Colecta Anual de Cáritas: “Tu compromiso acorta distancias”

Bajo el lema «Tu compromiso acorta distancias», el fin de semana del 11 y 12 de junio se realizará una nueva edición de la Colecta Anual de Cáritas.

Cada año la Colecta se realiza con un lema que invita a la reflexión solidaria y la campaña presenta historias de trabajo comunitario que muestran, a modo de ejemplo, la acción transformadora de Cáritas en todo el país.

El presidente de Cáritas Argentina, Mons. Carlos Tissera, reflexionó: “la pandemia nos obligó a distanciarnos para preservar la salud. Pero también se ha padecido grandemente la distancia de la indiferencia o peor, la distancia del descarte, del ninguneo, de la injusta desigualdad de oportunidades, de la discriminación, y tantas formas de división entre nosotros. Esta Colecta Anual es una oportunidad para comprometernos para acortar distancias.”

Esto es, explica, “mirar cara a cara, mirar a los ojos de las personas de carne y hueso que están traspasados por una carencia de salud, de un trabajo, de comida saludable, de afecto, de contención, falta de cuidado en sus fragilidades, sus adicciones, sea cual fuere su edad, su procedencia, su credo o cualquier otra particularidad personal y social ´Tu compromiso acorta distancias`. Esta es una invitación a hacernos prójimos, es decir a hacernos próximos”, concluye Tissera.

Cómo colaborar

Para donaciones en efectivo se repartirán sobres y urnas en las Parroquias, Capillas, Colegios, etc.

Por transferencia o depósito bancario:

Alias: CARITAS.PARANA

Resultados de la Colecta 2021

Según se informó, el año pasado la Colecta de Cáritas arrojó un resultado de 4.270.865,75 a nivel Arquidiocesano. Este total se divide en tres. Un tercio vuelve a Cáritas Nacional, otro queda en las Cáritas Parroquiales y el otro en Cáritas Arquidiocesana.  Este último fue destinado a los distintos proyectos parroquiales presentados y aprobados.

En Junio, Radio Corazón renueva su programación

Llega un nuevo mes y Radio Corazón presenta novedades en su programación que incluye la actualización de su aplicación, cambios en la estética de su aire y modificación de la grilla de programación.

Desde el lunes, nuevas temporadas de los espacios de formación, nuevos proyectos explorando el formato Podcast que podrás escuchar en la programación o cuando quieras.

Para poder disfrutar mejor de toda la programación, se recomienda bajar o actualizar la aplicación o bien visitar la web y redes sociales.

Rosario por la Paz

Este martes 31 de mayo, a las 13:00 de Argentina, el Papa Francisco presidirá el rezo del Santo Rosario por la Paz y el fin de la guerra en todo el mundo, especialmente en Ucrania, que enfrenta una invasión a manos de Rusia desde el 24 de febrero de este año.

El Santo Padre liderará el rezo de la oración mariana ante la imagen de la Virgen Reina de la Paz, que se encuentra en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, el lugar adonde suele ir a rezar antes y después de cada uno de sus viajes internacionales.

Encuentro Nacional de Delegados y Formadores para el Diaconado Permanente en Argentina

Convocados por la Subcomisión encargada de los Diáconos Permanentes de la Conferencia Episcopal Argentina y organizado por el Secretariado Nacional de Diaconado Permanente, se realizó en Buenos Aires un nuevo encuentro Nacional de Delegados y Formadores de Diáconos Permanentes. Participaron del mismo, tres obispos, los miembros del Secretariado Nacional y 45 delegados y formadores de 32diócesis del país. De la Arquidiócesis participaron el P. Mario Taborda, integrante del equipo para la formación de los diáconos permanente y el diácono Luis Gómez.

El eje central del Encuentro estuvo en la presentación de los documentos recientemente publicados por la CEA en relación con el diaconado permanente: “Plan de formación de los diáconos permanentes en Argentina”; “Plan de estudios” y “Directorio de ministerio y vida de los diáconos permanentes en Argentina”.

Para ubicar su importancia, se reflexionó sobre el significado de estos textos oficiales en el desarrollo y crecimiento actual del diaconado en Argentina, buscando delinear las metas de una nueva etapa que estará caracterizada por la implementación y la profundización de lo que el Episcopado Argentino ha dispuesto como camino de formación inicial y permanente de esta realidad ministerial en el país.

En este contexto se trabajó sobre el Plan de formación inicial y especialmente sobre el Plan de formación académica que hay que implementar en todos los centros de formación del país.

El Directorio de Ministerio y Vida, será presentado en un encuentro virtual abierto que tendrá lugar el domingo 9 de octubre por la tarde y durante todo el lunes 10 de octubre (feriado nacional). Por último, la tarde del 25 de mayo el Secretariado nacional se reunió para analizar las propuestas de las metas a desarrollar en el futuro inmediato para el país.

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

El sábado 18 de junio a las 16:00 se realizará en la Arquidiócesis la Celebración de la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este año, la celebración cambia de lugar, debido a los arreglos que están realizando sobre calle Su Santidad Francisco y en Plaza de Mayo.

En esta ocasión será en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, desde donde partirá la procesión hacia la Parroquia San Miguel por Alameda de la Federación. Ese día, será la única Misa por la tarde en la ciudad de Paraná.

Fiesta Patronal del Seminario

Este domingo 5, el Seminario celebra su Fiesta Patronal. Ese día, se realizará la Misa a las 11:00 y luego a las 13:00 se compartirá un almuerzo para el cual están a la venta las tarjetas. También habrá una visita guiada por el Seminario.

Este año además, el seminario que está bajo la advocación de Nuestra Señora del Cenáculo, celebra los 70 años del edificio en dónde actualmente se encuentra.

Encuentros de Formación en Doctrina Social de la Iglesia

La Delegación de Pastoral Familiar invita a la charla que dará el Pbro. Gustavo Irrazábal sobre Doctrina Social de la Iglesia y familia. Será el miércoles 1 de 19:00 a 20:30. 

La actividad es organizada en conjunto por la Delegación Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Paraná y el Instituto Acton.

Además del miércoles 1, de junio habrá otras charlas los días miércoles 8, lunes 13 y miércoles 15 en el horario de 19:00 a 20:30.

Quienes deseen participar de estos encuentros, que se desarrollarán por Zoom, deberán inscribirse en:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfDPFq98quJSB-Xd0a6VF1Dsl5dLqrcYXu_4zZZYlEf2hvD9A/viewform;

Fiesta Patronal del Seminario

Este viernes 27  inicia la novena de Pentecostés y con ella la preparación a la Fiesta Patronal del Seminario, que está bajo la advocación de Nuestra Señora del Cenáculo. Este año además, el seminario celebra los 70 años del edificio en dónde actualmente se encuentra.

Los temas de la Novena, son los siguientes:

Viernes 27: “El Espíritu Santo, motivo de la alegría cristiana”

Sábado 28: “El Espíritu Santo impulsa y anima la misión de los primeros cristianos”.

Domingo 29: “Solemnidad de la Ascensión del Señor”.

Lunes 30: “El Espíritu Santo, desciende por la imposición de las manos”.

Martes 31: Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María. “María, llena del Espíritu Santo, canta su Magníficat”. 

Miércoles 1: “El Espíritu Santo, los ha constituido como guardianes del rebaño”.

Jueves 2: “El Espíritu Santo, artífice de la unidad”.

Viernes 3: “El Espíritu Santo, infunde amor en el corazón del discípulo”.

Sábado 4: “La Virgen, llena del Espíritu Santo, nos invita a recibirlo en nuestro corazón del discípulo”

En tanto, el domingo 5, día de la Fiesta Patronal, se realizará la Misa a las 11:00 y luego a las 13:00 se compartirá un almuerzo para el cual están a la venta las tarjetas. También habrá una visita guiada por el Seminario.

Las tarjetas pueden solicitarse al:

  • 343 6223972
  • 343 4539161

Misa por el Día de los Jardines de Infantes

Este viernes 27 se realizará la Misa por el Día de los Jardines de Infantes. Estará presidida por Monseñor Juan Alberto Puiggari y tendrá lugar en la Parroquia “Santa Ana” (Garrigó 1113) a partir de las 19:00.

Desde la Junta Arquidiocesana de Educación Católica animaron a las colegas del interior que no puedan asistir, a reunirse en sus parroquias y celebrar la misa simultáneamente.

Te Deum: Homilía de Mons. Puiggari





Presidido por Monseñor Juan Alberto Puiggari, este miércoles 25 tuvo lugar el Te Deum en el marco del 212° aniversario de la Revolución de Mayo.  La Catedral Metropolitana fue el ámbito en el que se desarrolló la celebración que contó con la presencia del gobernador de Entre Ríos, Cr. Gustavo Bordet; la vicegobernadora, Lic. María Laura Stratta; la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Dra. Susana Medina y el  intendente Adán Bahl, entre otras autoridades. Asimismo también estuvieron presentes representantes de fuerzas armadas y de seguridad.
Monseñor Puiggari  durante la homilía expresó que “toda celebración patria presenta una mirada al pasado en el que reconocemos nuestras raíces; una vivencia del presente que nos compromete y nos lleva a examinar nuestros logros, pero también nuestros límites y carencias; y una mirada hacia el futuro, que nos llama al compromiso de todos para construir una Argentina mucho mejor para las futuras generaciones”.
El arzobispo elevó su agradecimiento por la “posibilidad de volver a encontrarnos en esta iglesia Catedral para orar por la Argentina. El largo período de cuarentena que hemos vivido a consecuencia de la pandemia ha calado hondo en todos nosotros. Ciertamente, no somos los mismos”.
 

En este sentido, remarcó que  Es tiempo de valorar la vida austera y las cosas sencillas que nos dan felicidad. Es tiempo de agradecer por la familia, revalorizar la comunidad, el barrio, las redes sociales de amistad y solidaridad.
Más adelante destacó que “tenemos que pensar la Argentina de los próximos 100 años, salir de la mirada cortoplacista; necesitamos un proyecto de país, reafirmando  nuestra identidad común, estableciendo políticas públicas con consensos fundamentales que se conviertan en referencias para la vida de la Nación y puedan subsistir más allá de los cambios de gobierno, para lo cual hay que mirar el pasado de nuestra historia”.
 
Sobre el final aseveró que “recibimos la Patria como un legado maravilloso y una tarea inacabada. Todos somos constructores y responsables de su futuro.  No esperemos a ver que hacen los otros, no miremos con indiferencia lo que no nos toca, despertemos de la inmadurez de pretender un estado paternalista. La Argentina es obra de todos, que se hace con el deber de cada día, hecho con esfuerzo, con honestidad, pensando más en los otros que en el propio interés. Actitud que supone heroísmo para no cansarse, para no claudicar, para comenzar cada mañana, en nuestro lugar, para creer y esperar que con la Gracia de Dios otra Argentina es posible legar a nuestros hijos”.
El texto completo, puede leerse aquí.

Queridos hermanos:

Nos hemos reunido para  celebrar la memoria de un acontecimiento que nos define como pueblo. En cuanto hecho histórico, lo recibimos como algo que nos es dado, y que debemos actualizarlo para definir, desde él, nuestra identidad y proyectarnos como Nación. Toda celebración patria presenta una mirada al pasado en el que reconocemos nuestras raíces; una vivencia del presente que nos compromete y nos lleva a examinar nuestros logros, pero también nuestros límites y carencias; y una mirada hacia el futuro, que nos llama al compromiso de todos para construir una Argentina mucho mejor para las futuras generaciones.

Damos gracias al Señor por la posibilidad de volver a encontrarnos en esta iglesia Catedral para orar por la Argentina. El largo período de cuarentena que hemos vivido a consecuencia de la pandemia ha calado hondo en todos nosotros. Ciertamente, no somos los mismos… Extrañamos a hermanas y hermanos que han perdido la vida en este tiempo. A muchos no los hemos podido despedir como hubiésemos querido. Pero los que estamos aquí  tampoco somos los mismos de ayer. Un verdadero torbellino ha pasado (y tal vez sigue pasando) en medio nuestro. En esos momentos difíciles el Santo Padre Francisco nos advertía que nadie iba a salir igual, o saldríamos mejores o peores. Es un buen momento para que como sociedad, nos examinemos.

  Nos ha cambiado la vida, y un primer sentimiento que nos une hoy, es hacer memoria doliente junto a quienes han sufrido durante estos últimos meses la muerte de seres queridos, la enfermedad y sus secuelas, la pérdida de fuentes laborales y la precariedad económica. Para muchas personas este tiempo  ha causado un importante deterioro en su ánimo y salud mental, especialmente en los jóvenes y ancianos. Todo esto se ve incrementado cuando ha afectado a las familias más pobres.

 Es tiempo de valorar la vida austera y las cosas sencillas que nos dan felicidad. Es tiempo de agradecer por la familia, revalorizar la comunidad, el barrio, las redes sociales de amistad y solidaridad.

Al dar gracias en este día al Señor por la Patria, tenemos la necesidad de una especial expresión de gratitud  a quienes han servido con abnegación heroica: el personal de salud, de seguridad, los servidores públicos, los capellanes y tantos otros  que han puesto lo mejor de sí para servir a sus hermanos.  Varios  perdieron su vida: a ellos nuestra admiración y oración. Que el Señor les recompense con creces.

El recuerdo agradecido a estos hermanos nuestros nos exige, a la dirigencia de todo tipo, redoblar el esfuerzo para sacar a nuestra Patria de esta postración,  que no es sólo económica, sino principalmente moral.

Para refundar los vínculos sociales, tan debilitados en nuestro país,  debemos apelar a la ética de la solidaridad, y generar una cultura del encuentro. El punto de vista ordenador de una cultura del encuentro debe centrarse en el hombre, principio, sujeto y fin de toda actividad humana.

Urge recrear los lazos de la amistad social entre los argentinos para pacificar los corazones tan heridos y enfrentados. Es imprescindible la reconciliación para poder aspirar a una Nación que tenga pasión por la verdad y compromiso por el Bien Común.

Para quienes creemos en Cristo, la paz es fruto de la justicia, y esos valores sólo se logran con respeto y diálogo, con altura en la mirada, dejando de lado actitudes mezquinas, y sobre todo con humildad.

En el Evangelio que se ha proclamado, hemos escuchado la regla de oro para toda autoridad, para todo representante del pueblo, para todo dirigente de una institución. “El que es más grande, dice el texto evangélico, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como su servidor”. (Lc. 22, 26).

Queremos y necesitamos autoridades (en todos los campos) que busquen genuinamente el bien de los argentinos, que estén dispuestos a buscar acuerdos, que trabajen en forma mancomunada. El verdadero liderazgo supera la omnipotencia del poder y no se conforma con la mera gestión de las urgencias. Recordemos algunos valores propios de los auténticos líderes: la integridad moral, el compromiso concreto por el bien de todos, la capacidad de escucha, el interés por proyectar más allá de lo inmediato, el respeto de la ley, el discernimiento atento de los nuevos signos de los tiempos y, sobre todo, la coherencia de vida.

 Y también necesitamos que todos los ciudadanos nos comprometamos con el Bien Común de la Patria; tenemos que  “ponernos la Patria al hombro”, como le gustaba decir Francisco, cuando estaba entre nosotros. Sin excepción, no tenemos derecho a la indiferencia ni al desinterés o a mirar hacia otro lado. Argentina nos necesita humildes, sencillos, disponibles, dispuestos a dar lo mejor de nosotros para que la Patria se levante. Si una persona, si un sector cualquiera sea, no se compromete,  Argentina está incompleta.

Nos necesita a nosotros, a quienes creemos en Él y a todas las demás personas de buena voluntad. Una Argentina justa y solidaria, la amistad social que anhelamos entre todos, no se impone por decreto ni por arreglo de unos pocos.

No habrá cambios profundos si no renace, en todos los ambientes y sectores, una intensa mística del servicio, que ayude a despertar nuevas vocaciones de compromiso social y político.

 Tenemos que pensar la Argentina de los próximos 100 años, salir de la mirada cortoplacista; necesitamos un proyecto de país, reafirmando  nuestra identidad común, estableciendo políticas públicas con consensos fundamentales que se conviertan en referencias para la vida de la Nación y puedan subsistir más allá de los cambios de gobierno, para lo cual hay que mirar el pasado de nuestra historia.

Desde los inicios de nuestra comunidad nacional, aún antes de la emancipación, los valores cristianos impregnaron la vida pública. Esos valores se unieron a la sabiduría de los pueblos originarios y se enriquecieron con las sucesivas inmigraciones. Así se formó la compleja cultura que nos caracteriza. Es necesario respetar y honrar esos orígenes, no para quedarnos anclados en el pasado, sino para valorar el presente y construir el futuro. No se puede mirar hacia adelante sin tener en cuenta el camino recorrido y honrar lo bueno de la propia historia.

Hay dificultades, no las negamos.  Y frente a ellas tenemos que superar la parálisis frente al mal, vencer la tentación de la queja inútil, de la protesta por la protesta. Debemos reaccionar como Jesús, amando a la Patria, como exigencia del mandamiento que nos pide honrar al padre y a la madre, porque la Patria es el conjunto de bienes que hemos recibido como herencia de nuestros antepasados, es un bien común de todos los ciudadanos, y como tal, también es un gran deber.

Recibimos la Patria como un legado maravilloso y una tarea inacabada. Todos somos constructores y responsables de su futuro.  No esperemos a ver que hacen los otros, no miremos con indiferencia lo que no nos toca, despertemos de la inmadurez de pretender un estado paternalista. La Argentina es obra de todos, que se hace con el deber de cada día, hecho con esfuerzo, con honestidad, pensando más en los otros que en el propio interés. Actitud que supone heroísmo para no cansarse, para no claudicar, para comenzar cada mañana, en nuestro lugar, para creer y esperar que con la Gracia de Dios otra Argentina es posible legar a nuestros hijos.

Para poder realizar esta noble tarea, todos debemos superar los individualismos, los partidismos, los intereses egoístas, y trabajar decididamente por el Bien Común. Todos tenemos que sentirnos patriotas, como nuestros próceres de mayo.

En este día, en que se mezcla la preocupación y la esperanza, venimos aquí a implorar al Señor que ilumine nuestro camino y fortalezca nuestros espíritus, especialmente que le dé sabiduría y prudencia a nuestros gobernantes.

Demos gracias a Dios e invoquemos la protección de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina, para que nos dé el gusto por lo grande y noble, que nos preserve de la tentación de lo pequeño e inmediato, que no nos asusten el cansancio o las dificultades, pero que sí nos asuste la falta de ideales que no nos permitan soñar con una Argentina en donde reine la paz, la justicia y el amor, que es la cumbre de aquel camino social que nos ha enseñado su Hijo Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.