Misa por el Día de los Jardines de Infantes

Este viernes 27 se realizará la Misa por el Día de los Jardines de Infantes. Estará presidida por Monseñor Juan Alberto Puiggari y tendrá lugar en la Parroquia “Santa Ana” (Garrigó 1113) a partir de las 19:00.

Desde la Junta Arquidiocesana de Educación Católica animaron a las colegas del interior que no puedan asistir, a reunirse en sus parroquias y celebrar la misa simultáneamente.

Te Deum: Homilía de Mons. Puiggari





Presidido por Monseñor Juan Alberto Puiggari, este miércoles 25 tuvo lugar el Te Deum en el marco del 212° aniversario de la Revolución de Mayo.  La Catedral Metropolitana fue el ámbito en el que se desarrolló la celebración que contó con la presencia del gobernador de Entre Ríos, Cr. Gustavo Bordet; la vicegobernadora, Lic. María Laura Stratta; la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Dra. Susana Medina y el  intendente Adán Bahl, entre otras autoridades. Asimismo también estuvieron presentes representantes de fuerzas armadas y de seguridad.
Monseñor Puiggari  durante la homilía expresó que “toda celebración patria presenta una mirada al pasado en el que reconocemos nuestras raíces; una vivencia del presente que nos compromete y nos lleva a examinar nuestros logros, pero también nuestros límites y carencias; y una mirada hacia el futuro, que nos llama al compromiso de todos para construir una Argentina mucho mejor para las futuras generaciones”.
El arzobispo elevó su agradecimiento por la “posibilidad de volver a encontrarnos en esta iglesia Catedral para orar por la Argentina. El largo período de cuarentena que hemos vivido a consecuencia de la pandemia ha calado hondo en todos nosotros. Ciertamente, no somos los mismos”.
 

En este sentido, remarcó que  Es tiempo de valorar la vida austera y las cosas sencillas que nos dan felicidad. Es tiempo de agradecer por la familia, revalorizar la comunidad, el barrio, las redes sociales de amistad y solidaridad.
Más adelante destacó que “tenemos que pensar la Argentina de los próximos 100 años, salir de la mirada cortoplacista; necesitamos un proyecto de país, reafirmando  nuestra identidad común, estableciendo políticas públicas con consensos fundamentales que se conviertan en referencias para la vida de la Nación y puedan subsistir más allá de los cambios de gobierno, para lo cual hay que mirar el pasado de nuestra historia”.
 
Sobre el final aseveró que “recibimos la Patria como un legado maravilloso y una tarea inacabada. Todos somos constructores y responsables de su futuro.  No esperemos a ver que hacen los otros, no miremos con indiferencia lo que no nos toca, despertemos de la inmadurez de pretender un estado paternalista. La Argentina es obra de todos, que se hace con el deber de cada día, hecho con esfuerzo, con honestidad, pensando más en los otros que en el propio interés. Actitud que supone heroísmo para no cansarse, para no claudicar, para comenzar cada mañana, en nuestro lugar, para creer y esperar que con la Gracia de Dios otra Argentina es posible legar a nuestros hijos”.
El texto completo, puede leerse aquí.

Queridos hermanos:

Nos hemos reunido para  celebrar la memoria de un acontecimiento que nos define como pueblo. En cuanto hecho histórico, lo recibimos como algo que nos es dado, y que debemos actualizarlo para definir, desde él, nuestra identidad y proyectarnos como Nación. Toda celebración patria presenta una mirada al pasado en el que reconocemos nuestras raíces; una vivencia del presente que nos compromete y nos lleva a examinar nuestros logros, pero también nuestros límites y carencias; y una mirada hacia el futuro, que nos llama al compromiso de todos para construir una Argentina mucho mejor para las futuras generaciones.

Damos gracias al Señor por la posibilidad de volver a encontrarnos en esta iglesia Catedral para orar por la Argentina. El largo período de cuarentena que hemos vivido a consecuencia de la pandemia ha calado hondo en todos nosotros. Ciertamente, no somos los mismos… Extrañamos a hermanas y hermanos que han perdido la vida en este tiempo. A muchos no los hemos podido despedir como hubiésemos querido. Pero los que estamos aquí  tampoco somos los mismos de ayer. Un verdadero torbellino ha pasado (y tal vez sigue pasando) en medio nuestro. En esos momentos difíciles el Santo Padre Francisco nos advertía que nadie iba a salir igual, o saldríamos mejores o peores. Es un buen momento para que como sociedad, nos examinemos.

  Nos ha cambiado la vida, y un primer sentimiento que nos une hoy, es hacer memoria doliente junto a quienes han sufrido durante estos últimos meses la muerte de seres queridos, la enfermedad y sus secuelas, la pérdida de fuentes laborales y la precariedad económica. Para muchas personas este tiempo  ha causado un importante deterioro en su ánimo y salud mental, especialmente en los jóvenes y ancianos. Todo esto se ve incrementado cuando ha afectado a las familias más pobres.

 Es tiempo de valorar la vida austera y las cosas sencillas que nos dan felicidad. Es tiempo de agradecer por la familia, revalorizar la comunidad, el barrio, las redes sociales de amistad y solidaridad.

Al dar gracias en este día al Señor por la Patria, tenemos la necesidad de una especial expresión de gratitud  a quienes han servido con abnegación heroica: el personal de salud, de seguridad, los servidores públicos, los capellanes y tantos otros  que han puesto lo mejor de sí para servir a sus hermanos.  Varios  perdieron su vida: a ellos nuestra admiración y oración. Que el Señor les recompense con creces.

El recuerdo agradecido a estos hermanos nuestros nos exige, a la dirigencia de todo tipo, redoblar el esfuerzo para sacar a nuestra Patria de esta postración,  que no es sólo económica, sino principalmente moral.

Para refundar los vínculos sociales, tan debilitados en nuestro país,  debemos apelar a la ética de la solidaridad, y generar una cultura del encuentro. El punto de vista ordenador de una cultura del encuentro debe centrarse en el hombre, principio, sujeto y fin de toda actividad humana.

Urge recrear los lazos de la amistad social entre los argentinos para pacificar los corazones tan heridos y enfrentados. Es imprescindible la reconciliación para poder aspirar a una Nación que tenga pasión por la verdad y compromiso por el Bien Común.

Para quienes creemos en Cristo, la paz es fruto de la justicia, y esos valores sólo se logran con respeto y diálogo, con altura en la mirada, dejando de lado actitudes mezquinas, y sobre todo con humildad.

En el Evangelio que se ha proclamado, hemos escuchado la regla de oro para toda autoridad, para todo representante del pueblo, para todo dirigente de una institución. “El que es más grande, dice el texto evangélico, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como su servidor”. (Lc. 22, 26).

Queremos y necesitamos autoridades (en todos los campos) que busquen genuinamente el bien de los argentinos, que estén dispuestos a buscar acuerdos, que trabajen en forma mancomunada. El verdadero liderazgo supera la omnipotencia del poder y no se conforma con la mera gestión de las urgencias. Recordemos algunos valores propios de los auténticos líderes: la integridad moral, el compromiso concreto por el bien de todos, la capacidad de escucha, el interés por proyectar más allá de lo inmediato, el respeto de la ley, el discernimiento atento de los nuevos signos de los tiempos y, sobre todo, la coherencia de vida.

 Y también necesitamos que todos los ciudadanos nos comprometamos con el Bien Común de la Patria; tenemos que  “ponernos la Patria al hombro”, como le gustaba decir Francisco, cuando estaba entre nosotros. Sin excepción, no tenemos derecho a la indiferencia ni al desinterés o a mirar hacia otro lado. Argentina nos necesita humildes, sencillos, disponibles, dispuestos a dar lo mejor de nosotros para que la Patria se levante. Si una persona, si un sector cualquiera sea, no se compromete,  Argentina está incompleta.

Nos necesita a nosotros, a quienes creemos en Él y a todas las demás personas de buena voluntad. Una Argentina justa y solidaria, la amistad social que anhelamos entre todos, no se impone por decreto ni por arreglo de unos pocos.

No habrá cambios profundos si no renace, en todos los ambientes y sectores, una intensa mística del servicio, que ayude a despertar nuevas vocaciones de compromiso social y político.

 Tenemos que pensar la Argentina de los próximos 100 años, salir de la mirada cortoplacista; necesitamos un proyecto de país, reafirmando  nuestra identidad común, estableciendo políticas públicas con consensos fundamentales que se conviertan en referencias para la vida de la Nación y puedan subsistir más allá de los cambios de gobierno, para lo cual hay que mirar el pasado de nuestra historia.

Desde los inicios de nuestra comunidad nacional, aún antes de la emancipación, los valores cristianos impregnaron la vida pública. Esos valores se unieron a la sabiduría de los pueblos originarios y se enriquecieron con las sucesivas inmigraciones. Así se formó la compleja cultura que nos caracteriza. Es necesario respetar y honrar esos orígenes, no para quedarnos anclados en el pasado, sino para valorar el presente y construir el futuro. No se puede mirar hacia adelante sin tener en cuenta el camino recorrido y honrar lo bueno de la propia historia.

Hay dificultades, no las negamos.  Y frente a ellas tenemos que superar la parálisis frente al mal, vencer la tentación de la queja inútil, de la protesta por la protesta. Debemos reaccionar como Jesús, amando a la Patria, como exigencia del mandamiento que nos pide honrar al padre y a la madre, porque la Patria es el conjunto de bienes que hemos recibido como herencia de nuestros antepasados, es un bien común de todos los ciudadanos, y como tal, también es un gran deber.

Recibimos la Patria como un legado maravilloso y una tarea inacabada. Todos somos constructores y responsables de su futuro.  No esperemos a ver que hacen los otros, no miremos con indiferencia lo que no nos toca, despertemos de la inmadurez de pretender un estado paternalista. La Argentina es obra de todos, que se hace con el deber de cada día, hecho con esfuerzo, con honestidad, pensando más en los otros que en el propio interés. Actitud que supone heroísmo para no cansarse, para no claudicar, para comenzar cada mañana, en nuestro lugar, para creer y esperar que con la Gracia de Dios otra Argentina es posible legar a nuestros hijos.

Para poder realizar esta noble tarea, todos debemos superar los individualismos, los partidismos, los intereses egoístas, y trabajar decididamente por el Bien Común. Todos tenemos que sentirnos patriotas, como nuestros próceres de mayo.

En este día, en que se mezcla la preocupación y la esperanza, venimos aquí a implorar al Señor que ilumine nuestro camino y fortalezca nuestros espíritus, especialmente que le dé sabiduría y prudencia a nuestros gobernantes.

Demos gracias a Dios e invoquemos la protección de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina, para que nos dé el gusto por lo grande y noble, que nos preserve de la tentación de lo pequeño e inmediato, que no nos asusten el cansancio o las dificultades, pero que sí nos asuste la falta de ideales que no nos permitan soñar con una Argentina en donde reine la paz, la justicia y el amor, que es la cumbre de aquel camino social que nos ha enseñado su Hijo Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

El domingo 29 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, este año bajo el lema «Escuchar con los oídos del corazón».

La Santa Sede publicó el 24 de enero, festividad de San Francisco de Sales, el mensaje del papa Francisco para esta 56º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales.

«El año pasado -explica el Santo Padre- reflexionamos sobre la necesidad de “ir y ver” para descubrir la realidad y poder contarla a partir de la experiencia de los acontecimientos y del encuentro con las personas. Siguiendo en esta línea, «deseo ahora centrar la atención sobre otro verbo, “escuchar”, decisivo en la gramática de la comunicación y condición para un diálogo auténtico».

El mensaje completo, puede descargarse aquí. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html

Grávida: Capacitación sobre Proyecto Raquel

Del 19 al 22 de mayo, Grávida realizó la IV Capacitación para sumar Consejeros, Sacerdotes y profesionales de la Salud para el Programa de Sanación Raquel que se integra en el Área de Atención de su Servicio.

La Capacitación fue proyectada para el 2020 y luego para el 2021, tuvo que ser postergada en ambas fechas hasta este mes de mayo 2022, que pudo concretarse en la Casa «El Cenáculo» de Pilar. Con la participación de más de cien representantes de 28 Iglesias Particulares donde Grávida ya está trabajando, se capacitaron en esta ocasión 15 nuevos sacerdotes, dos religiosas y 72 nuevos Consejeros, entre ellos 12 profesionales de la Salud, además de los 27 Consejeros que actualizaron su capacitación.

De la Arquidiócesis estuvieron presentes los padres Luis Anaya, Sebastián Córdoba y Juan José Dondo y el diácono Julián Rodríguez

La Capacitación se inició el día Jueves 19 con la Misa de Apertura que fue presidida por Mons. Andrés Stanovnik, Arzobispo de Corrientes. Se extendió durante todo el viernes y sábado para concluir el domingo al mediodía con la Eucaristía y entrega de Certificados. La Misa de Cierre fue presidida y concelebrada por los Obispos de Zarate Campana, Mons. Pedro Laxague y Mons. José María Baliña, Obispo Auxiliar de Buenos Aires, junto a los 17 sacerdotes presentes.

De este modo, Grávida suma ahora 28 equipos de Raquel en sus comunidades de servicio.

Rosario de Hombres

Este miércoles 25, a las 18, se realizará en la Plaza Alvear de Paraná, el Rosario de Hombres. Esta demostración de fe pública que se viene extendiendo por diferentes países de tradición católica, comenzó a replicarse ahora en la Argentina por iniciativa de grupos de laicos de diferentes parroquias.

La idea de sumarse a la cruzada del Rosario, que nació en Polonia y se repitió en Irlanda, España, entre otros lugares, surgió en el  país hace un tiempo y en algunas ciudades se puso en marcha más rápido de lo previsto. En Mendoza, por ejemplo, lo mismo hicieron otros grupos en ciudades como Malargüe, Bariloche y Tigre.

Según se informó, esta iniciativa busca contagiar el entusiasmo por la defensa de los valores que hoy son constantemente atacados. Que la sociedad vea que se puede expresar nuestra fe en público, que la Argentina es una nación fundada en valores cristianos y que son esos valores los que debemos recobrar para recuperar nuestra Patria.

Presentación Colecta Anual de CÁRITAS

La Comisión Arquidiocesana de Cáritas Paraná invita a participar del Lanzamiento formal de la Colecta Anual de Cáritas. Será en la misa que tendrá lugar este 25 a las 16:30 en la Parroquia San Juan Bautista. Además allí se realizará la bendición de materiales. El lema de esta edición es “Tu Compromiso acorta distancias”.

Te Deum del 25 de Mayo

Monseñor Juan Alberto Puiggari presidirá este miércoles 25, día de la Patria, el Te Deum en la Iglesia Catedral a las 9.30.

Se trata del primer Te Deum con asistencia de público, luego de dos años en los que no se realizó modo tradicional. De este modo, participarán en el Te Deum autoridades provinciales y municipales.

Actuará el Coro del Seminario Arquidiocesano.

Sobre el Te Deum

El “Te Deum” (“A Ti, Oh Dios“) es un himno cristiano -muy antiguo- de alabanza y acción de gracias a Dios, atribuido a San Ambrosio y a San Agustín. Se trata de un cántico muy venerable, reservado a lo largo de la historia para agradecimientos especiales. Muchos compositores le han puesto música.

Catequesis del Papa

A continuación compartimos el resumen leído por el Santo Padre sobre la Catequesis de este miércoles 18. Francisco dedicó su catequesis semanal a la fe y la oración del personaje bíblico de Job.

“Queridos hermanos y hermanas:

La catequesis de hoy sobre la ancianidad nos presenta la figura de Job, que gritaba de dolor y le pedía a Dios una respuesta que diera sentido a las numerosas desgracias y humillaciones que padecía en su vida. De ese clamor incesante surgió su conversión y su profesión de fe, ya que Dios le dio a conocer su verdadero rostro. Job, por tanto, obtuvo una respuesta, y fue bendecido con una larga ancianidad, porque se dejó transformar por el misterio de la ternura de Dios, que muchas veces se esconde en el silencio.

La historia de Job ejemplifica la vida de tantas personas, familias y pueblos marcados por el sufrimiento. Su dolor nos interpela, y nos admira la firmeza de su fe y de su amor. Así también los ancianos —que ya han atravesado muchas pruebas a lo largo de su vida—, cuando saben convertir el dolor por las pérdidas en espera confiada de las promesas de Dios, son un testimonio y un tesoro insustituible para que la comunidad pueda aprender a afrontar las dificultades y el exceso de mal”

Texto completo.

Presentaron los 13 patronos para la JMJ Lisboa 2023

La Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió el miércoles 18 la presentación de los 13  patrones que se han elegido para la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará del 1° al 6 de agosto de 2023 en Portugal.

Se trata de 13 hombres y mujeres que han demostrado que la vida en Cristo llena y salva a la juventud de todos los tiempos. Estos santos, que han nacido en la ciudad que acoge la JMJ o proceden de otros países, son “modelos para los jóvenes”, afirma el comunicado del Comité Organizador Local, el COL. Los 13 patronos fueron presentados por el arzobispo Manuel Clemente, Cardenal Patriarca de Lisboa, quien describió las referencias históricas principales de cada uno, la importancia pastoral y espiritual para la preparación y celebración de la próxima JMJ.

“La patrona por excelencia”

La primera patrona es la Virgen María, “la joven -se lee en el texto- que aceptó ser la madre del Hijo de Dios encarnado”. “Ella, que se levantó y se dirigió apresuradamente a la montaña, para encontrarse con su prima Isabel, llevándole al Jesús que había concebido”, añade. De hecho, es conveniente recordar que “María se levantó y partió sin demora” (Lc. 1,39) es la cita bíblica elegida por el Santo Padre Francisco como lema de la JMJ 2023.

Fuente: Vatican News

Te Deum del 25 de mayo

Monseñor Juan Alberto Puiggari presidirá el próximo miércoles 25 de mayo, día de la Patria, el Te Deum en la Iglesia Catedral a las 9.30.

Sobre el Te Deum

El “Te Deum” (“A Ti, Oh Dios“) es un himno cristiano -muy antiguo- de alabanza y acción de gracias a Dios, atribuido a San Ambrosio y a San Agustín. Se trata de un cántico muy venerable, reservado a lo largo de la historia para agradecimientos especiales. Muchos compositores le han puesto música.

En nuestro país, desde el primer gobierno patrio, se celebra el Te Deum cada 25 de mayo, agradeciendo a Dios por el surgimiento del Estado Argentino que proclamaría su independencia formal en el año 1816.