
Con la presencia de alrededor de 800 personas provenientes de todos los puntos de la Arquidiócesis de Paraná se celebra este lunes 12 la Asamblea Arquidiocesana de Pastoral bajo el lema “Un solo cuerpo y un solo espíritu”.
Los participantes se dieron cita en el Centro Provincial de Convenciones de la capital entrerriana donde en un clima de fraternidad y encuentro, la jornada comenzó con un momento de animación y dinámica espiritual.
Monseñor Raúl Martín en las palabras iniciales, brindó la bienvenida a todos los presentes y expresó: “Quisiera en primer lugar agradecer a Dios por convocarnos a este encuentro. Es El quien inspiró y movió nuestro corazón para que viniésemos. También agradecerle a todos ustedes por responder este llamado. Son y serán levadura en cada una de las comunidades donde están. Un poco de levadura llamada a fermentar la masa”. Sobre la Asamblea, el arzobispo remarcó que se trata de “un encuentro sencillo, nada mágico ni milagroso, pero Dios nos acompaña”. En ese sentido aseguró que estamos “llamados a encontrarnos para seguir un camino que comenzó hace mucho, hace 2000 años atrás, porque esto que llamamos sinodalidad no es otra cosa que el modo de ser de la Iglesia”.
La mañana transita su momento culmine en el espacio denominado “Conversación espiritual”. Esa instancia fue explicada por los vicarios pastorales Pbros. Claudio Massuti y Esteban Madrid Paéz. Allí los 800 participantes se dividieron en grupos de doce personas para desarrollar la dinámica que tiene por objetivo favorecer el discernimiento sincero y honesto, en una atmósfera de confianza y acogida, para que las personas puedan expresarse con libertad interior.
La propuesta consiste en la búsqueda de la voz de Dios, a manera de discernimiento, mediante el encuentro y el diálogo comunitario. Se centra en la calidad de la capacidad de escucha, así como en la calidad de las palabras pronunciadas y, sobre todo, siempre en un ambiente y actitud de oración, buscando aquello que Dios nos quiere decir en comunidad. Es un acto de respeto, acogida y hospitalidad hacia los demás tal y como son.