Como cada año la Librería San Francisco Javier tiene disponibles un gran número de Pesebres. Este año la propuesta es imágenes pequeñas.
Se invita a conocer estas imágenes en la Librería del Arzobispado.
La Obra de las Vocaciones Eclesiásticas invita en la Parroquia Santa Lucía a la Noche Heroica de Adoración.
Será el jueves 20 a las 22:00 en el que habrá adoración al Santísimo y culminará con la misa del viernes 21 a las 06:00.
Se pedirá especialmente por la ordenación presbiteral de Emanuel del Castillo y la ordenación diaconal de Matías Jacob. Además por toda la Iglesia Diocesana.
El 22 de diciembre a las 10.00 en Catedral se realizará la misa de ordenación diaconal y presbiteral. Allí serán ordenados el acólito Matías Jacob y el diácono Emanuel del Castillo. Luego se invita a compartir un festejo a la canasta en el gimnasio del Colegio de las Hermanas del Huerto (Calle Urquiza).
La primera misa del Padre Emanuel del Castillo será en la Parroquia Santa Lucía el mismo sábado 22 de diciembre a las 20.00 y el día siguiente, domingo 23, a las 20.00 en la Parroquia Nuestra Señora de La Paz.
Desde la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Paraná difundieron un informe en el que detallan las actividades realizadas en ese año.
En este sentido, el Delegado Pastoral José María Velásquez, detalló cuestiones vinculadas al servicio y atención que se realiza a las personas necesitadas, en las distintas Parroquias de la Arquidiócesis de Paraná, con el aporte de feligreses, vecinos y Cáritas parroquial.
Cristo Peregrino: Comedor parroquial “José Gortaire”, 120 viandas al medio día, lunes, miércoles y viernes
Nuestra Señora de Guadalupe: Se entregan viandas de lunes a viernes a las 17:00. para 195 personas. Merendero para 80 niños los días martes y jueves.
San Miguel Arcángel: Comedor “María Reina”, almuerzo de lunes a viernes para 70 personas.
San Roque: Comedor los días miércoles de 20:00 a 21:30. se entregan más de 80 viandas en Cáritas parroquial. Luego un grupo de voluntarios lleva vianda a las personas en situación de calle. La distribución se hace en plaza de la Terminal de Ómnibus y en plaza Alvear sobre calle Laprida.
Nuestra Señora de Luján – Divino Amor: Se da de comer a 150 personas.
Santo Domingo Savio: No posee comedor. Se asistieron a 69 familias con alimentos, ropa, colchones y elementos de limpieza, cuando las inundaciones pasadas.
Santa Lucía: Asisten a 73 familias con ropa y alimentos. Se asiste con alimentos a la Fundación 1000 días. Se asiste a la Fundación Lázaro con alimentos, 50 kg. de harina y 10 litros de aceite.
La Junta de Estudios de la Historia de la Iglesia en Entre Ríos «Prof. Juan José Antonio Segura» realizó el sábado 15 el homenaje al estudioso e investigador de nuestra Historia Prof. José Antonio Almará. Tuvo lugar en la Capilla «Nuestra Señora de Lourdes». El Cardenal Emérito Mons. Estanislao Esteban Karlic» presidió la Santa Misa, acompañado por el Presbítero Mario Haller, Presidente de la Junta.
Luego de la Misa se bendijo la nueva puerta del Sagrario. Se procedió a la Bendición y descubrimiento de la Placa conmemorativa del Vigésimo aniversario del fallecimiento del Prof. Almará, y se colocó en el Cinerario una ofrenda floral.
Sobre el final, se realizó en el templo una semblanza del investigador y comprometido laico de nuestra Arquidiócesis. Acompañó la ceremonia una nutrida concurrencia, su esposa Esther B. Raspini Vda. de Almará, ex compañeros de la Acción Católica, de la Pastoral de Turismo de Catedral, y Miembros de la Junta.
El Mayor Regalo es una película dirigida por Juan Manuel Cotelo y producida por la productora infinito más uno. De manera exclusiva llega a Paraná y estará disponible el próximo 18 de diciembre a las 20 en el Cine Rex.
En Radio Corazón, Milagros Aguerre contó que están “muy contentos por llegar a Paraná porque es una película que genera transformación en cada lugar que recorre”. El objetivo es hablar “de valores y de un modo de ver la vida diferente”.
Esta no es la primera película que se estrena en este sentido. Luego de Tierra de María, La Última Cima y Footprints llega El Mayor Regalo. “En el rodaje de la película anterior el director conoció historias de personas que habían recuperado su vida a través del perdón”.
De esa manera, “surgió la idea de esta película que busca ser un plan de Dios. El planteo es cuestionar la idea de final feliz que reina en las películas. Generalmente hablamos de final feliz cuando el bueno mata al malo. ¿Eso es de verdad un final feliz?”
Además contó que se trata de una película que despierta muchas emociones. “Tiene mucho humor, sensibilidad, dramas. Van a pasar por todos los ánimos, como la vida misma”.
“La invitación, sobre todo en este tiempo de navidad, es dejarnos interpelar en qué cosas tengo que perdonar y me tiene que perdonar. Si alguien sale con esa idea del cine, para nosotros ya es un éxito”, explicó.
Finalmente sostuvo que una película “para todo público, porque el perdón es para todo público, porque Dios es para todo público”.
A continuación compartimos el texto completo de la catequesis. En la Audiencia General de este miércoles 12 Francisco reflexionó la confianza con Dios en la oración
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Continuamos el camino de catequesis sobre el “Padre nuestro” que comenzó la semana pasada. Jesús pone en los labios de sus discípulos una oración breve, audaz, compuesta de siete peticiones: un número que en la Biblia no es accidental, indica plenitud. Digo audazmente porque, si Cristo no lo hubiera sugerido, probablemente ninguno de nosotros – todavía más, ninguno de los teólogos más famosos- se atrevería a rezar a Dios de esta manera.
En efecto, Jesús invita a sus discípulos a acercarse a Dios y a dirigirle con confianza algunas peticiones: En primer lugar, para Él y luego para nosotros. No hay preámbulos en el «Padre Nuestro».
Jesús no enseña fórmulas para «congraciarse» con el Señor; por el contrario, invita a rezarle, derrumbando las barreras de la sujeción y el temor. No dice que hay que dirigirse a Dios llamándole «Todopoderoso», «Altísimo». “Tú que estás tan lejos de nosotros, yo soy un mísero”: no, no dice así” sino simplemente «Padre», con toda simplicidad, como los niños hablan al papá. Y esta palabra, “Padre”, expresa la confianza y la seguridad filial.
La oración del «Padre Nuestro» hunde sus raíces en la realidad concreta del hombre. Por ejemplo, nos hace pedir pan, el pan de cada día: solicitud simple pero esencial, que dice que la fe no es una cuestión «decorativa», separada de la vida, que interviene cuando todas las demás necesidades están satisfechas. Si acaso, la oración comienza con la vida misma.
La oración – nos enseña Jesús – no empieza en la existencia humana después de que el estómago esté lleno: más bien, se anida donde quiera que haya un hombre, cualquier hombre que tenga hambre, que llore, que luche, que sufra y se pregunte «por qué”. Nuestra primera oración, en cierto sentido, fue el vagido que acompañó el primer aliento. En ese llanto de recién nacido, se anunciaba el destino de toda nuestra vida: nuestra hambre continua, nuestra sed constante, nuestra búsqueda de la felicidad.
Jesús, en la oración, no quiere extinguir lo humano, no quiere anestesiarlo. No quiere que moderemos las solicitudes y las peticiones aprendiendo a soportar todo. En cambio, quiere que todo sufrimiento, toda inquietud, se eleve hacia el cielo y se convierta en diálogo.
Tener fe, decía una persona, es acostumbrarse al grito.
Todos tendríamos que ser como el Bartimeo del Evangelio (cf. Mc 10, 46-52), -recordemos ese pasaje del Evangelio, Bartimeo, el hijo de Timeo- ese ciego que mendigaba en Jericó. A su alrededor había tanta gente educada que le decían que se callara: “¡Pero, cállate! Pasa el Señor. Cállate. No molestes, El Maestro tiene tanto que hacer; no le molestes. Molestas con tus gritos. No molestes”. Pero él, no escuchaba esos consejos: con santa insistencia, pretendía que su condición miserable pudiera encontrarse finalmente con Jesús. ¡Y gritaba más fuerte!
Y la gente educada: “Pero no, es el Maestro ¡por favor! ¡Qué mal estas quedando!». Y él gritaba porque quería ver, quería que le curase: “Jesús, ten piedad de mí!» (V. 47). Jesús le devuelve la vista y le dice: «Tu fe te ha salvado» (v.52), casi como para explicar que lo decisivo para su recuperación había sido la oración, esa invocación gritada con fe, más fuerte que «el sentido común» de tantas personas que querían que se callara.
La oración no solo precede a la salvación, sino que de alguna manera ya la contiene, porque nos libera de la desesperación de quien no cree que haya una salida para tantas situaciones insoportables.
Por supuesto, los creyentes también sienten la necesidad de alabar a Dios. Los Evangelios recogen la exclamación de alegría que brota del corazón de Jesús, lleno de asombro agradecido por el Padre (cf. Mt 11, 25-27). Los primeros cristianos sentían incluso la necesidad de agregar al texto del “Padre nuestro” una doxología: «Porque tuyo es el poder y la gloria por los siglos de los siglos» (Didache, 8, 2).
Pero ninguno de nosotros tiene por qué abrazar la teoría propuesta en el pasado por algunos, es decir que la oración de petición sea una forma débil de fe, mientras que la oración más auténtica sería la de alabanza pura, la que busca a Dios sin el peso de petición alguna. No, eso no es verdad. La oración de petición es auténtica, espontánea, es un acto de fe en Dios que es el Padre, que es bueno, que es todopoderoso.
Es un acto de fe en mí, que soy pequeño, pecador, necesitado. Y por eso la oración para pedir algo es muy noble. Dios es el Padre que tiene una compasión inmensa por nosotros y quiere que sus hijos le hablen sin miedo, llamándole directamente “Padre”; o en medio de las dificultades diciendo: “Pero, Señor, ¿qué me has hecho?”.
Por eso podemos contarle todo, incluso las cosas que en nuestra vida siguen estando torcidas e incomprensibles. Y nos ha prometido que estará con nosotros para siempre, hasta el último día que pasemos en esta tierra. Recemos el Padre nuestro empezando así, simplemente: “Padre” o “Papá”. Y Él nos entiende y nos ama tanto”.
En el Cine Círculo de Paraná se exhibe la película “Fátima, el último misterio”. La proyección está prevista desde el jueves 13 hasta el miércoles 19 en el horario de las 20:00.
Esta película parte de las apariciones de la Virgen en 1917, investiga el cumplimiento de las profecías de la Virgen y plantea cuestiones tales como ¿qué tuvieron que ver las guerras mundiales con Fátima? ¿Y el atentado contra Juan Pablo II? En el film participan 30 expertos internacionales.
El cine está ubicado en calle Andrés Pazos 339 de la capital entrerriana.
El Seminario Arquidiocesano de Paraná anunció que la misión 2018, será en la Capilla San José de Villaguay. La misión que comenzó el 9 y culminará el 17, se desarrolla bajo el lema “Ha nacido un Salvador”.
Actividades:
Jueves 13
17:00 Encuentro para niños.
19:30 Rezo del Rosario y confesiones.
20:00 Santa misa y luego Adoración por las vocaciones.
Viernes 14
17:00 Encuentro para niños.
19:30 Rezo del Rosario y confesiones.
20:00 Santa misa. Se rezará especialmente por los fieles difuntos.
Sábado 15
17:00 Ultimo encuentro con niños y ensayo general del pesebre.
19:30 Rezo del Santo Rosario y confesiones.
20:00 Santa misa.
Domingo 16
19:30 Rezo del Santo Rosario y confesiones.
20:00 Santa misa. Luego presentación del pesebre y fogón de despedida.