El padre “Pepe” Di Paola ofrecerá una conferencia para “pensar como Iglesia la complejidad de la exclusión: un camino para crecer como comunidad”, de cara a problemáticas como la violencia, consumo, discriminación y la marginalidad.
La charla será el 16 de mayo a las 16.30 en la Sede de ACA (Buenos Aires 377) de la capital entrerriana.
Invitan: Familia Grande Hogar de Cristo, Cáritas Paraná y Fundación Lázaro.
Un Pentecostés por la Vida
En el marco de la Fiesta de Pentecostés, se invita a rezar por la Vida en todas sus formas, en especial por la vida naciente.
Este viernes 11 dará comienzo la novena de Pentecostés y es por ello que se invita a que en todas las comunidades y parroquias se rece esta novena pidiendo al Dios de la Vida para que en el presente de nuestra Patria se cuide y valore la vida como un regalo de Dios y en especial de los niños por nacer.
La convocatoria puntual es a rezar la novena y en que cada comunidad pueda hacerse un momento de oración el sábado 19 de mayo, vísperas de Pentecostés.
Mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
«La verdad os hará libres» (Jn 8, 32). Fake news y periodismo de paz; es el título de este mensaje con motivo de la 52° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Esta Jornada está instituida en la Iglesia desde 1967 por expresa voluntad del Concilio Vaticano II. Se conmemora el domingo anterior a la fiesta de Pentecostés. A continuación compartimos el texto completo.
Queridos hermanos y hermanas:
En el proyecto de Dios, la comunicación humana es una modalidad esencial para vivir la comunión. El ser humano, imagen y semejanza del Creador, es capaz de expresar y compartir la verdad, el bien, la belleza. Es capaz de contar su propia experiencia y describir el mundo, y de construir así la memoria y la comprensión de los acontecimientos.
Pero el hombre, si sigue su propio egoísmo orgulloso, puede también hacer un mal uso de la facultad de comunicar, como muestran desde el principio los episodios bíblicos de Caín y Abel, y de la Torre de Babel (cf. Gn 4,1-16; 11,1-9). La alteración de la verdad es el síntoma típico de tal distorsión, tanto en el plano individual como en el colectivo. Por el contrario, en la fidelidad a la lógica de Dios, la comunicación se convierte en lugar para expresar la propia responsabilidad en la búsqueda de la verdad y en la construcción del bien.
Hoy, en un contexto de comunicación cada vez más veloz e inmersos dentro de un sistema digital, asistimos al fenómeno de las noticias falsas, las llamadas «fake news». Dicho fenómeno nos llama a la reflexión; por eso he dedicado este mensaje al tema de la verdad, como ya hicieron en diversas ocasiones mis predecesores a partir de Pablo VI (cf. Mensaje de 1972: «Los instrumentos de comunicación social al servicio de la verdad»). Quisiera ofrecer de este modo una aportación al esfuerzo común para prevenir la difusión de las noticias falsas, y para redescubrir el valor de la profesión periodística y la responsabilidad personal de cada uno en la comunicación de la verdad.
- ¿Qué hay de falso en las «noticias falsas»?
«Fake news» es un término discutido y también objeto de debate. Generalmente alude a la desinformación difundida online o en los medios de comunicación tradicionales. Esta expresión se refiere, por tanto, a informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas.
La eficacia de las fake news se debe, en primer lugar, a su naturaleza mimética, es decir, a su capacidad de aparecer como plausibles. En segundo lugar, estas noticias, falsas pero verosímiles, son capciosas, en el sentido de que son hábiles para capturar la atención de los destinatarios poniendo el acento en estereotipos y prejuicios extendidos dentro de un tejido social, y se apoyan en emociones fáciles de suscitar, como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración. Su difusión puede contar con el uso manipulador de las redes sociales y de las lógicas que garantizan su funcionamiento. De este modo, los contenidos, a pesar de carecer de fundamento, obtienen una visibilidad tal que incluso los desmentidos oficiales difícilmente consiguen contener los daños que producen.
La dificultad para desenmascarar y erradicar las fake news se debe asimismo al hecho de que las personas a menudo interactúan dentro de ambientes digitales homogéneos e impermeables a perspectivas y opiniones divergentes. El resultado de esta lógica de la desinformación es que, en lugar de realizar una sana comparación con otras fuentes de información, lo que podría poner en discusión positivamente los prejuicios y abrir un diálogo constructivo, se corre el riesgo de convertirse en actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas. El drama de la desinformación es el desacreditar al otro, el presentarlo como enemigo, hasta llegar a la demonización que favorece los conflictos. Las noticias falsas revelan así la presencia de actitudes intolerantes e hipersensibles al mismo tiempo, con el único resultado de extender el peligro de la arrogancia y el odio. A esto conduce, en último análisis, la falsedad.
- ¿Cómo podemos reconocerlas?
Ninguno de nosotros puede eximirse de la responsabilidad de hacer frente a estas falsedades. No es tarea fácil, porque la desinformación se basa frecuentemente en discursos heterogéneos, intencionadamente evasivos y sutilmente engañosos, y se sirve a veces de mecanismos refinados. Por eso son loables las iniciativas educativas que permiten aprender a leer y valorar el contexto comunicativo, y enseñan a no ser divulgadores inconscientes de la desinformación, sino activos en su desvelamiento. Son asimismo encomiables las iniciativas institucionales y jurídicas encaminadas a concretar normas que se opongan a este fenómeno, así como las que han puesto en marcha las compañías tecnológicas y de medios de comunicación, dirigidas a definir nuevos criterios para la verificación de las identidades personales que se esconden detrás de millones de perfiles digitales.
Pero la prevención y la identificación de los mecanismos de la desinformación requieren también un discernimiento atento y profundo. En efecto, se ha de desenmascarar la que se podría definir como la «lógica de la serpiente», capaz de camuflarse en todas partes y morder. Se trata de la estrategia utilizada por la «serpiente astuta» de la que habla el Libro del Génesis, la cual, en los albores de la humanidad, fue la artífice de la primera fake news (cf. Gn 3,1-15), que llevó a las trágicas consecuencias del pecado, y que se concretizaron luego en el primer fratricidio (cf. Gn 4) y en otras innumerables formas de mal contra Dios, el prójimo, la sociedad y la creación.
La estrategia de este hábil «padre de la mentira» (Jn 8,44) es la mímesis, una insidiosa y peligrosa seducción que se abre camino en el corazón del hombre con argumentaciones falsas y atrayentes. En la narración del pecado original, el tentador, efectivamente, se acerca a la mujer fingiendo ser su amigo e interesarse por su bien, y comienza su discurso con una afirmación verdadera, pero sólo en parte:«¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?» (Gn 3,1). En realidad, lo que Dios había dicho a Adán no era que no comieran de ningún árbol, sino tan solo de un árbol: «Del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás» (Gn 2,17). La mujer, respondiendo, se lo explica a la serpiente, pero se deja atraer por su provocación: «Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”» (Gn 3,2). Esta respuesta tiene un sabor legalista y pesimista: habiendo dado credibilidad al falsario y dejándose seducir por su versión de los hechos, la mujer se deja engañar. Por eso, enseguida presta atención cuando le asegura: «No, no moriréis» (v. 4). Luego, la deconstrucción del tentador asume una apariencia creíble: «Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal» (v. 5). Finalmente, se llega a desacreditar la recomendación paternal de Dios, que estaba dirigida al bien, para seguir la seductora incitación del enemigo: «La mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable» (v. 6). Este episodio bíblico revela por tanto un hecho esencial para nuestro razonamiento: ninguna desinformación es inocua; por el contrario, fiarse de lo que es falso produce consecuencias nefastas. Incluso una distorsión de la verdad aparentemente leve puede tener efectos peligrosos.
De lo que se trata, de hecho, es de nuestra codicia. Las fake news se convierten a menudo en virales, es decir, se difunden de modo veloz y difícilmente manejable, no a causa de la lógica de compartir que caracteriza a las redes sociales, sino más bien por la codicia insaciable que se enciende fácilmente en el ser humano.
Las mismas motivaciones económicas y oportunistas de la desinformación tienen su raíz en la sed de poder, de tener y de gozar que en último término nos hace víctimas de un engaño mucho más trágico que el de sus manifestaciones individuales: el del mal que se mueve de falsedad en falsedad para robarnos la libertad del corazón. He aquí porqué educar en la verdad significa educar para saber discernir, valorar y ponderar los deseos y las inclinaciones que se mueven dentro de nosotros, para no encontrarnos privados del bien «cayendo» en cada tentación.
- «La verdad os hará libres» (Jn 8,32)
La continua contaminación a través de un lenguaje engañoso termina por ofuscar la interioridad de la persona. Dostoyevski escribió algo interesante en este sentido: «Quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto de no poder distinguir la verdad, ni dentro de sí mismo ni en torno a sí, y de este modo comienza a perder el respeto a sí mismo y a los demás. Luego, como ya no estima a nadie, deja también de amar, y para distraer el tedio que produce la falta de cariño y ocuparse en algo, se entrega a las pasiones y a los placeres más bajos; y por culpa de sus vicios, se hace como una bestia. Y todo esto deriva del continuo mentir a los demás y a sí mismo» (Los hermanos Karamazov, II, 2).
Entonces, ¿cómo defendernos? El antídoto más eficaz contra el virus de la falsedad es dejarse purificar por la verdad. En la visión cristiana, la verdad no es sólo una realidad conceptual que se refiere al juicio sobre las cosas, definiéndolas como verdaderas o falsas. La verdad no es solamente el sacar a la luz cosas oscuras, «desvelar la realidad», como lleva a pensar el antiguo término griego que la designa, aletheia (de a-lethès, «no escondido»). La verdad tiene que ver con la vida entera. En la Biblia tiene el significado de apoyo, solidez, confianza, como da a entender la raíz ‘aman, de la cual procede también el Amén litúrgico. La verdad es aquello sobre lo que uno se puede apoyar para no caer. En este sentido relacional, el único verdaderamente fiable y digno de confianza, sobre el que se puede contar siempre, es decir, «verdadero», es el Dios vivo. He aquí la afirmación de Jesús: «Yo soy la verdad» (Jn 14,6). El hombre, por tanto, descubre y redescubre la verdad cuando la experimenta en sí mismo como fidelidad y fiabilidad de quien lo ama. Sólo esto libera al hombre: «La verdad os hará libres» (Jn 8,32).
Liberación de la falsedad y búsqueda de la relación: he aquí los dos ingredientes que no pueden faltar para que nuestras palabras y nuestros gestos sean verdaderos, auténticos, dignos de confianza. Para discernir la verdad es preciso distinguir lo que favorece la comunión y promueve el bien, y lo que, por el contrario, tiende a aislar, dividir y contraponer. La verdad, por tanto, no se alcanza realmente cuando se impone como algo extrínseco e impersonal; en cambio, brota de relaciones libres entre las personas, en la escucha recíproca. Además, nunca se deja de buscar la verdad, porque siempre está al acecho la falsedad, también cuando se dicen cosas verdaderas. Una argumentación impecable puede apoyarse sobre hechos innegables, pero si se utiliza para herir a otro y desacreditarlo a los ojos de los demás, por más que parezca justa, no contiene en sí la verdad. Por sus frutos podemos distinguir la verdad de los enunciados: si suscitan polémica, fomentan divisiones, infunden resignación; o si, por el contrario, llevan a la reflexión consciente y madura, al diálogo constructivo, a una laboriosidad provechosa.
- La paz es la verdadera noticia
El mejor antídoto contra las falsedades no son las estrategias, sino las personas, personas que, libres de la codicia, están dispuestas a escuchar, y permiten que la verdad emerja a través de la fatiga de un diálogo sincero; personas que, atraídas por el bien, se responsabilizan en el uso del lenguaje. Si el camino para evitar la expansión de la desinformación es la responsabilidad, quien tiene un compromiso especial es el que por su oficio tiene la responsabilidad de informar, es decir: el periodista, custodio de las noticias. Este, en el mundo contemporáneo, no realiza sólo un trabajo, sino una verdadera y propia misión. Tiene la tarea, en el frenesí de las noticias y en el torbellino de las primicias, de recordar que en el centro de la noticia no está la velocidad en darla y el impacto sobre las cifras de audiencia, sino las personas. Informar es formar, es involucrarse en la vida de las personas. Por eso la verificación de las fuentes y la custodia de la comunicación son verdaderos y propios procesos de desarrollo del bien que generan confianza y abren caminos de comunión y de paz.
Por lo tanto, deseo dirigir un llamamiento a promover un periodismo de paz, sin entender con esta expresión un periodismo «buenista» que niegue la existencia de problemas graves y asuma tonos empalagosos. Me refiero, por el contrario, a un periodismo sin fingimientos, hostil a las falsedades, a eslóganes efectistas y a declaraciones altisonantes; un periodismo hecho por personas para personas, y que se comprende como servicio a todos, especialmente a aquellos –y son la mayoría en el mundo– que no tienen voz; un periodismo que no queme las noticias, sino que se esfuerce en buscar las causas reales de los conflictos, para favorecer la comprensión de sus raíces y su superación a través de la puesta en marcha de procesos virtuosos; un periodismo empeñado en indicar soluciones alternativas a la escalada del clamor y de la violencia verbal.
Por eso, inspirándonos en una oración franciscana, podríamos dirigirnos a la Verdad en persona de la siguiente manera:
Señor, haznos instrumentos de tu paz.
Haznos reconocer el mal que se insinúa en una comunicación que no crea comunión.
Haznos capaces de quitar el veneno de nuestros juicios.
Ayúdanos a hablar de los otros como de hermanos y hermanas.
Tú eres fiel y digno de confianza; haz que nuestras palabras sean semillas de bien para el mundo:
donde hay ruido, haz que practiquemos la escucha;
donde hay confusión, haz que inspiremos armonía;
donde hay ambigüedad, haz que llevemos claridad;
donde hay exclusión, haz que llevemos el compartir;
donde hay sensacionalismo, haz que usemos la sobriedad;
donde hay superficialidad, haz que planteemos interrogantes verdaderos;
donde hay prejuicio, haz que suscitemos confianza;
donde hay agresividad, haz que llevemos respeto;
donde hay falsedad, haz que llevemos verdad.
Amén.
Francisco
El Pbro. Miguel López regresa como residente a la Parroquia de Fátima
Capacitación sobre Ambientes Seguros
La Comisión de Protección de Menores realizará este viernes 4 a las 18:00 una capacitación sobre “Herramientas para generar Ambientes Seguros”. La actividad tendrá lugar en la UCA Paraná (Buenos Aires 239) y es abierta al público en general. Las inscripciones se realizarán preferentemente por formulario: https://goo.gl/forms/gAJgkBDksXHzcgym1 o por mail, o Facebook.
Asimismo el calendario de las próximas capacitaciones es el siguiente:
Viernes 4: 18.00: Universidad Católica Argentina. Paraná
Sábado 5: 10:00: Salón Parroquial – Parroquia Oro Verde.
Miércoles 16: Instituto Nuestra Señora de la Merced. Paraná.
Sábado 19: Capacitación a dirigentes del Movimiento Scout.
Miércoles 23: Instituto D-176 y Escuela 153. Ramírez.
Miércoles 23: Nogoyá.
Reserva de turnos: ambientesseguros.parana@gmail.com ó info@comisiondeprevencion.com.ar
La Comisión de Prevención tiene como objetivo proponer, coordinar y supervisar iniciativas de prevención del abuso sexual de menores y adultos vulnerables en todos los ámbitos arquidiocesanos.
Encuentro Nacional de Cáritas
Cáritas Argentina proclamó las cinco temáticas que guiarán la labor de la organización caritativa de la Iglesia durante los próximos tres años. Estas Orientaciones Pastorales son el resultado de varios meses de intenso trabajo y construcción comunitaria, de la que participaron integrantes de todos los niveles: parroquial, diocesano y nacional.
Se proclamaron en el marco del XV Encuentro Nacional y XIX Asamblea Federal, que se desarrolló del 28 al 30 de abril en Tanti (Córdoba), del que participaron más de 450 representantes de las Cáritas de todo el país.
Orientaciones Pastorales (2018-2020)
- Cuidar la Vida
Alentamos el cuidado de la vida por su valor sagrado y su dignidad, con especial dedicación a los más vulnerables, como condición primordial para favorecer relaciones positivas entre las personas.
- Cuidar la Familia
Favorecemos el desarrollo de las familias como primera comunidad de amor donde se recibe la vida y se la proyecta a la comunidad, acogiendo todas las expresiones que actualmente adoptan.
- Cuidar la Comunidad
Impulsamos el crecimiento de las esperanzas e iniciativas de las comunidades y la mejora de sus condiciones de vida, desarrollando el sentido de ciudadanía y la posibilidad de ejercicio de derechos.
- Cuidar la Casa Común
Alentamos una economía al servicio del ser humano y al cuidado de la casa común, promoviendo y defendiendo modos de trabajo digno que favorezcan la construcción de un mundo sostenible e inclusivo.
- Cuidar nuestra Misión
Queremos ser fieles a la misión de Cáritas, asumiendo el cuidado de los agentes pastorales que la construimos día a día, ampliando nuestros equipos y fortaleciendo nuestra mística y formación.
Primer Encuentro Arquidiocesano de Adoradores Eucarísticos
“Eucaristía, corazón donado por amor, para nuestra salvación”, es el lema con el que se convoca al Primer Encuentro Arquidiocesano de Adoradores Eucarísticos que tendrá lugar el sábado 12 de mayo a partir de las 9.00 y hasta las 18.00
La actividad será en el Colegio Hermanas Mercedarias de Paraná (Arturo Illia 380).
Datos de contacto: encuentrodiocesanoadoradores@gmail.com
El evento es organizado por las Capillas de Adoración Eucarística de la Arquidiócesis de Paraná, sacerdotes y laicos responsables de Capillas de Adoración. Durante el Encuentro habrá conferencias dictadas por autoridades de la Iglesia y también el tiempo necesario para la oración, la adoración y el intercambio de experiencias y consejos que contribuyan a impulsar el fervor ante Jesús Eucarístico y la multiplicación de la Adoración Eucarística. Se invita a todos los Adoradores Eucarísticos. Las inscripciones podrán ser solicitadas a los coordinadores de cada Capilla de Adoración.
Fiestas Patronales
- Parroquia Santo Domingo Savio
Este domingo 6 la Parroquia Santo Domingo Savio celebrará su Fiesta Patronal con diversas actividades durante ese día.
El programa se desarrollará del siguiente modo.
10.00: Acto Protocolar.
10.30: Procesión.
11.00: Santa Misa y Suelta de globos.
12.30: Almuerzo Patronal.
Además habrá bendición de embarazadas en las celebraciones de las 11.00 y de las 19.00.
- Parroquia Nuestra Señora de Luján
También la Parroquia Nuestra Señora de Luján conmemora su Patronal. Días atrás comenzó la novena en preparación para la festividad del martes 8.
El lunes 7 a las 22.00 será la Vigilia con la recorrida con la imagen por las calles del barrio. A las 22.30, Santa Misa. Luego Adoración hasta las 00.00 y saludo a la Virgen. El martes 8, a las 08.00, misa en la Parroquia con los alumnos del Colegio Secundario; a las 14.00 bicicleteada por las calles del barrio. A las 19.00, misa. Luego, procesión con antorchas y consagración a la Virgen.
Sábado 12: Festejo Patronal: 16.30. Procesión y Misa Patronal.
Catequesis del Papa – 02/05
A continuación compartimos el texto completo de la Audiencia General de este miércoles 2 en la plaza de San Pedro sobre el simbolismo del agua en el Bautismo.
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Continuando con la reflexión sobre el Bautismo, hoy me gustaría detenerme en los ritos centrales, que tienen lugar en la pila bautismal.
Consideremos ante todo el agua, sobre la cual se invoca el poder del Espíritu para que tenga la fuerza de regenerarse y renovarse (véase Jn 3: 5 y Tt 3: 5). El agua es matriz de vida y de bienestar, mientras su falta provoca la extinción de toda fecundidad, como ocurre en el desierto; el agua, sin embargo, también puede ser causa de muerte, cuando sumerge en sus olas o cuando en grandes cantidades arrolla todo; finalmente, el agua tiene la capacidad de lavar, limpiar y purificar.
A partir de este simbolismo natural universalmente reconocido, la Biblia describe las intervenciones y las promesas de Dios a través del signo del agua. Sin embargo, el poder de perdonar los pecados no reside en el agua misma, como explicaba San Ambrosio a los recién bautizados: «Has visto agua, pero no todas las aguas curan: cura el agua que tiene la gracia de Cristo». […] La acción es del agua, la eficacia es del Espíritu Santo «(De sacramentis 1,15).
Por lo tanto, la Iglesia invoca la acción del Espíritu sobre el agua «para que los sepultados con Cristo en su muerte, por el Bautismo, resuciten con él a la vida.» (Rito del Bautismo de los Niños, n. 60). La oración de bendición dice que Dios ha preparado el agua «para ser signo del bautismo» y recuerda las principales prefiguraciones bíblicas: sobre las aguas de los orígenes aleteaba el Espíritu para hacerlas germen de la vida (cf. Gn 1,1-2); el agua del diluvio marcó el final del pecado y el comienzo de una nueva vida (véase Gen 7: 6-8,22); a través de las aguas del Mar Rojo, los hijos de Abraham fueron liberados de la esclavitud de Egipto (véase Ex 14: 15-31). En relación con Jesús, recordamos el bautismo en el Jordán (véase Mt 3, 13-17), la sangre y el agua derramada desde su costado (véase Jn 19, 31-37), y el mandato a los discípulos de bautizar a todos los pueblos en nombre de la Trinidad (cf. Mt 28,19). Fuertes de esta memoria, se le pide a Dios que infunda en el agua de la pila la gracia de Cristo muerto y resucitado (cf. Rito del Bautismo de los Niños, n. ° 60). Así, este agua se transforma en agua que lleva consigo la fuerza del Espíritu Santo. Y con esta agua con la fuerza del Espíritu bautizamos a la gente, bautizamos a los adultos, a los niños, a todos.
Una vez santificada el agua de la pila es necesario disponer el corazón para acceder al Bautismo. Esto sucede con la renuncia a Satanás y la profesión de fe, dos actos estrechamente relacionados entre sí. En la medida en que digo «no» a las sugestiones del diablo, -el que divide-, puedo decir «sí» a Dios que me llama a conformarme a Él en pensamientos y obras. El diablo divide; Dios une siempre a la comunidad, a la gente en un pueblo solo. No es posible adherirse a Cristo poniendo condiciones. Es necesario separarse de algunos vínculos para poder abrazar otros. O estás bien con Dios o estás bien con el diablo. Por eso la renuncia y al acto de fe se hacen al mismo tiempo. Es necesario cortar los puentes, dejándolos atrás, para emprender el nuevo Camino que es Cristo.
La respuesta a las preguntas – «¿Renuncias a Satanás, a todas sus obras y a todas sus seducciones?», está formulada en la primera persona del singular: «Renuncio». Y de la misma manera se profesa la fe de la Iglesia, diciendo: «Creo». Yo renuncio y yo creo: esto está en la base del bautismo. Es una decisión responsable, que es necesario traducir en gestos concretos de confianza en Dios. El acto de fe presupone un compromiso que el Bautismo mismo ayudará a mantener con perseverancia en las diferentes situaciones y pruebas de la vida. Recordemos la antigua sabiduría de Israel: «Hijo, si te presentas para servir al Señor, prepárate para la tentación» (Sir 2: 1), es decir, prepárate a la lucha. Y la presencia del Espíritu Santo nos da fuerzas para luchar bien.
Queridos hermanos y hermanas, cuando metemos la mano en agua bendita –entrando en una iglesia tocamos el agua bendita- y hacemos la señal de la Cruz, pensemos con alegría y gratitud en el bautismo que hemos recibido, -esta agua bendita nos recuerda el bautismo- y renovemos nuestro «Amén», -“Estoy contento”-, para vivir inmersos en el amor de la Santísima Trinidad”.
Santa Gianna: Misa en Acción Católica
Este sábado 28 a las 11.00 se realizará la misa en honor a Santa Gianna Beretta Molla. En la celebración se hará bendición para mujeres embarazadas y bebés, al tiempo que agradecerá por el don de la vida.
La Acción Católica Argentina (Paraná) invita para celebrar “a quien por medio de toda su vida nos enseña que toda vida vale”.
La Misa será en la Sede Arquidiocesana de Acción Católica (Buenos Aires 377).









