Encuentro de Pastoral Educativa: “Qué piensan de Dios y la Iglesia los jóvenes de nuestros colegios”

Organizado por la Junta Arqudiocesana de Educación, tendrá lugar el jueves 27 –de 8:00 a 12:00- un Encuentro de Pastoral Educativa de secundaria para coordinadores de pastoral, profesores de educación, religiosas y capellanes.

La temática a abordar es: “Qué piensan de Dios y la Iglesia los jóvenes  de nuestros colegios” y estará a cargo del Pbro. José Luis Ayala. En ese espacio se indagará sobre cuestiones vinculadas a cómo pensar la misión evangelizadora de nuestras escuelas secundarias en este presente complejo; qué experiencias valiosas hay en nuestras instituciones educativas que favorezcan el encuentro  con Cristo; cuál es el aporte específico qué podrían dar los coordinadores de pastoral, capellanes y profesores de educación inicial.

La  actividad será en el Colegio Santa Teresita -3 de febrero 994-.

Quienes deseen participar, deberán inscribirse en el siguiente link.

https://forms.gle/z4FrKVU3FvaDyXr88

 

 

 

 

Falleció el nuncio apostólico, Mons. León Kalenga Badikebele

La Nunciatura Apostólica en la República Argentina comunicó con pesar el fallecimiento de monseñor León Kalenga Badikebele, arzobispo titular de Magneto y Nuncio Apostólico en la Argentina. Después de una imprevista enfermedad, el Señor lo ha llamado a su casa en la tarde de este miércoles 12 de junio de 2019.

 

Acompañado por la oración del Santo Padre y de los señores Nuncios Apostólicos convocados en Roma por su reunión con el Papa Francisco, sostenido por la presencia de sus familiares y seres queridos, el Señor Nuncio ha recibido los sacramentos de la Iglesia, preparándose al encuentro con el Padre celestial.

 

Como Iglesia arquidiocesana y uniéndonos al pedido de la Nunciatura, encomendamos a la Virgen Santísima de Luján el alma del querido señor nuncio para que lo acompañe al encuentro con Nuestro Señor Jesucristo.

 

Fuente: AICA y Nunciatura Apostólica

160 años de acción evangelizadora

Artículo de la Prof. Celia Godoy, Responsable del Archivo Arquidiocesano

 

El 13 de junio de 1859 el Papa Pió IX expidió la Bula que confería a la ciudad de Paraná el rango de ciudad episcopal. El 27 de diciembre, el delegado Apostólico Mons. Marini, dicto el decreto de ejecución de la Bula.

 

¡Feliz cumpleaños 160!  Y llegó el día que esperábamos, después de este largo camino recorrido de la mano de María. Desde los primeros tiempos de aquellas comunidades estables a la vera del rio, ELLA, nuestra madre nos ha cobijado siempre…

Ya hablamos de los sacerdotes venidos con los colonizadores que se preocuparon de atender las almas que aquí habitaban. Los nombramos incluso;  Padre Miguel de Barcelona,  Padre Francisco Arias Montiel y tantos otros que la historia recuerda. Fueron los sacerdotes y en especial los párrocos, los que tuvieron la tarea de colocar los cimientos fundamentales para la formación de los pueblos.

También en estos días hemos nombrado  a Mons. Miguel Vidal, al Padre José Leonardo Acevedo y al Pbro. Juan José Álvarez quienes trabajaron en  un proyecto para incitar al Gral. Urquiza para la creación del Obispado Paranaense.

Desde hacía mucho tiempo se veía la necesidad de erigir una nueva diócesis en el Litoral. Urquiza que había comprendido el alcance de este proyecto, aseguró que pronto derribaría a Rosa y contribuiría a dar una Constitución al país y podría llevar a buen término este pedido.

Llego el momento del pronunciamiento del 1 de mayo de 1851, lanzado por Urquiza, inmediatamente llamó a este sacerdote a su campamento en Calá. Una vez allí le pidió el General que vaya a Montevideo, acompañando a su hijo Diógenes como Secretario y Capellán de la Misión diplomática … para conseguir el objeto deseado y justo,- una vez derribado Rosas del Gobierno de Buenos Aires, que será muy en breve, mediante la protección divina, con que me atrevo a contar desde ya

El 25 de septiembre de 1855 el Senado y la Cámara de Diputados de la Confederación Argentina sancionan con fuerza de ley, proveer al Poder Ejecutivo para proceder por los trámites civiles y canónicos, a la erección de una nueva Diócesis denominada Diócesis Litoral  y se para Obispo del Litoral al antedicho Señor Dr. Don José Leonardo Acevedo.

Mons. Marino, en virtud de las facultades delegadas por el Papa, resuelve desmembrar las Provincias de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe, de la Diócesis de Buenos Aires. Expide el 4 de agosto de 1858 el decreto por el que dispone la Instalación del Vicariato.

La gran ceremonia fue el 15 de agosto, y en ese día entraron en posesión de la jurisdicción y gobierno de la nueva iglesia el Sr. Canónigo senador de la Nación, Licenciado D. Miguel Vidal con el carácter y título de Vicario Apostólico Paranaense y el Sr. Canónigo Dr. Juan José Álvarez

En los mismos días en que se llevaban a cabo estos actos, se procuraba encontrar un candidato a presentar en lugar del Primer Obispo Electo, ya fallecido. El senado en sesión del 10 de agosto votó la terna cuyo primer lugar ocupaba el Pbro. Luis José Gabriel Segura y Cubas, que obtuvo 9 votos. Por lo tanto Urquiza resolvió hacer la presentación de este sacerdote al Papa y expidió el correspondiente decreto el 17 de agosto de 1858.

Designo además un Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en misión especial al Dr. Juan del Campillo. Su misión era  negociar un “concordato con la Santa Sede bajo las bases de nuestra religión y los principios fundamentales de nuestra Constitución” como decía su credencial. Si bien no solucionó algunos puntos de este Concordato, si logro la Erección Canónica de la Diócesis y la Preconización para la misma de Mons. Segura y Cubas.

Efectivamente, el 13 de junio de 1859 el Papa Pió IX expidió la Bula Vel a Primis, ereccional del Obispo Paranaense que confería a la ciudad de Paraná el rango de ciudad episcopal. El 27 de diciembre, el delegado Apostólico Mons. Marini, dicto el decreto de ejecución de la Bula.

El Vicario Apostólico cesaba ipso facto, luego que fuera preconizado y tomara posesión el nuevo prelado. La Diócesis abarcaba, las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe. Se establecía la sede del Obispado en Paraná, Capital de la Confederación Argentina.    Se recomendaba el cumplimiento de la promesa de construir un nuevo templo, en honor del Arcángel San Miguel, destinado a Catedral, e instituía en Catedral la Iglesia del Rosario, allí existente.

Aceptaba la promesa del gobierno de adjudicar un edificio cerca de la Catedral para habitación del Obispo y su Curia y otro dotado de lo necesario para el seminario.

Se erige en Catedral la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, pero como el Gobierno se propone edificar un nuevo templo para catedral, se trasladan los derechos inherentes a la catedralidad, desde ahora y hasta que la obra se termine al nuevo templo”,  dice el texto de la Bula.

Al concluir el periodo presidencial de Urquiza, fueron electos Presidente Santiago Derqui y Vice Juan Esteban Pedernera que asumieron el 5 de marzo de 1860. El 18 de marzo de ese año, con la presencia del Presidente Derqui en la antigua y provisoria Catedral de Paraná se proclamó la bula. Por circular del día 20, Vidal comunico a las parroquias el haberse hecho la instalación definitiva de la nueva Diócesis y Catedral Paranaense.

El nuevo Obispo llegaba a Paraná el 23 de mayo de 1860, acompañado entre otros por Fray Mamerto Esquiú, quien ocuparía el cargo de secretario de Cámara y Gobierno. No conservó el Obispo el mismo elenco en su curia. En octubre de 1860 renuncio su secretario Fray Mamerto Esquiú y el 11 nombró en su lugar al Pbro. Miguel Araoz, como promotor de Fiscal de Audiencia  al Padre Claudio Seguí, como Promotor Fiscal a José María Velazco. Seguí renuncio y Velazco fue designado Secretario y Cura de la Catedral. El Padre  Baltazar Olaechea que había sido nombrado Vicario General, renunció y nombró entonces a Miguel Vidal.

Como vemos no fueron años fáciles, con tanto movimiento de sacerdotes en los cargos claves para acompañar a nuestro nuevo Obispo.  Luego de su fallecimiento, vacante la sede, correspondía al Cabildo Eclesiástico  elegir un vicario Capitular que se hiciera cargo del Gobierno de la Diócesis. Es electo el Deán de la Catedral, don Miguel Vidal.

Había en ese momento 38 curatos y 7 vice curatos en esta Diócesis con 250.000 habitantes aproximadamente. En Santa Fe cinco reducciones de indios atendidas por los padres Franciscanos de San Lorenzo.

Diversa y fecunda fue la acción de su gobierno, viendo desfallecer sus fuerzas el 21 de julio de 1865 nombró al canónigo José María Velazco para que desempeñara el gobierno de la Diócesis. Ese mismo día a las seis de la tarde falleció.

Ya había sido presentado y confirmado como Obispo  Mons. José María Gelabert y Crespo. Comienza entonces otra parte de la historia de nuestra Diócesis de Paraná con este segundo Obispo, que va a tener muchos años al frente de esta iglesia.

Será después Mons. De la Lastra y Gordillo, el tercer Obispo de esta Diócesis, Mons. Bazán y Bustos el cuatro y Mons. Julián Martínez, quinto Obispo. El 20 de abril de 1934 será la elevación a Arquidiócesis.

Fiesta en Honor a San Antonio

En la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad se realizará en la tarde de este jueves 13 la santa misa en honor a San Antonio. La celebración será a las 19:00 y luego tendrá lugar la bendición y distribución de los panes de San Antonio

Taller de Biblia

Este sábado 15 se hará un Taller de Biblia en la Parroquia Santa Lucía, a cargo del licenciado Pbro. Carlos Cepeda. La actividad comenzará a las 10:00 y se extenderá hasta las 17:00 con la Santa Misa.

Los temas que se abordarán serán:

Lectio divina.

Narrativa e Intertextualidad (como leer la Palabra y orar con ella).

Quienes estén interesados en participar, deberán llevar Biblia, algo para anotar, equipo de mate y almuerzo a la canasta. Se solicita una colaboración de $50 (cincuenta pesos).

Inscripción: Secretaría Parroquial – teléfono 0343 4351510.

Misa Universitaria

 

Organizada por la Pastoral Universitaria de Paraná este jueves 13 a las 20:30 se realizará la Misa Universitaria. Luego de la misa se compartirá un momento de oración.

En este tiempo de exámenes, se invita a llevar los apuntes para bendecir.

Será en la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad (Italia 370).

Catequesis del Papa

Francisco  comenzó una nueva serie de catequesis basada en el libro de los Hechos de los Apóstoles. A continuación, compartimos el texto completo.

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Comenzamos un itinerario catequético que seguirá el «viaje”: el viaje del Evangelio narrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, porque este libro nos muestra ciertamente el viaje del Evangelio, como el Evangelio ha ido más allá, y más allá, y más allá. Todo comienza a partir de la resurrección de Cristo. Efectivamente, no es un evento entre otros, sino la fuente de una nueva vida. Los discípulos lo saben y, obedientes al mandato de Jesús, permanecen unidos, concordes y perseverantes en la oración. Se reúnen en torno a María, la Madre, y se preparan para recibir la potencia de Dios no de manera pasiva, sino consolidando la comunión entre ellos.

Esa primera comunidad estaba formada por 120 hermanos y hermanas, más o menos: un número que lleva dentro de sí el 12, emblemático para Israel, porque representa a las doce tribus, y emblemático para la Iglesia, a causa de los doce apóstoles elegidos por Jesús. Pero ahora, después de los dolorosos eventos de la Pasión, los apóstoles del Señor, ya no son doce, sino once. Uno de ellos, Judas, ya no está allí: se había quitado la vida aplastado por el remordimiento.

Ya había comenzado antes a separarse de la comunión con el Señor y con los demás, a hacer las cosas solo, a aislarse, a aferrarse al dinero hasta el punto de instrumentalizar a los pobres, a perder de vista el horizonte de la gratuidad y de la entrega hasta  permitir que el virus del orgullo infectase su mente y su corazón, transformándolo de «amigo» (Mt 26.50) en enemigo y en «guía de los que arrestaron a Jesús» (Hechos 1:17). Judas había recibido la gran gracia de formar parte del grupo de amigos íntimos de Jesús y de participar en su propio ministerio, pero en un momento dado pretendió «salvarse» la vida con el resultado de perderla (ver Lc 9:24). Dejó de pertenecer a Jesús con su corazón y se colocó fuera de la comunión con Él y con los suyos. Dejó de ser discípulo y se puso por encima del Maestro. Lo vendió y con el «precio del crimen» compró un terreno que no produjo frutos sino que se impregnó con su sangre (ver Hechos 1: 18-19).

Si Judas prefirió la muerte a la vida (ver Dt 30:19; Sir 15.17) y siguió el ejemplo de los impíos cuyo camino es como la oscuridad y se arruina (vea Pr 4.19; Sal 1, 6), los once eligieron, en cambio, elegir la vida y la bendición, hacerse responsables de que fluyese en la historia, de generación en generación, del pueblo de Israel a la Iglesia.

El evangelista Lucas nos muestra que ante el abandono de uno de los doce, que ha creado una herida en el cuerpo de la comunidad, es necesario que su puesto pase a otro. ¿Y quién podría asumirlo? Pedro indica el requisito: el nuevo miembro debe haber sido un discípulo de Jesús desde el principio, es decir, desde el bautismo en el Jordán hasta el final, o sea, hasta la ascensión al Cielo (ver Hechos 1: 21-22). El grupo de los doce necesita ser reconstituido. En este momento se inaugura la praxis del discernimiento comunitario, que consiste en ver la realidad con los ojos de Dios, en la perspectiva de la unidad y la comunión.

Hay dos candidatos: José Barsabás y Matías. Entonces, toda la comunidad reza de la siguiente manera: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido para ocupar el puesto… del que Judas desertó» (Hechos 1: 24-25). Y, a través de las suertes, el Señor indica a Matías que se une con los once. Así se reconstituye el cuerpo de los doce, signo de la comunión y la comunión supera las divisiones, el aislamiento, la mentalidad que absolutiza el espacio privado, un signo de que la comunión es el primer testimonio que ofrecen los Apóstoles. Jesús lo había dicho: «Por esto todos los hombres sabrán que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros» (Jn 13, 35).

Los doce manifiestan el estilo del Señor en los Hechos de los Apóstoles. Son los testigos acreditados de la obra de salvación de Cristo y no manifiestan su presunta perfección al mundo, pero a través de la gracia de la unidad, hacen que surja un Otro que ahora vive de una manera nueva entre su pueblo. ¿Y quién es este?  Es el Señor Jesús. Los apóstoles eligen vivir bajo el señorío del Resucitado en la unidad entre los hermanos, que se convierte en la única atmósfera posible del auténtico don de sí mismo.

También nosotros debemos redescubrir la belleza de dar testimonio del Resucitado, saliendo de actitudes autorreferenciales, renunciar a retener los dones de Dios y sin ceder a la mediocridad. La reunificación del Colegio apostólico muestra cómo en el ADN de la comunidad cristiana hay unidad y libertad de uno mismo, que nos permite no tener miedo de la diversidad, no apegarnos a cosas y dones y convertirnos en “martyres”, es decir, testigos luminosos del Dios vivo y operativos en la historia”.

 

 

Celebración del Cuerpo y Sangre de Cristo

El sábado 22 de junio a partir de las 16:00 se realizará la Celebración de Corpus Christi -Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo-.

Como cada año estamos invitados a celebrar la Presencia resucitada del Señor. Este año peregrinaremos juntos por las calles de nuestra Ciudad hacia la parroquia Sagrado Corazón de Jesús. Por pedido de nuestro arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari,  será la única Misa en la tarde de ese día, en la ciudad de Paraná.

Conferencia “El Catecismo de la Iglesia Católica”

El Cardenal Estanislao Esteban Karlic ofrecerá una conferencia sobre “El Catecismo de la Iglesia Católica”.

La disertación abordará cuestiones vinculadas al contenido del Catecismo, su origen y su sentido en la historia de la Iglesia hoy. La actividad tendrá lugar el viernes 14 de junio a partir de las 17:00 en el Aula Magna del Seminario Arquidiocesano (Don Bosco 2553).

Educación Católica sobre gender: distinguir entre ideología y estudios

 

“Varón y mujer los creó”, para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, es el título del documento de la Congregación para la Educación Católica, publicado este lunes, 10 de junio.

 

“La Congregación para la Educación Católica, dentro de sus competencias, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada”, este es el objetivo del Documento presentado por este Dicasterio Vaticano sobre la cuestión del gender en la educación.

 

Una antropología contraria a la fe y a la justa razón

El Documento firmado por el Cardenal Giuseppe Versaldi, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y el Arzobispo Vincenzo Zani, Secretario del mismo Dicasterio busca afrontar “una verdadera y propia emergencia educativa, en particular por lo que concierne a los temas de afectividad y sexualidad”. En muchos casos, evidencia el Documento, han sido estructurados y propuestos caminos educativos que «transmiten una concepción de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropología contraria a la fe y a la justa razón». La desorientación antropológica, que caracteriza ampliamente el clima cultural de nuestro tiempo – precisa el Documento – ha ciertamente contribuido a desestructurar la familia, con la tendencia a cancelar las diferencias entre el hombre y la mujer, consideradas como simples efectos de un condicionamiento histórico-cultural.

Una sociedad sin diferencias de sexo

En este contexto, citando Amoris Laetitia se evidencia que, la misión educativa enfrenta el desafío que «surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta – ideología – presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo”».

Una positiva y prudente educación sexual

Ante esta situación, la Congregación para la Educación Católica señala que, es evidente que la cuestión no puede ser aislada del horizonte más amplio de la educación al amor, la cual tiene que ofrecer, como lo señaló el Concilio Vaticano II, «una positiva y prudente educación sexual» dentro del derecho inalienable de todos de recibir «una educación, que responda al propio fin, al propio carácter; al diferente sexo, y  que  sea conforme a la cultura y a las tradiciones patrias, y, al mismo tiempo, esté abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos a fin de fomentar en la tierra la verdadera unidad y la paz. En este sentido, la Congregación para la Educación Católica ha ofrecido ulteriores profundizaciones en el documento: Orientaciones educativas sobre el amor humano. Pautas de educación sexual.

La sexualidad un elemento básico de la personalidad

Por ello, el Documento recuerda que, la visión antropológica cristiana ve en la sexualidad un elemento básico de la personalidad, un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los demás, de sentir, de expresar y de vivir el amor humano. Por eso, es parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo. «Verdaderamente, en el sexo radican las notas características que constituyen a las personas como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad». En el proceso de crecimiento «esta diversidad – se lee en el Documento – aneja a la complementariedad de los dos sexos, responde cumplidamente al diseño de Dios en la vocación enderezada a cada uno». «La educación afectivo-sexual considera la totalidad de la persona y exige, por tanto, la integración de los elementos biológicos, psico-afectivos, sociales y espirituales».

Metodología en tres actitudes: escuchar, razonar y proponer

La Congregación para la Educación Católica, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada. “De esta manera – se precisa en el Documento – se quiere promover una metodología articulada en las tres actitudes de escuchar, razonar y proponer, que favorezcan el encuentro con las necesidades de las personas y las comunidades. De hecho, escuchar las necesidades del otro, así  como  la comprensión de las diferentes condiciones lleva a compartir elementos racionales y a prepararse para una educación cristiana arraigada en la fe que «todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre».

Distinguir entre “ideología” y “estudios”

Al emprender el camino del diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, la Congregación para la Educación Católica señala que es necesario tener presente la diferencia entre la ideología del gender y las diferentes investigaciones sobre el gender llevadas a cabo por las ciencias humanas. Mientras que la ideología pretende, como señala Papa Francisco, «responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles» pero busca «imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños» y, por lo tanto, excluye el encuentro, no faltan las investigaciones sobre el gender que buscan de profundizar adecuadamente el modo en el cual se vive en diferentes culturas la diferencia sexual entre hombre y mujer. Es en relación con estas investigaciones que es posible abrirse a escuchar, razonar y proponer.

Un texto para quienes se preocupan de la educación

Finalmente, la Congregación para la Educación Católica encomienda este texto a quienes se preocupan de corazón por la educación, en particular a las comunidades educativas de las escuelas católicas y a cuantos, animados por la visión cristiana de la vida, trabajan en otras escuelas, a los padres, alumnos, directivos y personal, así como a los Obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, movimientos eclesiales, asociaciones de fieles y otras organizaciones del sector.

(FUENTE: VATICAN NEWS)