“Día de la mujer: Vida Plena para todas las mujeres”

Compartimos el mensaje del Departamento de Laicos (DEPLAI), el Área de la Mujer, la Comisión Episcopal de Laicos y Familia (CELAF) y la Conferencia Episcopal Argentina, en referencia al Día de la Mujer.

El Día Internacional de la Mujer conmemora el denodado trabajo que hacen las mujeres por su participación en la sociedad y en su desarrollo integral como personas, en igualdad con los varones. Es un día para pensar acerca del valor y la dignidad de cada mujer, dignidad que se vio y se ve opacada en muchos momentos de la historia y en muchos lugares del mundo. De hecho, la cuestión de las mujeres es un signo de los tiempos (GS 9,4)

No hablamos de “la mujer” como una idea abstracta sino de las mujeres concretas que viven, trabajan, estudian, crecen, luchan, gozan y sufren. Los rostros conocidos y los desconocidos.

Desde nuestra fe cristiana, tenemos, además, muchos motivos para avalar la común dignidad de varones y mujeres. Desde el inicio, la Biblia nos habla de ese valor, al decirnos que Dios creó al hombre varón y mujer y al finalizar su obra ve y goza con la maravilla que ha creado (Gn. 1, 26-31).

Jesús tiene discípulos y también discípulas que lo acompañaron en su misión, lo siguieron hasta la cruz y fueron testigos de la resurrección. El documento de Aparecida, fruto de la reunión de la V Conferencia Episcopal Latinoamericana, habla en diversos lugares de la necesidad de trabajar en la promoción integral de las mujeres (nº 451-458). Y la reflexión del Papa Francisco sigue por esa línea, en la exhortación sobre el amor en la familia, él ve “una obra del Espíritu en el reconocimiento más claro de la dignidad de la mujer y de sus derechos” (AL, 54).

Francisco da un paso más y denuncia la violencia ejercida contra ellas: “No se terminan de erradicar costumbres inaceptables. Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación (…) Pienso en la grave mutilación genital de la mujer en algunas culturas, pero también en la desigualdad del acceso a puestos de trabajo dignos y a los lugares donde se toman las decisiones.” (AL, 54).

Yendo a nuestra realidad argentina, queda claro que no sólo hay que hablar a favor de la dignidad de las mujeres, sino también emprender un trabajo concreto para erradicar toda forma de maltrato, violencia o inequidad contra ellas. Es una tarea que tenemos que reclamar a las instituciones y a las autoridades pero que comienza también en nuestras casas, entre nuestros amigos y en nuestras comunidades.

Anhelamos la vida plena, justa y digna, especialmente para aquellas mujeres pobres, marginadas, que no tienen acceso a la salud o a la educación y que a menudo crían solas a sus hijos, atienden a los mayores de la familia y trabajan duramente en medio de enormes dificultades. Ellas nos dan continuamente testimonio de la defensa de la vida. A todas las mujeres, pero especialmente a ellas, saludamos en este día, nos comprometemos a trabajar para que tengan una vida más justa y digna y le pedimos al Señor por intercesión de María, la mujer nueva, que las bendiga, las cuide y acompañe.

Se inició la Novena en honor al Santo Cura Brochero

Desde el 7 y hasta el 15 de marzo se desarrolla la Novena en honor al Santo Cura Brochero.

El P. José Gabriel del Rosario Brochero, fue declarado santo el 16 de octubre del 2016, de esta forma se convirtió en el segundo santo de Argentina después de Héctor Valdivieso Sáenz.

Jornada de Oración

En unidad con la iniciativa del Papa Francisco, a vivir las 24 horas para el Señor, se invita este viernes a las comunidades que tenga capilla u oratorio de adoración eucarística, ofrezcan libremente un tiempo de oración por la conversión del corazón de cada cristiano y por el cuidado de la vida humana en todas sus formas. En las parroquias que no tengan capillas se invita a que se ofrezca la misa por esta intención.

Panel Voces por la Vida

Organizado por la Universidad Católica Argentina, la Asociación de Pastores de Entre Ríos y la Red de Familias Entrerrianas, se realizará el Panel Voces por la Vida.  La actividad tendrá lugar el jueves 15 a las 20.00 en la sede de la UCA. Allí se dará el espacio para un abordaje interdisciplinario sobre la temática de la vida humana, puesta hoy en debate. Se hará un análisis desde el ámbito legal, médico, psicológico y político. El panel es con entrada gratuita y se entregarán certificados.

Panelistas:
Dr. Pablo Folonier
Lic. Claudia Gómez Arpi
Dr. Raúl Martínez
Dr. Cesar E. Melchiori

Inscripción

https://docs.google.com/forms/d/1InKoRilvySWTRbaBaWjftALab6j8N9yMxiBre4n41Vo/viewform?utm_admin=33759&edit_requested=true

Feliciano: Patronal San José

El lunes 19 se conmemora la festividad de San José. En la comunidad de Feliciano comenzó el sábado 10 la novena patronal que se desarrollará hasta el domingo previo.

Durante cada día un sacerdote predica sobre un tema, habrá confesiones a las 19.00 y misa a las 20.00. En tanto, el domingo 18 hará lo propio Mons. Juan Alberto Puiggari, a las 23.00, tendrá lugar la Adoración y a media noche se hará el festejo.

El lunes 19, día de la Solemnidad, a las 7.30 será la misa de hombres; a las 9.00.acto cívico religioso; a las 10.00 caravana y las 18.30 procesión y Santa Misa.

Catequesis del Papa – 7/ 03/18

Texto completo de la catequesis en la Audiencia General del miércoles 7. Allí Francisco hablo de la Plegaria Eucarística.

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuamos la catequesis sobre la santa misa y con esta catequesis nos centramos en la Plegaria Eucarística. Cuando finaliza el rito de la presentación del pan y del vino comienza la Plegaria Eucarística que califica la celebración de la Misa y constituye su momento central, ordenado a la santa Comunión. Corresponde a lo que hizo el mismo Jesús en la mesa con los apóstoles en la Última Cena, cuando «dio gracias» sobre el pan y luego sobre la copa de vino (cf. Mt 26,27; Mc 14:23; Lc 22,17.19; 1 Cor 11,24): su acción de gracias revive en cada Eucaristía nuestra, asociándonos con su sacrificio de salvación.

Y en esta solemne plegaria – la plegaria eucarística es solemne – la Iglesia expresa lo que  cumple cuándo celebra la Eucaristía y el motivo por el que la celebra, es decir hacer comunión con Cristo realmente presente en el pan y en el vino consagrados. Después de invitar al pueblo a elevar sus corazones al Señor y a darle  gracias, el sacerdote pronuncia la Plegaria en voz alta, en nombre de todos los presentes, dirigiéndose al Padre a través de Jesucristo en el Espíritu Santo. «El sentido de esta oración es que toda la asamblea de los fieles se una con Cristo en la confesión de las maravillas de Dios y en la ofrenda del sacrificio.» (Instrucción General del Misal Romano, 78). Y para unirse debe comprenderlo. Por esta razón, la Iglesia ha querido celebrar la misa en la lengua que la gente entiende, para que todos puedan unirse a esta alabanza y a esta gran plegaria  con el sacerdote. En verdad, «el sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1367).

En el Misal hay varias fórmulas de Plegaria eucarística, todas constituidas por elementos característicos, que quisiera ahora recordar (ver IGMR, 79; CCC, 1352-1354). Todas son hermosas. Ante todo está el Prefacio, que es una acción de gracias por los dones de Dios, especialmente por haber enviado  a su Hijo como Salvador. El Prefacio termina con la aclamación del «Santo», normalmente cantado. Es hermoso cantar el «Santo»: «Santo, Santo, Santo es el Señor». Es bonito cantarlo. Toda la asamblea une su propia voz con la de los ángeles y los santos para alabar y glorificar a Dios.

Luego está la invocación del Espíritu, para que con su potencia consagre el pan y el vino. Invocamos al Espíritu para que venga y en el  pan y en el vino esté Jesús. La acción del Espíritu Santo y la eficacia de las mismas palabras de Cristo pronunciadas por el sacerdote, hacen realmente presente, bajo las especies del pan y del vino, su Cuerpo y su Sangre, su sacrificio ofrecido en la cruz una vez por todas (Cf. CCC, 1375). Jesús fue muy claro en esto. Hemos escuchado cómo San Pablo al principio dice las palabras de Jesús: «Este es mi cuerpo, esta es mi sangre». «Esta es mi sangre, este es mi cuerpo». Es el mismo Jesús quien dijo esto. No debemos pensar cosas raras: «Pero, ¿cómo algo que es …?». Es el cuerpo de Jesús: ¡Ya está! La fe: la fe viene en nuestra ayuda; con un acto de fe creemos que es el cuerpo y la sangre de Jesús. Es el «misterio de la fe», como decimos después de la consagración. El sacerdote dice: «Misterio de la fe» y respondemos con una aclamación. Celebrando el memorial de la  muerte y resurrección del Señor, a la espera de su retorno glorioso, la Iglesia ofrece al Padre el sacrificio que reconcilia el cielo y la tierra: ofrece el sacrificio pascual de Cristo, ofreciéndose con  Él y pidiendo, a través del Espíritu Santo, que nos convirtamos «en Cristo en un solo cuerpo y un sólo espíritu» (Pleg. Euc.  III, véase Sacrosanctum Concilium, 48, OGMR, 79f). La Iglesia quiere unirnos a Cristo y convertirnos con el Señor  en un solo cuerpo y un solo espíritu. Esta es la gracia y el fruto de la Comunión sacramental: nos nutrimos con el Cuerpo de Cristo para convertirnos, nosotros que lo comemos, en su Cuerpo viviente hoy en el mundo.

Misterio de comunión es éste; la Iglesia se une a la ofrenda de Cristo, y a su intercesión, y así se entiende que, “en las catacumbas, la Iglesia es con frecuencia representada como una mujer en oración, los brazos extendidos en actitud de orante. Como Cristo que extendió los brazos sobre la cruz, por él, con él y en él, la Iglesia se ofrece e intercede por todos los hombres. «(CCC, 1368). La Iglesia que reza, que ora. Es bueno pensar que la Iglesia reza, ora. Hay un pasaje en el Libro de los Hechos de los Apóstoles que dice que cuando Pedro estaba en prisión, la comunidad cristiana: «Oraba incesantemente por él». La Iglesia que reza, la Iglesia orante. Y cuando vamos a Misa es para hacer esto: ser una Iglesia orante.

La Plegaria eucarística pide a Dios que reúna a todos sus hijos en la perfección del amor en unión con el Papa y el obispo, mencionados por su nombre, una señal de que celebramos en comunión con la Iglesia universal y con la Iglesia particular. La súplica, como la ofrenda, se presenta a Dios por todos los miembros de la Iglesia, vivos y muertos, en  la bendita esperanza de compartir la herencia eterna del cielo, con la Virgen María (cf CCC, 1369-1371). Ninguno y nada son olvidados en la Plegaria eucarística, sino que todo se reconduce a Dios, como lo recuerda la doxología que la concluye. Ninguno es olvidado. Y si tengo alguna persona, parientes, amigos, que están necesitados o que han pasado de este mundo al otro, puedo nombrarlos en ese momento, interna y silenciosamente, o escribir para que se pronuncie su nombre. «Padre, ¿cuánto tengo que pagar para que digan ese nombre allí?» – «Nada». ¿Lo habéis entendido? ¡Nada! La misa no se paga. La misa es el sacrificio de Cristo, que es gratuito. La redención es gratuita. Si quieres hacer una oferta, hazla, pero no se paga. Es importante entender esto.

Esta fórmula codificada de oración, tal vez no suene algo lejana, -es verdad, es una fórmula antigua, pero, si entendemos bien su significado, entonces seguramente participaremos mejor. De hecho, expresa todo lo que cumplimos en la celebración eucarística; y también nos enseña a cultivar tres actitudes que no tendrían que faltar nunca en los discípulos de Jesús. Las tres actitudes: la primera, aprender a «dar gracias siempre y en todo lugar «, y no sólo en algunas ocasiones, cuando todo va bien; la segunda, hacer de nuestra vida un don de amor, libre y gratuito; la tercera, construir la  comunión concreta, en la Iglesia y con todos. Por lo tanto, esta Plegaria  central de la Misa nos educa, poco a poco, para hacer de toda nuestra vida una «Eucaristía», es decir, una acción de gracias.

Radio Corazón: Nueva Programación

Desde este lunes 5 de marzo Radio Corazón inauguró oficialmente inaugurada la temporada 2018. En el transcurso de los días descubrimos nuevos ciclos al aire, formatos renovados, propuestas diferentes y algunos cambios de horarios.  Aquí algunos detalles:

 

Novedades de Programación en la franja de las 18:00, ciclos formativos.

 

Lunes, 18:00 horas: “Cuando te mueve el amor”. Augusto y Elisa, son un matrimonio de músicos católicos dedicados a la Evangelización de la cultura a través del arte.

 

Utilizando los nuevos medios, componen y producen música, videos de oración y también de contenido social con visión misionera en compañía de variedad de artistas invitados.

 

Ahora llegan a Radio Corazón y nos ofrecen un recorrido sobre diferentes situaciones sociales concretas, que nos desafían a conjugar fe y Amor.  “Cuando te mueve el amor”, una propuesta para vivir en la realidad del día como misioneros del Amor de Dios.

Repite: Martes 13:00 horas y Domingos 22:00 horas.

 

Martes, 18:00 horas: “Maestro, ¿dónde vives? La junta Arquidiocesana de Catequesis y Radio Corazón ofrecen a todos los catequistas y agentes de pastoral un ciclo de formación permanente

Repite: Miércoles 13 horas  y Sábados  22:00 horas.

 

Miércoles, 18:00 horas: “Sólo el amor crea”. Semanalmente un ciclo que busca contribuir a edificar la “Cultura de la Vida”. Diferentes expertos en bioética y temas relacionados, nos informan de las principales iniciativas en favor de la vida.

Repite: Jueves y Sábados 13:00 horas.

 

Jueves, 18:00 horas: “Levantate y Sonríe”. un programa dirigido al público en general, que combina momentos de reflexión, humor y música con el objetivo de lograr que los oyentes descubran y profundicen el maravilloso amor de nuestro Buen Dios y su propósito para nuestras vidas .

 

Repite: viernes y Domingos 13:00 horas.

 

Viernes, 18:00 horas: “Generación Francisco”. Nueva temporada, la cuarta, para el ciclo que intenta compartir la misión de nuestro Papa Francisco. En cada programa se busca acercar a los fieles su tarea, novedades, noticias, mensajes y más.

 

Repite: Lunes posterior 13:00 horas.

Cena de la Caridad

Como cada año, se renueva la oportunidad de participar de la Cena de la Caridad. El viernes 23, la Parroquia de Nuestra Señora de Luján –Santo Domínguez y 4 de enero-, será sede de este espacio en el que se nos invita a vivir el espíritu de la Cuaresma ofreciendo por quienes más lo necesitan. En la cena se comparte un simbólico plato de arroz, agua y pan.

Inspirado en un fragmento del mensaje del Papa Francisco para esta Cuaresma: “Dios siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo”, la actividad está organizada por Cáritas. El costo de la tarjeta se fijó en $70 (pesos setenta) y se puede adquirir en la secretaria parroquial.

La actividad comenzará a las 21.00 y lo recaudado quedará para cada Cáritas Parroquial.

Proyecto Raquel: Un espacio que brinda la Iglesia ante el dolor del aborto

Proyecto Raquel es una organización que funciona, desde Grávida, para ayudar a las personas que sufren el post aborto. En la mañana de Radio Corazón se dialogó con la referente Mónica Laporta quién contó cómo trabajan y aseguró que es una respuesta que da la Iglesia ante el dolor del aborto.

“Para hablar de este proyecto, hay que conocer primero el servicio de Grávida. Desde 1989 está Grávida en Argentina con intención de acompañar a las mujeres embarazadas y de coordinar intervenciones del aborto. Además está este programa de sanación, Proyecto Raquel, que se fundó en clave de amor de misericordia”, expresó.

El teléfono para comunicarse con Proyecto Raquel es 0343 155035907

En base a esto, contó que “para pertenecer a Proyecto Raquel hay que capacitarse especialmente. Esto es así porque salimos al encuentro de personas que atraviesan momentos difíciles y además nos acercamos a mamás que están pidiendo por el aborto. No decidimos por las mujeres y a veces ellas eligen el aborto”. Laporta aseguró, que “el aborto no es algo simple. La herida afecta a la persona en todas sus dimensiones y la Iglesia responde a ese dolor con este proyecto. Si alguien nos cuenta que se practicó un aborto no hay que horrorizarse, ni simplificarlo. Hay todo un ejercicio. Sobre todo, hay que ayudarlo y darle esperanza para sanar porque Dios no se cansa de perdonarnos, Él siempre nos recibe. Este ministerio exige amor y misericordia”.

Sin embargo, las heridas post aborto no sólo son de la madre que aborta. “No sólo es la mujer la que sufre. En esta arquidiócesis se han hecho procesos de sanación y no sólo hay mujeres. Las heridas del aborto puede ser para todo el grupo familiar”.

Hay ciertos indicios que pueden mostrarnos que una persona está sufriendo por este tema. “Autoestima baja, creerse poseedora de todas las pestes, trastornos de sueño, pesadillas, rechazo a las criaturas, nerviosismo. Esas son algunas de las alarmas que nos muestran que la persona está sufriendo y quizás no le puede poner el nombre correcto a su dolor. Si esa persona nos permite, hay que ayudarla a que vea la esperanza para perdonarse y salir adelante”.

Ahora bien, “si todavía no le cayó la ficha de lo que implica un aborto, es necesario rezar mucho por esa persona para que pueda entender de dónde viene todo su dolor. Si hay más confianza, hay que alentarla a buscar ayuda, decirle que hay esperanza, que la vida le cambie”.

Finalmente, Laporta contó que “en la arquidiócesis, hay nueve personas que hicieron el proceso de sanación y dan testimonio. A nivel nacional son más de 100 los procesos que se han acompañado. Este proceso no sólo lo hace la mamá, sino también el esposo, el abuelo, o la abuela”.

FUENTE: RADIO CORAZON

Comunicado de Prensa de la Comisión Ejecutiva

 

Comunicado de Prensa de la Comisión Ejecutiva sobre la documentación hallada en el Obispado Castrense

 

Con motivo del hallazgo en el obispado castrense de la constancia de 127 bautismos realizados entre los años 1975 y 1984 en la capilla Stella Maris de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal pondrá a disposición del juez Federal Sergio Gabriel Torres y del Fiscal general Pablo Parenti toda esa información.

 

Texto de la comunicación enviada

 

Buenos Aires, 6 de marzo de 2018

De nuestra mayor consideración:

En nuestro carácter de miembros de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, nos dirigimos a Ustedes en relación con la solicitud que nos fuera cursada en orden a establecer un mecanismo de acceso a la información sobre bautismos celebrados en la Escuela de Mecánica de la Armada durante el período 1975-1984, y de cuyo registro nos hemos enterado recientemente.

 

Tenemos la firme convicción de que la Iglesia debe extremar sus esfuerzos para contribuir al camino de la memoria, la verdad y la justicia en todos los campos, especialmente ante la gravedad de los delitos de lesa humanidad perpetrados bajo el Terrorismo de Estado durante los años 1976-1983.

Compartiendo el sentimiento y anhelo del Santo Padre, la Conferencia Episcopal Argentina pone a disposición de la justicia la totalidad de la información registrada en la mencionada documentación, en continuidad con el proceder de esta Conferencia ante los requerimientos de la justicia en estos últimos años.

Consideramos que estas actas pueden estar al alcance de organismos de derechos humanos de reconocido prestigio e investigadores procedentes de diversos ámbitos académicos.

Queremos reiterar nuestro compromiso de poner en conocimiento inmediato de la autoridad judicial aquellos datos e informaciones que pudieran surgir en el futuro, encareciéndole en cada caso el respeto de la confidencialidad de los datos consignados a tenor de las disposiciones constitucionales y de derecho canónico vigentes para esta materia.

Saludamos atentamente en Cristo.

 

Comisión Ejecutiva

Conferencia Episcopal Argentina