Este jueves es el DÍA DEL PADRINO DE OFICIALIZACIÓN de Acción Católica.
Un día para pensar, visitar, hablar agradecer y rezar por quienes guían a los oficializados en la institución en el concreto camino
de su Vocación de Acción Católica.
Y por qué se celebra el Día del Padrino de Oficialización el 29 de Marzo?
Porque ese día, pero del año 1979, hacía su paso a la eternidad Monseñor Bidal, que fue un hombre fiel a su vocación y que, aunque cuando apareció la Acción Católica no quería saber nada porque consideraba que «era un invento de los porteños», e incluso estaba dispuesto a boicotearla, hasta que, estando en Gualeguaychú, fue nombrado asesor y al estudiar bien de que se trataba, Monseñor Bidal, con entusiasmo dijo: «Me declaro Apóstol de la Acción Católica».
Desde allí, en cada ciudad y pueblo donde le tocó estar, formaba Acción Católica, llegando a tener grupos con más de 450 militantes.
El padre Bidal no podía vivir sin la Acción Católica, y no quería morir sin ella, por eso, al considerarlo un gran impulsor, y verdadero PADRINO de la Acción Católica del país, este jueves, por primera vez, celebraremos el Día del Padrino de Oficialización.
Monseñor Herminio Bidal
Nació en Villa San José el 14 de enero de 1903, hijo legitimo de Francisco Bidal y Enriqueta Brelaz. Fueron sus hermanos Francisco, María, Luisa, Rosa, Isabel, Eugenio, Enriqueta, Rafaela y Cándida. Su familia era de descendencia suizo- franceses radicados en la zona rural cercana a San José y Colón.
Recibió el llamado a su vocación siendo niño cuando se estaba realizando una misión popular en la villa San José, predicada por los sacerdotes Benedictinos de Victoria, quienes los invitaron a ir unos días, junto a otros niños a la Abadía y ahí nació el llamado, como él lo recuerda.
Llego al Seminario en la noche del 10 de marzo de 1914, junto a Miguel Bel y Pascual Velzi , todos de la villa. Los esperaban en la estación de tren los Pbro. Dobler y Vilar
Curso humanidades y filosofía. Estudio Teología en la Universidad Gregoriana de Roma.
En 1921, cuando estaba concluyendo sus estudios filosóficos, le comunicaron que iría a Roma a cursar Teología