Primer Encuentro Arquidiocesano de Adoradores Eucarísticos

“Eucaristía, corazón donado por amor, para nuestra salvación”, es el lema con el que se convoca al Primer Encuentro Arquidiocesano de Adoradores Eucarísticos que tendrá lugar el sábado 12 de mayo a partir de las 9.00 y hasta las 18.00

La actividad será en el Colegio Hermanas Mercedarias de Paraná (Arturo Illia 380).

Datos de contacto: encuentrodiocesanoadoradores@gmail.com

 

El evento es organizado por las Capillas de Adoración Eucarística de la Arquidiócesis de Paraná, sacerdotes y laicos responsables de Capillas de Adoración.  Durante el Encuentro habrá conferencias dictadas por autoridades de la Iglesia y también el tiempo necesario para la oración, la adoración y el intercambio de  experiencias y consejos que contribuyan a impulsar el fervor ante Jesús Eucarístico y la multiplicación de la Adoración Eucarística. Se invita a todos los Adoradores Eucarísticos. Las inscripciones podrán ser solicitadas a los coordinadores de cada Capilla de Adoración.

Fiestas Patronales

  • Parroquia Santo Domingo Savio

 

Este domingo 6 la Parroquia Santo Domingo Savio celebrará su Fiesta Patronal con diversas actividades durante ese día.

El programa se desarrollará del siguiente modo.

10.00: Acto Protocolar.

10.30: Procesión.

11.00: Santa Misa y Suelta de globos.

12.30: Almuerzo Patronal.

Además habrá bendición de embarazadas en las celebraciones de las 11.00 y de las 19.00.

 

  • Parroquia Nuestra Señora de Luján

 

También la Parroquia Nuestra Señora de Luján conmemora su Patronal. Días atrás comenzó la novena en preparación para la festividad del martes 8.

El lunes 7 a las 22.00 será la Vigilia con la recorrida con la imagen por las calles del barrio. A las 22.30, Santa Misa. Luego Adoración hasta las 00.00 y saludo a la Virgen. El martes 8, a las 08.00, misa en la Parroquia con los alumnos del Colegio Secundario; a las 14.00 bicicleteada por las calles del barrio. A las 19.00, misa. Luego, procesión con antorchas y consagración a la Virgen.

Sábado 12: Festejo Patronal: 16.30. Procesión y Misa Patronal.

Catequesis del Papa – 02/05

A continuación compartimos el texto completo de la Audiencia General de este miércoles 2 en la plaza de San Pedro sobre el simbolismo del agua en el Bautismo.

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuando con la reflexión sobre el Bautismo, hoy me gustaría detenerme en los ritos centrales, que tienen lugar en la pila bautismal.

Consideremos ante todo el agua, sobre la cual se invoca el poder del Espíritu para que tenga la fuerza de regenerarse y renovarse (véase Jn 3: 5 y Tt 3: 5). El agua es matriz de vida y de bienestar, mientras su falta provoca la extinción de toda fecundidad, como ocurre en el desierto; el agua, sin embargo, también puede ser  causa de muerte, cuando sumerge en sus olas o  cuando en grandes cantidades arrolla todo; finalmente, el agua tiene la capacidad de lavar, limpiar y purificar.

A partir de este simbolismo natural universalmente reconocido, la Biblia describe las intervenciones y las promesas de Dios a través del signo del agua. Sin embargo, el poder de perdonar los pecados no reside en el agua misma, como explicaba San Ambrosio a los recién bautizados: «Has visto agua, pero no todas las aguas curan: cura el agua que tiene la gracia de Cristo». […] La acción es del agua, la eficacia es del Espíritu Santo «(De sacramentis 1,15).

Por lo tanto, la Iglesia invoca la acción del Espíritu sobre el agua «para que los sepultados con Cristo en su muerte, por el Bautismo, resuciten con él a la vida.» (Rito del Bautismo de los Niños, n. 60). La oración de bendición dice que Dios ha preparado el agua «para ser signo del bautismo» y recuerda las principales prefiguraciones bíblicas: sobre las aguas de los orígenes aleteaba el Espíritu para hacerlas germen de la vida (cf. Gn 1,1-2); el agua del diluvio marcó el final del pecado y el comienzo de una nueva vida (véase Gen 7: 6-8,22); a través de las aguas del Mar Rojo, los hijos de Abraham fueron liberados de la esclavitud de Egipto (véase Ex 14: 15-31). En relación con Jesús, recordamos el bautismo en el Jordán (véase Mt 3, 13-17), la sangre y el agua derramada desde su costado (véase Jn 19, 31-37), y el mandato a los discípulos de bautizar a todos los pueblos en nombre de la Trinidad (cf. Mt 28,19). Fuertes de esta memoria, se le pide a Dios que infunda en el agua de la pila la gracia de Cristo muerto y resucitado (cf. Rito del Bautismo de los Niños, n. ° 60). Así, este agua se transforma en agua que lleva consigo la fuerza del Espíritu Santo. Y con esta agua con la fuerza del Espíritu bautizamos a la gente, bautizamos a los adultos, a los niños, a todos.

Una vez santificada el agua de la pila es necesario disponer el corazón para acceder al Bautismo. Esto sucede con la renuncia a Satanás y la profesión de fe, dos actos estrechamente relacionados entre sí. En la medida en que digo «no» a las sugestiones del diablo, -el que divide-, puedo decir «sí» a Dios que me llama a conformarme a Él en pensamientos y obras. El diablo divide; Dios une siempre a la comunidad, a la gente en un pueblo solo. No es posible adherirse a Cristo poniendo condiciones. Es necesario separarse de algunos vínculos para poder abrazar otros. O estás bien con Dios o estás bien con el diablo. Por eso la renuncia y al acto de fe se hacen al mismo tiempo. Es necesario cortar los puentes, dejándolos atrás, para emprender el nuevo Camino que es Cristo.

La respuesta a las preguntas – «¿Renuncias a Satanás, a todas sus obras y a todas sus seducciones?», está formulada en la primera persona del singular: «Renuncio». Y de la misma manera se profesa la fe de la Iglesia, diciendo: «Creo».  Yo renuncio y yo creo: esto está en la base del bautismo. Es una decisión responsable, que es necesario traducir en gestos concretos de confianza en Dios. El acto de fe presupone un compromiso que el Bautismo mismo ayudará a mantener con perseverancia en las diferentes situaciones y pruebas de la vida. Recordemos la antigua sabiduría de Israel: «Hijo, si te presentas para servir al Señor, prepárate para la tentación» (Sir 2: 1), es decir, prepárate a la lucha. Y la presencia del Espíritu Santo nos da fuerzas para luchar bien.

Queridos hermanos y hermanas, cuando metemos la mano en agua bendita –entrando en una iglesia tocamos el agua bendita- y hacemos la señal de la Cruz, pensemos con alegría y gratitud en el bautismo que hemos recibido, -esta agua bendita nos recuerda el bautismo- y renovemos nuestro «Amén», -“Estoy contento”-, para vivir inmersos en el amor de la Santísima Trinidad”.

Santa Gianna: Misa en Acción Católica

Este sábado 28 a las 11.00 se realizará la misa en honor a Santa Gianna Beretta Molla. En la celebración se hará bendición para mujeres embarazadas y bebés, al tiempo que agradecerá por el don de la vida.

La Acción Católica Argentina (Paraná) invita para celebrar “a quien por medio de toda su vida nos enseña que toda vida vale”.

La Misa será en la Sede Arquidiocesana de Acción Católica (Buenos Aires 377).

 

Conferencia para Catequistas

Una conferencia para catequistas se brindará este viernes 27 desde las 18.00 hasta las 20.00. La disertación estará a cargo del Pbro. Alejandro Puiggari y tendrá lugar en el Auditorio Juan Pablo II, de la Universidad Católica Argentina, sita en Buenos Aires 249

La actividad está organizada por el Instituto Fons Vitae, el Seminario Catequístico Arquidiocesano, la Junta Arquidiocesana de Catequesis, la Junta Arquidiocesana de Educación Católica.

Según se informó se brindarán certificados de asistencia. La inscripción se puede realizar por whatsapp al 343 4723010.

Catequesis del Papa / 25-04

Compartimos el texto completo de Francisco de la Catequesis del miércoles 25 en la que habló del Bautismo y explicó cómo este sacramento ayuda a luchar contra el mal.

 

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuamos nuestra reflexión sobre el Bautismo, siempre a la luz de la Palabra de Dios.

El Evangelio es el que ilumina a los candidatos y suscita la adhesión a la fe: En efecto, el Bautismo es de un modo particular «el sacramento de la fe» por ser la entrada sacramental en la vida de fe. (Catecismo de la Iglesia Católica, 1236). Y la fe es la entrega de sí mismo al Señor Jesús, reconocido como «manantial de agua […] para la vida eterna» (Jn 4:14), «luz del mundo» (Jn 9,5), «vida y la resurrección «(Jn 11:25), como lo enseña el itinerario recorrido, también hoy en día, por los catecúmenos que están cerca de recibir la iniciación cristiana. Educados por la escucha de Jesús, por sus enseñanzas y sus obras, los catecúmenos reviven la experiencia de la Samaritana sedienta de agua viva, del ciego de nacimiento, que abre los ojos a la luz, de Lázaro que sale del sepulcro. El Evangelio lleva en sí la fuerza de transformar a los que lo acogen con fe, arrebatándolos al dominio del maligno para que aprendan a servir al Señor con alegría y novedad de vida.

A la pila bautismal nunca se va solos sino acompañados por la oración de toda la Iglesia, como lo recuerda la letanía de los santos que precede a la oración de exorcismo y a la unción pre-bautismal con el óleo de los catecúmenos. Son gestos que, desde la antigüedad, aseguran a los que se preparan a renacer como hijos de Dios que la oración de la Iglesia los asiste en la lucha contra el mal, los acompaña por  el camino del bien, los  ayuda a escapar del poder del pecado para pasar al reino de la gracia divina. La oración de la Iglesia. La Iglesia reza y reza por todos, por todos nosotros. Nosotros, Iglesia, rezamos por los demás. Es bonito rezar por los demás. Cuantas veces no necesitamos nada con urgencia y no rezamos. Nosotros tenemos que rezar unidos a la Iglesia por los demás. “Señor, te pido por los que están necesitados, por los que no tienen fe”…. No os olvidéis: la oración de la Iglesia está siempre en acto. Pero nosotros tenemos que incorporarnos a esta oración y rezar por todo el pueblo de Dios y por los que necesitan oraciones. Por eso,  el camino de los catecúmenos adultos está jalonado  por los repetidos exorcismos pronunciados por el  sacerdote (cf. CIC, 1237), o sea por oraciones que invocan la liberación de todo lo que separa de Cristo e impide la unión profunda  con Él. También para los niños se  pide a Dios que los libre del pecado original y los consagre como morada del Espíritu Santo (ver Rito del bautismo de los niños, n. ° 56). Los niños. Rezar por los niños, por la salud espiritual y corporal. Es una forma de proteger a los niños con la oración. Como atestiguan los Evangelios, Jesús mismo combatió  y expulsó a los demonios para manifestar la venida del Reino de Dios (cf. Mt 12,28): su victoria sobre el poder del maligno deja espacio libre al señorío de Dios que alegra y  reconcilia con la vida.

El bautismo no es una fórmula mágica, sino un don del Espíritu Santo que habilita a los que lo reciben a «luchar contra el espíritu del mal», creyendo que «Dios ha enviado a su Hijo al mundo para destruir el poder de Satanás y transferir al hombre de las tinieblas a su reino de luz infinita” (ver Rito del bautismo de los niños, n. ° 56). Sabemos por experiencia que la vida cristiana siempre está sujeta a la tentación, sobre todo a la tentación de separarse de Dios, de su voluntad, de la comunión con él, para volver a caer en los lazos de las seducciones mundanas. Y el Bautismo nos prepara, nos da fuerza para esta lucha diaria, también la lucha contra el diablo que –como dice San Pedro- como un león, intenta devorarnos, destruirnos.

 

A la oración sigue la unción en el pecho con el óleo de los catecúmenos, que «reciben la fuerza para renunciar al diablo y al pecado, antes de acercarse a la fuente y renacer a la vida nueva» (Bendición de los óleos: Introducción, No. 3). Debido a la propiedad del aceite de penetrar en los tejidos del cuerpo para beneficiarlo, los antiguos luchadores solían untarse con aceite  para tonificar los músculos y escapar más fácilmente a la presa del adversario. A la luz de este simbolismo, los primeros cristianos adoptaron la costumbre de ungir el cuerpo de los candidatos para el bautismo con aceite bendecido por el obispo [1], con el fin de significar mediante esta «señal de salvación», que el poder de Cristo Salvador fortalece para luchar contra el mal y vencerlo (cf. Rito del Bautismo de los Niños, n. ° 105).

Es fatigoso luchar contra el mal, escapar de sus engaños, recuperar la fortaleza después de una lucha agotadora, pero debemos saber que toda la vida cristiana es un combate. Pero también debemos saber que no estamos solos, que la Madre Iglesia reza para que sus hijos, regenerados en el Bautismo, no sucumban a las asechanzas del malvado sino que las venzan por la potencia de la Pascua de Cristo. Fortificados  por el Señor resucitado, que venció al príncipe de este mundo (cf. Jn 12,31), también nosotros podemos repetir con la fe de San Pablo: «Todo lo puedo en Aquel que me conforta» (Filipenses 4:13). Todos nosotros podemos vencer, vencer todo, pero con la fuerza que me da Jesús.

Misa Universitaria

La Pastoral Universitaria de Paraná invita a estudiantes, profesionales y docentes a la misa que tendrá lugar este jueves 26 a las 20.30 en la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad (Italia 370).

Se trata de la tradicional celebración mensual para acompañar la vida universitaria.

 

 

Encuentro de apoderados legales y directivos

Este jueves 26 de abril tendrá lugar el Encuentro Anual de Directivos,  Apoderados Legales y Referentes de Enseñanza Religiosa.

En primer término, de 8.30 a 14.00 está pensado el  espacio para los apoderados y directivos y luego, de 14.00  a 17.00 será lo propio destinado a referentes de enseñanza religiosa.

En el primer núcleo el P. Alejandro Puiggari disertará sobre el Rol del Directivo ante los Desafíos de los Jóvenes del Siglo XXI y luego para el segundo grupo abordará la cuestión de Enseñanza Religiosa Escolar en Primaria y Secundaria.

Puiggari es Licenciado en Teología Pastoral, especialización en Catequética, otorgado por la Pontificia Universidad Lateranense (Roma). Además se desempeña como Rector en el Instituto Superior Argentino de Catequesis (ISCA).

Se expondrán lineamientos del trabajo pedagógico en las escuelas y por la tarde, se abordarán Lineamientos de Enseñanza Religiosa de Primaria y Secundaria.

La jornada se desarrollará en el Centro Mariápolis y está organizada por la Junta Arquidiocesana de Educación.

Bendición y Entronización de la Virgen de Schoenstatt

En el barrio San Martín se entronizó el sábado 21 la imagen de la Mater.  Ese día se realizó una jornada de misión y actividades en el Centro de Salud de Volcadero. Participaron de la actividad el grupo madrugadores del movimiento de Schoenstatt, miembros del santuario e integrantes de todos los grupos que componen la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe.

La actividad comenzó con una procesión desde la parroquia hacia el Centro de Salud del barrio y tuvo su momento más especial cuando Mons. Puiggari, que participó de la misión barrial, bendijo el cuadro de Nuestra Señora de Schoenstatt.

Misa de los Trabajadores

El martes 1 de mayo será la misa de los trabajadores en Catedral a partir de las 11.00. Como tradicionalmente sucede, se realizará además la Bendición de herramientas de trabajo.

La celebración estará presidida por Monseñor Puiggari.