Jornada de Capacitación de Grávida

 

En la Casa de Retiro del Centro  Mariápolis de Paraná, se realizó el fin de semana del 24 y 25 de mayo la Jornada de Capacitación para fortalecer el servicio de los Centros Grávida de las Diócesis del Litoral y propiciar el inicio del servicio de cuidado de la vida naciente bajo la modalidad de Grávida.

Con más de sesenta y cinco participantes, en un clima de mucha fraternidad, las Arquidiócesis de Paraná y Santa Fe así como las Diócesis de San Francisco, Goya y Gualeguaychú,  acreditaron nuevos voluntarios para extender su servicio de acompañamiento de las embarazadas en la prevención del aborto.

Asimismo, la acreditación de nuevos voluntarios para la Diócesis de Concordia, posibilitó el inicio del trabajo en esa comunidad diocesana.

Representantes provenientes de las localidades de Crespo, Villaguay, Gualeguay, San José de Feliciano, Diamante, Victoria, Concordia, Esquina, Santa Fe, Esperanza y San Francisco celebraron con alegría la propuesta del servicio y asumieron el desafío de lanzarse a cuidar de la vida por nacer mediante el acompañamiento de la embarazada en dificultad o en riesgo con su embarazo.

Mons. Juan Alberto Puiggari, animó a los presentes a este apostolado silencioso. Acompañaron también a sus fieles los padres Enrique Oggier de Crespo y Maximiliano Zanardi de Victoria.

El equipo capacitador estuvo integrado por el P. Bernardo Ruiz Moreno, P. Luis Anaya, P. Diego Murador, Mónica Laporta de Quinodoz y Olga y Gabriel Caterina además de la Directora de Grávida, Diana F. de Castillo.

 

Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

 

El próximo domingo 01 de junio, Solemnidad de la Ascensión de nuestro Señor a los Cielos, tendrá lugar la 48º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

En el tradicional mensaje para esta jornada el Santo Padre coloca como tema «La comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro».

En la introducción el Papa contextualiza la cercanía que facilita la comunicación en el marco de las formas de exclusión. A continuación comenta el ideal al que deberían tender los medios de comunicación: ayudar a conocernos mejor, al encuentro y a la solidaridad. Pero ese ideal se ve ensombrecido con los aspectos problemáticos que los medios actuales también presentan: la velocidad de las informaciones que superan la capacidad de reflexión y juicio y el deseo de conexión digital que puede terminar por aislar del prójimo.

Llega así al primer punto que el Papa formula con una interrogante: «¿Qué es lo que nos ayuda a crecer en humanidad y en comprensión recíproca en el mundo digital?». Francisco propone recuperar un cierto sentido de lentitud y calma, un genuino deseo de escuchar al otro y apreciar los valores del cristianismo.

En un segundo punto, formulado también a modo de pregunta, el Santo Padre dice: «¿Cómo se puede poner la comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro?». Para responder a esta interrogante pone una cuestión fundamental: ¿quién es mi prójimo? La respuesta la da apelando a la sabiduría del Evangelio, concretamente a la parábola del buen samaritano, subrayando el poder de la comunicación como «proximidad». A continuación el Papa Francisco se detiene a recordar que «No basta pasar por las “calles” digitales, es decir simplemente estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro». En esta dirección hace notar que las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. Finalmente, en un tercer punto, el Papa formula una exhortación a abrir las puertas de la Iglesia: tanto para que la gente entre como para que el Evangelio cruce más allá del templo. Colocando esta invitación en el contexto digital, se subraya que las redes sociales «son hoy uno de los lugares donde vivir esta vocación». Y para eso hay que tener en cuenta que «No se ofrece un testimonio cristiano bombardeando mensajes religiosos, sino con la voluntad de donarse a los demás». En este sentido, el Papa propone el diálogo como modo concreto de acoger y «encontrar».

El Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2014 concluye con una invitación final: «No tengan miedo a hacerse ciudadanos del mundo digital». Previamente ha pedido a los destinatarios del mensaje «Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría».

 

Un poco de Historia

La Jornada Mundial de la Comunicación Social se viene celebrando en la Iglesia desde 1967 y fue instituida por expresa voluntad del Concilio Vaticano II (Cfr. Inter Mirífica, Art. 18; Instrucción Pastoral Comunión y Progreso Nos. 100 y 167).

Tres fueron los objetivos, fijados por el Concilio Vaticano II para esta Jornada y un cuarto por la Instrucción Pastoral Comunión y Progreso:

1. La Formación de las conciencias frente a las responsabilidades que incumben a cada individuo, grupo o sociedad, como usuarios de estos medios.

2. La invitación dirigida a los creyentes, a rezar para que dichos medios sean empleados conforme al diseño de Dios sobre la humanidad.

3. El estímulo dado a los católicos para sostener, con su generosidad, en un gesto de solidaridad de toda la comunidad eclesial, los gastos que exige el empleo de los medios de comunicación social en la Evangelización y en el progreso de los pueblos. (La colecta de esta Jornada, ha sido la única que creó y recomendó el Concilio Vaticano II)

4. Poner de relieve el papel de quienes trabajan en este sector. (Comunión y Progreso n.167).

Tedeum del 25 de Mayo

 

Nuestro Arzobispo, Juan Alberto Puiggari, presidió el Tedeum del Día de la Patria, 25 de Mayo en la parroquia Sagrado Corazón en Paraná.

Estuvieron presentes la presidenta Municipal Blanca Osuna, la Senadora Sigrid Kunat, ministros provincial y secretarios municipales, jefes de las fuerzas armadas y de seguridad.

 

A continuación transcribimos su homilía, que culminó con invitación a rezar la Oración por la Paz de San Francisco de Asís, como propusieron nuestros pastores a todo el pueblo argentino.

 

 

Queridos hermanos:

 

Nos reunimos  en  este templo para honrar a la Patria en el  aniversario de su primer gobierno. Al dar gracias a Dios por estos 204 años de vida libre y soberana, transcurridos desde la gesta de Mayo, elevamos nuestra plegaria por el progreso y la prosperidad de la Nación, por sus gobernantes y su pueblo.

 

Damos gracias a Dios por esta tierra bendita, tan rica y fecunda en sus tierras y en sus ríos, con sus paisajes maravillosos desde el mar hasta los Andes, de Humahuaca, hasta nuestros hielos australes y nuestras islas Malvinas.

Le damos gracias a Dios por nuestro pueblo, con sus crisoles de razas, con el aporte enriquecedor de los pueblos originales y de las distintas corrientes de inmigrantes.

 

Hoy más que nunca, acercándonos al bicentenario de nuestra independencia tenemos que asumir  el compromiso de nuestra acción en defensa de los principios que nos dieron existencia y de los valores que fundaron nuestra vida republicana y que animaron a nuestros próceres de mayo. Como decía el Cardenal Bergoglio, hoy Francisco, hablando sobre esta fecha que cercana del 2016 “ esta celebración aumenta la responsabilidad de los dirigentes y de la ciudadanía frente a la ocasión y el reto. No podemos segmentarnos en espacios, Más bien tenemos que privilegiar el tiempo al espacio; la unidad al conflicto; el todo a la parte y la realidad a la idea”.

 

Llevamos en el alma la pasión por nuestra patria que nos exigen a todos comprometernos por el bien común y el bienestar l de cada uno de los argentinos.

 

Honramos a la Patria, honrando al ciudadano en el respeto de su dignidad, en el reconocimiento de sus derechos, en el resguardo de su seguridad, en la promoción de su salud y su educación, en el entorno de paz y armonía que debemos ofrecernos entre todos, en la inclusión de todos como meta anhelada para el festejo bicentenario.

 

Honramos a la Patria, sanando las heridas,  buscando la reconciliación en la verdad y la justicia que nos permitan proyectarnos hacia el futuro con un corazón magnánimo.

 

Honramos la Patria cuando trabajamos para refundar el vínculo social entre los argentinos, cuándo nos descubrimos familia, y que la amistad social es la virtud que debe regir nuestra historia: tenemos un pasado común, un presente que es de todos y un futuro que debemos legar a nuestros hijos.

 

Hace pocos días, los obispos argentinos, analizando la situación de nuestra Patria, afirmábamos con el deseo de contribuir al bien común: “Para construir una sociedad saludable es imprescindible un compromiso de todos en el respeto de la ley. Desde las reglas más importantes establecidas en la Constitución Nacional, hasta las leyes de tránsito y las normas que rigen los aspectos más cotidianos de la vida. Sólo si las leyes justas son respetadas, y quienes las violan son sancionados, podremos reconstruir los lazos sociales dañados por el delito, la impunidad y la falta de ejemplaridad de quienes tenemos alguna autoridad. La obediencia a la ley es algo virtuoso y deseable, que ennoblece y dignifica a la persona. Esto vale también para los reclamos por nuestros derechos, que deben ser firmes pero pacíficos, sin amenazas ni restricciones injustas a los derechos de los demás”.

 

Nos estamos acostumbrando a la violencia verbal, a las calumnias y a la mentira, que “socava la confianza entre los hombres y rompe el tejido de las relaciones sociales” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2486). Urge en la Argentina recuperar el compromiso con la verdad, en todas sus dimensiones. Sin ese paso estamos condenados al desencuentro y a una falsa apariencia de diálogo.

 

Estos síntomas son graves. Sin embargo, en el cuerpo de nuestra sociedad se encuentran también los recursos para afrontar el paciente camino de la recuperación. Todos estamos involucrados en primera persona. Destacamos, ante todo, el profundo anhelo de paz que sigue animando el compromiso de tantos ciudadanos. No hay aquí distinción entre creyentes y quienes no lo son. Todos estamos llamados a la tarea de educarnos para la paz.

 

Nosotros creemos que Dios es “fuente de toda razón y justicia” y que los peores males brotan del propio corazón humano. El vínculo de amor con Jesús vivo cura nuestra violencia más profunda y es el camino para avanzar en la amistad social y en la cultura del encuentro. A esto se refiere el Papa Francisco cuando nos invita a “cuidarnos unos a otros”. Jesús nos enseñó que “Dios hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos” (Mt 5, 45). No hay persona que esté fuera de su corazón. En su proyecto de amor la humanidad entera está llamada a la plenitud. No hay una vida que valga más y otras menos: la del niño y el adulto, varón o mujer, trabajador o empresario, rico o pobre. Toda vida debe ser cuidada y ayudada en su desarrollo desde la concepción hasta la muerte natural, en todas sus etapas y dimensiones. Jesús es nuestra Paz, en él encontramos Vida y Vida abundante. A Él volvemos nuestra mirada y en Él ponemos nuestra esperanza para renovar nuestro compromiso en favor de la vida, la paz y la salud integral de nuestra querida Patria. Jesús nos dice: “Felices los que trabajan por la paz…” (Mt 5,9). …

 

La Virgen de Luján, presente en el corazón creyente de tantos argentinos y argentinas, nos anima y acompaña en nuestro empeño “…porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes…” (EG 288)

 

+ Juan Alberto Puiggari

Arzobispo de Paraná

 

Homilía en el Tedeum del 25 de Mayo 2014

 

Queridos hermanos:

 

Nos reunimos  en  este templo para honrar a la Patria en el  aniversario de su primer gobierno. Al dar gracias a Dios por estos 204 años de vida libre y soberana, transcurridos desde la gesta de Mayo, elevamos nuestra plegaria por el progreso y la prosperidad de la Nación, por sus gobernantes y su pueblo.

 

Damos gracias a Dios por esta tierra bendita, tan rica y fecunda en sus tierras y en sus ríos, con sus paisajes maravillosos desde el mar hasta los Andes, de Humahuaca, hasta nuestros hielos australes y nuestras islas Malvinas.

Le damos gracias a Dios por nuestro pueblo, con sus crisoles de razas, con el aporte enriquecedor de los pueblos originales y de las distintas corrientes de inmigrantes.

 

Hoy más que nunca, acercándonos al bicentenario de nuestra independencia tenemos que asumir  el compromiso de nuestra acción en defensa de los principios que nos dieron existencia y de los valores que fundaron nuestra vida republicana y que animaron a nuestros próceres de mayo. Como decía el Cardenal Bergoglio, hoy Francisco, hablando sobre esta fecha que cercana del 2016 “ esta celebración aumenta la responsabilidad de los dirigentes y de la ciudadanía frente a la ocasión y el reto. No podemos segmentarnos en espacios, Más bien tenemos que privilegiar el tiempo al espacio; la unidad al conflicto; el todo a la parte y la realidad a la idea”.

 

Llevamos en el alma la pasión por nuestra patria que nos exigen a todos comprometernos por el bien común y el bienestar l de cada uno de los argentinos.

 

Honramos a la Patria, honrando al ciudadano en el respeto de su dignidad, en el reconocimiento de sus derechos, en el resguardo de su seguridad, en la promoción de su salud y su educación, en el entorno de paz y armonía que debemos ofrecernos entre todos, en la inclusión de todos como meta anhelada para el festejo bicentenario.

 

Honramos a la Patria, sanando las heridas,  buscando la reconciliación en la verdad y la justicia que nos permitan proyectarnos hacia el futuro con un corazón magnánimo.

 

Honramos la Patria cuando trabajamos para refundar el vínculo social entre los argentinos, cuándo nos descubrimos familia, y que la amistad social es la virtud que debe regir nuestra historia: tenemos un pasado común, un presente que es de todos y un futuro que debemos legar a nuestros hijos.

 

Hace pocos días, los obispos argentinos, analizando la situación de nuestra Patria, afirmábamos con el deseo de contribuir al bien común: “Para construir una sociedad saludable es imprescindible un compromiso de todos en el respeto de la ley. Desde las reglas más importantes establecidas en la Constitución Nacional, hasta las leyes de tránsito y las normas que rigen los aspectos más cotidianos de la vida. Sólo si las leyes justas son respetadas, y quienes las violan son sancionados, podremos reconstruir los lazos sociales dañados por el delito, la impunidad y la falta de ejemplaridad de quienes tenemos alguna autoridad. La obediencia a la ley es algo virtuoso y deseable, que ennoblece y dignifica a la persona. Esto vale también para los reclamos por nuestros derechos, que deben ser firmes pero pacíficos, sin amenazas ni restricciones injustas a los derechos de los demás”.

 

Nos estamos acostumbrando a la violencia verbal, a las calumnias y a la mentira, que “socava la confianza entre los hombres y rompe el tejido de las relaciones sociales” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2486). Urge en la Argentina recuperar el compromiso con la verdad, en todas sus dimensiones. Sin ese paso estamos condenados al desencuentro y a una falsa apariencia de diálogo.

 

Estos síntomas son graves. Sin embargo, en el cuerpo de nuestra sociedad se encuentran también los recursos para afrontar el paciente camino de la recuperación. Todos estamos involucrados en primera persona. Destacamos, ante todo, el profundo anhelo de paz que sigue animando el compromiso de tantos ciudadanos. No hay aquí distinción entre creyentes y quienes no lo son. Todos estamos llamados a la tarea de educarnos para la paz.

 

Nosotros creemos que Dios es “fuente de toda razón y justicia” y que los peores males brotan del propio corazón humano. El vínculo de amor con Jesús vivo cura nuestra violencia más profunda y es el camino para avanzar en la amistad social y en la cultura del encuentro. A esto se refiere el Papa Francisco cuando nos invita a “cuidarnos unos a otros”. Jesús nos enseñó que “Dios hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos” (Mt 5, 45). No hay persona que esté fuera de su corazón. En su proyecto de amor la humanidad entera está llamada a la plenitud. No hay una vida que valga más y otras menos: la del niño y el adulto, varón o mujer, trabajador o empresario, rico o pobre. Toda vida debe ser cuidada y ayudada en su desarrollo desde la concepción hasta la muerte natural, en todas sus etapas y dimensiones. Jesús es nuestra Paz, en él encontramos Vida y Vida abundante. A Él volvemos nuestra mirada y en Él ponemos nuestra esperanza para renovar nuestro compromiso en favor de la vida, la paz y la salud integral de nuestra querida Patria. Jesús nos dice: “Felices los que trabajan por la paz…” (Mt 5,9). …

 

La Virgen de Luján, presente en el corazón creyente de tantos argentinos y argentinas, nos anima y acompaña en nuestro empeño “…porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes…” (EG 288)

 

+ Juan Alberto Puiggari

Arzobispo de Paraná

 

CHARLA SOBRE LA REFORMA DEL CÓDIGO CIVIL

La Acción Católica de Paraná invita a la charla sobre la reforma del Código Civil que tendrá lugar este viernes 23 de mayo desde las 19:30 horas, en su sede, en calle Buenos Aires 377.

En la ocasión disertará Andrea Keller, quien es militante de la Acción Católica, abogada, docente de la Carrera de Derecho en la Facultad Teresa de Ávila, UCA Paraná, y miembro de la Sala Nº 2 en lo Civil y Comercial, del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

Los organizadores, sugieren a los interesados llevar para anotar, equipo de mate y ganas “de pasar de ser simples habitantes, a ciudadanos”.

MONSEÑOR PUIGGARI PRESIDIRA EL TEDEUM EN PARANA

 

Monseñor Juan Alberto Puiggari presidirá este domingo 25 el Tedeum que tendrá lugar con motivo del 204° Aniversario de la Revolución de Mayo.

La ceremonia se desarrollará en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Paraná, sita en calle Enrique Carbo 461 a partir de las 9.15. Luego se realizara el tradicional Desfile Cívico Militar.

25 Aniversario de las Siervas de la Divina Providencia

 

Las Hermanas Siervas de la Divina Providencia celebraron su 25 aniversario de presencia misionera en América Latina. Con la realización de una misa de Acción de Gracias que tuvo lugar este sábado 17 de mayo.

Las Hermanas Siervas de la Divina Providencia sirven a Dios y a sus hermanos “más pobres entre los pobres”.

Según el espíritu del fundador, el Padre Pascual Uva, quieren servir con dedicación maternal, a Jesús presente en sus hermanos que más sufren. Por eso asisten humana y espiritualmente, a personas con discapacidad, y aquellos que necesitan un cuidado especial: enfermos, y ancianos.

Las Comunidades

Las Hermanas Siervas de la Divina Providencia, una comunidad de mujeres consagradas a Dios con los vínculos religiosos de pobreza, castidad y obediencia. Están empeñadas en el servicio caritativo a los «últimos entre los últimos», a quienes los demás rechazan, según el carisma del sacerdote del clero de Bisceglie, Don Pasquale Uva, nuestro Fundador.

Su presencia en el territorio se sitúa en diferentes lugares, llamados «casas» o «institutos» con las comunidades de Hermanas al servicio de quienes sufren discapacidades físicas y psíquicas, ancianos y encamados por largo período.

La sede principal se encuentra en Pulla, en Bisceglie, donde nació la Obra en el año 1922.

Centros en Paraná

* Centro de Día “Don Uva” – Tel. 0343-4352032

* Residencia “Sagrado Corazón – Tel.: 0343-4352330

Calle 834 nº 1416 – Camino a las Piedras- 3100 – Paraná – Entre Ríos

* Casa de formación de Junioras – Tel. 0343-4318895

Italia 450 – 3100 – Paraná – Entre Ríos     

PEREGRINACION DE LOS TRABAJADORES

Bajo el lema Trabajemos con María por una Cultura del Encuentro, este año se peregrinará «pidiendo por el trabajo, de aquellos que les falta, y agradeciendo por los que lo tienen».

El Movimiento Apostólico de Schoenstatt realizará este domingo 25 la tradicional Peregrinación de los Trabajadores. La misma partirá de la Catedral de Paraná a las 14 para culminar con Misa en el Santuario La Loma a las 16:30.

Bajo el lema Trabajemos con María por una Cultura del Encuentro, “peregrinaremos este año pidiendo por el trabajo, de aquellos que les falta, y agradeciendo por los que lo tienen. Queremos resaltar la dignidad y la cultura del trabajo y que este sea un motivo más de encuentro desde y para todos los ámbitos de nuestra sociedad”. Asimismo, se indicó que se realizará una colecta de alimentos no perecederos, calzado, remedios y útiles escolares para Caritas La Loma.

REUNION REGION LITORAL

Con la presencia de representantes de las diócesis de Concordia, Rafaela, Gualeguaychú y la Arquidiocesis de Paraná, se realizó este sábado 17 la reunión anual de los equipos diocesanos de comunicación de la Región Litoral.

El encuentro tuvo lugar en la Parroquia Nuestra Señora de Aranzazu de la ciudad de Victoria y allí los integrantes de los equipos compartieron experiencias del trabajo que desarrollan en sus diócesis. Asimismo el Padre Oscar “Cacho” Rigoni, representante de la Región ante la Comisión Nacional aportó las novedades de otras regiones del país.

Finalmente se pautaron algunas líneas para el trabajo regional conjunto con miras a la organización de un evento que congregue a los comunicadores de toda la zona.

SE PRESENTO EL TERCER SINODO ARQUIDIOCESANO EN SANTA TERESITA

Este sábado 17 la comunidad de Santa Teresita fue el escenario para la primera presentación en una parroquia del Tercer Sínodo Arquidiocesano en Paraná.

La concurrencia fue de más de 50 personas que escucharon atentamente la exposición de los integrantes de la Comisión Preparatoria. La actividad conto con la presencia e inestimable colaboración del párroco Diego Rausch y la animación de un grupo de laicos que amenizo los diferentes momentos de la tarde.

 

Foto: Facebook Siervas de la Divina Providencia

CÁRITAS PARANÁ REALIZÓ EL LANZAMIENTO DE LA COLECTA ANUAL

 

Con la participación de voluntarios de Cáritas de las parroquias de Paraná y zona, sacerdotes, y la presencia de por monseñor Juan Alberto Puiggari, arzobispo de Paraná y Presidente de Cáritas; Cáritas Arquidiocesana Paraná presentó en sociedad la Colecta 2014, cuyo lema es “Compartir es Amar. Pobreza Cero. Seguimos Apuntando Alto”.

En la jornada, desarrollada en las instalaciones del Colegio Don Bosco, Cáritas compartió los materiales que forman parte este año de la campaña publicitaria a nivel nacional, tanto afiches como spots televisivos y radiales. Las imágenes para comunicar el mensaje de este año se realizaron en San Francisco (Provincia de Córdoba) y refleja la vida de quienes, con esfuerzo y esperanza, afirman que es posible superar las realidades más adversas.

Asimismo, Cáritas Paraná realizó una síntesis de los proyectos concretados en la Arquidiócesis de Paraná con los fondos de Colecta de años anteriores.

 

TERCER SINODO ARQUIDIOCESANO DE PARANA: ENCUENTRO EN SANTA TERESITA

 

Con el objetivo de ampliar y sensibilizar a la comunidad sobre el Tercer Sínodo Arquidiocesano de Paraná, la Parroquia Santa Teresita organizó un encuentro previsto para este sábado 17 a partir de las 15.00.

La actividad es de carácter abierto para todos los interesados y se desarrollará en las instalaciones de esta Parroquia, sita en calle 3 de Febrero 989. Asistirán al encuentro integrantes de la Comisión Preparatoria del Sínodo, quienes ya han mantenido reuniones similares con el prebisterio y laicos.

 

CHARLA TALLER SOBRE LA FAMILIA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El Equipo de Pastoral Familiar invita al encuentro de formación que tendrá lugar este viernes 16 y que abordará el tema «La Familia y los Medios de Comunicación» a cargo del Lic. Ceferino Sain, quien aportará sobre Redes sociales, Internet, Facebook, T.V., Celular y su relación con la Familia. La actividad será en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús a las 21 hs. Se invita a toda la comunidad interesada en la temática.
La charla se enmarca en el ciclo que se desarrolló durante los meses de abril y mayo.