Curia Arquidiocesana: Receso

Durante el mes de enero las oficinas del Arzobispado estarán cerradas. 

Librería

Por su parte, la Librería San Francisco Javier estará cerrada por trabajos de inventario durante los días 2, 3 y 4 de enero.
En tanto, del 6 al 11 de enero, se trabajará de 8:00 a 13:00.
Desde el  13 al 26, estará cerrado x vacaciones. Luego de esa fecha, retoma su horario de atención habitual.

Homilía en la Apertura del Año Santo de 2025

En la tarde del domingo 29, se realizó en la arquidiócesis de Paraná la Apertura del Año Santo, con una procesión que partió desde la parroquia San Miguel Arcángel y finalizó en la Catedral Nuestra Señora del Rosario, donde se celebró la Santa Misa, presidida por Monseñor Juan Alberto Puiggari. El Jubileo 2025, inaugurado por el Papa Francisco la noche del 24 de diciembre en la Basílica de San Pedro, tiene como lema “Peregrinos de la Esperanza”.

Compartimos el texto de la homilía.

CATEDRAL MUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Paraná, 29 de diciembre de 2024

Queridos hermanos:

En el marco de la Navidad y en este día que recordamos con admiración la Sagrada Familia de Nazaret damos comienzo en nuestra Arquidiócesis el Año Jubilar.

El jubileo es una institución que, hundiendo sus raíces en el Antiguo Testamento, florece en el Nuevo y ha dado sus frutos a lo largo de la historia de la Iglesia. Recordamos a Jesús que según el Evangelista Lucas, también él declara un jubileo que consiste en el ofrecimiento del perdón de Dios a los pecadores; y que el motivo de este perdón no se encuentra en los méritos de las personas sino en la entrañable misericordia del Padre. Y justamente porque la fuente y origen de la misión de Jesús es el corazón de Dios Padre, no rige ya la distinción entre judíos y no judíos. La salvación, entendida primariamente como perdón de los pecados (cf. Lc 1,77), es ofrecida por Jesús a todos los hombres (cf. Lc 3,6). Este ofrecimiento gratuito del perdón de Dios no supone que el hombre queda totalmente pasivo ante el mismo contrario, se le pide al hombre reconocer a Dios y cambiar de vida, se le pide su conversión.

La característica propia de este año, es la esperanza, que constituye el mensaje central del próximo Jubileo, que según una antigua tradición el Papa convoca cada veinticinco años. Recordemos que el lema propuesto por el Papa Francisco para este año jubilar es: “Peregrinos de esperanza”. Luego, al inicio mismo de la Bula puso que su intención al escribirla es que “a cuantos lean esta carta la esperanza les colme el corazón” y su deseo es “que el Jubileo sea para todos ocasión de reavivar la esperanza”.

La esperanza nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz: «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida» (Rm 5,10):  «En un mundo en el cual progreso y retroceso se cruzan, la Cruz de Cristo sigue siendo el ancla de salvación: signo de la esperanza que no decepciona porque está fundada en el amor de Dios, misericordioso y fiel» (Papa Francisco, Audiencia general, Plaza de San Pedro – 21 de septiembre de 2022). Es el camino de la Sagrada Familia de Dios que, en la Iglesia de hoy, avanza hacia la Jerusalén celestial.

La esperanza cristiana, de hecho, no engaña ni defrauda, porque está fundada en la certeza de que nada ni nadie podrá separarnos nunca del amor divino: «¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? […] Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» ( Rm 8,35.37-39).

Por eso la esperanza no cede ante las dificultades: porque se fundamenta en la fe y se nutre de la caridad, y de este modo hace posible que sigamos adelante en la vida. Uno de los frutos o manifestaciones de la Esperanza es la paciencia, que nos invita esperar los tiempos de Dios y no las urgencias de los hombres.

Pero no olvidemos que la esperanza, es la virtud teologal por la que aspiramos a la vida eterna como felicidad nuestra». […] Nosotros, en virtud de la esperanza en la que hemos sido salvados, mirando al tiempo que pasa, tenemos la certeza de que la historia de la humanidad y la de cada uno de nosotros no se dirigen hacia un punto ciego o un abismo oscuro, sino que se orientan al encuentro con el Señor de la gloria. Vivamos por tanto en la espera de su venida y en esperanza de vivir para siempre en Él. Es con este espíritu que hacemos nuestra la ardiente invocación de los primeros cristianos, con la que termina la Sagrada Escritura: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap. 22,20).

Queridos hermanos: La no esperanza y la desesperanza se ha convertido para muchos de nuestros hermanos en motivo de angustia y sin sentido de la vida. Es la consecuencia de un mundo vacío de eternidad y en mundo futuro que no cuenta. Por amor a ellos tenemos que ser testigos y peregrinos de la esperanza.

“La esperanza no es anuncio superficial de tiempos fáciles, al contrario, es descubrir al Señor en los momentos difíciles: No es evadirse por comodidad o por miedo, de las responsabilidades presentes; es asumir con responsabilidad la misión… es confianza, camino, compromiso, coraje… es corajes de superar las dificultades… no nos cansemos, sigamos anunciando la esperanza” (Cardenal Eduardo Pironio).

Una novedad de este jubileo ordinario 2005 es que “además de alcanzar la esperanza que nos da la gracia de Dios, también estamos llamados a redescubrirla en los signos de los tiempos que el Señor nos ofrece […] Por ello, es necesario poner atención a todo lo bueno que hay en el mundo para no caer en la tentación de considerarnos superados por el mal y la violencia. En este sentido, los signos de los tiempos, que contienen el anhelo del corazón humano, necesitado de la presencia salvífica de Dios, requieren ser transformados en signos de esperanza”.

El Papa Francisco enumera algunos signos de los tiempos que deben ser transformados en signos de esperanza:

1. Ante la realidad de un mundo que vuelve a encontrarse sumergido en la tragedia de la guerra, “que el primer signo de esperanza se traduzca en paz para el mundo” (8).

2. Los ritmos frenéticos de la vida, los temores ante el futuro, la falta de garantías laborales y tutelas sociales adecuadas, los modelos sociales cuya agenda está dictada por la búsqueda de beneficios más que por el cuidado de las relaciones tienen como consecuencia la pérdida del deseo de transmitir la vida que conlleva una preocupante disminución de la natalidad. Ante esta realidad, “el deseo de los jóvenes de engendrar nuevos hijos e hijas”, como fruto de la fecundidad de su amor, da una perspectiva de futuro a toda sociedad y es un motivo de esperanza: porque depende de la esperanza y produce esperanza”

El Papa nos invita a ser signos de esperanza para grupos de personas que viven situaciones de abandono y desesperanza. Y enumera los siguientes: 1. Los presos (10). 2. Los enfermos que están en sus casas o en los hospitales (11). 3. Los jóvenes (12). 4. Los migrantes (13). 5. Los ancianos (14) 6. Los millares de pobres, que carecen con frecuencia de lo necesario para vivir (15).

Le pedimos a la Virgen, Mujer de la Esperanza, que nos ayude a sacar muchos frutos de conversión y santidad en este año Jubilar que estamos empezando y que le pida su Hijo para toda la Iglesia un aumento de la fe, la esperanza y la caridad y un alegre y confiado gozo. Que así sea.

Monseñor Juan Alberto Puiggari
Arzobispo de Paraná

Misiones de Verano en la Arquidiócesis de Paraná

La Arquidiócesis de Paraná se prepara para vivir un verano lleno de fe y compromiso comunitario a través de las Misiones de Verano. Diferentes parroquias y movimientos de nuestra Iglesia llevarán adelante estas actividades, destinadas a evangelizar, acompañar y fortalecer la fe en diversas comunidades parroquiales.

Estas misiones, realizadas con dedicación y espíritu misionero, buscan ser una presencia viva del Evangelio en zonas rurales, barrios y localidades que necesitan especial atención espiritual y pastoral.

A lo largo del verano, las siguientes parroquias y movimientos estarán llevando adelante sus misiones:

  • Parroquia Nuestra Señora de la Merced  (Cerrito) misión en “El Palenque”, del 26 al 30 de diciembre.
  • Parroquia Nuestra Señora de Luján misión en la Parroquia Santa Rosa (Villaguay), del 26 al 31 de diciembre.
  • Parroquia Santa Ana (Paraná) misión en la Parroquia Inmaculada Concepción, (Valle María), del 26 al 30 de diciembre.
  • Asociación San Juan misión en la Parroquia Cristo Peregrino, del 26 de diciembre al 7 de enero.
  • Asociación San Juan misión en la Parroquia San Agustín, del 26 de diciembre al 7 de enero.
  • Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Nogoyá) misión en su jurisdicción del 5 al 11 de enero.
  • Grupo San Pio X misión en Villa Urquiza, La Picada, Colonia Nueva y Colonia Crespo, del 5 al 12 de enero.
  • Parroquia San José (Feliciano) misión en “Mulitas” del 6 al 12 de enero.
  • Grupo “de la Santa Cruz” (San Miguel, Bs.As.) misiona en la Parroquia Santa Teresa de los Andes (Colonia Avellaneda) del 1 al 14 de enero.
  • Misiones Familiares de Schoenstatt misión en la Parroquia San Cipriano de Diamante, del 13 al 19 de enero.
  • Laicos terciarios franciscanos misión en la Parroquia San Agustín del 18 al 25 de enero.
  • Misión Arquidiocesana misión en la Parroquia “Jesús Maestro” de Oro Verde del 30 de enero al 2 de febrero.

Acompañamos estas misiones con nuestras oraciones, para que den abundantes frutos espirituales y pastorales.

“Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva” (Mc 16,15)

Vida Diocesana

Mediante decreto, Monseñor Juan Alberto Puiggari, designó:

Al Pbro. Omar Bedacarratz,  Párroco de Ntra. Sra. de La Paz.
Al Pbro. Sebastián Córdoba, Vicario parroquial de Nuestra Señora de La Piedad en Paraná y Delegado Episcopal para la Pastoral de la salud.
Al Pbro. Esteban Madrid Páez, Vicepresidente de Cáritas Arquidiocesana.

Apertura Año Jubilar

El próximo 29 de diciembre se realizará en la Arquidiócesis la Apertura del Jubileo 2025 “Peregrinos de la Esperanza”.

Ese día, desde la Parroquia San Miguel de Paraná, a las 19:30, partirá la peregrinación hacia la  Iglesia Catedral para celebrar la Eucaristía, que será  la única misa de la tarde.

Más información: www.arzparan.org.ar/jubileo-2025 

Calendario

Apertura: 29 de Diciembre de 2024

Cierre: 28 de Diciembre de 2025

Oración del Jubileo

Padre que estás en el cielo,

la fe que nos has donado en

tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano,

y la llama de caridad

infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo,

despierten en nosotros la bienaventurada esperanza

en la venida de tu Reino.

Tu gracia nos transforme

en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio

que fermenten la humanidad y el cosmos,

en espera confiada

de los cielos nuevos y de la tierra nueva,

cuando vencidas las fuerzas del mal,

se manifestará para siempre tu gloria.

La gracia del Jubileo

reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza,

el anhelo de los bienes celestiales

y derrame en el mundo entero

la alegría y la paz

de nuestro Redentor.

A ti, Dios bendito eternamente,

sea la alabanza y la gloria por los siglos.

Amén.

S.S. Francisco

Misión de los Seminaristas en Oro Verde

Desde este 12 al 21 de diciembre, las comunidades de Oro Verde y Villa Fontana recibirán a los seminaristas de la Arquidiócesis de Paraná y sus formadores, quienes estarán realizando una misión en preparación para la Navidad.

Durante estos días, llevarán adelante diversas actividades:

  • Visitas a los hogares
  • Charlas abiertas para toda la comunidad, abordando temas de formación y espiritualidad
  • Acompañamiento a adultos que recibirán los sacramentos de iniciación cristiana
  • Visitas a los enfermos
  • Encuentros con los distintos grupos de la parroquia, fortaleciendo la vida comunitaria

Además, los seminaristas extenderán su misión a la comunidad de Tezanos Pinto, acompañando el último tramo del Adviento con celebraciones y actividades especiales.

Esta actividad se ubica como uno de los espacios formativos de quienes transitan su preparación para el ministerio sacerdotal.

Indulgencias

La indulgencia es una manifestación concreta de la misericordia de Dios, que supera los límites de la justicia humana y los transforma. Este tesoro de gracia se hizo historia en Jesús y en los santos: viendo estos ejemplos, y viviendo en comunión con ellos, la esperanza del perdón y del propio camino de santidad se fortalece y se convierte en una certeza. La indulgencia permite liberar el propio corazón del peso del pecado, para poder ofrecer con plena libertad la reparación debida.

Concretamente, esta experiencia de misericordia pasa a través de algunas acciones espirituales que son indicadas por el Papa. Aquellos que, por enfermedad u otra causa, no puedan realizar la peregrinación están invitados, de todos modos, a tomar parte del movimiento espiritual que acompaña a este Año, ofreciendo su sufrimiento y su vida cotidiana y participando en la celebración eucarística.

ACCIONES ENRIQUECIDAS CON EL DON DE LA INDULGENCIA PLENARIA DURANTE EL JUBILEO 2025

  • Peregrinaciones a los lugares sagrados jubilares

(culminando en ellos con alguna celebración litúrgica o de piedad popular. Ejm.

Santa Misa, Celebración de la Palabra de Dios, Liturgia de las Horas, Vía Crucis,

Santo Rosario, Himno del Akathistos, Celebración Penitencial con confesión

sacramental).

  • Visitas a los lugares sagrados jubilares

 (realizando allí, durante un tiempo adecuado, Adoración eucarística y meditación,

concluyendo con la recitación del Padre Nuestro, del Credo y de invocaciones a

la Bienaventurada Virgen María, pidiendo poder experimentar su cercanía).

  • Ofrecimiento de los sufrimientos y dificultades de la propia vida

por parte de los enfermos, de los reclusos, de quienes los atienden.

(recitando donde puedan – casa, capilla de monasterio, de hospital o de cárcel –

el Padre Nuestro, el Credo y otras oraciones conforme a las finalidades del Año

Santo)

  • Obras de misericordia

(corporales y espirituales)

  • Viviendo penitencialmente el día viernes

(ayuno – oración – limosna)