Ejercicios del mes

 

En la casa de retiro “Nuestra Señora de Fátima”, en Rosario desde el 3 de enero hasta el 2 de febrero se realizó la tanda de ejercicios ignaciana predicada por los Padres Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey y equipo de hermanas y hermanos que colaboran.

Asistieron 39 ejercitantes, la mayoría seminaristas, también participaron sacerdotes y laicos.

En ese grupo realizaron sus ejercicios de mes, nueve seminaristas de nuestro Seminario Arquidiocesano y tres sacerdotes.

Retomamos las actividades

 

Es una alegría volver a comunicarnos con todos ustedes desde este Boletín Digital de Noticias. También prontamente lo haremos desde el Boletín en su edición impresa y en breve habrá más novedades sobre las cuales hemos estado trabajando luego de las vacaciones.

Es nuestro deseo que hayan podido descansar o que estén próximos a hacerlo y que juntos transitemos una vez más este camino en el que compartimos noticias, novedades, fechas importantes, anuncios y sobre todo en el que gestamos espacios para la Comunión.

49ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

 

 

 

Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales 

 

49ª JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES 

Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad  del amor

 

2015

 

 

Mensaje del Santo Padre

 

El tema de la familia está en el centro de una profunda reflexión eclesial y de un proceso sinodal que prevé dos sínodos, uno extraordinario –apenas celebrado– y otro ordinario, convocado para el próximo mes de octubre. En este contexto, he considerado oportuno que el tema de la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales tuviera como punto de referencia la familia. En efecto, la familia es el primer lugar donde aprendemos a comunicar. Volver a este momento originario nos puede ayudar, tanto a comunicar de modo más auténtico y humano, como a observar la familia desde un nuevo punto de vista. 

Podemos dejarnos inspirar por el episodio evangélico de la visita de María a Isabel (cf. Lc 1,39-56). «En cuanto Isabel oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a voz en grito: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!”» (vv. 41-42).

         Este episodio nos muestra ante todo la comunicación como un diálogo que se entrelaza con el lenguaje del cuerpo. En efecto, la primera respuesta al saludo de María la da el niño saltando gozosamente en el vientre de Isabel. Exultar por la alegría del encuentro es, en cierto sentido, el arquetipo y el símbolo de cualquier otra comunicación que aprendemos incluso antes de venir al mundo. El seno materno que  nos acoge es la primera «escuela» de comunicación, hecha de escucha y de contacto corpóreo, donde comenzamos a familiarizarnos con el mundo externo en un ambiente protegido y con el sonido tranquilizador del palpitar del corazón de la mamá. Este encuentro entre dos seres a la vez tan íntimos, aunque todavía tan extraños uno de otro, es un encuentro lleno de promesas, es nuestra primera experiencia de comunicación. Y es una experiencia que nos acomuna a todos, porque todos nosotros hemos nacido de una madre. 

         Después de llegar al mundo, permanecemos en un «seno», que es la familia. Un seno hecho de personas diversas en relación; la familia es el «lugar donde se aprende a convivir en la diferencia» (Exort. ap. Evangelii gaudium, 66): diferencias de géneros y de generaciones, que comunican antes que nada porque se acogen mutuamente, porque entre ellos existe un vínculo. Y cuanto más amplio es el abanico de estas relaciones y más diversas son las edades, más rico es nuestro ambiente de vida. Es el vínculo el que fundamenta la palabra, que a su vez fortalece el vínculo. Nosotros no inventamos las palabras: las podemos usar porque las hemos recibido. En la familia se aprende a hablar la lengua materna, es decir, la lengua de nuestros antepasados (cf. 2 M 7,25.27). En la familia se percibe que otros nos han precedido, y nos han puesto en condiciones de existir y de poder, también nosotros, generar vida y hacer algo bueno y hermoso. Podemos dar porque hemos recibido, y este círculo virtuoso está en el corazón de la capacidad de la familia de comunicarse y de comunicar; y, más en general, es el paradigma de toda comunicación.

         La experiencia del vínculo que nos «precede» hace que la familia sea también el contexto en el que se transmite esa forma fundamental de comunicación que es la oración. Cuando la mamá y el papá acuestan para dormir a sus niños recién nacidos, a menudo los confían a Dios para que vele por ellos; y cuando los niños son un poco más mayores, recitan junto a ellos oraciones simples, recordando con afecto a otras personas: a los abuelos y otros familiares, a los enfermos y los que sufren, a todos aquellos que más necesitan de la ayuda de Dios. Así, la mayor parte de nosotros ha aprendido en la familia la dimensión religiosa de la comunicación, que en el cristianismo está impregnada de amor, el amor de Dios que se nos da y que nosotros ofrecemos a los demás.

         Lo que nos hace entender en la familia lo que es verdaderamente la comunicación como descubrimiento y construcción de proximidad es la capacidad de abrazarse, sostenerse, acompañarse, descifrar las miradas y los silencios, reír y llorar juntos, entre personas que no se han elegido y que, sin embargo, son tan importantes las unas para las otras. Reducir las distancias, saliendo los unos al encuentro de los otros y acogiéndose, es motivo de gratitud y alegría: del saludo de María y del salto del niño brota la bendición de Isabel, a la que sigue el bellísimo canto del Magnificat, en el que María alaba el plan de amor de Dios sobre ella y su pueblo. De un «sí» pronunciado con fe, surgen consecuencias que van mucho más allá de nosotros mismos y se expanden por el mundo. «Visitar» comporta abrir las puertas, no encerrarse en uno mismo, salir, ir hacia el otro. También la familia está viva si respira abriéndose más allá de sí misma, y las familias que hacen esto pueden comunicar su mensaje de vida y de comunión, pueden dar consuelo y esperanza a las familias más heridas, y hacer crecer la Iglesia misma, que es familia de familias.

         La familia es, más que ningún otro, el lugar en el que, viviendo juntos la cotidianidad, se experimentan los límites propios y ajenos, los pequeños y grandes problemas de la convivencia, del ponerse de acuerdo. No existe la familia perfecta, pero no hay que tener miedo a la imperfección, a la fragilidad, ni siquiera a los conflictos; hay que aprender a afrontarlos de manera constructiva. Por eso, la familia en la que, con los propios límites y pecados, todos se quieren, se convierte en una escuela de perdón. El perdón es una dinámica de comunicación: una comunicación que se desgasta, se rompe y que, mediante el arrepentimiento expresado y acogido, se puede reanudar y acrecentar. Un niño que aprende en la familia a escuchar a los demás, a hablar de modo respetuoso, expresando su propio punto de vista sin negar el de los demás, será un constructor de diálogo y reconciliación en la sociedad.

         A propósito de límites y comunicación, tienen mucho que enseñarnos las familias con hijos afectados por una o más discapacidades. El déficit en el movimiento, los sentidos o el intelecto supone siempre una tentación de encerrarse; pero puede convertirse, gracias al amor de los padres, de los hermanos y de otras personas amigas, en un estímulo para abrirse, compartir, comunicar de modo inclusivo; y puede ayudar a la escuela, la parroquia, las asociaciones, a que sean más acogedoras con todos, a que no excluyan a nadie.

         Además, en un mundo donde tan a menudo se maldice, se habla mal, se siembra cizaña, se contamina nuestro ambiente humano con las habladurías, la familia puede ser una escuela de comunicación como bendición. Y esto también allí donde parece que prevalece inevitablemente el odio y la violencia, cuando las familias están separadas entre ellas por muros de piedra o por los muros no menos impenetrables del prejuicio y del resentimiento, cuando parece que hay buenas razones para decir «ahora basta»; el único modo para romper la espiral del mal, para testimoniar que el bien es siempre posible, para educar a los hijos en la fraternidad, es en realidad bendecir en lugar de maldecir, visitar en vez de rechazar, acoger en lugar de combatir.

Hoy, los medios de comunicación más modernos, que son irrenunciables sobre todo para los más jóvenes, pueden tanto obstaculizar como ayudar a la comunicación en la familia y entre familias. La pueden obstaculizar si se convierten en un modo de sustraerse a la escucha, de aislarse de la presencia de los otros, de saturar cualquier momento de silencio y de espera, olvidando que «el silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido» (Benedicto XVI, Mensaje para la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 enero 2012). La pueden favorecer si ayudan a contar y compartir, a permanecer en contacto con quienes están lejos, a agradecer y a pedir perdón, a hacer posible una y otra vez el encuentro. Redescubriendo cotidianamente este centro vital que es el encuentro, este «inicio vivo», sabremos orientar nuestra relación con las tecnologías, en lugar de ser guiados por ellas. También en este campo, los padres son los primeros educadores. Pero no hay que dejarlos solos; la comunidad cristiana está llamada a ayudarles para vivir en el mundo de la comunicación según los criterios de la dignidad de la persona humana y del bien común.

         El desafío que hoy se nos propone es, por tanto, volver a aprender a narrar, no simplemente a producir y consumir información. Esta es la dirección hacia la que nos empujan los potentes y valiosos medios de la comunicación contemporánea. La información es importante pero no basta, porque a menudo simplifica, contrapone las diferencias y las visiones distintas, invitando a ponerse de una u otra parte, en lugar de favorecer una visión de conjunto. 

La familia, en conclusión, no es un campo en el que se comunican opiniones, o un terreno en el que se combaten batallas ideológicas, sino un ambiente en el que se aprende a comunicar en la proximidad y un sujeto que comunica, una «comunidad comunicante». Una comunidad que sabe acompañar, festejar y fructificar. En este sentido, es posible restablecer una mirada capaz de reconocer que la familia sigue siendo un gran recurso, y no sólo un problema o una institución en crisis. Los medios de comunicación tienden en ocasiones a presentar la familia como si fuera un modelo abstracto que hay que defender o atacar, en lugar de una realidad concreta que se ha de vivir; o como si fuera una ideología de uno contra la de algún otro, en lugar del espacio donde todos aprendemos lo que significa comunicar en el amor recibido y entregado. Narrar significa más bien comprender que nuestras vidas están entrelazadas en una trama unitaria, que las voces son múltiples y que cada una es insustituible.

La familia más hermosa, protagonista y no problema, es la que sabe comunicar,  partiendo del testimonio, la belleza y la riqueza de la relación entre hombre y mujer, y entre padres e hijos. No luchamos para defender el pasado, sino que trabajamos con paciencia y confianza, en todos los ambientes en que vivimos cotidianamente, para construir el futuro.

 

         Vaticano, 23 de enero de 2015, Vigilia de la fiesta de san Francisco de Sales

 

CEA: Comunicado de la Comisión Ejecutiva

 

Ante la muerte del  señor Fiscal, Dr. Natalio Alberto Nisman, los obispos expresamos en primer lugar nuestro afecto y oración a su mamá  y a toda su familia, pidiendo al Buen Dios el consuelo de la fe. Sentimientos que hacemos extensivos a las personas cercanas a su afecto y trabajo.

Como pastores compartimos la conmoción, perplejidad e incertidumbre que en estos días afectan a los argentinos. No obstante, confiamos en las instituciones de la República, para superar las sombras de impunidad que dañan la salud de la democracia.

Sentimos la necesidad de hacer un llamado a las autoridades y a toda la dirigencia política a poner todo el esfuerzo, honestidad y capacidad investigativa, para alcanzar la verdad, única base de la justicia.

Recordamos lo que dijimos oportunamente: “Debemos enfrentar estos desafíos confiando en las reservas morales y en los profundos valores que son el sustento de nuestra convivencia, porque la falta de verdad despierta profunda desconfianza y termina dañando el tejido social” (Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad,30).

Como Nación soberana necesitamos estar a la altura de las exigencias judiciales e institucionales, para que este doloroso acontecimiento sea esclarecido.

En estos momentos alentamos a mantener serenidad y cautela en los juicios, firmeza y perseverancia en la búsqueda de la verdad.

Invitamos a nuestro pueblo a intensificar la Oración por la Patria en todas las comunidades, como así también a los hermanos de otras confesiones cristianas y otros credos a permanecer unidos en la plegaria. Pedimos a los hombres y mujeres de buena voluntad a unir sus pensamientos a esta causa.

Con fe y esperanza, volvemos nuestra mirada a la Virgen de Luján, para que ella nos siga acompañando en la construcción de una Patria unida, justa y pacificada.

 

Comisión Ejecutiva

Conferencia Episcopal Argentina

21 de enero de 2015

Patronal en la Capilla Laura Vicuña de Paraná

 

El jueves 22 se celebra la Fiesta Patronal en la Capilla Laura Vicuña, de Paraná. A las 18 se proyectará la película «Laura: un amor muy grande», a las 19,15 se rezará el Rosario, a las 20 se celebrará la Misa en honor a la Patrona y a las 21, cena comunitaria a la canasta.

 

Patronal en La Paz

 

Bajo el Lema «Con María de La Paz, Parroquia misionera», se está llevando a cabo la novena patronal de la parroquia Nuestra Sra. de La Paz, de dicha ciudad.
El jueves 15 fue el inicio con el Rosario de la Aurora por las calles de la ciudad, Santa Misa y Rosario.
El día martes 20 se realizará una bicicleteada desde el templo con la imagen de la Virgen desde las 18,30. El viernes 23 se celebrará la Misa a las 19,30, luego Cena Patronal a las 21 y a las 0 hs. repique de campanas, feliz cumpleaños e himno a la Patrona. El sábado 24, a las 7 se celebrará la Misa de la Aurora, a las 10 Misa por los enfermos, a las 18,30 salida de la imagen de la Virgen escoltada por agrupaciones gauchas y patrióticas y a las 19 paseo náutico, procesión y Misa, y en el cierre fogón Popular. 

 

Candidatos al diaconado permanente recibieron acolitado

El domingo 28 de diciembre, en la misa de la Parroquia San Francisco de Borja presidida por nuestro arzobispo, recibieron el ministerio del acolitado algunos candidatos al diaconado permanente que se forman en la escuela de ministerios “San Lorenzo Mártir” de nuestra arquidiócesis. Ellos son: Jorge César Gabriel Achor, Eduardo Luis González y Jorge Alberto Marchioni. 

Misa del Arzobispo en San Jose Obrero

 

 

Este 1 de enero, nuestro arzobispo Monseñor Juan Alberto, celebrará misa en la Parroquia San José Obrero.

La Eucaristía, comenzará a las 20.00 y será el marco propicio para el envío de los misioneros. 

51º Aniversario de la Fiesta Provincial de los Reyes Magos

 

 

En el marco del 51º Aniversario la Fiesta Provincial de los Reyes Magos, se realizará del 9 al 11 de enero en el predio del Barrio Km. 5 1/2 – Cortada 860, altura Avenida de las Américas al 5.500.

Los organizadores, comprometidos en realizar una gran fiesta, han previsto realizar en cada una de las tres noches, un espectáculo alegre donde pasarán por el Escenario Mayor de la Niñez, artistas nacionales, provinciales y locales.  Lo harán también payasos y habrá espectáculos para niños. Se prevé sortear unas 20 bicicletas y unos 300 regalos.  En la noche central del sábado 10, se entregará a cada niño presente un vaso de gaseosa, una bolsita con golosinas, porras de papel y un globo.

La entrada será libre y gratuita. No se cobrarán las 5000 sillas y tribunas que dispondrá la organización. No obstante se solicita desde ya que las familias se acerquen con un sillón y abrigo adicional.

En tanto el martes 6 de enero a las 20.00 Monseñor Juan Alberto Puiggari realizará la bendición de la nueva Campana de la Capilla. Luego, tendrá lugar la misa en memoria de esta Festividad Sagrada.