Semana de Espiritualidad Católica

Del 1 al 9 de marzo tendrá lugar la Semana de Espiritualidad Católica en ciudad de Paraná.

Se invita a la «Semana de Espiritualidad Católica» que se desarrollará en la Parroquia “San Miguel Arcángel” desde el 1 al 9 de marzo. La misma tendrá por predicador y conferenciante al Padre Horacio Bojorge, sacerdote jesuita, que disertará el jueves 1 y el viernes 2 de marzo, inmediatamente después de las misas de 19:30, sobre la «Acedia en nuestra cultura contemporánea», y «Acedia y Esperanza cristiana», en el salón parroquial. También predicará unas meditaciones espirituales sobre «Las Bienaventuranzas» los días 5, 6, 7 y 8 de marzo, después de las misas de 19:30, en nuestro templo. El Padre Bojorge nos acompañará también durante todos esos días en la celebración de la Santa Misa a las 19:30.

Finalmente, el día viernes 9, presentará sus dos nuevos libros sobre el amor humano: «El amor en el noviazgo» y «El amor en el matrimonio». Esto tendrá lugar en el salón del Colegio de martilleros de Paraná sito en calle Santa Fé 434, a las 20:30.

La entrada para todos estos eventos es libre y gratuita.

Encuentro de Animadores de la IAM

El Secretariado de la Infancia y Adolescencia Misionera de la Arquidiócesis de Paraná quiere iniciar otro año con nuevos objetivos y formación, por eso convoca a participar del “Encuentro de Animadores” pensado para el fin de semana del 3 y 4 de Marzo en la ciudad de Villa Urquiza: Colegio La Providencia.

En este encuentro se realizará el tradicional taller de Iniciación para los nuevos animadores y el taller de profundización para todos los animadores con experiencia en la IAM.

Además tienen previsto compartir charlas, dinámicas y el calendario del año con todas las actividades propuestas para este 2012.

Secretariado Arquidiocesano
de Infancia y Adolescencia Misionera

Miércoles de Cenizas

El próximo 22 de febrero, con el Miércoles de Cenizas, se inicia el Tiempo de Cuaresma, días que la Iglesia nos invita a la conversión del corazón.
Durante la celebración eucarística, tras la lectura del Evangelio y la homilía, se bendecirá las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos del año pasado, para luego hacer el signo de la cruz en la frente de los fieles presentes.
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo. 
La ceniza es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.

Día de Ayuno y Abstinencia

El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.
Al hacer sacrificios (cuyo significado es «hacer sagradas las cosas»), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar.“Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará”. (Mt 6,6)”

Reunión de Cáritas con la intendenta

LA COMISIÓN DIRECTIVA DE CÁRITAS MANTUVO UNA REUNIÓN CON LA INTENDENTA DE PARANÁ

El lunes 30 de enero, la comisión de Cáritas Arquidiocesana de Paraná participó de una audiencia con la intendenta de la ciudad, Blanca Osuna

 

La reunión, que se desarrolló en la presidencia municipal, contó con la presencia de la señora intendenta, Blanca Osuna; del secretario de Acción Social de la Municipalidad de Paraná, Fernando Báez; del vicepresidente de Cáritas, Blas Corbalán y de la Comisión Directiva de Cáritas Arquidiocesana de Paraná, integrada por el director, ingeniero Julio Facello; el tesorero, contador Carlos Cerini y los vocales, José Olivera y la profesora Silvina Lima.

“Cáritas está presente en distintas realidades y cumple una tarea de promoción humana y asistencia, sin pretender reemplazar el rol del Estado, con autonomía y en favor, siempre de los más pobres, sostuvo el vicepresidente de Cáritas, padre Blas Corbalán y agregó: “Tanto ella como nosotros queríamos tener un diálogo. Nuestra intención era informarle el trabajo social que hacemos desde Cáritas y además, siempre hemos trabajado con todas las instituciones, sean gubernamentales o no”.

Por otro lado, Corbalán señaló que “anteriormente a esta reunión, el secretario de Acción Social, Fernando Báez, había estado con la Comisión de Cáritas para transmitirle la intención de la intendenta de reunirse con Cáritas, para analizar sobre todo la posibilidad de coordinar acciones en favor de los comedores comunitarios y los jardines maternales, temas que a la intendenta le preocupan bastante. A su vez, nosotros le expresamos también el interés por reunirnos con ella, porque es una nueva autoridad en la ciudad”.

Dentro de los temas abordados en el encuentro mantenido entre Blanca Osuna y la Comisión de Cáritas, estuvo el Programa de Inclusión Educativa Emaús. Al respecto, el vicepresidente de Cáritas dijo: “Le presentamos el Programa Emaús. La intendenta expresó que ya conocía el proyecto y manifestó su interés y apoyo para que el programa siga adelante”.

Otro de los puntos tratados en la reunión fue el Programa de Autoconstrucción de Viviendas que lleva adelante Cáritas, y que tiene proyectado emprender la construcción de 18 casas en la ciudad de Paraná, en Bajada Grande. “Conscientes de la necesidad de viviendas dignas que existe no sólo en Paraná, sino también en Entre Ríos y en Argentina, la señora intendenta demostró interés por conocer más en profundidad el convenio que mantiene Cáritas con el municipio, de acuerdo al cual el municipio es el que otorga los terrenos, y que fue firmado en la gestión anterior, a fin de reverlo y, en lo posible, ampliarlo”, manifestó el padre Blas Corbalán.

Como resultado de la reunión, la presidenta municipal se comprometió en colaborar con el programa Emaús. Concretamente, el municipio aportaría elementos para el merendero. Asimismo, Cáritas Arquidiocesana de Paraná y la Parroquia San Cayetano solicitarían un subsidio a la provincia para acondicionar el espacio educativo, es decir, el salón donde se trabaja con los chicos, situado en la Capilla Laura Vicuña, y que requiere de terminaciones, pisos, entre otras cosas. El municipio, por su parte, en la persona del secretario de Acción Social de la Municipalidad, Fernando Báez, colaboraría con las gestiones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro de Catequistas de la Arquidiócesis

El 18 de febrero tendrá lugar el encuentro de catequistas de la arquidiócesis de Paraná.
Este evento se enmarca en el camino que como Iglesia nacional se hace hacia el III congreso catequístico nacional, que tendrá lugar en la Diocesis de Morón el presente año.
El encuentro del 18 comenzará a las 8.30 hasta las 18hs y se llevará a cabo en las instalaciones de la parroquia Don Bosco.
Contará con la presencia del P. Alejandro Puiggari, el P. Walter Kuri y el cantautor Pablo Martínez, creador del himno del Congreso Catequístico: «Anticipar la Aurora».

Mensaje de Cuaresma

 

El mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2012, reflexiona sobre el versículo 24 de la Carta a los Hebreos: “Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras”.

El Mensaje que fue presentado por el cardenal Robert Sarah, presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, quiere sacudir las conciencias sobre los derechos y deberes de nuestros hermanos, pero también respecto a nuestros deberes con los “derechos” de Dios. Y todo esto debe ocurrir en el contexto de la comunión cristiana en la que rige el principio de la reciprocidad y de la corrección fraterna, preocupándonos por el bien temporal de los seres humanos, pero también por su salvación escatológica, manifestó el prelado.


Leer Mensaje

Mensaje de Cuaresma 2012

CUARESMA 2012

Mensaje del Santo Padre, Benedicto XVI para la Cuaresma 2012

«Fijémonos los unos en los otros
para estímulo de la caridad y las buenas obras»
(Hb 10, 24)

Queridos hermanos y hermanas

La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.

Este año deseo proponer algunas reflexiones a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (10,24). Esta frase forma parte de una perícopa en la que el escritor sagrado exhorta a confiar en Jesucristo como sumo sacerdote, que nos obtuvo el perdón y el acceso a Dios. El fruto de acoger a Cristo es una vida que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras» (v. 24). Asimismo, se afirma que para sostener esta conducta evangélica es importante participar en los encuentros litúrgicos y de oración de la comunidad, mirando a la meta escatológica: la comunión plena en Dios (v. 25). Me detengo en el versículo 24, que, en pocas palabras, ofrece una enseñanza preciosa y siempre actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.

 

1. “Fijémonos”: la responsabilidad para con el hermano.

El primer elemento es la invitación a «fijarse»: el verbo griego usado es katanoein, que significa observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad. Lo encontramos en el Evangelio, cuando Jesús invita a los discípulos a «fijarse» en los pájaros del cielo, que no se afanan y son objeto de la solícita y atenta providencia divina (cf. Lc 12,24), y a «reparar» en la viga que hay en nuestro propio ojo antes de mirar la brizna en el ojo del hermano (cf. Lc 6,41). Lo encontramos también en otro pasaje de la misma Carta a los Hebreos, como invitación a «fijarse en Jesús» (cf. 3,1), el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. Por tanto, el verbo que abre nuestra exhortación invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse extraños, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la «esfera privada». También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos «guardianes» de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado reciproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermanos en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero alter ego, a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón. El Siervo de Dios Pablo VI afirmaba que el mundo actual sufre especialmente de una falta de fraternidad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» (Carta. enc. Populorum progressio [26 de marzo de 1967], n. 66).

 

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Fiesta del Beato Fra Angelico

 

SABADO 18 DE FEBRERO

Fiesta del Beato Fra Angelico – Patrono de los artistas

Invitamos a todos los artistas, en todas las especialidades

a participar de la Eucaristía en alabanza de la Suma Belleza

Universidad Católica

20:00 hs.

Luego habrá un compartir entre artistas y exposición

LA BELLEZA SALVA AL MUNDO

Un buen fraile que predicaba…  con el pincel.

Guido di Pietro nació en Fiesole, cerca de Florencia, hacia 1400.  Estudió pintura y fue admitido en uno de varios gremios de pintores en la ciudad.  

Alrededor de 1420 cuando entró en la orden dominica, tomando el nombre de Fray Juan de Fiesole, tenía una buena reputación como pintor.  En el convento siguió pintando. Después de la ordenación sacerdotal es nombrado prior del Convento de Fiesole. El arte era parte integrante de su vida religiosa y de su ministerio sacerdotal.

En 1439 es destinado al convento de San Marcos en Florencia, donde decoró distintos lugares. Comenzó a pintar una escena en cada celda del convento.  El propósito era: ayudar a la meditación, la oración y la devoción de los frailes.  El arte de Fra Angélico fue una manera de meditar y predicar.

Luego trabajó en el convento de Santo Domingo, en Cortona y en la Catedral de Orvieto. La Crónica de Orvieto, lo llamó «un hermano maravilloso, un gran pintor, el más famoso de todos los pintores italianos.»  

Llamado a Roma por el Papa Eugenio IV, decoró dos capillas en la Basílica San Pedro y el Palacio Pontificio. El Papa Nicolás V, que lo estimaba por la pureza de su vida religiosa, lo invito a decorar su capilla privada y estudio. Muere el 18 de febrero de 1455, en el convento de Santa María sopra Minerva.

Representa la transición de la Edad Media hasta el Renacimiento.  También fue el primer italiano que pintó paisajes reconocibles y el primero en observar la naturaleza como ambiente hermoso y agradable en el que viven y actúan las criaturas de Dios.  

Un rasgo característico de sus pinturas es la presencia de los ángeles: los ángeles, bellas formas, inmerso en una felicidad profunda, rebosante de alegría de vivir, lleno de luz que indica la proximidad al Dios de la alegría y la luz.  Jerónimo Borselli ya en 1517 le dio el título de «Beato» y hace hincapié en esta angelical presencia en sus numerosa pinturas.

Sabemos que cada pintor pinta basados o inspirados en algunos modelos o el modelo de vida. Al ver sus pinturas, hay que creer que este buen Monje ha visitado el cielo y se le ha permitido elegir a sus modelos.  Personalidad, simple y limpia, que vivía muy humildemente en su arte, expresó su vida evangélica tan angelical, es por eso que fue llamado: Fra Angélico, Pintor Angélico o Beato Angélico.

El 3 de octubre de 1982, el Papa Juan Pablo II lo declara Beato. Dos años mas tarde, el 18 de febrero de 1984 es declarado por el Santo Padre, Patrono Universal de los artistas.

«El que quiera pintar a Cristo en esta tierra

debe estar muy cerca de Cristo.»

Beato Angélico.

Encuentro de Asesores de Grávida

Del 6 al 8 de febrero del 2012 en la casa de Retiro Stella Maris de Valle María se llevará a cabo el VI Encuentro de Asesores de Gravida.

Año de la Fe

COMUNICADO SOBRE LA NOTA
DE LA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
CON INDICACIONES PASTORALES PARA EL AÑO DE LA FE
 
Con la Carta apostólica Porta fidei del 11 de octubre de 2011, Benedicto XVI convocó un Año de la fe, que comenzará el 11 de octubre de 2012, 50° aniversario de la apertura del concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo. Con la promulgación de este Año el Santo Padre quiere poner en el centro de la atención eclesial lo que, desde el inicio de su pontificado, más le interesa: el encuentro con Jesucristo y la belleza de la fe en él. Por otra parte, la Iglesia es muy consciente de los problemas que debe afrontar hoy la fe y considera más actual que nunca la pregunta que Jesús mismo hizo: «Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lc 18, 8). Por esto, «si la fe no adquiere nueva vitalidad, con una convicción profunda y una fuerza real gracias al encuentro con Jesucristo, todas las demás reformas serán ineficaces» (Discurso a la Curia romana con ocasión de las felicitaciones navideñas, 22 de diciembre de 2011).

Por encargo de Benedicto XVI, la Congregación para la doctrina de la fe ha redactado una Nota con indicaciones pastorales para el Año de la fe. Esta Nota ha sido elaborada de acuerdo con algunos dicasterios de la Santa Sede y con la contribución del Comité para la preparación del Año de la fe. El Comité, constituido en la Congregación para la doctrina de la fe por mandato del Santo Padre, incluye entre sus miembros a los cardenales William Levada, Francis Arinze, Angelo Bagnasco, Ivan Dias, Francis E. George, Zenon Grocholewski, Marc Ouellet, Mauro Piacenza, Jean-Pierre Ricard, Stanisław Ryłko y Christoph Schönborn; a los arzobispos Salvatore Fisichella y Luis F. Ladaria; a los obispos Mario del Valle Moronta Rodríguez, Gerhard Ludwig Müller y Raffaello Martinelli.

La Nota, fechada el 6 de enero de 2012, solemnidad de la Epifanía, y que se publicará al día siguiente, 7 de enero, se compone de una introducción y de algunas indicaciones pastorales. En la introducción se reafirma que el «Año de la fe desea contribuir a una renovada conversión al Señor Jesús y al redescubrimiento de la fe, de modo que todos los miembros de la Iglesia sean para el mundo actual testigos gozosos y convincentes del Señor resucitado, capaces de señalar la “puerta de la fe” a tantos que están en búsqueda de la verdad».
«El comienzo del Año de la fe coincide con el recuerdo agradecido de dos grandes eventos que han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros días: los cincuenta años pasados desde la apertura del concilio Vaticano II por voluntad del beato Juan XXIII (11 de octubre de 1962) y los veinte años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, legado a la Iglesia por el beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992)».
El concilio Vaticano II, «desde la luz de Cristo ha querido ahondar en la naturaleza íntima de la Iglesia… y su relación con el mundo contemporáneo». «Después del Concilio, la Iglesia ha trabajado para que sus ricas enseñanzas sean recibidas y aplicadas en continuidad con toda la Tradición y bajo la guía segura del Magisterio».

«Para facilitar la correcta recepción del Concilio, los Sumos Pontífices han convocado reiteradamente el Sínodo de los obispos… proponiendo a la Iglesia directrices claras a través de las diversas Exhortaciones apostólicas postsinodales. La próxima Asamblea general del Sínodo de los obispos, en octubre de 2012, tendrá como tema: La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana».
«Desde el comienzo de su pontificado, el Papa Benedicto XVI se ha comprometido firmemente en procurar una correcta comprensión del Concilio, rechazando como errónea la llamada “hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura”, y promoviendo la que él mismo ha llamado “hermenéutica de la reforma”, de la renovación dentro de la continuidad».

El Catecismo de la Iglesia Católica, como «auténtico fruto del concilio Vaticano II» (Carta apostólica Porta fidei, 4), se sitúa en la línea de esa «renovación dentro de la continuidad». Comprende «cosas nuevas y cosas antiguas» (Mt 13, 52). Por una parte, recoge el antiguo y tradicional orden de la catequesis, articulando su contenido en cuatro partes: el Credo, la liturgia, la vida en Cristo y la oración. Pero, al mismo tiempo, expresa todo ello de un modo nuevo para responder a los interrogantes de nuestra época.
El Año de la fe será una ocasión privilegiada para promover el conocimiento y la difusión de los contenidos del concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica.
Las indicaciones pastorales de la Nota tienen como objetivo favorecer «el encuentro con Cristo a través de testigos auténticos de la fe y aumentar el conocimiento de sus contenidos». Mediante estas indicaciones pastorales —que no pretenden «excluir otras propuestas que el Espíritu Santo quiera suscitar entre los pastores y fieles de distintas partes del mundo»— la Congregación para la doctrina de la fe ofrece su ayuda, dado que a ella compete específicamente no sólo la tarea de tutelar la sana doctrina y corregir sus errores sino también, y en primer lugar, promover la verdad de la fe (cf. Constitución apostólica Pastor Bonus, 48-51).
La Nota articula sus propuestas en cuatro niveles: 1) Iglesia universal. 2) Conferencias episcopales. 3) Diócesis. 4) Parroquias, comunidades, asociaciones y movimientos. Se citan a continuación algunas de estas sugerencias particulares.
Por ejemplo, junto a una solemne celebración para el inicio del Año de la fe y a otros varios acontecimientos en los que participará el Santo Padre (Asamblea del Sínodo de los obispos, Jornada mundial de la juventud de 2013), se recomiendan iniciativas ecuménicas para «invocar de Dios y favorecer la restauración de la unidad entre todos los cristianos» y «tendrá lugar una solemne celebración ecuménica para reafirmar la fe en Cristo de todos los bautizados».

A nivel de Conferencias episcopales, se estimula la calidad de la formación catequística eclesial y la revisión de «los catecismos locales y los subsidios catequísticos en uso en las Iglesias particulares, para asegurar su plena conformidad con el Catecismo de la Iglesia Católica», y se desea un amplio uso de los lenguajes de la comunicación y del arte, «transmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones, incluso a nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe, sus principios y contenidos, así como la importancia eclesial del concilio Vaticano II».

 

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