Mons. García: Hay que superar la «falta de sintonía» entre Iglesia y jóvenes

El obispo de San Justo, monseñor Eduardo Horacio García, en ocasión de su participación en la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, se pronunció sobre el capítulo V de la primera parte del documento preparatorio.

 

Con el título “El deseo de una Iglesia auténtica”, el prelado recordó que el documento preparatorio advierte que «un número considerable de jóvenes que proviene de áreas muy muy secularizadas ni piden nada a la iglesia porque no la consideran un interlocutor válido para su existencia», y afirmó que “esto no es simplemente un dato de la realidad sino una fragilidad en nuestra misión». Por otro lado, citó la exhortación Evangelii Gaudium, que nos desafía a «ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores».

 

El obispo destacó la opción preferencial por los pobres y los jóvenes que proponen las Conferencias Episcopales Latinoamericanas desde Medellín hasta Aparecida. En ese sentido, y citando el documento de Medellín, sostuvo: «La Iglesia ve en los jóvenes la permanente renovación de la vida humana… la Iglesia se reconoce a sí misma en la juventud, la cual es símbolo de la misma Iglesia llamada a una renovación permanente en la fe para la renovación de toda la humanidad».

 

“No podemos pasar por alto que muchos jóvenes experimentan la Iglesia fuera del contexto histórico y contraria a las posibilidades de una autónoma y libre organización de la propia vida y de la sociedad. Su estructura, organización, modos de proceder, lenguaje, razonamientos empleados, rutinas celebrativas fuera de la vida, devociones que perpetúan en ciertos casos una especie de mentalidad anacrónica, mágica y mercantilista, les resultan incomprensibles y terminan siendo una dificultad a la hora de la evangelizar”, consideró.

 

Monseñor García afirmó que “para superar la presente ‘situación de falta de sintonía’ entre la Iglesia y los jóvenes, no basta con crear estrategias pastorales, sino que es necesario tomar la juventud como un ‘lugar teológico’. La juventud no es un área pastoral más sino una etapa de la vida inevitable e imprescindible por la que todos pasamos, ese espacio desde el que Dios se manifiesta de un modo original y desde donde podemos realizar nuestra reflexión y repensar creativamente nuestra praxis eclesial”.

 

Al respecto, explicó que “tomar la juventud como ‘lugar teológico’ implica recuperar la experiencia original cristiana enraizándola en los dinamismos antropológicos propios de la juventud con una hermenéutica orientada a repensar la expresión de la doctrina y la teología de modo que la «Buena Noticia» sea significativa y significante”.

 

“La fe cristiana se expresa siempre en las culturas humanas; y en la juvenil, el trabajo pastoral necesita orientarse no tanto por el contenido y objeto de la propuesta cristiana, de la cual nadie duda, cuanto por la condición existencial de los destinatarios de modo de poder superar las rupturas entre expresiones de fe heredadas y la cultura que emerge”, enfatizó.

 

Finalmente, advirtió que la ‘Encarnación’ pone de manifiesto que “para conocer a Dios no hay que huir de lo humano” y que “la revelación no trata de introducir algo externo al hombre, sino ayudarlo a «dar a luz» su intimidad más radical habitada por Dios”. Por eso, “es necesario promover una pastoral que ayude a comprender las preguntas vitales y a lanzarlas más allá de respuestas estereotipadas”, consideró. La propuesta cristiana, añadió, “la deben experimentar los jóvenes como un desafío a dar respuesta a esa provocadora apuesta de Dios, ‘cada uno con su vida a cuestas’ desde una experiencia de fe personalizada, personalizante y encarnada”.

 

Finalmente, sostuvo que “asumir la juventud como ‘lugar teológico’ nos obliga a tener en cuenta los signos, modos y procesos comunicativos con los que la conciencia juvenil comprende la propia existencia dentro de la comunidad humana”.

 

“La fuerza de lo afectivo, lo vincular, la identificación, lo veraz, propios de esta etapa, nos exige que la norma, la prescripción y el mero cumplimiento creadores de una pertenencia eclesial pasiva o de corte meramente ritualista den paso al ‘kerigma y a la pasión por el Reino’ como ámbitos desde los cuales se dé la identidad, la pertenencia y el protagonismo que los anime a vivir con audacia profética el compromiso social cotidiano”, destacó.

 

“Jesucristo es una ‘novedad cargada de vida y sentido’. Asumir la juventud como ‘lugar teológico’ nos llevará a pensar no sólo lo que queremos decirles y cómo decirlo, sino a dejar que sus modos de vivir y comunicarse nos lleven a una ‘conversión pastoral profunda’ que se anime a transformar drásticamente formas ya caducadas y envejecidas. Una opción por los jóvenes es un llamado a encarnar o fundir –sin confundir– esta ‘nueva y presente carne humana’ con la vida y salvación ofrecidas gratuitamente por Dios en Jesús”, finalizó.

 

FUENTE: AICA

Asamblea de Acción Católica en San Juan: misa de envío

La Acción Católica Arquidiocesana se prepara para participar este fin de semana de la 29º Asambleas Federales, en esta ocasión en San Juan. Por ello nuestro arzobispo, Mons. Juan Alberto Puiggari, presidirá este jueves 11 de octubre la misa de envío a partir de las 20.00 en la sede de Acción Católica (Buenos Aires 377).

 

Cada tres años (en algunas ocasiones excepcionales fueron cuatro) la Acción Católica del país se reúne en una diócesis, para celebrar juntos la fe, dar testimonio de la vocación y manifestar el compromiso misionero que nace desde nuestro propio carisma. Participan de ella delegaciones de las 930 comunidades donde Acción Católica está presente en la Argentina.

 

Durante tres días todos los miembros de la Institución a lo largo y ancho de la patria se unen para rezar juntos, celebrar la Eucaristía, dar gracias por los dones recibidos y “pedir que Jesús anime nuestros pasos misioneros en las distintas realidades donde los laicos vivimos nuestra vida”.

 

Desde 1931, ininterrumpidamente, la Acción Católica Argentina, ha venido celebrando esta instancia institucional en las distintas formas que ha previsto el Estatuto a lo largo de los años. Primeramente para las Asociaciones, luego para sus Ramas y en la actualidad para expresión orgánica de la Acción Católica “una”. En ella se renuevan las autoridades de la conducción nacional que han de animar la vida institucional en el período que comienza por  tres años.

 

Fiesta Patronal Nuestra Señora de Pompeya

 

Este sábado 13 de octubre la parroquia Nuestra Señora de Pompeya celebra su Fiesta Patronal. A las 19.00 será la procesión y luego a las 19.30, misa.

Al día siguiente, domingo 14, se invita al almuerzo patronal a partir de las 12.00.

Durante la novena, que se desarrolla bajo el lema “Con María, a Jesús pedimos el Espíritu”, a las 18.30 hay Adoración y Rosario y a las 19.00, misa.

 

Homilía en la Fiesta Patronal Arquidiocesana

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

FIESTA PATRONAL DE LA ARQUIDIÓCESIS DE PARANÁ.

7 DE OCTUBRE DE 2018

 

Queridos Hermanos:

            El papa Francisco, en su Exhortación Evangelii gaudium, señala fundamentalmente dos aspectos de la Virgen: acompaña a sus hijos en el caminar como pueblo y  comparte su historia,  formando parte de su identidad.

Estas dos dimensiones las vemos claramente reflejada en nuestra querida Madre, bajo esta advocación de Nuestra Señora del Rosario.

Desde el comienzo de su historia, el primer grupo de pobladores se nuclea en torno de una humilde capilla dedicada a esta advocación y ubicada en un lugar llamado «Baxada del Paraná», a orillas del río. En 1730 se crea allí una parroquia. El amor a la Virgen es el lazo de unidad y factor de progreso.

Por eso con gratitud y justicia la reconocemos como fundadora y Patrona de nuestra ciudad.

No podemos olvidar la importancia de Su presencia en nuestra historia. Ella fue el elemento aglutinante y de poderosa presencia, que con su fina maternidad cobijó a sus hijos en su crecimiento. Junto a Ella nació Paraná; por eso nació cristiana,  hija de Dios.  Es el alma viviente de nuestro pueblo.  De los brotes de su estirpe surgieron hombres y mujeres  de vigor audaz y de temple heroico quienes dijeron Sí a Dios  y con Él a las exigencias de los hombres y del tiempo; santidad oculta, silenciosa que fue entretejiendo nuestra historia.( Consagración)

Y si  recordamos la  historia más cercana, cómo olvidar que ante su venerada imagen rezó un santo, el querido San Pablo II, el 9 de abril de 1987 , el cual nos animaba a comprometernos en una nueva evangelización, tarea que con esfuerzo estamos intentando realizar con la implementación de las Conclusiones del III Sínodo Arquidiocesano, con el deseo que nuestras Parroquias tengan un renovado impulso misionero, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida  al servicio de una Vida plena para todos.

Por eso, en esta tarde, nos reúnen sentimientos de gratitud, de devoción filial y de amor inmenso  a Nuestra Madre, la Santísima Virgen del Rosario.

Hoy queremos darles gracias, en primer lugar a Dios, fuente de toda bendición y a  María, por su protección maternal a lo largo de nuestra historia, a la vez que le pedimos por todas nuestras necesidades materiales y espirituales de nuestro pueblo.

A lo largo de todo el año, nuestra pastoral ha estado marcada por dos temas, que nos han hecho vivir en sintonía con  las preocupaciones del Santo Padre Francisco. VOCACIÓN y SANTIDAD.

La figura de nuestra Madre nos ilumina. En dónde está  su grandeza?. Jesús nos lo dice: “¿Quién es mi madre y mis hermanos? … pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre (cf. Mt.12, 48-50).

Gabriel le dijo a María: “Has hallado gracias delante de Dios, Él te eligió desde toda la eternidad para ser madre de Su Hijo”. No estaba en los planes de ella, pero no dudó: “que se haga en mí, según tu palabra, soy la servidora del Señor”.

María aceptó, con humildad y confianza, el plan de Dios, el Señor hizo maravillas y nosotros la proclamamos “Bienaventurada”, “Bendita”.

Hermanos, el Señor tiene para cada uno de nosotros un plan. A todos, sin excluir a nadie, Dios lo llamó  a la vida (vocación), le dio este don magnífico  para cumplir una misión determinada para la gloria de Dios, para la redención en Jesucristo y para la construcción de este mundo.

Qué nadie crea que su vida no vale, que no tiene sentido,  que no puede aportar nada. La vida del niño por nacer, la vida de los ancianitos, de los enfermos, de los excluidos por la sociedad, de todos, sin excepción de nadie, es un don de Dios y está llamado a cumplir una misión, todas necesarias.

Hay que pedirle a la virgen que nos ayude como ella, a decirle siempre “si” a Dios, a sus planes, no a los nuestros, tantas veces marcados por el egoísmo,  la pereza y la indiferencia.  Tenemos que sentirnos llamados,  y como María, cada día decirle “Fiat”e involucrarnos en la evangelización y en la construcción de la sociedad

Pero este llamado de Dios  supone un compromiso que tiene que dirigir toda la vida cristiana: « Ésta es la voluntad de Dios: vuestra santificación » (1 Ts 4,3). Es un compromiso que no afecta sólo a algunos cristianos: « Todos los cristianos, de cualquier clase o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección del amor »16]. ( Novo Millenio Ineunte”)

En la presentación de las Conclusiones del Sínodo decíamos que queremos, con la gracia de Dios, ser una Iglesia santa, y esto es más que nunca una urgencia pastoral, como nos acaba de recordar Francisco

Poner la programación pastoral bajo el signo de la santidad es una opción llena de consecuencias. Significa expresar la convicción de que el Bautismo es una verdadera entrada en la santidad de Dios, por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu. Por eso sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. Querer ser santo es recorrer  el camino del Sermón de la Montaña: « Sed perfectos como es perfecto mi Padre celestial » (Mt 5,48).

Francisco, en su Exhortación Apostólica “Gaudete et Exsultate” nos decía que su objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad procurando encarnarlo en el contexto actual con sus riesgos, desafíos y oportunidades.

Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada para pocos…” No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. ¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales ( G.E. n.14).

“En la Iglesia, santa y compuesta de pecadores, encontrarás todo lo que necesitas para crecer hacia la santidad. El Señor la ha llenado de dones con la Palabra, los sacramentos, los santuarios, la vida de las comunidades, el testimonio de sus santos…(Is 61,10)” (G.E, n.16)

Nuestro querido Papa Emérito, Benedicto, nos decía: “la santidad no consiste en no equivocarse o no pecar nunca. La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disponibilidad para volver a comenzar”.

La santidad no es una obra del hombre, no podemos con nuestra fuerza…Tenemos que alejarnos de la tentación del pelagianismo. Nada podemos sin la gracia de Dios, por eso el Señor ha elegido a algunos hombres, sacados entre los hombres y puesto al servicio de ellos, para ser  instrumentos de la Palabra, de la gracia y de la caridad. Somos los sacerdotes, que sin mérito de nuestra parte, hemos sido elegidos para hacer presente en el tiempo y espacio la misión de Jesús.

Por eso, mis hermanos, les pido que recen por nosotros, para que seamos santos, como nos quiere Él, que nos eligió, y recen por el aumento de las vocaciones sacerdotales y consagradas. Pidamos con confianza y sin cansarnos por María: para que el Señor envíe servidores para tu pueblo.

Una vez más se impone “contemplar a María“ porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos.

Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…». (E.G. n.176)

Para entrar en esta corriente de santidad personal y comunitaria y en este momento difícil de la Iglesia, como nos lo ha pedido el Papa, los invito  a todos a que no abandonemos o retomemos el rezo del santo Rosario, para que, en la Escuela de María, aprendamos a ser discípulos-misioneros de Jesús.

No hay santidad sin oración

¡El Rosario es una escuela de oración! ¡El Rosario es una escuela de fe!

Por medio del Rosario  queremos descubrir a nuestra generación — perpleja y destrozada — por un mundo contradictorio, que hay un oasis siempre a mano  para restaurar el alma  y retomar el camino de las

Cumbres.  Este oasis es la oración. —Queremos aprender a orar y enseñar a orar.  Será nuestro mejor aporte a la salvación del mundo y a la solución de tantos problemas que afectan a la Iglesia y a nuestra sociedad.

Madre querida: cuida a tus hijos, te pedimos hoy especialmente por los que más sufren como consecuencia de las dificultades del momento. Te pedimos que defiendas toda vida y la educación de nuestros niños y jóvenes.

Despierta en Nuestra Iglesia un deseo de renovación, misión y santidad que nos permita restaurar todo en Cristo para gloria de Dios y el bien de cada uno de nuestros hermanos

Que así sea

 

+ Juan Alberto Puiggari

Arzobispo de Paraná

 

 

 

 

 

 

 

Caminando con María

Este sábado 6 a partir de las 21.30 desde diferentes puntos de la ciudad se invita a la propuesta “Caminando con María”.

A partir de ese horario se saldrá simultáneamente desde las parroquias San Miguel, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de la Piedad, Sagrado corazón, Don Bosco hacia la Plaza 1 de mayo,  que será el punto de encuentro de la Vigilia a Nuestra Madre. Habrá Adoración, Bandas y Servicio de Cantina.

“Sí a la Educación Sexual”

Desde las Comisiones Episcopales de Educación y la Comisión Episcopal de Laicos y Familia (CELAF) se dio a conocer el miércoles 3 un documento titulado “Sí a la Educación Sexual”.

En  el  escrito se indica que “la educación sexual, como toda verdadera educación, debe formar los corazones y las conciencias de nuestros jóvenes en orden a un crecimiento humano y cristiano pleno y armónico”.

A continuación compartimos el texto completo.

Sí a la educación sexual

La educación sexual se encuentra hoy sobre la mesa del diálogo político, social, cultural y educativo en nuestra Argentina. El reciente debate mostró que el aborto no constituye ninguna solución, sino que es un drama humano personal y social. Hemos tomado conciencia de que hay que comenzar por la educación sexual que integre todas las dimensiones de la persona. Se pudo observar, además, que hay consenso de que dicha educación no debe limitarse a “saber qué hay que hacer para que una joven no quede embarazada”, o a conocer el cuerpo de varones y mujeres como quien meramente conoce el funcionamiento de un dispositivo, sino que esa educación debe ser integral, vale decir, de toda la persona: su espiritualidad, sus valores, sus emociones, sus pensamientos, su contexto social, económico, familiar y obviamente su cuerpo y su salud. Debe ser una educación para el amor, que incluya la sexualidad pero que no se circunscriba solo a ella. Una educación así es, además, un camino excelente para prevenir el aborto, la iniciación sexual precoz, las enfermedades de transmisión sexual, la violencia y el abuso sexual.

Estamos convencidos de que debemos dar nuevos pasos para fortalecer la educación sexual en el ámbito intrafamiliar y escolar. A ello nos anima el papa Francisco en Amoris laetitia, donde afirma con claridad “Sí a la educación sexual”. [1] Se trata de una educación sexual positiva, progresiva e interdisciplinar, como nos recuerda también la enseñanza de la Iglesia[2]. Solo una buena educación permite tomar decisiones libres y responsables.

Muchas instituciones educativas, desde hace tiempo, habían implementado la educación sexual pero por múltiples causas, en varias de ellas no han emprendido esa tarea de manera sistemática. Son necesarios proyectos transversales que incluyan la infancia y la adolescencia de nuestros alumnos y alumnas y se extiendan a la comunidad educativa, articulando aspectos biológicos, psicológicos, culturales, sociales, afectivos, éticos y religiosos.

La escuela pública en general y la católica en particular, pueden apoyar la insustituible tarea y derecho que tienen los padres a la educación sexual de sus hijos e hijas, con elementos teóricos, científicos y pedagógicos, aprovechando el hecho de que los niños, niñas y adolescentes pasan mucho tiempo en las instituciones educativas. Sin embargo, es muy importante que los chicos y chicas reciban en la escuela un mensaje coherente, alineado, complementario, respecto de aquel que reciben en el hogar. En ese sentido, la educación sexual integral debe respetar la libertad religiosa de las instituciones, y la libertad de conciencia, derecho sagrado e inalienable que debe ser siempre custodiado[3].

Nuestra fe cristiana y católica ofrece una visión de la persona humana muy valiosa, amplia e integral. Es una contribución al bien de todos que estamos llamados a ofrecer[4]. Varón y mujer son creados por Dios con la misma dignidad y como tales realizan su vocación de ser imagen de Dios “no sólo como personas individuales, sino asociados en pareja, como comunidad de amor”[5]. La sexualidad humana nos señala que la persona se realiza en el don de sí misma a los demás[6] y en este contexto el erotismo aparece como manifestación específicamente humana de la sexualidad, en él se puede encontrar “el significado esponsalicio del cuerpo y la auténtica dignidad del don” [7]

La educación sexual, como toda verdadera educación, debe formar los corazones y las conciencias de nuestros jóvenes en orden a un crecimiento humano y cristiano pleno y armónico por eso reclamamos el derecho a educar a nuestros niños, niñas y jóvenes de acuerdo al propio ideario y convicciones éticas y religiosas, confiando en que un diálogo verdadero y democrático nos llevará a incrementar el encuentro y la amistad social.

 

3 de octubre de 2018

 

Comisión Episcopal de Laicos y Familia

Comisión Episcopal de Educación

 

Oficina de Prensa

Conferencia Episcopal Argentina

 

[1] Francisco, Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris Laetitia, 280.

[2] Concilio Vaticano II, Declaración Gravissimum educationis, 1.

[3] Cf. Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

[4] Comisión Episcopal de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Argentina, La Educación de la sexualidad en las escuelas, 2006, II,5.

[5] Congregación para la Educación Católica. Orientaciones Educativas sobre el Amor Humano. Pautas de educación sexual, 26.

[6] Cf. Gaudium Spes, 24.

[7] AL 151

Fiesta Patronal San Francisco de Borja

En el marco de las celebraciones por la Fiesta Patronal de San Francisco de Borja, este viernes 5 la comunidad invita a la Presentación de la Revista de Edición Especial 125 años y muestra de fotos y a la medianoche, se cantará el Feliz Cumpleaños al Santo Patrono.

En tanto, el sábado 6 será la misa y procesión a partir de las 16.30 y luego actuará la Banda de Policía.

El domingo 7 será a las 12.30 el almuerzo patronal.

Escuchar nota a Padre Marcelo Rueda

 

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Encuentro de Espiritualidad Jesús Divina Misericordia

Bajo el lema “Misericordia Camino de Santidad en el Año Vocacional” este sábado 6 se realizará una charla a cargo de Monseñor Juan Alberto Puiggari y el Padre Daniel Ponce.

El encuentro será en el Seminario a partir de las 8.30, momento de la recepción.

A las tres de la tarde, hora de la Misericordia, se rezará el Rosario de la Misericordia, meditación y contemplación de la Pasión de Jesús.  A las 16.00, se rezará la misa.

 

Escuchar nota a Lucia de Muzachiodi

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Escuelas que Peregrinan a Catedral

En ocasión de la celebración Patronal de la Arquidiócesis algunas escuelas peregrinan hasta la Catedral durante los días de la novena en preparación.

El objetivo de esta actividad es la de renovar el amor a la Virgen y conocer su historia que está ligada a la Fundación de la ciudad de Paraná.Según se indicó desde la Junta Arquidiocesana de Educación las escuelas que se movilizarán, sea con algunos cursos o por ciclos, hasta el momento serían las siguientes:

 

Martes 2:

– San Benito Abad

– San Alberto Hurtado.

– Instituto Seminario Arquidiocesano.

– Nuestra Señora de Lujan

 

Miércoles 3: Santa Rafaela y Nuestra Señora de la Esperanza.

 

Jueves 4: Nuestra Señora de Lujan.

 

Viernes 5:

– Medalla Milagrosa

– Escuela Nº 17 José Gazzano

– Instituto MRLP

– Escuela Primaria Nº 88 María Auxiliadora

– Instituto Plaza Mayor (Primaria y Secundaria)

– Instituto Santa Teresita.

Vida Diocesana

Mediante decreto Monseñor Juan Alberto Puiggari concedió al  Pbro. Ramón Zapata licencia temporal en el cargo de Párroco de la Parroquia San José de Feliciano. Asimismo, a través de otro decreto designó al Pbro. Horacio Alejandro Correa como Administrador Parroquial de San José de Feliciano mientras dure la licencia del párroco.