Concierto en la UCA

 

Este viernes 13 a las 20:00 en la Universidad Católica Argentina Sede Paraná, se realizará un Concierto de la Misa criolla, de Ariel Ramírez, interpretada por la Banda Roja y el ensamble Cantus Firmus.

La actividad cultural tendrá lugar en la Capilla de la Universidad.

Segunda Tanda de ejercicios espirituales del Clero

Esta semana se están desarrollando los Ejercicios Espirituales en el Seminario Arquidiocesano. Desde el lunes 9 hasta el viernes 13 alrededor de 30 sacerdotes de nuestra Iglesia particular iniciaron sus ejercicios espirituales. Esta segunda tanda es predicada por el Mons. Marino, Obispo emérito de Mar del Plata.

Capilla de Adoración Perpetua en Ntra. Sra. de la Esperanza

Este domingo 8 de abril, Domingo de la Misericordia, quedó inaugurada la nueva capilla de adoración perpetua en la Capilla Nuestra Señora de la Esperanza, aquí en la ciudad de Paraná.
La Misa y procesión estuvo presidida por nuestro arzobispo.

 

 

Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual

Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual” es la tercera exhortación apostólica del Papa Francisco –después de Evangelii gaudium y de Amoris laetitia– y de su Pontificado, que acaba de cumplir 5 años.

Francisco explica que con el nuevo documento no es “un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación”.

“Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió ‘para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor’”, añade.

La Exhortación se divide en 5 capítulos: El llamado a la santidad; Dos sutiles enemigos de la santidad; A la luz del maestro; Algunas notas de la santidad en el mundo actual; Combate, vigilancia y discernimiento, todos ellos repartidos en 177 puntos.

Resumen

Exhortación Apostólica

Posibles Preguntas

Dale una Mano a Tu Iglesia – JORNADA DEL BUEN PASTOR

 

Propiciar el trabajo en unidad desde la diversidad, sabiendo que cada uno es un don para el otro, para ser signos creíbles del Señor. Concientizar que la corresponsabilidad, que deriva de la pertenencia a la Iglesia y se expresa en la participación, interpela a cada cristiano a poner al servicio del todo lo que le es propio. (Tercer Sínodo Arquidiocesano de Paraná)

 

A la Iglesia la formamos todos: laicos y consagrados. Todos somos Iglesia y todos somos importantes en ella. Por esa misma razón aportamos nuestros talentos, tiempo y dinero, para sostener la obra evangelizadora de la Iglesia.

Con el mismo lema «DALE UNA MANO A TU IGLESIA», en el marco de la JORNADA DEL BUEN PASTOR, sumémonos al sostenimiento de la obra evangelizadora, conscientes que somos parte y hacedores de ella.

Tu aporte es fundamental. Debemos ser provisores genuinos de recursos económicos para sostener nuestro culto, las obras de caridad, el templo, la catequesis, la formación integral cristiana, la Asignación Pastoral a nuestros sacerdotes y su sostenimiento, la casa de sacerdotes enfermos y ancianos, la formación de seminaristas, y tantos otros destinos que abarcan la amplia actividad pastoral de nuestra Iglesia diocesana.

Por eso los días, 21 y 22 de abril, JORNADA DEL BUEN PASTOR, te invitamos a participar activamente, como lo venís haciendo y con generosidad, sumándote con tu aporte a nuestra COLECTA destinada al sustento de las necesidades pastorales de nuestra Iglesia Diocesana.

Así como Jesús, el Buen Pastor nos cuida y sostiene, nosotros debemos cuidar y sostener Nuestra Iglesia Diocesana.

Fiesta de la Misericordia

El Viernes Santo comenzó la Novena de Jesús Misericordioso que se extiende hasta el sábado 7. En el  Pro-Santuario que lleva su nombre, todos estos días, se celebra la Misa a las 18.00, previa adoración al Santísimo y Coronilla.

Luego de la Novena patronal, el domingo 8 de abril se realizará la Procesión y la Misa solemne.

La procesión partirá desde la sede de la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad a las 15.30 y al llegar al Pro-Santuario se celebrará la Eucaristía.

Esta celebración ofrece indulgencias, que se pueden obtener confesándose antes o después de ese día (no sólo ese día).

Catequesis del Papa

Texto completo de la catequesis de Francisco pronunciada en la Audiencia General  ante fieles de todo el mundo.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y buena Pascua!

Veis que hoy hay flores: las flores dicen gozo, alegría. En algunos lugares Pascua se llama también “Pascua florida” porque florece el Cristo resucitado: es la flor nueva; florece nuestra justificación; florece la santidad de la Iglesia. Por eso, tantas flores: es nuestra alegría. Toda la semana celebramos Pascua, toda la semana. Por eso repetimos, una vez más, todos nosotros, el deseo  de “Buena Pascua”. Digamos juntos: “Buena Pascua”, ¡todos! (Responden: ¡Buena Pascua!). Me gustaría que deseásemos también una Buena Pascua –porque ha sido Obispo de Roma- al querido Papa Benedicto, que nos ve por televisión. Al Papa Benedicto, deseamos todos Buena Pascua. (Todos dicen: Buena Pascua). Y un fuerte aplauso.

 

Con esta catequesis concluimos el ciclo dedicado a la misa, que es precisamente la conmemoración, pero no solamente como memoria, se vive de nuevo la Pasión y la Resurrección de Jesús. La última vez llegamos a la Comunión y a la oración después de la Comunión. Después de esta oración la misa termina con la bendición impartida por el sacerdote y la despedida del pueblo (véase Instrucción general del Misal Romano, 90). Como había empezado con la señal de la cruz, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, de nuevo es en el nombre de la Trinidad como se sella la misa, es decir, la acción litúrgica.

Sin embargo, sabemos que cuando la misa termina, se abre el compromiso del testimonio cristiano. Los cristianos no van a misa para cumplir con una tarea semanal y luego se olvidan; no. Los cristianos van a misa para participar en la Pasión y Resurrección del Señor y vivir más como cristianos: se abre el compromiso del testimonio cristiano. Dejamos la iglesia para “ir en paz” a llevar la bendición de Dios a las actividades diarias, a nuestros hogares, al  ambiente de trabajo, a las ocupaciones de la ciudad terrenal, “glorificando al Señor con nuestra vida”. Pero si salimos de la iglesia chismorreando y diciendo: “Mira ese, mira ese otro”, con la lengua larga, la misa no ha entrado en mi corazón. ¿Por qué? Porque no soy capaz de vivir el testimonio cristiano. Cada vez que salgo de misa, tengo que salir mejor que cuando entré, con más vida, con más fuerza, con más ganas de dar testimonio cristiano. A través de la Eucaristía, el Señor Jesús entra en nuestro corazón y en nuestra carne, para que podamos “expresar en la vida el sacramento recibido en la fe” (Misal Romano, colecta del lunes de la Octava de Pascua).

De la celebración a la vida, pues, conscientes de que la Misa halla su cumplimiento en las elecciones concretas de los que se dejan involucrar en primera persona en los misterios de Cristo. No debemos olvidar que celebramos la Eucaristía para aprender a ser hombres y mujeres eucarísticos. ¿Qué significa esto? Significa dejar que Cristo actúe en nuestras obras: que sus pensamientos sean nuestros pensamientos, sus sentimientos  nuestros sentimientos,  sus decisiones las nuestras. Eso es la santidad: Hacer como hizo Cristo es la santidad cristiana. San Pablo lo expresa con precisión hablando de su asimilación a Jesús y dice así: “Con Cristo estoy crucificado, y no vivo yo, sino que es  Cristo quien vive en mí. La vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gal 2: 19-20). Este es el testimonio cristiano. La experiencia de Pablo también nos ilumina a nosotros: En  la medida en que mortificamos nuestro egoísmo, es decir en que dejamos que muera cuanto se opone al Evangelio y al amor de Jesús, se crea dentro de nosotros un mayor espacio para la potencia de su Espíritu. Los cristianos son hombres y mujeres que se dejan ensanchar el alma con la fuerza del Espíritu Santo, después de haber recibido el Cuerpo y la Sangre de Cristo. ¡Dejad que se os ensanche el alma” ¡No esas almas, así de estrechas y cerradas, pequeñas, egoístas ¡no! Almas anchas, almas grandes, con grandes horizontes… Dejaos ensanchar el alma con la fuerza del Espíritu, después de haber recibido el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Dado que la presencia real de Cristo en el Pan consagrado no termina con la misa (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1374), la Eucaristía se custodia en el sagrario para la comunión de los enfermos y la adoración silenciosa del Señor en el Santísimo Sacramento; de hecho, el culto eucarístico fuera de la misa, ya sea en forma privada o comunitaria, nos ayuda a permanecer en Cristo (cf. ibid., 1378-1380).

Los frutos de la Misa, por lo tanto, están destinados a madurar en la vida cotidiana. Podríamos decir así, forzando algo la imagen: la Misa es como la semilla, la semilla de trigo que después en la vida ordinaria crece, crece y madura en las obras buenas, en las actitudes que hacen que nos parezcamos a Jesús. Los frutos de la Misa, por lo tanto, están destinados a madurar en la vida de cada día. En verdad, al acrecentar nuestra unión con Cristo, la Eucaristía actualiza la gracia que el Espíritu nos ha dado en el Bautismo y la Confirmación, para que nuestro testimonio cristiano sea creíble (véase ibid., 1391-1392).

Todavía más, encendiendo en nuestros corazones el amor divino, ¿Qué hace la Eucaristía? Nos separa del pecado: “Cuanto más compartimos la vida de Cristo, a progresar en su amistad, tanto más difícil es separarnos de Él por el pecado mortal” (ibid, 1395).

Participar habitualmente en el banquete eucarístico renueva, fortalece y profundiza el vínculo con la comunidad cristiana a la que pertenecemos, de acuerdo con el principio de que la Eucaristía hace la Iglesia (cf. ibid., 1396), nos une a todos.

Por último, participar en la Eucaristía nos compromete con los demás, especialmente con los pobres, educándonos a pasar de la carne de Cristo a la carne de los hermanos, en los que espera ser por nosotros reconocido, servido, honrado, amado (cf. ibíd., 1397).

Ya que llevamos el tesoro de la unión con Cristo en vasijas de barro (2 Cor 4,7), necesitamos regresar constantemente al santo altar, hasta que, en el paraíso, saboreemos plenamente la felicidad del banquete de las bodas del Cordero (cf. Ap 19.9).

Demos gracias al Señor por el camino de redescubrimiento de la Santa Misa que nos ha concedido cumplir juntos, y dejémonos atraer con renovada fe a este encuentro real con Jesús, muerto y resucitado por nosotros, contemporáneo nuestro. Y que nuestra vida sea siempre “florida”, así, como Pascua, con las flores de la esperanza, de la fe, de las buenas obras. ¡Qué encontremos siempre fuerza para ello en la Eucaristía, en la unión con Jesús! ¡Buena Pascua a todos!

Marcha Juvenil de las Siete Iglesias

Como cada año, este Viernes Santo se realizará una nueva edición de la Marcha de las Siete Iglesias. El 30 de marzo la Peregrinación partirá desde Catedral a las 20.00 y recorrerá:

Mercedarias.

Hospital San Martín.

Nuestra Señora de la Piedad.

Jesús Misericordioso.

Nuestra Señora de Lourdes.

San Miguel.

La actividad está organizada por Pastoral de la Juventud.

 

Horarios de celebraciones y actividades que presidirá Mons. Juan Alberto Puiggari

28 de marzo: Miércoles Santo: 19.00: Misa Crismal. Catedral

29 de marzo: Jueves Santo: 20.30. Misa de la Cena del Señor. Catedral

30 de marzo. Viernes Santo:

9.30: Cárcel de mujeres

16.30: Celebración de la Pasión del Señor. Catedral

20.30: Marcha Juvenil. Sale de Catedral

 

31 de marzo: Sábado Santo: 21:00 Vigilia Pascual. Catedral

Tercera Acampada Juvenil Arquidiocesana

En Villaguay, el fin de semana del 14 y 15 de abril, se realizará la tercera edición de la Acampada Juvenil Arquidiocesana.

Esta acampada tiene como finalidad convocar a jóvenes entre 16 y 30 años,  que estén o no colaborando en la comunidades (parroquia, capillas, colegios, etc.).

Será un espacio para vivir momentos de formación, recreación y espiritualidad y para el encuentro además con Monseñor Juan Alberto Puiggari, sacerdotes, consagrados, laicos y jóvenes de la arquidiócesis.

Según se informó desde la organización la acampada será en el predio del Regimiento de Infantería Mec.N°5 Gral. Félix Olazabal.

Los interesados en participar pueden inscribirse hasta el 8 abril. Por más información escribir a acampada.juvenil.arq@gmail.com