotes,

Queridos Diáconos, Religiosos y  Consagrados,

Queridos seminaristas,                                                                                                           

Queridos hermanos:

    Es motivo de profunda alegría, encontrarnos en esta tarde, después de dos años especialmente difíciles, para celebrar esta Eucaristía  con todo el presbiterio y nuestro pueblo fiel, como manifestación visible de esta Iglesia que peregrina en Paraná, que quiere vivir la sinodalidad. Hoy contemplamos con gratitud el misterio de la unción, que marca la vida de todo cristiano, desde el día de su Bautismo.

   El Evangelio que acabamos de escuchar, ilumina esta celebración:

   “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción.”(Lc. 4,18).

   Estas palabras de Isaías que Jesús se aplica a sí mismo en la Sinagoga de Nazaret expresa el tema central de esta Misa. Lo que vamos a bendecir y consagrar dentro de unos momentos, nos recuerda especialmente el misterio de la unción de nuestro Bautismo y Confirmación, así como la de nuestra ordenación; una unción, que marca para siempre la persona y la vida de todo cristiano, desde su Bautismo,especialmente  a nosotros, Sacerdotes.

            Nuestra unción sacerdotal nos configura con Cristo sacerdote, orientando nuestro ser y nuestro obrar hacia Dios al servicio de nuestros hermanos. Nadie es Sacerdote para sí, lo somos para consagrarnos al Reino; somos propiedad de Dios.

 “Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobrespara anunciar el año de gracias del Señor”.

Ésta es nuestra misión: anunciar la Buena Nueva a todos, especialmente a los más pobres, a los que sufren, a las periferias geográficas y existenciales, sin avergonzarnos de Cristo y de Su Evangelio. Más que nunca necesitamos el “carisma de la Profecía”, que hablemos de Dios al mundo y que presentemos el mundo a Dios, con mansedumbre, con misericordia, pero con claridad y firmeza,  con un desafío creativo para encontrar los medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo.

Queridos hermanos:

                                       en la puerta del Triduo Pascual quiero pedirles que nos situemos al pie de la cruz y tomemos conciencia de cuánto dolor habrá sentido Jesucristo por este tiempo histórico: los horrores de la guerra en Ucrania, la anticultura de la muerte dominante, las distintas formas de pobreza e injusticia, una  acelerada secularización de la sociedad y de nuestra Patria que excluye progresivamente a Dios del ámbito público, y un eclipse del sentido de Dios. Vivimos en un tiempo de una persecución educada pero agresiva, disfrazada de cultura, disfrazada de modernidad, disfrazada de progreso.

    El tiempo que vivimos  nos pide no solo detectar los cambios, sino acogerlos con la consciencia de que nos encontramos ante un cambio de época. Si teníamos dudas sobre esto, el Covid lo hizo más que evidente ya que su irrupción es mucho más que una cuestión sanitaria.

    No podemos ser indiferentes; frente a la Cruz tendríamos que animarnos a preguntarnos, como nos invita San Ignacio: “Si tú hiciste todo esto por mí, ¿qué puedo yo, que podemos, como presbiterio, hacer para que Tu sangre no sea derramada en vano, para saciar tu sed de almas y santidad?”.

   La hora difícil que vive el mundo nos exige ser fuertes en la esperanza, fundada no en un falso optimismo, sino en la certeza del triunfo de Cristo, porque Él ama a este mundo y por él entregó su vida; nos exige a los sacerdotes una entrega incondicional y un  amor que nos arranque de la tentación de la mediocridad, de la mundanidad, de la rutina, del egoísmo personal, de la vida cómoda, y nos encienda en el fuego devorador que consumió a San Pablo, y a todos los grandes apóstoles.

   Quizás nunca como hasta ahora se preparan materiales catequéticos, litúrgicos, homiléticos, planes pastorales, todos buenos y necesarios. Pero si nos falta el amor somos -como escribe Pablo en  primera Carta a los Corintios- campana que resuena, o un platillo que retiñe… Si no tengo el amor, si no soy testimonio vivo, coherente y creíble del amor, sino sirvo al amor, nada soy.

   Recordemos lo que dice Francisco: la misión se realiza por la atracción de una belleza en la vida, por el “esplendor de la verdad” que despierta los corazones dormidos, que rompe la capa de la indiferencia. Es tiempo providencial de gracia, para proponer nuestro testimonio cristiano, con humildad y sencillez de corazón y dar la razón de la esperanza que anima nuestra vida. Una vida de sencillez y renuncia, llena de alegría y esperanza.

Queridos sacerdotes:

   vamos a renovar las promesas sacerdotales. Le pido al Señor que renueve nuestro fervor y entrega, purifique nuestros pecados e infunda una vez más al anhelo de santidad: «Sacerdote santo, pronto y grande”. Pronto, porque la vida es breve. Grande, porque lo requiere la grandeza del sacerdocio y el momento de la historia que estamos viviendo.

   Por eso, mis hermanos,  permítanme en esta noche tan especial, recordarles lo que decía San Pablo a Timoteo: “Te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de manos…porque el Espíritu que Dios nos ha dado es un espíritu de fortaleza, de amor y de sobriedad”.

Todos los días tenemos que convertirnos, luchar contra la tibieza, contra la acedia, tal vez uno de los males de nuestra época, recordando  la advertencia del Señor a la Iglesia de Éfeso: “Debo reprocharte que hayas dejado enfriar el amor que tenías al comienzo…conviértete y observa tu conducta anterior” (Apoc. 2,4-5), y  aquella otra de San Agustín: “Cuando  dijiste basta comenzó tu perdición”.

   Renovemos nuestro primer amor, que es lo mismo que volver a escuchar la voz del Maestro: “Sígueme”.  El sacerdocio exige siempre que renunciemos a nuestra propia voluntad, a la idea de la simple autorrealización, a lo que podríamos hacer o querríamos tener y nos entreguemos a otra Voluntad para dejarnos guiar por ella. Si no existe, si no está presente esa decisión básica de entrega a otra Voluntad, de identificarnos con ella, no se está caminando por la auténtica senda sacerdotal.

    Nuestro querido Papa Emérito nos enseñaba que, entregados a esa Voluntad, no somos destruidos ni aniquilados, sino que, dondequiera que se nos conduzca, estamos llegando a la verdad de nuestro propio ser; estamos aprendiendo a ser hijos en el Hijo que se hizo obediente hasta la muerte en Cruz. Por consiguiente pronunciar ese “sí” cada día, es siempre un acontecimiento pascual.

    En el “sí” al seguimiento se incluye el valor de dejarse abrasar por el fuego de la pasión de Jesucristo. Sólo si tenemos el valor de estar junto a Él, si nos dejamos incendiar nosotros mismos, sólo entonces podremos ser también fuego en esta tierra, fuego de la vida, de la esperanza y del amor… “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo”. ( Lc. 12,49)

   El núcleo del sacerdocio es ser amigos de Jesucristo. Ser amigos de Jesús es ser hombres de oración, hombres de lo teologal. Así lo reconocemos y salimos de la ignorancia de los simples siervos. Así aprendemos a vivir, a sufrir y a obrar con Él y por Él.  

   La amistad con Jesús siempre es por antonomasia, amistad con los suyos. Sólo podemos ser amigos de Jesús en la comunión con el Cristo entero, con la cabeza y el cuerpo.

    Ya próximos a celebrar y actualizar la institución de la Eucaristía, recordemos que nuestra espiritualidad  es intrínsecamente eucarística.

   Le pido a Dios la gracia para que nos ayude a todos a descubrir cada día más a Cristo Eucaristía, para que desde allí, con su fuerza, se encienda nuestro amor apasionado a nuestro pueblo, y por ellos seamos capaces de dar la vida.Evangelización, misión, caridad desde  los sagrarios hasta cada uno de nuestros hermanos especialmente los más queridos por Jesús.

 Les agradezco el trabajo intenso  y los aliento frente a las dificultades. Rezo siempre por ustedes, tengo muy presente en esta noche a nuestro querido Cardenal Karlic,  pienso en nuestros hermanos enfermos, en los que están sirviendo en otras Diócesis, en los más jóvenes que tienen un largo trayecto por delante, enfrentando este momento de cambios tan vertiginosos,  en los que están en la edad madura y sienten el cansancio del camino, por todos y por cada uno,  hoy y cada día le pido al Padre que los fortalezca.

   Mis hermanos:

   el que se entrega al Maestro y se deja incendiar por su Amor será “servidor de la alegría”, como nos dice San Pablo. Nuestro mundo necesita la verdadera alegría. Tenemos que ser testigos de la alegría.

“…ALEGRÍA, según decía bellamente el Siervo de Dios, Cardenal Pironio, de ser;

   ALEGRÍA de darse siempre: de sentir que las almas lo van devorando en la caridad y que Dios mismo lo va consumiendo en el amor.

   ALEGRÍA en sentir que su vida va siendo fecunda, no en la medida en que aparece y brilla, sino en la medida en que se entierra y se ofrece.

   ALEGRÍA del desprendimiento: de no pertenecerse, sino pertenecer a la Iglesia y a las almas. De no ser dueño de sus cosas, de su tiempo, de su salud, de su vida…

   ALEGRÍA de la Cruz: porque sabemos que entonces es infaliblemente fecundo nuestro ministerio. Y en la medida de la Cruz está la medida de nuestro gozo. 

   Nuestro pueblo tiene derecho a dirigirse a los Sacerdotes con la esperanza de « ver » en ellos a Cristo (cf. Jn 12, 21). No los defraudemos. Ellos nos necesitan como maestros de santidad, que manifestemos el corazón misericordioso del Padre. Tienen necesidad de ello particularmente los jóvenes, a los cuales Cristo sigue llamando para que sean sus amigos y para proponer a algunos la entrega total a la causa del Reino. No faltarán ciertamente vocaciones si se eleva el tono de nuestra vida sacerdotal, si fuéramos más santos, más fraternos, más alegres, más apasionados en el ejercicio de nuestro ministerio. Un sacerdote « conquistado » por Cristo (cf. Flp 3, 12) « conquista » más fácilmente a otros para que se decidan a compartir la misma aventura.” Recemos y trabajemos por las vocaciones.

   Queridos consagrados y laicos: recen por nosotros, necesitamos su oración y su apoyo.

   Tenemos por delante  este apasionado desafío de ser una Iglesia sinodal, que redescubra la responsabilidad de todos en la obra evangelizadora, para que en comunión, seamos protagonistas de la misión. Vivimos un momento apasionante para anunciar la Buena Nueva.

   
Madre del Rosario que junto a la cruz bebiste con tu Hijo DIOS EL CÁLIZ AMARGO del dolor y te convertiste en modelo y fuente de esperanza, te pido para todos nosotros los sacerdotes de tu Hijo:

  • Un corazón puro y transparente como una fuente,
  • Magnífico en el darse, tierno en la compasión,
  • Un corazón fiel y generoso que no olvide ningún bien, y que no conserve rencor de ningún mal,
  • un corazón dulce y humilde sin exigir reciprocidad, gozoso de borrarse en otro corazón delante de Tu Hijo Jesús,
  • un corazón grande e indomable, que ninguna ingratitud detenga, que ninguna indiferencia canse,
  • un corazón apasionado por la Gloria de Jesucristo, herido por su amor, y cuya llaga no se cure sino en el cielo.

Que así sea.

                                                                               + Juan Alberto Puiggari

                                                                                   Arzobispo de Paraná

Jornadas de Pascua

El Movimiento de la Palabra de Dios invita a unas Jornadas de Pascua. Será los días jueves 14, viernes 15 y sábado 16 de abril a partir de las 9:00.
Las jornadas se extenderán durante todo el día, finalizando con la celebración correspondiente en la Capilla Cristo Redentor.

Desde la organización sugieren llevar Biblia, algo para anotar, equipo de mate, almuerzo y merienda.
El ingreso será por el Colegio Cristo Redentor, Dean J. Álvarez 98.

Inscripción: https://forms.gle/odxaP5wTyByX1G7k9

IG: @mpdparana

Actividades para el Viernes Santo

La actividad central para esta Jornada es la Celebración de la Pasión del Señor. La liturgia invita a dirigir nuestra mirada a la Cruz como centro, encontrando allí el mayor gesto de entrega de nuestro Señor.

En este día una de las actividades más populares es la visita a las Siete Iglesias. Es tradición entre los fieles católicos visitar siete iglesias diferentes desde el Jueves Santo hasta la madrugada del Viernes Santo. Estas visitas y la oración en cada una de ellas simbolizan el acompañamiento de los creyentes de Jesús, en cada uno de sus recorridos en la noche que fue apresado hasta su crucifixión. Este año en cada templo encontraran un QR para descargar la Guía del peregrinar.

Marcha Juvenil

Este viernes 15 se realizará la tradicional Marcha Juvenil de las Siete Iglesias. La misma saldrá a las 20:00 desde la Iglesia Catedral.

Luego recorrerá los siguientes puntos:

Hospital San Martín.

Capilla San Francisco Javier.

Parroquia Nuestra Señora del Luján.

Parroquia Santa Ana.

Parroquia Señora de Fátima.

Parroquia Santa Teresita.

Esta marcha será transmitida por la aplicación de Radio Corazón.

Vía Crucis en Km 5/12

Este viernes 15 a las 20:30 se realizará la 30º edición del Gran Vía Crucis Viviente. La actividad, de carácter gratuito, está organizada por la Capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Más información: www.paranaviacrucisviviente.blogspot.com

Jornadas de Pascua

El Movimiento de la Palabra de Dios invita a unas Jornadas de Pascua. Será los días jueves 14, viernes 15 y sábado 16 de abril a partir de las 9:00.
Las jornadas se extenderán durante todo el día, finalizando con la celebración correspondiente en la Capilla Cristo Redentor.

Desde la organización sugieren llevar Biblia, algo para anotar, equipo de mate, almuerzo y merienda.
El ingreso será por el Colegio Cristo Redentor, Dean J. Álvarez 98.

Inscripción: https://forms.gle/odxaP5wTyByX1G7k9

IG: @mpdparana

Celebraciones presididas por el Arzobispo

A continuación compartimos con la comunidad las siguientes celebraciones presididas en esta Semana Santa por Monseñor Juan Alberto Puiggari.

Miércoles 13: Misa Crismal, 19:00. Catedral.

Jueves 14: 20:00, Catedral.

Viernes 15: 16.30,  Catedral.

Sábado 16: 21:00. Catedral.

Misa Crismal

Este miércoles 13 a las 19:00 se celebrará en Catedral la Misa Crismal, presidida por Monseñor Juan Alberto Puiggari. 

De este modo, se vuelve al día y modo de celebración previos al tiempo de pandemia ya que en el 2020 no hubo y en el 2021 fue en el mes de octubre.

En este 2022 se retoma la tradición del miércoles Santo con la presencia de todo el presbiterio, que renovará sus promesas sacerdotales, junto a los fieles que deseen participar de la Misa.

En esta celebración se bendecirán los óleos de los enfermos y catecúmenos, se consagrará el Santo Crisma.

Esta Misa será transmitida por las redes del Arzobispado –YouTube y Facebook-, por Radio Corazón –por la aplicación y la web de la Radio- y por las redes de las parroquias que se unan a la señal.