
A diez años del Sínodo Arquidiocesano y en el marco de Sínodo de la Sinodalidad -promovido en su momento por el Papa Francisco-, la Arquidiócesis culminó durante la tarde del lunes 12 la Asamblea que congregó alrededor de mil personas.
En un marco de especial gracia, el mes de octubre ha reunido a la feligresía local, bajo tres ejes: “celebrar” (Fiesta Patronal de Nuestra Señora del Rosario – 7 de octubre), “encontrarnos” (Asamblea Arquidiocesana – 12 de octubre) y “peregrinar” (Peregrinación Hasenkamp-Paraná, 16 y 17 de octubre).
Durante la tarde, los asambleístas continuaron el trabajo en grupo luego de haber compartido un espacio de almuerzo fraterno en el que hubo momentos de intercambios, charlas, encuentros.
“Esta es una experiencia de Iglesia muy linda. Nos sentimos en comunidad, hay jóvenes, gente experimentada”, narró con entusiasmo Teresa de la Parroquia Santa Lucía. Por su parte Carolina de la Parroquia Luján aseguró estar muy contenta con el encuentro, al tiempo que agregó que es muy importante escuchar lo que quiere la comunidad.
Otros de los soportes fundamentales fue la colaboración de distintos grupos que ayudaron y asistieron a los participantes. Así, Sebastián, contó que su servicio fue colaborar con la limpieza en los baños, acercar agua caliente para el mate. “Ayudamos a que esto salga adelante”, confió el servidor.
En tanto, Guillermo del Grupo Juan Pablo ll, desde el Área Logística, afirmó que todo se desarrolló con normalidad: “Hasta ahora esto viene bien, la gente está contenta”.
Un momento de especial gracia y emoción fue cuando se invitó a pasar al frente del escenario a quienes durante este último año han realizado los denominados retiros de impacto .
Mientras decenas de jóvenes se disponían al frente, la multitud los aplaudió de pie “dándoles la bienvenida a la Iglesia de Paraná. “Ustedes son signo de un Jesús que no se cansa de llamar”, se indicó desde la Animación
La jornada se coronó con la celebración de la Eucaristía presidida por Monseñor Martín. El arzobispo durante la homilía expresó: “¿Cuántas cosas tenemos de regalos que muchas veces no sabemos compartir y a veces solamente miramos lo que nos falta?”
“Nos sorprendimos porque vinimos muchos, pero el número es relativo. El número nos entusiasma, pero lo profundo es lo que tenemos que ser donde Dios nos ha puesto como parte del camino, tenemos que gestar esto de ser el amor. Ser aquello que anuncian a Jesús con la propia vida”, añadió.
Sobre el final de la misa , monseñor bendijo las cruces que se entregaron a cada uno de los asistentes como signo de envío misionero.